El mayor descubrimiento de mi generación, es que los seres humanos, al cambiar sus actitudes interiores, pueden cambiar los aspectos exteriores de sus vidas... Es muy malo que más personas no acepten este tremendo descubrimiento y empiecen a vivirlo.
WILLIAM JAMES
Mucha gente habla de pensamiento positivo, pero parecen ser pocos los que hacen de él un hábito consistente. La técnica real del pensamiento positivo es tan sencilla, que parece que ha eludido a la gran mayoría de nuestros pensadores. El pensamiento positivo significa fijar su atención en los temas positivos y usar lenguaje positivo para formar y expresar sus pensamientos. Usted puede entrenarse fácilmente en pensar más positivamente sólo con entrenarse a sí mismo a escoger a qué tiene que poner atención y qué decir, tanto en silencio como en voz alta. En el Capítulo 2 exploramos los tres lenguajes del pensamiento consciente, —palabras, cuadros, y patrones cinéticos. Notamos que cuando una palabra viene a nuestra mente, normalmente nos trae una clase de imagen visual o espacial, definida en forma clara o vaga, y también nos trae a la mente una sensación total, un patrón cinético que el cerebro asocia automáticamente con él. Nuestra palabra usual para este patrón cinético es sentimiento. Desde mi punto de vista, lo que llamamos comunmente "sentimiento" son respuestas cinéticas — patrones de reacción de todo el cuerpo— que coinciden con una actividad cortical. Podríamos interrelacionar los tres lenguajes del pensamiento en una figura de tres círculos traslapados, representando cada uno de ellos un lenguaje, como se ve en la Figura 5.2. Un
experimento sencillo mostrará cómo trabajan.
Figura 5.2 Su cerebro tormo una idea simultáneamente en tres "lenguajes".
Primero, diga mentalmente la expresión "víbora venenosa" dos o tres veces. Después permita que cualquier imagen que parezca natural
surja y acompañe las palabras. Mantenga las palabras y su imagen unidas al visualizar la víbora acercándose a usted. A menos que usted tenga afinidad profesional o afición a las víboras venenosas,
probablemente empezará a experimentar un sentimiento de angustia. Esta sensación es la representación cinética del pensar en la víbora o, si usted lo prefiere, sus "sentimientos" sobre la víbora. Su cerebro expresa el pensamiento simultáneamente en los tres lenguajes, verbal, visual y cinético, Si explora estos tres lenguajes del pensamiento,
probablemente encontrará que puede empezar con cualquiera de los tres y esto le evocará los demás.
Después de haber demostrado los efectos de un pensamiento verbal que ha tenido connotaciones negativas, demostremos ahora los efectos de los pensamientos verbales positivos. Repita mentalmente "comida deliciosa" varias veces. Imagínese que justamente ha
terminado de comer una deliciosa comida, en un ambiente y compañía placenteros, imagine sentirse muy satisfecho. Probablemente su
memoria cinética traerá a su campo mental de pensamiento, los
sentimientos familiares que ha experimentado en el pasado después de una comida deliciosa. Desde luego, si sucediera que mientras está leyendo este párrafo usted tuviera mucha hambre, su memoria cinética podría disparar una reacción de hambre y hacérsele agua la boca.
Lo que hemos demostrado aquí, es el hecho neurológico básico del pensamiento positivo. Al poner atención a las experiencias positivas y al usar palabras positivas para expresar sus pensamientos, evocará
imágenes positivas de su memoria visual y sentimientos positivos de su memoria cinética. Ambas forman la sustancia "del pensamiento
positivo".
Esto nos dice que el pensamiento positivo simplemente resulta de decidir usar la atención positiva y un vocabulario positivo para mantener un marco mental positivo tridimensional. En términos sencillos, si se presta atención a disfrutar comidas deliciosas, más frecuentemente de lo que se pone atención a las víboras venenosas, tendrá más
frecuentemente sentimientos positivos que negativos. El mismo hecho se aplica si usted habla del éxito con más frecuencia que del fracaso, del amor con más frecuencia que del odio, de la felicidad con más
frecuencia que miseria, de la amistad con más frecuencia que enemistad, de confianza con más frecuencia que del miedo, de la
cooperación con más frecuencia que del combate, de la satisfacción con mayor frecuencia que insatisfacción, bondad con más frecuencia que crueldad, buenas noticias con más frecuencia que malas noticias, de lo que es correcto con mayor frecuencia de lo que es equivocado y de cómo resolver un problema con más frecuencia que repetir lo terrible que es ese problema.
