D ESAFÍOS POLÍTICOS DE APEC
IV. A PEC Y LA COOPERACIÓN EN EL P ACÍFICO
Ubicándonos simplemente en la esfera económica, APEC está llamado a validarse como un mecanismo de consulta y concertación sobre la políticas comerciales en el Pacífico, en una dimensión gubernamental e informal. Su renovado papel histórico depende de una agenda ampliada, que cubra los temas de la cooperación intergubernamental. Se hallan, al respecto, los ya mencionados del PBFC y otros más, como la coordinación macroeconómica, financiera, la migración laboral, etc. En este sentido el APEC va a comple- mentar y a ratificar, a nivel de los gobiernos, el movimiento espontáneo y formal de integración que ocurre en la cuenca. La dimensión gubernamental de APEC se complementa con las iniciativas y proyectos desarrollados por PECC y PBEC. PBEC opera como una red de negocios desde 1968, que vincula más de cinco mil empresas de la cuenca. PECC fue creado en 1980 y responde al esquema de concertación tripartita gobierno-empresas-sector académico, esquema de trabajo también muy típico de las sociedades asiáticas, que se proyecta al mundo a través de las organizaciones regionales pacíficas.
El sistema de cooperación económica del Pacífico se estructura sobre el trípode: PBEC, PECC y APEC. Lo más llama- tivo es la división del trabajo que se viene consolidando, en donde la acción concertada oficial-privada corre por cuen- ta del PECC; el PBEC reúne las iniciativas y organizaciones privadas, en tanto que APEC congrega en otra instancia los gobiernos. Las directrices del poder político emanadas de APEC fluyen hacia las esferas de la economía privada por medio de PECC y PBEC, mientras que el producto de los grupos de trabajo de PECC y PBEC termina iluminando las discusiones del APEC.
Para recapitular lo visto en este capítulo es preciso señalar que APEC nació y repuntó en la coyuntura histórica
de los inicios de los años noventa, bajo la incertidumbre de la consolidación de los bloques económicos excluyentes. Al concluir con éxito la Ronda Uruguay en 1993 y consa- grarse la OMC, el foro gubernamental del Pacífico cumplía su misión inicial, pero perdía una de sus motivaciones fundacionales. Sin embargo, su continuidad se extiende en las décadas posteriores sobre la base de la agenda de cooperación comercial y financiera ampliada.
No obstante, allí no radica el potencial más interesante de un organismo en el que convergen las economías mayo- res y las potencias políticas y militares más poderosas del siglo XXI. Un sinnúmero de situaciones azarosas se segui- rán presentando en la región del Pacífico y en el mundo, cuyo manejo multilateral puede iniciarse de una manera desinhibida en las instancias regionales, en un grado de atención similar al dado a los asuntos económico-comer- ciales, pues se trata de aproximaciones semejantes. Es decir, así como APEC crea un ambiente para la discusión y concertación de la problemática comercial paralelo al sis- tema normativo y compulsivo de la OMC para facilitar la labor de ésta última, no muy diferente puede ser su análisis y búsqueda de soluciones a los problemas de seguridad paralelo a Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad. Esta aproximación no es una novedad en el continente americano y viene tomando más fuerza en África, dado que allí las organizaciones subregionales económicas han abierto espacio a la consideración y tratamiento de los conflictos sociales y políticos. No se puede descartar en- tonces que APEC también evolucione hacia la concertación sobre esas materias.
ANEXOS
DECLARACIÓNCONJUNTADELPRESIDENTEDELA REPÚBLICA
POPULARDE CHINAYELPRESIDENTEDELA FEDERACIÓN RUSASOBRE LADEFENSAANTIMISILES
El desarrollo de la situación internacional demuestra plenamente que son correctas las conclusiones y los comentarios hechos en la declaración conjunta sobre las relaciones chino-rusas en el cambio de siglo, firmada el 23 de noviembre de 1998 durante la cumbre chino-rusa, en el comunicado de prensa chino-ruso sobre las consultas acerca del Tratado de Misiles Antibalísticos firmado el 14 de abril de 1999 y en la declaración conjunta chino-rusa firmada el 10 de diciembre de 1999 durante la cumbre chino-rusa.
El Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Misiles Antibalísticos de 1972 (en adelante Tratado MAB) sigue siendo la piedra angular de la estabilidad estratégica global y de la seguridad internacional, y constituye la base para un marco de acuerdos internacionales claves destinados a reducir y limitar las armas estratégicas ofensivas y a prevenir la proliferación de armas de destrucción masiva. Mantener y observar estrictamente el Tratado ABM es de vital importancia.
