CAPÍTULO IV RUTA METODOLÓGICA
CONSUMO NO SUSTENTABLE.
6.5 Prácticas sociales representativas del consumo no sustentable.
En este punto se describen y analizan las orientaciones prácticas que caracterizan un consumo no sustentable, así como los lugares que los participantes frecuentan y algunos tipos de comportamiento experimentados por esta población.
6.5.1 Pautas de consumo: innecesarias excesivas y derrochadoras.
Los lugares de consumo configuran espacios simbólicos donde se reproducen cierto tipo de comportamientos (Baudrillard, 2007). Dentro de los lugares de consumo se mencionan: los mercados, plazas comerciales, bodegas, boutiques y transnacionales. Las compras por volumen en en ocasiones pueden derivan un consumo excesivo y derrochador, con la consecuente generación de residuos. La compra de ropa en una boutique o supermercado, implican la selección, la marca y la exclusividad, además de costos ambientales. La búsqueda de estilos de vestir bajo un ideal de estética conduce a un consumo constante y a la renovación de la identidad a través de opciones de vestimenta (Lipovetsky, 1990).
disfrute de lo deseado. Al respecto los participantes describen algunas situaciones de consumo.
Pues este, en este aspecto cuando se va a comprar pues normalmente va la familia y siempre encontramos cosas novedosas y compramos un poco exageradamente […] Pues precisamente buscamos esas plazas comerciales donde puede uno encontrar todo lo que uno necesita, (1552M, pág. 2).
[…] si voy acompañada con mis hijos gasto más y gasto en cosas que no se terminan (953F, p. 3).
Procuramos hacerlo todos, porque cada quien tiene necesidades propias, (953F, p. 2). Pues sí a veces soy consumista porque a veces te dicen mire tenemos en promoción no sé este paquete de chocolates […] y me va a salir mucho más barato y es algo que voy a estar comprando porque me gusta, en ese aspecto sí, o cuando dicen si te llevas dos paquetes de jabón te sale a menor precio como al 2 x1 en esos aspectos sí (953F, pág. 5).
En las citas siguientes se puede ejemplificar el estilo de vida del participante, el cual se encuentra en estrecha relación con las condiciones económicas y sociales que comparte esta colonia. El estilo de vida en concordancia con Veblen (1899) y Díaz (2011), se encuentra mediado por las condiciones o normas que un determinado grupo social establece como ideal o preferente, esto a su vez permite construir un sentido de identidad y pertinencia social. La capacidad de adquisición de la población encuestada, les permite mantener y asegurar la posesión de bienes y servicios. Sin embargo, en el plano social desde la perspectiva de la sustentabilidad, se presentan dinámicas de exclusión y diferenciación social, además patrones de consumo centrados en los motivos personales.
Entre el sistema petrolero y el no petrolero pues tenemos bastantes oportunidades de tener una economía muy estable y que nos ayuda a mantener cosas, a pertenecer a clubes privados, a conseguir en el aspecto económico mayores oportunidades de ingresos y el cual todo eso se remunera en el momento que adquirimos cosas y a lo último para nosotros vendría siendo lo privado (953F, p. 1).
Bueno en cuanto a lo que es el consumo yo creo que vivimos de acuerdo a nuestras costumbres y a nuestros gustos (536F, p. 1)
Por otro lado, el tiempo de duración de los objetos asegura el reemplazo de los mismos, situación que se advierte por los entrevistados. Esta dinámica de reemplazo y adquisición de productos, se perpetúa configurando el consumo como algo habitual y una práctica constante, además de necesaria. El consumo innecesario se relaciona con la adquisición de
productos novedosos impulsados por la vanidad y la competencia en la adquisición de bienes, en este caso de poseer algo nuevo.
[…] yo sé los recursos o sea todo lo que adquirimos, no nos van a durar mucho tiempo se deterioran y se tiene que desechar pero al menos que en su vida útil me sea eficiente, que sea práctico que sea cómodo (953F, pág. 5).
[…] pero esto se ha salido de control y luego consumimos más de lo que realmente necesitamos (1552M, pág. 1).
Cuando vemos algo nuevo por la vanidad tal vez recurrimos a algo nuevo aunque no se necesite. (1552M, pág. 3).
Pues claro que sí, si se experimenta porque caemos en ese sistema consumista pero desgraciadamente vivimos en una sociedad consumista que competimos a ver quién tiene mas quien compra más y estamos en ese rollo consumista (1552M, pág. 3).