¿Ha mirado de cerca la cantidad de mensajes negativos, mórbidos, críticoe y no placenteros, trasmitidos de un lado a otro, en nuestra
cultura extremadamente orientada a los medios? En Estados Unidos un pensador debe desarrollar un alto grado de conciencia ambiental y un detector de basura fuertemente construido, para bloquear la barrera constante de negativismo que difunde su ambiente verbal. Las noticias transmitidas por la radio y la televisión, presentan un torrente constante de malas noticias. Los comerciales se encargan de explicar lo que está mal en sus dientes, cabellos, carro, vida sexual, ropa, trabajo, y puntos de vista políticos. Los encabezados de los periódicos publican el mensaje todos los días: El mundo está yéndose al diablo.
Yo me asombré de lo positivamente que empecé a sentirme hacia el mundo y hacia mis semejantes, cuando dejé de ver televisión, dejé de leer las "columnas de la ansiedad" de los periódicos, y adopté las
práctica de cambiar de estación de radio durante la transmisión de noticias. Finalmente me cansé de oír de hoteles envueltos en llamas en Argentina en que murieron 100 personas, de la muchachita de Michigan que se congeló después que la abandonaron sus padres, del viejo que fue atropellado por una pandilla de jóvenes en una camioneta, de la viejita que fue violada y muerta en su casa, del terremoto que destruyó una villa en el Perú, y de las quejas constantes del costo de la vida. Concluí que la gente que da las noticias por radio y por televisión están en el "negocio de las malas noticias", y que su estrategia básica para vender productos, parece ser apelar al sentido mórbido de aprehensión de todos nosotros, sobre nuestro bienestar y seguridad. Pregúntese usted mismo, ¿cuánta de esta información le permite vivir su vida más efectivamente?, y ¿cuánta puede usted evitar?
He visto unas cuantas telenovelas diarias, y los niveles de
negativismo y morbo me han asombrado. La idea de varios millones de esposas revolcándose cada día, en lo que solamente puedo describir como basura emocional (admito que es un mapa verbal evaluativo], es un prospecto que aturde. Madres solteras, suicidios, relaciones
incestuosas, divorcios, jóvenes huyendo de sus casas, alcohólicos, y perdedores especializados forman el núcleo de las telenovelas.
Algunos comerciales de la televisión realmente pueden tener el efecto de programar a la gente para la enfermedad. Alguna vez ha escuchado usted un comercial para aliviar el dolor de cabeza, que termine con la expresión, "Lo próxima vez que tenga un dolor de cabeza..."
¿Ha escuchado alguna vez con más atención la letra de las
quisiera tener mayor conciencia de los mensajes positivos y negativos a su alrededor, haga dos listas. En una de ellas escriba los títulos de todas las canciones que se acuerde, que considera tienen básicamente
mensajes positivos, de confianza, felicidad o animadores. En el otro lado, haga la lista de las canciones que considera tristes, autocríticas, de
queja, de luto, o de lamento. Probablemente se le haga difícil hacer ambas listas. Esto no sugiere que debería dejar de escuchar la música popular, de que escuchar o cantar una canción triste constituye siempre un acto despreciable de pensamiento negativo. Simplemente creo que la predominancia de canciones con temas negativos refleja un punto de vista del mundo predominantemente negativo, de muchos de nuestros pensadores. Nuestras canciones toman en cuenta algunos de estos mensajes, tanto positivos como negativos, que invaden diariamente nuestros sentidos.
¿Alguna vez ha escuchado por radio un sermón fundamentalista religioso? Muchos de estos predicadores invitan a los radioescuchas a condenarse y criticarse a sí mismos, y a revolcarse en la autoacusación.
Gran parte de la doctrina "cristiana" institucionalizada describe a la gente como creaturas básicamente malas, puestas en la tierra para sufrir. Cualquiera que esté pasándola bien en su vida, y que no se esté condenando a sí mismo, de algún modo estará haciendo trampa.
¿Ha notado las frases que algunas personas cuelgan en sus oficinas? ¿Cuántas llevan un mensaje de alegria, un sentido de logro o disfrute de la vida? ¿Cuántas llevan un sentimiento de desesperación, frustración, melancolía y rendimiento, ligeramente vestido de humor? Un cartel tiene un individuo solitario diciendo: "Yo solía estar perdido con los arrastrados. Ahora me arrastro junto con los perdidos." ¿Le gustaría empezar el día con esta frase? Otro cartel mostraba un personaje
moviéndose para pegarle a una pelota de golf. El mensaje decía, "Algunas veces hago saques en falso, antes de hacer un error fatal." Aunque parece chistoso al principio, la impresión persistente es de
derrotismo. Después de ver gran cantidad de estos mensajes en tarjetas postales y carteles en tiendas de regalos, finalmente encontré una que compré de inmediato. Muestra a dos personas juntando las manos y bailando frenéticamente. El mensaje es: "La vida es una ocasión muy especial." La puse en un lugar especial en mi espejo del baño, para que me dé un poquito de ánimo por las mañanas.
