SEGUNDA ENTREVISTA
5.3. Proceso de análisis de datos
A continuación se presenta todo el proceso de análisis de la información, aunque aquí se profundiza sobre la fase de análisis más formal, éste se desarrolla a lo largo de todo el trabajo de campo.
El siguiente proceso de análisis está organizado a través de cuatro ejes, el primero de ellos revela los fundamentos que lo guían y caracterizan, las decisiones previas determinan el tipo de análisis que se desarrolla, así como también la preparación de los datos en bruto. A través del segundo eje ya nos introducimos en el análisis formal de la información con la codificación abierta de cada uno de los tres casos
instrumentales. El tercer eje, alejándose un poco del nivel textual de la información y a través de la codificación axial, se acerca a un nivel más conceptual. Por último, el cuarto eje cierra el apartado con el proceso de codificación selectiva. Allí se construyen el sistema de las categorías y meta categorías. Cabe destacar, como también se presentó anteriormente que la complejidad del proceso conlleva interrogantes, dudas, ajustes y reajustes, implica tomar decisiones. Aquí también se explicitan las decisiones tomadas buscando transparentar y hacer público todo el proceso.
“Al comienzo de mi viaje, yo era ingenuo y no sabía todavía que las respuestas se desvanecen cuando uno continúa viajando, que adelante sólo hay más complejidad, que hay muchas más interrelaciones y preguntas” (Kaplan, 1996:7).
5.3.1. Del análisis que atraviesa todo el proceso de investigación
El análisis de los datos no es un nuevo paso tras la recogida de datos, sino que se desarrolla a lo largo de todo el proceso de investigación desde sus inicios hasta su cierre. Esto significa que desde el momento en que se inicia, comienza a efectuarse. El análisis cualitativo se integra en todas las fases de la investigación como un proceso cíclico y sistemático. En un proyecto de investigación emergente que está sujeto a reajustes el proceso de análisis se inicia desde un primer momento.
Los lentes teóricos que como investigadora utilizo para acercarme al fenómeno, las estrategias que utilizo para recoger los datos, las decisiones que voy tomando en el devenir de la recogida de los mismos; por ejemplo cuando en la observación no participante me centro en un determinado aspecto y de una determinada forma, o cuando decido indagar en las conversaciones informales con los profesores sobre algún aspecto de la clase desarrollada, o cuando en la entrevista en profundidad decido hacer determinadas preguntas y no otras, son procesos de análisis que de alguna manera influyen en la información (Thorne, 2000). Desde la mirada cualitativa la relación entre la obtención de la información y su análisis no es lineal, ni secuencial, sino todo lo contrario, son procesos complementarios, continuos, simultáneos e interactivos (Latorre, 2003).
Después de asumir y aclarar que el proceso de análisis forma parte de toda la investigación, es preciso introducirnos en aquel análisis más profundo de la información, la segmentación y codificación abierta de los datos, la construcción de categorías y subcategorías, sus relaciones y por último las meta categorías de análisis. Para ello se ha seguido el lineamiento de análisis de comparación constante propuesto por Glaser y Strauss (1967). Este es un método generativo, constructivo y mayoritariamente inductivo en el que se combina la codificación inductiva de categorías con la comparación constante entre ellas. El objetivo final de esa modalidad analítica es la generación inductiva de constructos teóricos, que junto con los núcleos temáticos y las categorías conforman un entramado conceptual que subsume todos los aspectos de la realidad estudiada, y les asigna un sentido y significado que va más allá de la vivencia vivida por los participantes.
Para iniciar el proceso más profundo de análisis es preciso tener todos los datos de las distintas fuentes de información preparados.
Me detengo en este punto de preparación de los datos porque es una instancia que no siempre se explicita y forma parte del todo, es una fase del engranaje de la investigación y explicitarlo significa transparentar y hacer público un proceso que a veces queda oculto.
En cuanto a las notas de observación no participante de las clases, se registraron en un cuaderno de notas, y se transcribieron en el ordenador, así también las notas de las conversaciones informales mantenidas con cada uno de los profesores antes y después de clase. Como investigadora esto me permitió ir revisando y releyendo todas las anotaciones tomadas.
Además por otro lado, como mencioné anteriormente algunas de las clases fueron grabadas en vídeo, esto me permitió revisar y profundizar aquellos fragmentos que respondían a los intereses de la investigación y que por la complejidad de la clase y las limitaciones del registro inmediato de la misma no había podido registrar con fidelidad.
Cada una de las seis entrevistas en profundidad con los profesores se transcribió con la máxima fidelidad, la trascripción la llevé a cabo yo misma como investigadora, esto me permitió revivir la entrevista con mayor profundidad, tener en cuenta las
pausas, los silencios, los tonos de voz, etc. Luego se validó cada una de ellas con los protagonistas. Cada uno tuvo la oportunidad de leer el contenido fiel de cada una de las entrevistas y corregir aquello que consideraban que no respondía a su pensamiento. Los protagonistas se limitaron a corregir cuestiones de estilo y no de contenido de las mismas.
Este proceso de preparación de los datos en bruto, un proceso hecho a conciencia y con el cuidado necesario, me permitió profundizar e interiorizarme con el fenómeno. Aquí se pone en evidencia como la preparación de los datos también conlleva un análisis de los mismos. Sin constituirse en un análisis en profundidad sí se constituye en la antesala del mismo y prepara el terreno para el próximo paso.