En vista de lo mencionado, el programa de Estados Unidos de establecer la defensa nacional de misiles, un sistema prohibido en el Tratado MAB, ha despertado gran preocupación. China y Rusia sostienen que este programa se dedica, en esencia, a buscar la superioridad unilateral en lo militar y en materia de seguridad. Semejante programa, una vez aplicado, producirá las consecuen- cias negativas más serias en la seguridad de Rusia, China y otros países, así como en la del mismo Estados Unidos y en la estabilidad estratégica global. Dado este contexto, China y Rusia han expresado su inequívoca oposición al programa en referencia.
Socavar el Tratado MAB provocará otra carrera armamentista, y consecuentemente revertirá la tendencia positiva emergida en la política mundial después del fin de la guerra fría. Sin duda, ello no concordará con los intereses fundamentales de ningún país del mundo. El país que pugna por enmendar este tratado básico en el
campo del desarme tendrá que cargar con toda la responsabilidad por el derrumbamiento de la estabilidad y seguridad internaciona- les, y por todas las consecuencias que de ello puedan derivar.
La valoración de la actual realidad internacional muestra que es enteramente insostenible la petición de ciertos países de enmendar el Tratado MAB, so pretexto de las así llamadas amenazas de misiles. La pretendida propuesta de “enmienda” del país pertinente apun- ta, en efecto, a encubrir su intento de violar las cláusulas de dicho Tratado. La enmienda del texto de este Tratado significa socavarlo e inevitablemente acarreará una serie de consecuencias negativas. Bajo la actual situación estratégica, reviste un gran significado práctico preservar la integridad y la efectividad del Tratado MAB.
Para hacer frente a los nuevos desafíos en la seguridad interna- cional, mantener la paz mundial y proteger los legítimos intereses de seguridad de todos los países, el camino correcto, es, en lugar de hacer jirones el Tratado MAB, promover el establecimiento de un nuevo orden político internacional justo y razonable, echar por la borda la práctica de la política de fuerza y el abuso de la fuerza en los asuntos internacionales y fortalecer en mayor medida la seguri- dad regional e internacional. Al mismo tiempo, es esencial que Rusia y Estados Unidos continúen y profundicen el proceso de reducción de las armas estratégicas ofensivas sobre la base de un estricto cumplimiento del Tratado MAB, e incorporen en este proceso a otros Estados que tengan armas nucleares. Es imperativo que se intensifiquen los esfuerzos internacionales para prevenir la proliferación de armas de destrucción masiva y de sus vehículos portadores a través de medios políticos, jurídicos y diplomáticos, explorar la posibilidad de diseñar gradualmente un sistema de control global en prevención de la proliferación de misiles y de las tecnologías relacionadas, y emprender un diálogo y cooperación amplios y no discriminatorios en este terreno.
La defensa de misiles no estratégicos y la cooperación interna- cional en este terreno, aunque no se prohíben en el Tratado MAB, deberán no perjudicar los intereses de seguridad de otros países, no llevar al establecimiento o fortalecimiento de bloques militares o políticos exclusivos, ni sabotear la estabilidad y seguridad globales o regionales. Con base en esta posición, China y Rusia expresan su seria preocupación y firme oposición al programa de ciertos países de desplegar semejantes sistemas de defensa de misiles no estraté- gicos en la región Asia-Pacífico que puedan producir el impacto
negativo antes descrito. Cualquier tentativa de incorporar a Taiwan, bajo cualquier forma, a un sistema extranjero de defensa de misiles llevará a dañar seriamente la estabilidad en la región.
La resolución de las Naciones Unidas titulada Preservación y Adhesión al Tratado sobre Limitación de los Sistemas de Misiles Antibalísticos y que adoptó en su 54ª Asambla General es de importancia primordial. China y Rusia instan a la comunidad internacional a continuar mostrando su seria preocupación por la vigorosa persecución de sistemas de defensa de misiles por parte de ciertos países, y a tomar medidas necesarias para prevenir el des- arrollo de esta peligrosa situación.
La cooperación entre estas dos naciones en el mantenimiento del equilibrio estratégico y la estabilidad globales ha sido satisfactoria. Sobre la base de su asociación de coordinación estratégica de igualdad y confianza ya existente, China y Rusia continuarán coordinando de manera estrecha el problema de defensa de misiles y el fortalecimiento de su cooperación en otras áreas pertinentes dentro del marco de sus respectivas obligaciones internacionales, a fin de mantener la seguridad nacional, regional y global.
Jiang Zemin
Presidente de la República Popular de China
Vladimir Putin
Presidente de la Federación Rusa
Dada en Beijing, el 18 de julio de 2000.