Eche un vistazo alrededor, trate de identificar los mensajes que le traen buenas noticias y los que le traen malas noticias. Hasta qué punto puede usted escoger poner atención a estos mensajes y rechazar otros?. ¿Hasta qué punto puede usted arreglar deliberadamente su ambiente inmediato —casa, lugar de trabajo, carro, o lugar donde lee o estudia—
de tal forma que le mande mensaj es positivos? En la medida en que usted ponga atención a las ideas o experiencias que provocan
sentimientos positivos, puede sacar el mayor provecho de su ambiente. Los verbalizaciones negativas surgen en formas muy variadas. Para discutirlas brevemente podemos dividirlas en 4 categorías principales:
1. Enunciados autocríticos. 2. Juicios negativos de valor. 3. Expectaciones negativas.
4. "Callejones sin salida" verbales.
Lo que decimos de nosotros a los demás y a nosotros mismos, se llama autoplatica, y forma el tópico de la siguiente sección. Los
enunciados autocríticos representan una forma de autoplática
especialmente dañina, que puede uno aprender a revisar fácilmente. Los juicios de valor negativo dirigen al pensador a encontrar otros aspectos negativos, y a quedarse con ellos, frecuentemente con efectos adicionales indeseables.
Los enunciados de expectativas negativas llevan al pensador a anticipar una experiencia negativa, a preocuparse por ella, y posiblemente aun a que suceda.
Los enunciados de callejón sin salida verbal, incluyen las formas de energía mental desperdiciada, como culpar a otros y rechazar la responsabilidad de los propios errores, preocuparse por el futuro, agonizar por el pasado, resentirse por el éxito que tienen otros y quejas conocidas como el "pobre de mí". Dichos enunciados tienen el efecto de llevar sus procesos del pensamiento hacia un final de callejón sin salida verbal, conduciéndolo a desperdiciar la energía mental y a revolcarse en malos sentimientos, evitando especialmente salir adelante en cualquier tipo de actividad de solución de problemas que solicite la situación.
Una estrategia directa para aprender a pensar más positivamente es, excluir concientemente de su vocabulario ideativo y oral aquellas palabras que tienen connotaciones predominantemente negativas, y enseñarse usted mismo a usar principalmente palabras de connotación positiva. Si usted no lo puede hacer, tampoco puede pensar en eso. Piense en su propio repertorio de palabras, como una composición de tres subvocabularios, como se ilustra en la Figura 5.3. El pensamiento positivo se reduce a hacer a un lado el subvocabulario negativo y a encontrar formas de organizar y expresar sus ideas sin él.
Figura 5.3 Las palabras que piensa pueden afectar sus sentimientos. Escójalas cuidadosamente.
Las siguientes palabras se proponen como candidatas típicas para excluirlas totalmente de muchos mapas verbales:
1. Tengo miedo de esto (o de aquello) 2. Odio (a alguien, a él, a ella, aquello)
3. Temo
4. Estoy enfadado, y hastiado de 5. Eso me enloquece
6. Eso me estalla en la cabeza 7. Eso me saca de onda
8. Eso me mata 9. Estoy muerto
10. Me estoy muriendo (por conocer, encontrar, tratar) 11. Estoy acabado
12. Eso me corta la inspiración 13. No puedo
14. Estoy "out"
15. Soy (cualquier adjetivo negativo) 16. Soy un (sustantantivo negativo) 17. Probablemente lo echaré a perder
18. COTÍ la suerte que tengo, probablemente (predicción negativa) 19. Eres (el, ella, eso), estúpido
20. Eso no trabajará
21. Yo tengo toda la culpa 22. Tu tienes la culpa
23. Si solamente (cualquier enunciado agonizante sobre el pasado) 24. ¿Ves lo que me hiciste hacer?
25. Si no fuera por tí, yo podría (el, ella los niños mi trabajo) (un enunciado quejándose o diciendo "pobre de mí")
26. Esto es terrible, (estúpido o algo por el estilo) 27. ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas a mí? 28. Nadie me quiere
29. Todo lo que hago está mal hecho 30. Nunca hago nada bien.
Quizá pueda agregar otros enunciados a la lista. Algunos de estos pueden parecer molestamente familiares. Muchas de las personas en mis clases del pensamiento se han asombrado de la gran cantidad de términos o palabras negativas, cínicas, derrotistas o autocríticas, que han encontrado en su verbalización diaria, una vez que han empezado a monitorear lo que dicen. También se sorprenden de la prevalencia de
enunciados negativos rutinarios en conversaciones cotidianas. He conocido muchas personas, estudiantes y colegas que han logrado
mucha satisfacción personal y sentimientos positivos modificando el uso del lenguaje. Puede encontrar que se desafía, un poco cuando ha
eliminado los negativos más obvios. Pero probablemente encontrará que la conciencia de sus hábitos del lenguaje surgen más bien súbitamente, y probablemente encontrará que los pensamientos y sentimientos
positivos vienen en forma más rápida y automática.
