TENDENCIAS EN POLÍTICAS EDUCATIVAS SOBRE EDUCACIÓN EN DERECHOS HUMANOS E INCLUSIÓN EN
2.2. Contexto general y normativo
2.3.1. La organización de los derechos humanos y la EDH en Chile
El hacer del país no ha estado exento de vaivenes, tensiones y olvidos, la transición democrática en una primera etapa distrajo a sus gobernantes, de una mayor celeridad, alineamiento y articulación de actores sociales y políticos en torno a una política nacional educativa de formación en Derechos Humanos. Las iniciativas primigenias en el ámbito de los Derechos Humanos, se orientaron como se señalará en el texto, a su incorporación curricular hacia mediados de los años noventa en el sistema escolar chileno.
Por su parte, a nivel de la educación universitaria, aun en nuestros días, no se dispone de un marco legal que comprometa al sistema terciario en esta perspectiva, dada la autonomía del que gozan cada una de estas instituciones. Donde el espacio de control del Estado, tiende a ser marginalmente
utilizados, contando además con escasas atribuciones de control social, administrativo y financiero. Sin embargo, pese a este panorama, el país cuenta cada vez con una mayor cantidad de experiencias significativas en EDH. Para fortalecer estas acciones, definir cómo se lleva a cabo esta educación, requiere de acuerdo a UNESCO (2012)
La adopción de un enfoque de la educación basado en los derechos humanos que promueva tanto “los derechos humanos por medio de la educación”, asegurando que todos los componentes y procesos educativos, incluidos los planes de estudios, los materiales didácticos, los métodos pedagógicos y la capacitación, conduzcan al aprendizaje de los derechos humanos, y “los derechos humanos en la educación”, velando por el respeto de los derechos humanos de todos los miembros de la comunidad escolar y la práctica de los derechos humanos dentro del sistema educativo. (p. 1)
Para Tchimino (2009) la EDH posee trasfondos importantes de relevar a nivel político-social, estableciendo que
…los ámbitos constitutivos de la educación en derechos humanos se centran en dos grandes dimensiones: la primera la dimensión política, en tanto una educación que no es neutra y que se dirige a la formación de sujetos críticos y lo ético. La segunda, la ética, por cuanto los derechos humanos contienen un conjunto de valores democráticos, de respeto al otro y de convivencia. (pp. 93-94)
En este marco el mismo autor da cuenta que
…la EDH tiene implicaciones en tres niveles; el nivel valórico, en cuanto los derechos humanos son factor de orientación de la conciencia axiológica de un pueblo; un nivel político, en cuanto los derechos humanos son factor de defensa de los sectores más golpeados; y un nivel crítico, utópico y dinamizador de una nueva cultura que permite, a partir de prácticas concretas, ampliar los espacios de vida y democracia. (Tchimino, 2009, p. 94)
Diversas experiencias e investigaciones a lo largo del mundo, de acuerdo a Naciones Unidas (2006) permiten establecer cinco componentes claramente necesarios de desarrollar para el éxito de la EDH en ambientes educacionales, estos componentes abordan primordialmente i) el diseño de políticas, ii) la aplicación de políticas educativas, iii) el desarrollo de entornos de aprendizaje, iv) procesos de enseñanza y aprendizaje, e v) instancias de formación y perfeccionamiento profesional del personal docente en esta temática. De acuerdo al total de instrumentos elaborados en las últimas décadas (Declaraciones, Convenciones, Pactos y Planes de Acción) que fijan el marco de acción de la Educación en Derechos Humanos (EDH), Naciones Unidas (2006) establece que
la educación en derechos humanos puede definirse como el conjunto de actividades de capacitación y difusión de información orientadas a crear una cultura universal en la esfera de los derechos humanos mediante la transmisión de conocimientos, la enseñanza de técnicas y la formación de actitudes, con la finalidad de:
a) Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales; b) Desarrollar plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad del ser humano;
entre todas las naciones, los pueblos indígenas y los grupos raciales, nacionales, étnicos, religiosos y lingüísticos;
d) Facilitar la participación efectiva de todas las personas en una sociedad libre y democrática en la que impere el Estado de derecho;
e) Fomentar y mantener la paz;
f) Promover un desarrollo sostenible centrado en las personas y la justicia social. (Naciones Unidas, UNESCO & ACNUDH, 2006, p. 14)
Enfatizando Beltrán (2007) las características que trascienden a la formación en DH en la sociedad al considerar
…la educación en derechos humanos como una herramienta incuestionable para la prevención de las violaciones de estos derechos, fomentando conductas y actitudes basadas en la tolerancia, solidaridad y respeto. Si creamos sociedades en donde los Derechos Humanos sean conocidos por todos, convirtiéndose así en responsabilidad de todos, la educación en los Derechos Humanos puede desempeñar a largo plazo un papel importante en la prevención y protección de los mismos. (p. 40).
Chile, no ha estado exento a los desafíos planteados por Beltrán, el hecho conocido de haber enfrentado una dictadura de 17 años y un proceso de transición no menos extenso, hizo presente la necesidad de reconocer los derechos humanos a partir de la educación de nuestros ciudadanos. En este sentido, Carabantes (2014), da cuenta que
Al iniciarse en 1990 el período de transición o comienzo de construcción de una sociedad democrática, se concluyó por parte de los sectores que habían sido opositores al régimen dictatorial y que habían asumido el gobierno, que los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura, eran una demostración de la ausencia de una cultura de respeto a los derechos de las personas, estableciéndose, al mismo tiempo, que una de las formas de contrarrestar aquello, tenía que ver con la acción educativa, con el trabajo que se podía hacer en este campo. (p. 126).
Los gobiernos democráticos que sucedieron a la dictadura chilena iniciaron progresivamente una revalorización del sector educacional, a partir del énfasis en sus políticas gubernamentales generales y del sector, de la actualización y modificación paulatina de las normas autoritarias, de la mejora en las condiciones de los recintos escolares públicos, del apoyo al proceso estudiantil y de la puesta en valor del rol docente, entre otros. Una de las primeras acciones del gobierno del Presidente Patricio Aylwin fue promulgar el Decreto Nº830, que ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (1990).
El sistema educativo terciario ha presentado cierto inmovilismo en términos de las demandas de los organismos internacionales respecto a la introducción de la EDH en la Educación Superior, pese a corresponder a un espacio natural de acción de los centros universitarios, López (2001) lo señala al establecer este vínculo trascendental con el rol de la universidad, declarando “la necesidad de que estas desempeñen la noble tarea de formar profesionales ciudadanos, es decir personas con una formación basada en los derechos humanos” (p. 8).
La realidad chilena da cuenta del nivel de (des)alineamiento del sector educativo terciario, que se replica a nivel de las definiciones estratégicas de gestión institucional de las universidades chilenas, ya que de acuerdo al Informe Anual 2012 del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) declarado por Silva (2014)
Algunas investigaciones recientes han permitido comprobar que la existencia de programas de educación y promoción de los derechos humanos en las universidades ha dependido directamente de los proyectos formativos y perfiles egresos de las diversas casas de estudio, sin lograr una coordinación o alineamiento a nivel nacional, y sin que se haya “recogido de manera suficientemente explícita su compromiso con la formación ciudadana y los derechos humanos en las misiones/visiones institucionales. (p. 6)