DECLARACIÓNDE BISHKEKDELOSJEFESDE ESTADODELA REPÚBLICADE KAZAKSTÁN, REPÚBLICA POPULAR CHINA, REPÚBLICADE KIRGUIZIA, FEDERACIÓNDE RUSIAY REPÚBLICADE TAYIQUISTÁN
La República de Kazakstán, la República Popular China, la Repúbli- ca de Kirguizia, la Federación de Rusia y la República de Tayiquistán, en adelante denominadas las Partes,
Partiendo de la aspiración común hacia la ampliación y profun- dización de la cooperación multifacética, según los acuerdos consignados en la declaración conjunta de los participantes del
encuentro de Alma-Ata del 3 de julio de 1998, realizaron un encuen- tro al alto nivel en la ciudad de Bishkek, el 25 de agosto de 1999,
Al discutir en atmósfera constructiva y de común entendimien- to una amplia gama de problemas de interés común,
Declaran lo siguiente:
1. Las Partes, satisfactoriamente, señalan los éxitos en la coope- ración, logrados en el período después del encuentro de Shanghai de 1996, altamente califican los pasos prácticos, que se correspon- den con las tendencias modernas de los cinco Estados para fortale- cer la seguridad y cooperación regional. Las Partes expresan su confianza en las perspectivas de la consiguiente ampliación de la cooperación en la esfera de la seguridad y la profundización de la interacción multifacética en otras esferas.
2. Las Partes, seguras de que la creación, por los cinco Estados, de mecanismos de interacción concreta en las esferas de interés común, beneficiará la revelación completa del potencial de la cooperación multifacética en aras de la estabilidad, la seguridad, el desarrollo y el florecimiento de la región, expresan el propósito de realizar encuentros sin periodicidad predeterminada, de los jefes de Estado y Gobierno, así como contactos y consultas regulares a diferentes niveles, incluyendo encuentros de los Ministerios de Relaciones Exteriores, ministros de Defensa, dirigentes de las insti- tuciones estatales, encargadas de la cooperación económica y cultural.
Al respecto, las Partes acordaron intercambiar, por canales diplomáticos, propuestas sobre plazos para realizar los encuentros interinstitucionales.
3. Las Partes confirman que los acuerdos sobre asuntos de regulación fronteriza, confianza en la esfera militar y mutua dismi- nución de las fuerzas armadas en las regiones fronterizas, formali- zados y ratificados por los cinco Estados, siendo documentos únicos por su formato y carácter, benefician el fortalecimiento de la amistad y buena vecindad, introducen un aporte positivo para garantizar la seguridad y la estabilidad en la región.
Las partes continuarán cumpliendo rigurosamente estos acuer- dos y suministrando toda la asistencia necesaria a las actividades del Grupo Conjunto de Control.
4. Las Partes señalan la importancia de la resistencia efectiva al terrorismo internacional, el tráfico ilegal de narcóticos y estupefa-
cientes, el contrabando de armas, la migración ilegal y otras formas de la actividad delincuencial transfronteriza, a las manifestaciones de separatismo nacional y extremismo religioso, y en esta tarea adelantarán actividades para desarrollar la interacción práctica entre las entidades correspondientes de los cinco Estados, incluyen- do la realización de encuentros de consulta y coordinación, durante los años 1999-2000 de las correspondientes actividades conjuntas. Las Partes expresan su decisión de no permitir la utilización del territorio de sus Estados para organizar actividades que lesionen la soberanía, la seguridad y el orden público de cualquiera de los cinco Estados.
Confirmando su adhesión al principio del respeto de los dere- chos humanos, de acuerdo con la Carta de la ONU y otros documentos universales en esta esfera, las Partes señalan que al realizar este principio es necesario tener en cuenta las particularidades específi- cas de los Estados soberanos. Los derechos humanos no deben utilizarse en calidad de pretexto para intervenir en los asuntos internos de los Estados.
5. Las Partes, otorgando importancia de primer orden a la conservación de la paz y la estabilidad en la región, apoyan los esfuerzos de los países de Asia central para crear una zona libre de armamentos nucleares, impulsar la iniciativa de la República de Kazakstán sobre la convocatoria de una conferencia para medidas de interacción y confianza en Asia, igualmente acogen las propuestas y pasos concretos de otros Estados interesados, orientados a ampliar el diálogo.
6. Las Partes apoyan la idea de la doctrina “Diplomacia de la vía de la Seda” del Presidente de la República de Kirguizia, señor Askar Akaev sobre su renacimiento al nivel internacional de la coopera- ción en aras del desarrollo económico, el fortalecimiento de la paz y la estabilidad en la región.
7. Las Partes manifiestan su profunda preocupación en rela- ción con la confrontación militar que continúa en Afganistán, la cual representa una seria amenaza para la paz y seguridad regional e internacional.
Las Partes confirman el papel central de la ONU en los esfuerzos internacionales para lograr un arreglo pacífico al conflicto afgano, apoyan la actividad pacificadora del grupo “6+2” y acogen la iniciativa de Kirguizia de realizar una conferencia de paz sobre Afganistán en Bishkek.
