4 El proceso de referencia
4.4. