• No se han encontrado resultados

La plantación de iglesias no es una

In document RED DE MULTIPLICACIÓN 2021 (página 95-100)

opción. Es un mandato,

orden, mandamiento

de Jesucristo,

empoderado por

el Espíritu Santo,

documentado en el

Nuevo Testamento»

confrontarlos por el Espíritu Santo, Dios movilizó sus co- razones. Un año después, establecieron su primera comu- nidad de fe hija.

Una iglesia que no obedece al mandato de Cristo a la multiplicación está en desobediencia y por lo ende, en cierta manera fuera de la voluntad del Señor.

EN EL PASADO

Describir el significado de “mandato” con relación a la plantación de iglesias en el pasado; tendríamos que usar diferentes adjetivos. Hoy consideramos que el mandato de Cristo a la plantación de iglesias va acompañado de alto nivel de estrategia; lo premeditado o intencionado. Mientras que en el pasado parece que fue adornada con la casualidad, la oportunidad y o hasta la suerte. Sin dejar de anotar también a la persecución, como sucedió después de la muerte de Esteban.

Sin embargo, considero importante aclarar que no es mi intensión excluir el trabajo del Espíritu de Dios en las maneras que en el pasado plantábamos iglesias. Trato de interpretar lo que parecían las formas en las que el Espíritu de Dios nos impulsaba a hacerlo, pues no teníamos los co- nocimientos organizados y estratégicos de hoy.

En la actualidad, el mandato a la plantación de iglesias se produce a través de una investigación cuidadosa del lugar, llamada “mapeo”, por la Red de Multiplicación. La preparación del liderazgo que estará al frente de la misma. Hoy lo hacemos con premeditación ya que entendemos

que nuestro trabajo principal al obedecer el mandato de nuestro Señor Jesucristo es de llevar Su evangelio hasta el último rincón de nuestros países a través de su forma más eficaz y relevante, la plantación de iglesia. Mientras que antes, la inversión en plantación de iglesia era mínima, hoy tornamos muchos de nuestros recursos económicos al en- trenamiento de nuevos plantadores y el establecimiento de las nuevas plantaciones/Iglesias.

Un ejemplo que conozco muy bien sobre nuestra forma de establecer iglesias en el pasado es el de la iglesia Paraí- so en Pedernales. Esta comunidad se encuentra en la fron- tera entre Haití y la República Dominicana; y fue plantada por uno de sus líderes quien viajó por motivos de trabajo a esta comunidad y obedeció el mandato de Dios.

Posiblemente esto no hubiera ocurrido así y tampoco se hubieran multiplicado las iglesias hijas de Pedernales en las comunidades de Los Altagracianos, Los Robles y Ovie- do. Antes, las oportunidades eran muy esporádicas y ha- cían de la plantación de iglesias algo coincidencial y lento. Tanto en el pasado como en el presente, se veía la plan- tación de iglesias como un mandato de Cristo, pero tal vez no se hacía la conexión entre la Gran Comisión y Hechos 1:8. La interpretación de estos textos tenía como punto de vista exclusivo el ganar almas; no un tema de plantar nuevas obras. Es decir, un proceso de discipulado con la intensión de establecer comunidades de fe que sirve de apoyo a la organización y a otros puntos de predicación en la misma ciudad y en otras localidades.

Al ser invitado a trabajar con América del Sur en el 2010, mi enfoque fue el ganar almas y aumentar el número de miembros en la iglesia del Continente, concentrando to- dos nuestros esfuerzos en la preparación de estrategias de iglecrecimiento. Pese a que todavía pienso que es im- portante desarrollar estrategias de iglecrecimiento, nues- tra relación con la Red de Multiplicación, nos ha enfocado en algo más poderoso y eficaz como lo es la multiplicación masiva y enérgica de nuevos puntos de predicación. Hoy mi enfoque en los números es diferente a mis planes originales. Para medir el avance de la Iglesia y su continuo crecimiento en el futuro, en vez de inquirir sobre el simple aumento en membresía, utilizamos como parámetro de medición, la plantación de nuevos puntos de predicación. Nuestra manera de ver cumplirse el mandato de Cris- to al discipulado es a través de las nuevas iglesias siendo plantadas. Por ello, damos gracias a Dios, pues Él es quien da el crecimiento (1 Corintios 3:6-8) y también a la Red de Multiplicación por habernos reenfocado a un camino mejor.