Podemos poner en un diagrama las posibilidades para el
pensamiento positivo, en términos de atención positiva y verbalización positiva, como se muestra en la Figura 5.4. En el área de atención positiva, generalmente reemplazamos las malas noticias con buenas, a menos que, desde luego, alguna noticia mala sea realmente importante y reclame atención cercana. Reemplazamos las ideas de fracaso con ideas de éxito, preocupación por los problemas con pensamientos sobre sus soluciones, miedos con esperanzas, preocupaciones con planes, películas no placenteras con placenteras, literatura mórbida con positiva, programas estúpidos de televisión con nada, programas de noticias mórbidas con nada, gente negativa y poco placentera con
positiva y ayudadora, y frustraciones del pasado con ideas nuevas sobre el futuro.
Pensamiento positivo
Atención Positiva Verbalización Positiva
Gente Auto-afirmación
Éxitos Hablar no juiciosa
Planes y esperanzas Adaptación de la realidad
Solución Expectativas positivas
Entretenimiento Música
Lectura
Nuevas ideas
Figura 5.4 El pensamiento positivo significa organizar deliberadamente sus pensamientos en términos positivos.
En el área de verbalización positiva, nos enfocamos a expectativas positivas. Nos damos cuenta que podemos influir en nuestro éxito, y empezar a hacerlo así, concentrándonos en el éxito y en las predicciones verbales de éxito. Hablamos de éxito, de logro y confianza. Usamos frases como, "yo puedo", "tratemos" y "¿por qué no?"
Reemplazamos la autocondenación y la autocrítica con la autoaf irma-ción. Hablamos bien de nosotros mismos —no para presumir o menospreciar— sino para colocarnos en lo que debemos hacer.
Hablamos tan bondadosamente de nosotros, como podríamos hacerlo de nus-tros mejores amigos. Nos enfocamos solamente en nuestros puntos fuertes y no los cancelamos con enunciados de nuestras "debilidades." Reconocemos y afirmamos nuestro valor como individuos, con la noción de que en términos humanos cada uno de nosotros vale tanto como cualquiera otro.
Siempre que sea posible sustituimos la aceptación no juiciosa por las clases de juicios de valor negativo que algunas veces estamos tentados a hacer. Manejamos mucho las descripciones, más que las evaluaciones y muchos más y tanto como las opciones posibles y el pensamiento investigador, más que opinión dogmática.
Sustituimos adaptación a la realidad por pensamientos de callejón sin salida, donde podamos alcanzar lo que está pasando en una
situación dada y reconozcamos la realidad de los eventos para
adaptarnos a ellos de la manera más efectiva. Gastamos poca energía mental en frustraciones, autocompasión, echar la culpa a otros, o tragos amargos del pensamiento. Reconocemos la realidad y rápidamente procedemos a adaptarnos a ella.
Puede mantener una política consciente de traer pensamientos relativamente positivos a su mente y desechar los pensamientos
negativos. Puede usar la técnica mental de parar el pensamiento, para alejar un pensamiento negativo, mórbido o preocupante. Para hacer esto, simplemente "escuche" la palabra ¡ALTO! en forma de grito en su mente y utilícela para llevar bruscamente sus pensamientos a una pausa. Los pensamientos preocupantes desaparecerán, y se afocará inmediatamente a los pensamientos más positivos. Si se encuentra a sí mismo preocupado con un pensamiento especialmente enfermizo y problemático, continúe repitiendo la técnica de parar el pensamiento por minutos, hasta que se deshaga de él. Conjuntamente con la técnica, dése a usted mismo algo mentalmente demandante y positivo para hacer al mismo tiempo. Usted puede hacer que el efecto de parar el pensamiento sea más enfático gritando ocasionalmente la palabra
¡ALTO!, como cuando va usted solo en su carro. Deje que el sonido llene el espacio a su alrededor, y memorice la sensación sonora. Con esto será usted capaz de usar la técnica silenciosamente, con un efecto mayor.
Otra técnica útil para mantener deliberadamente un sentimiento positivo, es visualizarse pateando mentalmente los pensamientos negativos. Si se siente un poco triste, deprimido o desalentado,
simplemente haga un cuadro mental del sentimiento negativo como si fuera un duendecillo odioso. Levante un sentimiento fuerte de
agresividad hacia dicha crea-tura negativa, y visualícese pateándola violentamente para alejarla. Al mismo tiempo, siéntase más positivo y animado y sustituya una actitud mucho más positiva por la que acaba de desechar.