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PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN CABA: ¿DOS MODALIDADES EN PUGNA?

Joaquín Alberto Oscar Coto

licenciatura en Antropología social – Facultad de Filosofía y Letras - UBA [email protected]

Introducción

La presente ponencia pretende presentar los aspectos fundamentales de la formulación actual de mi proyecto de tesis de licenciatura. El proyecto de investigación en realización consiste en el estudio de la construcción de la ciudadanía y la disputa por los sentidos de ella a través de los mecanismos de participación ciudadana estatalmente reconocidos en CABA.

Ciudadanía: situada y en disputa

Entendemos que al interior de una sociedad existen distintas formas de concebir un ideal de ciudadano ligadas a distintos modos de concebir cómo debe ser dicha sociedad y sus instituciones. Dichas concepciones son producidas no sólo desde el Estado, sino también a partir de las prácticas de organizaciones, instituciones, ciudadanos (Lazar, 2012). En este sentido, la ciudadanía es una arena de disputa en continua reformulación y, consecuentemente, sus contenidos específicos son productos históricos (Perissé, 2010; Lazar, 2012; Landau, 2014).

La participación ciudadana como cuestión

La temática de la participación ciudadana comenzó ser atravesada por múltiples discusiones a partir de la crisis del Estado de Bienestar en la década de 1970. En este contexto, la participación ciudadana fue reivindicada desde

posiciones políticas opuestas, aunque con diferentes supuestos y proyecciones (Kymlicka y Norman, 1997).

Tanto desde sectores de izquierda como de derecha se apuntó que el

estado de bienestar generaba ciudadanos pasivos, considerando que debía

apostarse por una ciudadanía activa, participativa. Sin embargo, mientras que los primeros sostienen que un mayor involucramiento de los ciudadanos en la toma de decisiones, el control y el gobierno podría conducir a un mayor poder popular frente a las elites gobernantes, desde sectores más conservadores se apunta que la participación sirve para consolidar las instituciones vigentes, funcionando como mecanismo de control de las acciones de gobernantes.

Con la crisis del estado de bienestar también se vieron cuestionados los postulados de TH Marshall (1997 [1949]), para quien el desarrollo del Estado se correspondía con una expansión de derechos de los ciudadanos. A partir de la ruptura de la vigencia histórica de este postulado, comienza a cuestionarse la autoridad estatal y asociarse cada vez más la ciudadanía al ideal de participación. (Landau, 2007)

La participación ciudadana estatalmente reconocida en CABA

El proyecto de investigación a realizar pretende hacer foco sobre la participación ciudadana estatalmente reconocida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la Constitución de la CABA en 1996 se estableció que las instituciones autónomas de la Ciudad debían gobernarse por medio de democracia participativa, y que la Ciudad debía descentralizarse en comunas, en las que los ciudadanos tendrían la posibilidad de intervenir en las decisiones que afectan a la vida pública. La regulación de ello fue realizada por la ley 1.777 de 2005, mejor conocida como Ley de Comunas, que estipuló que en las comunas existiría un órgano (Consejo consultivo) por el cual los participantes tendrían competencias en el gobierno. A su vez, existirían las juntas comunales, como órganos ejecutivos comunales. La ley de comunas no se implementó hasta 2011. Entre 1996 y 2011 se llevaron adelante en la ciudad distintos programas

que contemplaban la participación ciudadana para la producción de políticas (sea por considerarla relevante para la producción de políticas, generar legitimidad para la política partidaria o rendir cuentas). El impulso dado a estos programas desde el Estado de la ciudad varió notablemente según los gobiernos de turno (Gravano, 2011; p.4). Es interesante notar que Landau (2007; p.6) caracterizó dichos programas participativos -entre otras cuestiones- por “no poner abiertamente en juego recursos económicos”. Veremos que este punto es retomado desde una mirada crítica por algunos actores, tales como los participantes del consejo consultivo y el Movimiento Comunero¹, para referir a políticas participativas más recientes.

A través del trabajo de campo fue posible percibir que en la actualidad existe una tensión entre distintas formas de plantear la participación ciudadana. Por un lado, la modalidad participativa impulsada desde los consejos consultivos (legalmente, órganos descentralizados, principales canalizadores de la participación ciudadana, cuya institucionalidad está determinada por la Constitución de CABA y la Ley de comunas 1.777) y por otra parte, los eventos impulsados desde la Secretaría de Participación Ciudadana, dependiente del gobierno central de CABA. A continuación, presentaremos estas dos modalidades. Es relevante mencionar que mientras que la primera modalidad (la participación en consejos consultivos) fue construida como producto de mi trabajo de campo, la segunda modalidad lo fue a partir del trabajo con fuentes secundarias y registros. Esta construcción aún está en proceso de elaboración, por lo que aún peca de esquemática.