El 90% de los países de América del Sur, de la Iglesia de Dios de la Profecía, han batido todos los récords de crecimiento y multiplicación de iglesias. Lo que nos tomó 60 años para lograr, por la gracia del Señor lo logramos en solo 10 años. Gracias al deseo de nuestros lideres de obedecer la orden de Cristo a su Iglesia.

Por lo tanto, la influencia del mandato de nuestro Señor Jesucristo seguirá aumentando en nuestro futuro. Ahora no solo el liderazgo principal del continente cree que este

mandato se logra a través de la multiplicación de puntos de predicación; sino que está llegando al nivel pastoral, que es donde realmente suceden las cosas importantes. En este momento considero que el 70% de los pastores entiende, que la mejor manera de crecer y cumplir con la orden de Jesús es a través de la plantación de nuevas iglesias. El mandato del Señor toma nuevas fuerzas, pues estoy seguro de que inspirará a nuestros pastores como nunca antes.

Empero, no creo que la influencia y autoridad de esta pa- labra, con la que definimos la plantación de iglesia termina con el liderazgo pastoral. Estoy plenamente convencido de que nos faltan varios niveles a donde llegar. El trabajo de nuestros pastores y líderes nacionales es ahora entre- gar el poder de este mandato de nuestro Señor Jesucristo en las manos de cada miembro de la Iglesia y luego en las manos de los jóvenes, adolescentes, niños y comenzar un proceso de educación agresivo para impregnar en la mente de la Iglesia futura la manera más agresiva y eficaz de crecimiento.

El amor a nuestra patria regularmente lo obtenemos cuando nos enseñan la historia de nuestros países y las ac- ciones heroicas de gente que se sacrificó para formarlo. La iglesia de Dios de la Profecía del futuro tendrá que seguir inculcando en la mente de las nuevas generaciones la im- perativa necesidad de cumplir con los deseos multiplica- dores de Cristo, enseñándoles la mejor manera de lograrlo a través de la plantación de iglesias. De esta manera, será algo natural para la iglesia del futuro y no habrá que con- vencerlos, entonces lograremos la sinergia para llevar este evangelio de amor, a todos los rincones de la tierra.

En el pasado, a lo largo de nuestra historia, la iglesia de Dios de la Profecía ha venido encarnando el mandato de id y haced discípulos y la plantación de iglesias. Siendo parte del movimiento de la santidad de los 1800s, desde nuestros orígenes los líderes han sentido gran pasión por la evangelización global.

Las memorias de la Primera Asamblea de enero 26 de 1906 narran lo siguiente:

“Después de la con- sideración de que los campos estaban lis- tos para la siega y las puertas abiertas para evangelizar este año, hombres fuertes llo- raron y dijeron que no

solo estaban dispuestos, sino que realmente estarían de acuerdo a ir. Es, por lo tanto, el sentido de esta re- unión que nosotros haremos nuestro mejor esfuerzo para presionar en cada puerta y trabajar con mayor celo y energía para la difusión del glorioso evangelio de El Hijo de Dios como nunca”.

Dieciséis años después, en la Asamblea de 1922 se re- portó 21,076 personas, 666 iglesias, y casi 1,000 ministros en 30 estados, las Bahamas, China y Jamaica2. En otras

palabras, de alrededor de 4 iglesias en enero de 1906 es- tablecieron 662 nuevas iglesias en 16 años.

2  Minutas De La Primera Asamblea Anual de las Iglesias del Este de Tennesse, norte de Georgia y Oeste de Carolina del Norte, conducida los días 26 Y 27 de enero de 1906 en Camp Creek, Carolina Del Norte, E.U.A., página 4.

«Desde nuestros

In document RED DE MULTIPLICACIÓN 2021 (página 95-100)