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Los bosquimanos, también llamados san, forman parte de la gran familia de los khoisan, que agrupa también las distintas divisiones de los khoikhoi (antes conocidos como hotentotes), un conjunto de pueblos que guarda muchas semejanzas con los bosquimanos en lo que a aspecto físico y creencias religiosas se refiere. Sin embargo, si bien los bosquimanos viven de la caza y la recolección, los khoikhoi son sobre todo pastores.

Los bosquimanos cuyas tradiciones recogieron Bleek y Lloyd se llamaban así mismos /xam ka !ei o /xam a secas. Los /xam vivían en una zona al sur de río Orange, en la región semiárida conocida como Alto Karoo, en la parte norte de la colonia de El Cabo de Buena Esperanza. Ellos denominaban a este territorio /Xam-ka !au, «el polvo o solar de los /xam» (SBF: 144).

Antes de que los europeos encontraran el modo de explotar económicamente esta región, el Alto Karoo estaba poblado por una variada fauna que incluía a grandes depredadores como el león, el leopardo y la hiena, paquidermos como el rinoceronte y, ocasionalmente, el elefante y el hipopótamo. Por supuesto, estaba también toda la gama de antílopes africanos: eland, órix, ñu, y muchos otros. Destacaba por su gran abundancia la llamada gacela saltarina

Hoy en día la mayor parte de esas especies, al igual que los /xam, ha desaparecido. La presencia de muchas de ellas, y la de los propios /xam, persiste sin embargo en los delicados petroglifos que generaciones de bosquimanos labraron en las grandes rocas de dolerita que salpican su territorio. En estas complejas obras de arte, los /xam, mediante representaciones de seres humanos, ritos y animales, dejaron constancia de sus creencias más sagradas y proclamaron la sacralidad del propio paisaje.

La cultura material de los /xam, como la de todos los pueblos bosquimanos,

era muy sencilla.lii Construían sus chozas con arbustos secos, con la entrada

orientada a sotavento. Vestían con pieles de animales, con las que no sólo

confeccionaban prendas, sino también unos grandes mantos (llamado kaross en

afrikaans) que durante las noches hacían las veces de lecho. Transportaban líquidos en cáscaras de huevo de avestruz o en odres hechos con estómago de antílope. Los cuchillos y las puntas de flecha estaban hechos de piedra, y sabían fabricar ollas y recipientes de barro. Cuando se levantaba el campamento, cada persona podía llevar consigo todas sus pertenencias personales.

Los /xam eran cazadores y recolectores, y se desplazaban por sus territorios en función de los recursos naturales que cada zona les ofrecía en un determinado momento. Lo hacían en pequeños grupos o bandas de entre ocho y treinta individuos, generalmente emparentados, que acampaban siempre a cierta distancia de las charcas, con el fin de no espantar a los animales que acudían a ellas a beber y para no ser atacados por los depredadores que también las usaban. Algunas de estas charcas eran permanentes, otras sólo daban agua en ciertas épocas del año. Eran estas charcas las que definían fundamentalmente el territorio de cada grupo, y había

lii

Para este breve resumen de la cultura material de los /xam me baso en Hewitt 1986 y 2002.

siempre una persona considerada «propietaria» de estas fuentes de agua y que se encargaba de administrar su uso, tanto por parte de su gente como por parte de otras bandas que lo solicitaran.

Las principales herramientas de caza de los /xam eran el arco y las flechas, éstas últimas impregnadas con un poderoso veneno que acababa con la vida de los animales heridos al cabo de unas horas de haber recibido el impacto. Los cazadores, por tanto, tenían que recorrer largas distancias antes de localizar a su presa. Sólo los hombres cazaban. Las mujeres recolectaban plantas comestibles que, de hecho, constituían la fuente principal de alimentación. Muchas de estas plantas eran bulbos o raíces que las recolectoras desenterraban con la ayuda de un palo afilado, reforzado por una punta de hueso y lastrado con una piedra redonda que tenía un agujero en el centro.

Muerto el animal, la carne se distribuía entre los distintos miembros de la banda, de modo que todos recibían algo. Las normas que regían esta distribución eran complicadas, y no sabemos bien la forma que tenían entre los /xam, aunque sí han sido detalladamente documentadas entre los !kung y otros grupos del Kalahari (Marshall 1976: 295-303; Lee 1993: 54-55 ).

Las sociedades bosquimanas son fundamentalmente igualitarias. Dada su forma nómada de vida y la sencillez de su cultura material, es imposible, e incluso poco aconsejable de cara a la supervivencia, que unas personas sean más ricas que otras. Su organización política se caracteriza por la ausencia total de líderes. Las decisiones importantes se toman por consenso, después de prolongadas discusiones en las que cada cual da su opinión. En un mundo en el que las concentraciones humanas no superan unas cuantas decenas de personas, el

individuo tiene mucha importancia. Esto es todavía válido para muchas sociedades bosquimanas actuales, y se puede aplicar perfectamente a los /xam.