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El que nos ha preparado para este propósito es Dios, quien nos ha dado su Espíritu como garantía.

In document 2 Corintios (página 149-152)

Ministerio apostólico, parte 5 (5:1–21)

5. El que nos ha preparado para este propósito es Dios, quien nos ha dado su Espíritu como garantía.

Pablo completa el primer párrafo de este capítulo con una frase que enfatiza la

prominencia de Dios. Al mismo tiempo, este versículo sirve como introducción al párrafo siguiente (vv. 6–10), que habla de la confianza, la fe y la determinación.

El sujeto del versículo 5 es Dios, a quien Pablo describía con dos cláusulas: él nos ha preparado y nos ha dado su Espíritu. Entonces, en primer lugar Dios es quien nos ha preparado. El verbo preparar puede dar a entender el trabajo diligente que alguien realiza junto a otra persona y en ella, algo muy parecido al trabajo de un instructor, que prepara a un estudiante anticipando su graduación y labor. La vida de Pablo es un caso que lo ilustra: Dios lo preparó para el servicio misionero, dotándolo de una formación, de una experiencia de conversión, de la fe en Cristo y de numerosas tribulaciones y pruebas.

Pablo escribe que Dios nos ha preparado «para este propósito»; pero ¿cuál es ese propósi- to? Es ser cubierto con un cuerpo de resurrección y con la gloria futura que Dios ha prepara- do para nosotros. Por decirlo de otra manera, Dios tiene reservada para nosotros una exis- tencia tal, que la vida prístina de Adán y Eva en el paraíso es solo un reflejo. Ésta es la exis- tencia que Dios había preparado originalmente, antes de que el pecado entrara en el mundo, y que ahora ha planeado para nosotros. Al final de los tiempos, los cristianos serán revestidos ya sea con cuerpos transformados o con cuerpos de resurrección.28

28 C. F. D. Moule, en «St. Paul and Dualism: The Pauline Conception of Resurrection», NTS 12 (1965–66):

118, aduce que la conjunción δέ es contrastante y significa «pero». Y la frase para este propósito se refiere a arrancar la vieja vestidura (nuestros cuerpos físicos) y recibir la nueva. Por eso, Dios nos hizo para un pro- ceso de intercambio. Ralph P. Martín anota que «esto suena peligrosamente a casi como decir que Dios nos ha hecho con el propósito de que muramos», conclusión ésta que no puede confirmarse por las Escrituras. Véase, de Martin, «The Spirit in II Corinthians in the Light of the “Fellowship of the Holy Spirit” in II

Dios nos ha dado el Espíritu como garantía de las cosas que serán reveladas en el futuro. Ha firmado un contrato con nosotros y nos ha pagado una cuota [p 199] inicial, que lo obliga a continuar con otros pagos adicionales. Ahora estamos recibiendo una degustación, como anticipo del Espíritu; pero en la vida venidera recibiremos toda la asignación que Dios ha estado reservando para nosotros.29

Pablo usa la palabra griega arrabon (garantía), que es la transliteración de otra palabra hebrea (véase Gn. 38:17, 18, 20), y un término técnico usado en los círculos comerciales y forenses. También usa este vocablo en otro lugar, con referencia al Espíritu Santo (1:22; Ef. 1:14). Además, cuando Dios nos da una garantía en la persona del Espíritu Santo, Dios nos dará el resto a su debido tiempo. La Palabra de Dios no puede ser quebrantada (Jn. 10:35); porque es totalmente verdadera y digna de confianza. Tenemos la certeza de que el Espíritu, que está en nosotros, nos guiará, sanos y salvos, a la presencia de Dios cuando muramos.

Palabras, frases y construcciones griegas en 5:1–5

Versículo 1

ἔχομεν—este verbo en tiempo presente posee un significado en tiempo futuro. La prótasis con el subjuntivo, presenta una tendencia futurística; la apódosis, expresa la confianza de Pablo en la bienaventuranza futura, usando un tiempo verbal presente.30

ἀχειροποίητον—se trata de un adjetivo verbal compuesto con la negación ἀ, y una voz pasiva que implica que Dios es el agente. Este término ocurre sólo tres veces en el Nuevo Testamento (Mr. 14:58; 2 Co. 5:1; Col. 2:11; y cf. Heb. 9:11, 24).

τοῖς οὐρανοῖς—la forma plural refleja la palabra hebrea shammayim; pero véase también 12:3.