Mi hipótesis es que estas formas distintas de pensar y organizar la participación ciudadana respaldan (y se nutren) de distintos modos de concebir la ciudadanía (incluyendo aquí el rol de los ciudadanos en el gobierno).

¿Modalidades en pugna?

Por un lado, el modelo favorecido por los miembros del consejo consultivo constituye un espacio en que regularmente vecinos (y representantes de

asociaciones de vecinos u otros organismos con incidencia en la comuna) se reunen para deliberar, diseñar una agenda de forma autónoma, establecer prioridades, controlar y asesorar a la junta comunal. Esta modalidad caracterizaría por incluir deliberación colectiva entre pares, auto-organización entre los participantes (regularidad, comisiones) y carácter creativo (no sólo se controla, reclama o ratifica, sino que se hace).

Este modelo participativo, que toma cuerpo en los consejos consultivos, está respaldado por la Ley de comunas y se encuentra en línea con la idea de descentralizar, en el sentido que hay autonomía en relación al gobierno central. En el consejo consultivo 6, donde realicé trabajo de campo, existen constantes referencias a que dicha autonomía incomoda a los gobiernos centrales de todos los partidos en tanto implica una cesión de poder a los ciudadanos. Por ello arguyen que se realizan constantes intentos de socavar esta modalidad de participación, principalmente a partir del ahogo presupuestario, por ejemplo, la transferencia insuficiente de recursos a las comunas o la no puesta en funcionamiento de presupuestos participativos, con los cuales los participantes podrían llevar a cabo las prioridades definidas colectivamente. Posiciones similares son defendidas por el Movimiento Comunero (2012). Por su parte, la participación promovida por la Secretaría de Participación Ciudadana estaría caracterizado por eventos esporádicos (ocurren cuando se convocan desde el gobierno central) en los que se decide sobre cuestiones muy puntuales -en los que el tema y las opciones alrededor de él son predefinidas- o se realizan preguntas de forma directa al Jefe de Gobierno de la ciudad, estableciendo un vínculo personal con la encarnación del gobierno central. A diferencia del modelo “creativo” del CC, aquí podríamos hablar de un modelo “cerrado”, en tanto los límites temáticos de las interacciones aparecen pre-estipulados. Todo el proceso de resolución de la demanda se delega en un representante. A su vez, en general se alienta la demanda de cuestiones individuales puntuales, sin requerir organización ni interacción entre los distintos participantes. Este modelo se basa en decisiones del gobierno central y no está legalmente regulado en sus formas.

Hemos diferenciado 3 variantes dentro de esta modalidad: “Reuniones de vecinos” con el jefe de gobierno, “Reuniones de vecinos” para “puesta en valor” y votaciones online. El primero de este tipo de eventos consiste en actos en los que el Jefe de Gobierno “baja a un barrio” (acudiendo a un club, por ejemplo) donde responde a las preguntas y reclamos de los vecinos en forma directa. La interacción se realiza directamente entre cada vecino, que interpela al jefe de gobierno sobre una cuestión puntual. Según fue referido por el Jefe de Gobierno en uno de estos eventos –registrado audiovisualmente- él participa en eventos de este tipo 3 veces por semana, lo que implica que el Jefe de Gobierno asigna gran importancia a este tipo de vínculo personal con los ciudadanos.

Las “reuniones de vecinos” para “puesta en valor” consisten en llamados a decidir sobre un tema específico. En el caso de la comuna 6 donde trabajo se realizó una reunión para discutir cómo decorar los puentes que pasan sobre el tren en la comuna 6. Por su parte, en todas las votaciones online relevadas se ofrecían dos o tres opciones para decidir sobre alguna cuestión (por ejemplo, cercar o no una plaza o decidir con qué película se estrenaría el BAFICI en Parque Centenario). En algunos casos, como ocurrió con los cercamientos de plazas, las votaciones habilitaban la posibilidad de efectuar el voto en la página de Facebook de la Secretaría, en la página oficial de la Secretaría y por mensajes de texto, con lo que la misma persona podría votar varias veces. Los participantes de consejo consultivo entrevistados y otros con los que se mantuvieron contactos informales apuntan que en estos eventos no se abren a discusión o decisión de los ciudadanos tópicos importantes de la ciudad.

Entonces, a pesar de que desde ambas modalidades se reivindica la participación, se lo hace con principios y fines muy diferentes. El interés principal estaría dado por determinar qué concepción de ciudadanía subyace (o emerge) de las prácticas apuntadas y cómo se compone el tejido de actores y prácticas que defienden distintas concepciones de ciudadanía.