Dada la magnitud de la información obtenida, decidí utilizar el programa conocido como Atlas.ti en su versión 5.0. La decisión de utilizar este programa se debió por un lado a las posibilidades de manejar una cantidad importante de información cualitativa de manera sencilla sin perder la riqueza de la misma. Este software de análisis cualitativo puede constituirse en una herramienta de gran utilidad para el investigador permitiéndole manejar una magnitud importante de información cualitativa. Su uso no significa que estemos automatizando un proceso tan esencial como el análisis de la información. Es un instrumento con un gran potencial pero la esencia del análisis sigue dependiendo del investigador, de sus capacidades y de su creatividad. Este programa nace en el marco de la Teoría Fundamentada (Glaser & Strauss, 1967), por lo tanto permite un análisis inductivo de la información, pasando de un nivel textual más cercano a los significados del fenómeno a un nivel de construcción conceptual.
Es cierto que dentro del mercado de los software de análisis cualitativo hay una mayor variedad, entre los más conocidos se encuentran el NVIVO y el Xsight, pero la decisión de utilizar éste y no otro, fue por la familiaridad con el uso del mismo y por la posibilidad de acceder más fácilmente a él (el equipo de investigación del cual soy miembro, FODIP, contaba con dicho programa).
El programa Atlas.ti funciona con unidades hermenéuticas (UH), dentro de cada unidad es posible segmentar, codificar, construir categorías, establecer relaciones con las mismas, justificar cada una de las decisiones a través de los memos ligados a los códigos y/o unidades de significado, entre otras funciones. Pero entre
las distintas unidades hermenéuticas no es posible establecer estas relaciones, únicamente es posible en el interior de cada una de ellas. Esto significó que tenía que tomar la decisión de configurar una sola UH con la información de los tres casos o configurar para cada caso una UH distinta. Después de leer y releer detenidamente toda la información de las notas de observación, de las entrevistas y de los documentos pedagógico-didácticos de cada uno de los tres casos, decidí que construiría una UH para cada uno de los mismos.
Por un lado, esta decisión me limitaba para establecer las relaciones entre los tres casos, pero por otro, me permitía no correr el riesgo de enredar la complejidad que conlleva cada uno de los tres. ¿Qué significa esto? Como comenté en párrafos anteriores, después de leer con detenimiento toda la información, reflexionando sobre la complejidad del fenómeno que ya había vislumbrado tanto en las observaciones como en las entrevistas me di cuenta de que en un primer momento era necesario introducirme en la profundidad de la complejidad singular de cada uno de los casos para luego poder establecer una mirada transversal entre los mismos.
Si bien la decisión de constituir tres UH con cada uno de ellos, con Remei, Pedro y Jordi, podía limitar las relaciones entre los tres (desde las posibilidades que brindan las herramientas del software), se pudo superar esta limitación. Para el análisis transversal de construcción de categorías y meta categorías, que permitía establecer ciertas relaciones y diferencias respetando la complejidad y singularidad de cada uno de ellos, se trabajó con las tres UH de forma paralela elaborando las relaciones manualmente utilizando el procesador de texto Microsoft Word. Se fue tomando de cada UH aquellos códigos que constituían un punto de interrelación transversal y se transfirió al procesador de texto, permitiendo así después de una nueva lectura profunda de análisis ir estableciendo las interrelaciones.
5.3.2. La segmentación y codificación abierta de la información
Una vez que toda la información en bruto estaba preparada en cada una de las unidades hermenéuticas, se inició el proceso de segmentación y codificación de la información.
Este proceso implica ir otorgando a cada fragmento o segmento de significado un código. Cada fragmento de la información se constituye en una unidad de significado porque constituye un todo con sentido, el fragmento tiene un sentido semántico. Esta unidad de significado se asocia a un código que es la construcción de un concepto y puede aglutinar una o más unidades de significado.
Para el proceso de codificación de las unidades de significado se tuvieron presente los interrogantes que guían la investigación. Éstas fueron el eje en un primer momento, y se utilizaron para interrogar a los datos y así poder ir construyendo los códigos. Esta forma de ir codificando la información revela un proceso claramente inductivo (Coffey & Atkinson, 2003), no se parte de categorías previas sino que emergen de los mismos datos (Morse, 1994 citado por Thorne, 2000). Esta afirmación no significa que estos códigos surjan de la nada, que sean neutrales y reflejen una realidad que está fuera del sujeto investigador. Los interrogantes de la investigación y la interrogación misma están atravesados por mi mirada onto- epistemológica, por mi marco conceptual como investigadora cualitativa. Se trata que mí mirada teórico conceptual, tenga un bajo grado de interferencia en la construcción de los códigos, que los códigos reflejen en mayor grado el significado que los protagonistas le confieren.
Este proceso de segmentación y codificación también se lo conoce como codificación de primer orden (Van Maanen, 1983), dado que pretende reflejar la interpretación y significado que los propios protagonistas otorgan al fenómeno.
Dicho esto, es posible que esta primera fase de codificación parezca un simple proceso de codificación descriptiva y mecánica. Todo lo contrario es un proceso complejo que exige sumo cuidado. La lectura y relectura de los datos y de los códigos ha formado parte de esta ardua labor de segmentación y codificación. Esto permitió ir depurando el sistema de códigos que se iba construyendo, comparando los distintos códigos, comparando y aclarando sus significados, distanciando mi marco teórico para dejar fluir lo fenomenológico. En todo este proceso el manejo de los códigos fue flexible, nunca se configuraron como estáticos e inamovibles todo lo contrario, estuvieron abiertos a su revisión, a su reclasificación, a cambios y reajustes pertinentes (Coffey & Atkinson, 2003).