Versículos 2–3

ἐπενδύσασθαι—aquí y en el versículo 4, este infinitivo aoristo en voz pasiva, es un compuesto con dos preposiciones. Por tanto, no tiene el mismo significado que el compuesto ἐνδύσασθαι (ser

vestido).31 No es perfectivo, sino directivo: «ser revestido».

εἴ γε καὶ—esta combinación aporta seguridad en una frase condicional, y significa «si es cierto», «puesto que», «dado que». La lectura variante εἴπερ καί cuenta con un sólido apoyo de manuscritos, y es incluso más enfática; sin embargo, consideraciones internas se oponen a su aceptación.32

ἐκδυσάμενοι—«estar desvestido». Apoyada sólo por los testimonios Occidentales (D* a fc; Tert Spec).

Se prefiere la lectura ἐνδυσάμενοι (estar vestidos) por contar con una mejor evidencia de manuscritos, aunque contribuya a una tautología. Por esta razón, el texto preferido es el más difícil de leer.

Además, el tiempo aoristo constata y describe el estado de estar vestido. Nota del editor: en la edición inglesa, el autor indica brevemente las limitaciones del verbo inglés to be, que ambiguamente puede indicar acción o estado (being clothed = ser vestido o estar vestido).

[p 200] Versículos 4–5

ἐφʼ ὧ—esta combinación expresa causa y es una contracción de ἐπι τούτῳ ὅτι (lit. concerniente a

este tema que).

τὸ θνητὸν—el adjetivo mortal aparece en género neutro acompañado del artículo determinado, y es la contraparte de ἡ ζωή.

Corinthians 13:14», en Eschatology and the New Testament, Essays in Honor of G. R. Beasley-Murray, ed. W. H. Gloer, Festschrift for G. R. Beasley-Murray (Peabody, Mass.: Hendrickson, 1988), p. 120.

29 Consultar C. L. Mitton, «Paul’s Certainties. V. The Gift of the Spirit and Life beyond Death—II

Corinthians v. 1–5», ExpT 69 (1958): 260–263.

30 Consultar Robert H. Gundry, Soma in Biblical Theology with Emphasis on Pauline Anthropology (Grand

Rapids: Zondervan, Academic Books 1987), p. 150.

31 Contra R. F. Hettlinger, «II Corinthians 5: 1–10», SJT 10 (1957): 178–179.

32 Consultar Margaret E. Thrall, Greek Particles in the New Testament (Leiden: Brill; Grand Rapids:

5. Con el Señor 5:6–10

Hasta aquí, Pablo ha decidido usar dos metáforas: una tienda (v. 1) y el vestirse (vv. 2–4). Ahora introduce una tercera: la imagen de vivir en una casa (vv. 6, 8). Escribe dos verbos griegos que no se dan en ninguna otra parte del Nuevo Testamento ni en la Septuaginta. Con algunas variaciones en los versículos 6–9, los verbos son endemountes (estar en casa) y ek- demountes (estar fuera de casa). Estas palabras, por sí mismas, no presentan ningún

problema; pero su uso da lugar a unas cuantas preguntas. ¿Está Pablo creando neologismos? ¿O está tomando prestadas las palabras de otro contexto? ¿Se está dirigiendo a los creyentes? ¿O está atacando a sus adversarios y empleando la terminología de ellos?

Los adversarios de Pablo en Corinto sabían citar algunos lemas, de los cuales «todo me está permitido» y «los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos» son los notorios (1 Co. 6:12–13).33 Normalmente Pablo menciona un lema y luego, usando

algunas de las mismas palabras del lema, rechaza lo que se enseña. Quizás también en el versículo 6b tenemos un lema de los que usaban sus adversarios: «Mientras vivamos en casa en el cuerpo, estaremos separados del Señor».34 Pablo emplea este lema porque le conviene

cuando presenta, en los siguientes versículos, su punto de vista sobre la muerte y la vida venidera (vv. 8–9). Un detallado estudio sobre este párrafo nos ayuda a entender las

enseñanzas de Pablo. 6. Por eso siempre confiamos y sabemos que mientras vivamos en casa en el cuerpo, estaremos separados del Señor. 7. Porque andamos por fe, no por vista.