Tentativamente, podríamos apuntar que la primera modalidad participativa entiende que la participación ciudadana debe basarse en la deliberación sistemática y autoorganizada (por ejemplo, en comisiones) entre

ciudadanos -junto con funcionarios estatales -para la toma de decisiones sobre las políticas “de fondo” de la ciudad.

Hemos visto que tanto desde el Movimiento Comunero como los participantes del consejo consultivo valoran la experiencia participativa no sólo como política, sino también como pedagógica, en tanto allí los ciudadanos aprenderían a discutir constructivamente de cara a la producción conjunta de lo público. Aparece fuertemente marcada la idea de los ciudadanos actuando colectivamente para llevar adelante las propias decisiones y controlar a los funcionarios, con lo que se aspira a una centralidad de la participación permanente en las instituciones de gobierno. Así, en su declaración de principios, el Movimiento Comunero pondera la profundización de la democracia participativa en las comunas como un “cambio cultural”.

Por su parte, la segunda modalidad participativa construida para el análisis se sostendría en ciudadanos que intervienen individualmente para realizar demandas al gobierno central de la ciudad o para la decisión delimitada a cuestiones prefijadas. El rol del ciudadano en la vida institucional en este caso está supeditado a la convocatoria a la participación por parte de otras instancias de gobierno. La deliberación entre ciudadanos no forma un aspecto alentado en esta forma de concebir la participación, en la que los ciudadanos sólo se reúnen en relación a temáticas específicas o para interrogar personalmente al Jefe de Gobierno. Por otra parte, en uno de los diseños de participación más favorecidos por la gestión actual se prioriza la producción de un intercambio personal entre el Jefe de Gobierno con cada “vecino”.

Apartado metodológico

Con respecto al trabajo realizado, al momento hice algunas salidas de campo en reuniones del consejo consultivo de la comuna 6 y entrevisté a 2 de sus participantes.

Por otra parte, observé el registro audiovisual de un evento de la Secretaría de participación ciudadana en el cual participó el jefe de gobierno, y

relevé sitios de internet de órganos estatales relacionados a la participación (sitio oficial de la Secretaría de Participación ciudadana y de las comunas, página de Facebook de la Secretaría, de la comuna 6 y del consejo consultivo de la comuna 6). A su vez, hice un relevamiento del blog y el sitio oficial del Movimiento de Comuneros. A su vez, fue considerado el aspecto normativo, atendiendo a los artículos respectivos a la descentralización en comunas y participación ciudadana en la Constitución de la CABA, así como a la Ley n° 1.777 (ley de comunas) y el reglamento interno del consejo consultivo n° 6. Considero que existen 2 líneas principales para seguir y profundizar en el desarrollo de la investigación: 1. Las acciones y producciones propias del gobierno central de CABA en relación con la participación ciudadana 2. Las acciones y producciones propias de quienes hacen hincapié en la participación en el marco de las comunas

Notas

1 El Movimiento Comunero es una organización apartidaria que “milita” por el

cumplimiento de la ley de comunas y la profundización de la democracia participativa en la CABA. Consideran que se trata de un cambio tanto político

como cultural. (www.movimientocomunero.com.ar)

Bibliografía

Gravano, Ariel (2011). “¿Vecinos o ciudadanos?”. En: Revista de Antropología,

Universidade de São Paulo, Faculdade de Filosofia, Letras e Ciências Humanas Departamento de Antropología, 54, 1, 2011; 191-230. ISSN 0034-7701.

Kymlica, Will y Norman, Wayne (1997) “El retorno del ciudadano. Una revisión de la producción reciente en teoría de la ciudadanía”, en Revista Ágora, n°7, pp 5-42

Landau, Matías (2007). “Los Usos de la Participación Ciudadana en los Programas de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. XXVI Congreso

de la Asociación Latinoamericana de Sociología. Asociación Latinoamericana de Sociología, Guadalajara.

Landau, Matías (2014). “La ciudad y sus partes: una historia de la institucionalidad local en la Ciudad de Buenos Aires”. Publicado en EURE, vol 40, n° 119, pp.151-71.

Lazar, Sian (2012) “Antropología de la ciudadanía. Textos fundamentales”. Traducción de la cátedra de Antropología de los procesos políticos: el Estado.

Marshall, Thomas Humphrey (1997) “Ciudadanía y clase social”. Conferencias

Alfred Marshall, Cambridge, 1949. En: Reis, 1997, pp.297-344

Movimiento Comunero (2012) “Comunas en serio o comunas desvirtuadas”. En: http://www.movimientocomunero.com.ar/

Perissé, Agustín (2010) “La ciudadanía como construcción histórico-social y sus transformaciones en la Argentina contemporánea”, en Revista Nómadas, n°26, 2010, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España.

MILITANCIA PARTIDARIA EN LAS AUTONOMÍAS MUNICIPALES EN

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