• No se han encontrado resultados

Los planes de vida de los pueblos étnicos de Colombia

CAPITULO IV: CONSTRUYENDO ESPACIOS PARA EL

4.6. Una mirada ética, al desarrollo regional: Hacia los planes de vida

4.6.1. Los planes de vida de los pueblos étnicos de Colombia

Es importante recalcar que la persona es el principal sujeto de derecho, sea este natural, jurídico y/o político, desde cualquier condición socioeconómica y cultural; el derecho de la persona al desarrollo implica que cada uno puede desarrollarse y realizarse. Esto es, tiene el derecho de conducir su propia vida, de poder vivir conforme a la dignidad que le corresponde como persona. 211

Ya en los años posteriores a la segunda guerra mundial se habla de derecho al desarrollo aunque de manera incipiente, sólo desde el punto de vista del derecho internacional. La fase más avanzada de esta discusión tuvo lugar en 1986, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el derecho al desarrollo como un derecho humano inalienable, entendido como “el derecho de cada persona al desarrollo de todas sus capacidades en armonía con su comunidad”.212

Si el desarrollo humano consiste en ampliar las opciones de la gente, la pobreza significa que se deniegan las oportunidades y las opciones más fundamentales del desarrollo humano: vivir una vida larga, sana y creativa, disfrutar de un nivel decente de vida, libertad, dignidad, respeto por sí mismo y por los demás.

Los “planes de vida213” son iniciativas étnicas o pluriétnicas que se elaboran dentro de asambleas comunitarias locales, presididas por las autoridades

211 Consultado en: http://www.ordenjuridico.gob.mx/TratInt/Derechos%20Humanos/INST%2011.pdf. Consultado, 22 de Agosto de 2008.

212 Cf., PNUD. Informe de Desarrollo Humano, 1990. También en: Mundi Prensa, http://www.aidh.org/ViolDE/pdf_e/ch0.pdf. Consultado 14 Febrero de 2008.

213Hay diferentes definiciones que dan los pueblos indígenas a los planes de vida. Aquí se recogen algunas: El plan de vida para el pueblo Siona, “es un nuevo fortalecer de lo pasado y lo presente. Tener un territorio propio, en él se incluye a ‘ser’ de la etnia a la que pertenezca, manejar la lengua materna, historia, usos y costumbres, educación propia, salud, médicos tradicionales, organización, autoridad, trabajo colectivo, pensar en el futuro y animar las necesidades que sentimos” También: “Es direccionar el pensamiento propio con nuestros usos y

autóctonas, respetando la identidad cultural de cada pueblo y que buscan el desarrollo de las comunidades. Quienes toman la iniciativa no son los representantes gubernamentales sino los líderes comunitarios que las mismas comunidades han elegido, sean o no representantes a cargos de gobierno.

Los planes de vida generalmente se elaboran para periodos largos de tiempo y pueden ser sometidos a reformas a medida que las necesidades de las distintas comunidades lo requieran, de acuerdo a evaluaciones periódicas. No son pre- requisito para elegir a gobernantes, sino que son exigencias de las comunidades para quienes les representan. En los planes de vida cuenta la persona en su contexto y los pueblos en general, la persona entendida desde su dignidad. En ellos se contiene el lenguaje de su propia cultura. Se constituyen en la base para la construcción de los planes de desarrollo regional, en el plano político legal. Por eso esta mirada de desarrollo con ética, debe volverse hacia las diversas comunidades étnicas que elaboran sus planes de vida, para de ahí construir los ‘planes de desarrollo humano’. Esto significa que, sin tener en cuenta a las personas que integran los diversos pueblos de nuestras regiones, no se puede construir un verdadero desarrollo.

Los planes de vida, aunque no condicionan su existencia a un respaldo jurídico, reconocen que han tenido que servirse de él para su sobrevivencia. Por eso las comunidades étnicas han tomado como acción de lucha la defensa de la autonomía en su proyección al desarrollo. Entonces las comunidades étnicas no solo costumbres, con autonomía”. Cf., Asociación de Cabildos Indígenas del Pueblo Siona (ACISP), Plan de vida del Pueblo Siona, Mocoa Putumayo, Marzo de 2006, p. 6.