8. Las Partes, con satisfacción, constatan que el proceso de paz en Tayiquistán, como resultado de la realización del acuerdo general firmado en junio de 1997 sobre el establecimiento de la paz y la concordia nacional en ese país, ha adquirido un carácter irreversi- ble, y además subrayaron lo valioso de la experiencia positiva del arreglo para la solución negociada de problemas difíciles, en el espíritu de buena voluntad y con el activo apoyo pacificador por parte de la comunidad internacional.
9. Las Partes señalan el importante significado de la coope- ración económico-comercial, basada en los principios de igualdad y mutuo provecho y la continuarán estimulando entre los cinco Estados, en el ámbito bilateral y al mismo tiempo activan la búsque- da de formas de despliegue de la interacción multilateral en esta esfera, y, antes que todo, en las esferas señaladas en la Declaración Conjunta de Alma-Ata de 1998.
Con este objetivo los gobiernos de la República de Kazakstán, la República Popular China, la República de Kirguizia, la Federa- ción de Rusia y la República de Tayiquistán conformarán grupos conjuntos de consulta, los cuales prepararán propuestas y recomen- daciones para los encuentros a alto nivel.
Las Partes dan la bienvenida a la participación en la coopera- ción de los Estados interesados de la región, tanto a nivel interestatal como a nivel de empresas de diferentes formas de propiedad, así como en la esfera de atracción de inversiones.
10. Las Partes llaman la atención sobre los cambios sustanciales que han ocurrido en la situación internacional contemporánea, y consideran necesario declarar que en el futuro, en las relaciones mutuas entre ellos y en los asuntos internacionales, observan los siguientes principios fundamentales:
– Acogerse al respeto mutuo de la soberanía y la integridad territorial, la igualdad, la no injerencia en los asuntos internos de cada uno, el arreglo de diferencias y disputas a través del diálogo y consultas;
– Desarrollar la cooperación multilateral con base en los princi- pios de igualdad y provecho mutuo;
– Contribuir al fortalecimiento del papel de la ONU como el mecanismo fundamental en el mantenimiento de la paz y segu- ridad internacional, en la solución pacífica de los problemas regionales e internacionales, intervenir contra el uso de la fuerza militar o de la amenaza de su uso en las relaciones internaciona- les, sin la sanción del Consejo de Seguridad de la ONU;
– Observar estrictamente las disposiciones del Tratado sobre la no Proliferación de las Armas Nucleares y el Tratado sobre la Prohibición Universal de las Pruebas Nucleares, apoyar en el marco de la ONU y de otros foros internacionales los esfuerzos orientados a contribuir a la adhesión inmediata e incondicional de todos los Estados a dichos tratados.
11. Las Partes consideran que la multipolaridad es la tendencia general de desarrollo del mundo contemporáneo que contribuye a la estabilidad de la situación internacional. Los cinco Estados están completamente resueltos a hacer todos los esfuerzos infatigables en aras de defender la paz en todo el mundo y el desarrollo económico conjunto para promocionar la construcción de un nuevo orden político y económico internacional.
12. Las Partes confirman que la interacción y la cooperación de los cinco Estados tienen un carácter abierto y no está dirigida contra otros países.
Nursultan Nazarbaev
Presidente de la República de Kazakstán
Jiang Zemin
Presidente de la República Popular de China
Askar Akaev
Presidente de la República de Kirguizia
Boris Yeltsin
Presidente de la Federación Rusa
Emomali Rajmonov
DECLARACIÓNCONJUNTA SUR-NORTE
De acuerdo con el noble deseo de toda la gente que anhela la reunificación pacífica de la nación, el presidente Kim Dae-jung de la República de Corea y el presidente de la Comisión para la Defensa Nacional Kim Jong-Il de la República Democrática Popular de Corea, mantuvieron una histórica reunión y cumbres en Pyongyang, del 13 al 15 de junio de 2000.
Los líderes del Sur y del Norte reconocen que la reunión y las cumbres son las primeras desde la división del país, y que fueron de gran significado para promover el entendimiento mutuo, desarro- llando las relaciones Sur-Norte y obteniendo la reunificación pací- fica, declarada como sigue:
1. El Sur y el Norte han acordado resolver la cuestión de la reunificación desde su propia iniciativa y mediante los esfuerzos conjuntos del pueblo de Corea, quienes son los dueños del país.
2. Teniendo el conocimiento de que hay elementos comunes en la propuesta del Sur para la conformación de una confederación y de la propuesta del Norte para conformar una federación en la primera etapa como la fórmula para lograr la reunificación, el Sur y el Norte acordaron promover la reunificación en esa dirección.
3. El Sur y el Norte han acordado resolver pronto los asuntos humanitarios como el intercambio de visitas de miembros de familias separadas con ocasión del Día Nacional de Liberación del 15 de agosto y la cuestión de aquellos prisioneros a largo plazo que se han rehusado a renunciar al comunismo.