Sugerencias para la actualización
4. Oramos juntos
Nuestra oración en grupo va a consistir hoy en un acto de adoración al Santísimo Sacramento. Para ello, nos trasla- daremos ante el Sagrario de nuestra parroquia o de otra iglesia. Si nos acompaña un sacerdote, hará exposición del Santísimo Sacramento, bien en una custodia o sacando so- bre el altar el copón con las formas consagradas. En caso contrario, haremos simplemente el acto ante el Sagrario. Comenzamos la oración recitando juntos el himno de Santo Tomás de Aquino, tan utilizado por la Iglesia. Si no hemos olvidado la bella melodía gregoriana, podíamos cantar en latín la primera estrofa (“Pange lingua”) y las dos últimas (“Tantum ergo”). Las restantes las recitamos en castellano.
Pange, lingua, gloriosi Que la lengua humana
corporis mysterium, cante este misterio:
sanguinisque pretiosi, la preciosa sangre quem in mundi pretium y el precioso cuerpo. fructus ventris generosi Quien nació de Virgen,
Rex effudit gentium. Rey del universo,
por salvar al mundo dio su sangre en precio. Nobis datus, nobis natus Se entregó a nosotros,
ex intacta Virgine, se nos dio naciendo
La Eucaristía, sacramento del amor de Cristo
Tema 6
sparso verbi semine, y, acabado el tiempo,
sui moras incolatus tras haber sembrado
miro clausit ordine. la Palabra al pueblo,
coronó su obra con prodigio excelso. In supremae nocte cenae Fue en la última cena recumbens cum fratribus, —ágape fraterno—,
observata lege plene tras comer la Pascua
cibis in legalibus, según mandamiento,
cibum turbae duodenae con sus propias manos
se dat suis manibus. repartió su cuerpo,
lo entregó a los Doce para su alimento. Verbum caro panem verum La Palabra es carne
verbo carnem efficit, y hace carne y cuerpo
fitque sanguis Christi merum, lo que fue pan nuestro. et, si sensus déficit, Hace sangre el vino, ad firmandum cor sincerum y aunque no entendemos,
sola fide sufficit, basta fe si existe
corazón sincero. Tantum ergo sacramentum Adorad postrados
veneremur cernui, este Sacramento.
et antiquum documentum Cesa el viejo rito.
novo cedat ritui; Se establece el nuevo.
praestet fides suplementum Dudan los sentidos
sensuum defectui. y el entendimiento;
que la fe lo supla con asentimiento.
Genitori Genitoque Himnos de alabanza,
laus et iubilatio, bendición y obsequio;
salus, honor, virtus quoque por igual la gloria, y el
sit et benedictio; poder, y el reino
procedenti ab utroque al eterno Padre, compar sit laudatio. con el Hijo eterno
Amen. y el divino Espíritu,
que procede de ellos. Amén.
Después del himno, un lector lee la siguiente monición:
El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Dicho culto está estrechamente unido a la celebración del Sacrificio eucarístico. La presencia de Cristo bajo las sagradas es- pecies que se conservan después de la Misa —presencia que dura mientras subsistan las especies del pan y del vino—, deriva de la celebración del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual. Corresponde a los pastores animar, incluso con el testimonio personal, el culto eucarístico, particularmente la exposición del Santísimo Sacramento y la adoración de Cristo presen- te bajo las especies eucarísticas.
Es hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pe- cho como el discípulo predilecto (cf Jn 13,25), palpar el amor infinito de su corazón. Si el cristianismo ha de distinguirse en nuestro tiempo sobre todo por el “arte de la oración”, ¿cómo no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversación es- piritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor,
La Eucaristía, sacramento del amor de Cristo
Tema 6
ante Cristo presente en el Santísimo Sacramento? ¡Cuántas veces, mis queridos hermanos y hermanas, he hecho esta experiencia y en ella he encontrado fuerza, consuelo y apoyo! (Juan Pablo II, Ecclesia de
Eucharistia, 25).
A continuación, todos nos dedicamos a orar en silencio, al menos durante diez minutos. Después, todos recitamos juntos este otro precioso himno de Santo Tomás:
Te adoro con fervor, Deidad oculta, que estás bajo estas formas escondida; a ti mi corazón se rinde entero
y desfallece todo si te mira.
Se engaña en ti la vista, el tacto, el gusto, mas tu palabra engendra fe rendida; cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo, pues no hay verdad cual la verdad divina. En la cruz la Deidad oculta estaba, aquí la Humanidad yace escondida; una y otra creyendo y confesando, imploro yo lo que imploraba Dimas. No veo, como vio Tomás, tus llagas, mas por su Dios te aclama el alma mía; haz que siempre, Señor, en ti yo crea, que espere en ti, que te ame sin medida. Oh memorial de la pasión de Cristo, oh Pan vivo que al hombre das la vida; concede que de ti viva mi alma
Jesús mío, pelícano piadoso,
con tu sangre mi pecho impuro limpia; que de tal sangre una gotita puede todo el mundo salvar de su malicia. Jesús, a quien ahora miro oculto, te ruego des lo que mi pecho ansía: que, a cara descubierta contemplándote, por siempre goce de tu clara vista. Amén.
Después, el sacerdote o el animador dice la siguiente ora- ción:
V/. Les diste pan del cielo.
R/. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
Para finalizar, si hay exposición el sacerdote da la bendi- ción con el Santísimo Sacramento. En caso contrario, el animador dice:
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
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Tema 6
Mare de Déu dels Desamparats, Madre de Misericordia,
haz este camino con nosotros.
Enséñanos a proclamar al Dios vivo y verdadero. Ayúdanos a ser testigos de Jesucristo,
el único Salvador del mundo. Mare de Déu,
vela por la Iglesia que peregrina en Valencia. Que sea hogar auténtico de comunión
y servidora ilusionada de la misión;
para que contemplando, viviendo y anunciando el amor de Dios,
mostremos a todos los hombres el Evangelio de la esperanza. Amén.