El Pueblo indígena Inga de Yunguillo, dice que el plan de vida se puede resumir en: “Sugllapi, Yuyarispa Kausasunchi”, que significa: “Vivamos pensando Unidos”; “Es nuestra manera de ser como pueblo, es la expresión de nuestra voluntad de vivir con autonomía nuestra identidad y proyectarla al futuro con las raíces de nuestro pasado, pero con las ramas elevándose hacia el cielo, dando frutos nuevos de sabiduría (yuyay)”. Cf., Comunidad Indígena Inga de Yunguillo, “Sugllapi Yuyarispa Kausasunchi: Plan Integral de Vida del Resguardo Inga de Yunguillo”, Yunguillo Putumayo 2006, p. 3.

Para los pueblos Awa de Putumayo, el plan de vida es “Vivir en nuestro territorio y mejorar la vida; es el pensamiento propio en los diferentes campos de la vida de nuestras comunidades, es el consejo de los viejos, de las autoridades, de los médicos tradicionales, de los líderes, de los tíos y mayores, para la identificación y solución de los propios problemas” Cf.,Asociación de Cabildos Indígenas del Pueblo Awá del Putumayo (ACIAP), “Plan Integral de Vida del Pueblo Awá del Putumayo, Inkal Awá: Gente de la Montaña”, Putumayo, Agosto de 2004, p. 10

tienen derechos, sino que son conscientes de ser sujetos y protagonistas de sus propios derechos. Es decir, antes de la ley que respalda los derechos, están los derechos que se respaldan en la ley. De ahí que así como la persona es preexistente, también lo son sus derechos.

Los requerimientos mínimos para lograr un desarrollo humano cuyas bases son los planes de vida de las comunidades indígenas, las comunidades afro- colombianas y las comunidades campesinas, se pueden expresar en cuatro grandes bloques (u otra clasificación, si se quiere): vida saludable; educación/autonomía (con capacitación adecuadas); derecho a un territorio propio donde puedan desarrollar su identidad cultural; y ambiente democrático de participación en paz perpetua. Su contenido se puede resumir en: personas que vivan y valoren su propia identidad cultural, más saludables, instruidas y capacitadas; la eliminación de la pobreza; una distribución más equitativa de los recursos, incluido el ‘territorio’; ciudadanos más participativos en las decisiones gubernamentales y la democracia en general; sistemas de comercio más equitativos y abiertos, tanto internos como externos, incluyendo aumento de la producción para consumo local. Mejor comprensión de la diversidad de ecosistemas, soluciones localmente adaptadas para problemas ambientales y mejores procesos de evaluación del impacto ambiental producido por las actividades de desarrollo. Proteger la capacidad de la naturaleza, favorecer su restauración y evitar ante todo los efectos adversos que dañan a la sociedad y a los ecosistemas.

Es importante seleccionar opciones tecnológicas adecuadas sin afectar la identidad cultural y sus tradiciones. Se pretende estimular la investigación y la capacitación etno-tecnológica para reducir la transferencia tecnológica foránea, procurando sobreponer los límites de subdesarrollo.

Nuestra visión de desarrollo considera al menos dos aspectos fundamentales: el desarrollo humano y la identidad cultural, que incluye la participación democrática en libertad. Esta perspectiva requiere impulsar a los promovidos, pasar de agentes

pasivos a sujetos activos de su propio desarrollo. En las entrevistas de los actores se insiste en el “empoderamiento de las personas y las comunidades”

Retomando el querer de nuestras comunidades reflejado en las voces de los líderes entrevistados, recogemos los siguientes énfasis para un desarrollo humano deseado:

• Queremos un desarrollo que sea humano, es decir, que primero sean las personas y no las cosas, que no se mida el producido de los humanos sino la satisfacción equitativa de sus necesidades básicas, donde se logre la realización de sus propias capacidades, estimulando sus potencialidades en espacios de oportunidad abiertos para todos, sin distinción ninguna.

• Queremos un desarrollo que facilite procesos productivos de acuerdo con las comunidades y su cultura que no se limiten sólo a aspecto sueltos: agrícola, extractivista de sus riquezas naturales ó industrial; sino que integre acciones holistas dentro de todas las ramas de las ciencias, en pleno ejercicio de un marco ético responsable.

• Buscamos un desarrollo que considere la promoción, asesoría y seguimiento de alternativas económicamente viables, socialmente justas, ecológicamente sostenibles y culturalmente apropiadas.

• Indispensablemente debe incluir el respeto a las formas tradicionales de organización y de gobierno de las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas, respetando la pluriculturalidad del pueblo colombiano.

• La diversidad social, geográfica, política, económica, cultural y religiosa que existe en la región, en lugar de concebirse como una debilidad debe tenerse como una gran fortaleza. Lo importante está en saber armonizar los distintos

componentes de la realidad pluricultural y étnica, desde donde se debe procurar el desarrollo.