a. «Por eso siempre confiamos». Considero que el adverbio por eso se refiere al versículo anterior (v. 5). En él Pablo menciona el don que Dios nos ha dado, el Espíritu Santo, en calidad de garantía y que viene acompañado de mayores dones. La misma presencia del Espíritu en la vida de los creyentes, da a Pablo y a los corintios razón para estar confiados con respecto al futuro. Pablo les dice a sus lectores que siempre deben estar con buen ánimo, dada la prenda que Dios les ha anticipado. El verbo griego tharrein o tharsein (estar confiado, con alegría) es una palabra que sólo Jesús pronuncia en los Evangelios [p 201] y en los Hechos, y que Pablo emplea en sus cartas.35 Este verbo connota un temor que se disipa con

la seguridad de que es Dios quien tiene el control.

b. «Y sabemos que mientras vivamos en casa en el cuerpo, estaremos separados del

Señor». Esta es la segunda vez en el capítulo 5, que Pablo dice «sabemos» (v. 1; véase también vv. 11, 16). ¿Cuál es el conocimiento seguro que Pablo y sus lectores tienen? La respuesta es: que mientras estemos en nuestra casa corporal, nos encontramos ausentes del Señor. Las expresiones estar en casa y estar ausente de casa se refieren, respectivamente, a estar uno en su propia patria, y a ser un extranjero que vive fuera de ella.36 Y, para algunos corintios, ser

un extranjero que vive fuera significaba vivir separado del Señor. Para Pablo, sin embargo, significaba que él estaba en el mundo, pero que no era del mundo (Jn. 17:14–16).

Soy un extraño aquí, en tierra extranjera; Mi hogar está lejano, en una playa dorada; Como embajador en un reino allende los mares, Ocupado en los asuntos de mi Rey.

33 Véase John C. Hurd, Jr., The Origin of I Corinthians (Macon, Ga.: Mercer University Press, 1983), p. 68. 34 Referirse a Jerome Murphy-O’Connor, «Being at home in the body we are in exile from the Lord: II

Corinthians 5:6b», RB 93 (1986): 214–221. Presumiblemente la observación de Pablo sea un lema dicho por algún corintio que negaba la doctrina de la resurrección (1 Co. 15:12).

35 Sólo Jesús usa tharsein en Mt. 9:2, 22; 14:27; Mr. 6: 50; 10:49; Jn. 16:33; Hch. 23:11; Pablo escribe

tharrein, en 2 Co. 5:6, 8; 7:16; 10:1, 2, y en ningún sitio más; y el autor de Hebreos lo usa en 13: 6.

—E. T. Cassel

Pero debemos notar, también, que la expresión estar en casa se aplica al cuerpo físico, y que, en este discurso, se usa, por primera vez y en sentido metafórico. Así pues, una lógica conclusión es que, cuando morimos, estamos en casa con el Señor: precisamente la doctrina que los adversarios de Pablo negaban. Por sí mismo, el versículo 6b contradice lo que Pablo ha estado diciendo acerca del don de Dios, el Espíritu Santo, como una garantía (v. 5). Pero las palabras del versículo 6b deben interpretarse con el versículo 7, donde Pablo les da una connotación claramente cristiana.

c. «Porque andamos por fe, no por vista». Con estas dos cláusulas, Pablo elimina la inherente contradicción que el contexto presenta. Les dice a sus adversarios que miren la vida con los ojos de la fe, no con la observación física. La fe en Dios, no una confianza en lo que se ve, es lo más importante en esta discusión.

A lo largo de todo su discurso (vv. 1–10), Pablo contrasta lo físico con lo espiritual. He aquí los siguientes paralelismos (los números indican el versículo):37

[p 202] Físico Espiritual

1. tienda terrenal 2. habitación celestial

4. desvestidos 4. revestidos 4. lo mortal 4. vida

6. separados del Señor 8. con el Señor 6. en el cuerpo 8. fuera del cuerpo

7. vista 7. fe 10. malo 10. bueno

La apariencia física se opone, en agudo contraste, con el diario andar por la fe y la

absoluta confianza en Jesucristo. En otras palabras, la imagen externa que vemos es inerte y perecedera, mientras que la cualidad interna de la fe es activa y permanente. Nosotros

centramos nuestra atención no en las cosas visibles, que son temporales, sino en las que son invisibles y eternas (4:18; Ro. 8:23–25; 1 Co. 13:12; 1 P. 1:8). Vivimos por fe, y no por vista.

8. Confiamos, ciertamente, y preferimos estar fuera del cuerpo y vivir en casa con el

In document 2 Corintios (página 149-152)

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