De acuerdo con Corral (2010), los estilos de vida no sustentables, se caracterizan por el desarrollo de actitudes tales como la inequidad y el egoísmo, que resultan de la necesidad de experiencias, el deseo y las expectativas. Esta situación da lugar a las necesidades superfluas (Veblen 1899) cuyas valoraciones tienen que ver con el prestigio, el poder y la riqueza. Por otro lado, la búsqueda constante de la novedad y de experiencias placenteras conduce a comportamientos compulsivos (Sánchez e Iniesta, 2009).
El tipo de práctica contraria al desarrollo de una cultura racional, justa, ética y crítica, es precisamente el consumo no sustentable el cual puede emparentarse con los rasgos distintivos del consumismo. En su mayoría, los participantes afirmaron que han experimentado comportamientos consumistas a través de la compra excesiva, derrochadora, hedonista, inconsciente e innecesaria. Se deduce que dichas prácticas han sido impulsadas por las promociones, ofertas, la exposición de artículos novedosos, el gusto y las preferencias individuales. Este es un aspecto que se incorpora en la estrategia educativa, en la cual se pretende fomentar una práctica de consumo consciente, planificada y ahorrativa, además de promover nuevas formas de consumo local, justo y solidario.
Síntesis del capítulo.
Como parte del consumo no sustentable se identificaron algunos aspectos que permiten la comprensión y explicación de las palabras que integran el núcleo central y los elementos periféricos. De manera que existe una estrecha relación entre las líneas temáticas que definen al consumo con los aspectos encontrados en las dimensiones sobre consumo no sustentable.
Cuadro 4. Síntesis de las dimensiones del consumo no sustentable.
Tipo de consumo
Dimensiones
Consumo no sustentable
Conocimientos e información
El conocimiento y la información que poseen sobre
consumo proviene de los medios de comunicación, las redes sociales y la publicidad.
En la práctica de consumo sólo se reconocen
implicaciones económicas.
Existe una concepción antropocéntrica del medio
ambiente (fuente de recursos).
Falta de información sobre las implicaciones del
consumo, las causas de la degradación ambiental y la concepción de medio ambiente.
Creencias y opiniones
Creencia meritocrática sobre la práctica desigual del
consumo.
La satisfacción de necesidades como motivo principal de
consumo.
Se cree que los fenómenos naturales son los causantes de
la degradación ambiental.
El desarrollo económico y tecnológico como solución a
la problemática ambiental.
Actitudes y valores
Predominio de valores hedonistas como criterios de
elección.
Manifestación de actitudes anti-sociales y anti-
ambientales.
Falta de responsabilidad ambiental y social en la práctica
de consumo. Afectos
y emociones
Se expresan mayormente experiencias hedónicas de
consumo, producidas por las estrategias de la mercadotecnica.
Prácticas sociales
Se evidencian pautas de consumo innecesarias, excesivas
y derrochadoras. Fuente: Investigación realizada.
La información y conocimiento que poseen los participantes se encuentra influenciado por el campo de la cultura mediática, donde las principales fuentes de información lo constituyen la televisión, la publicidad, la mercadotecnia, las redes sociales y la internet. Ello explica que las implicaciones que los participantes atribuyen a la práctica de consumo están centradas en el aspecto económico, además de evidenciar una visión del medio ambiente como fuente de recursos. Esto habla de un tipo de relación extractiva y materialista.
Con respecto a las creencias y opiniones de este tipo de consumo, los participantes expusieron que la práctica desigual del consumo se debe a la falta de motivación, esfuerzo y ambición de los sectores con menores oportunidades. Esta creencia parece preocupante, ya que se advirtió un grado de indiferencia ante la desigualdad social, además se encontraron algunas expresiones que tratan de justificar su posición económica, su estilo de vida y forma de consumo bajo una lógica meritocrática. Con relación a la influencia de los medios de comunicación, los participantes opinaron que el motivo por el cual es importante realizar la práctica de consumo es la satisfacción de necesidades. Respecto a los factores que han ocasionado la degradación ambiental, los participantes creen que se debe a los fenómenos naturales más que a la intervención humana. En este sentido, la solución a la problemática ambiental que propusieron se encamina al desarrollo económico y tecnológico.
Por su parte, los aspectos axiológicos identificados en el consumo no sustentable se caracterizan por criterios de elección basados en valoraciones hedonistas, actitudes anti- sociales y anti-ambientales, así como la ausencia de responsabilidad ambiental. La dimensión afectiva en este tipo de consumo tiene una presencia importante, ya que configura el sistema periférico de la RS de los participantes. Sin embargo, las emociones que experimentan en la práctica de consumo se orientan hacia el hedonismo, la comodidad, la estética, lo novedoso y el gusto. Ello explica el desarrollo de prácticas de consumo excesivas, derrochadoras, innecesarias y compulsivas.
CAPÍTULO VII
ELEMENTOS DE UNA CONCIENCIA AMBIENTAL: HACIA EL CONSUMO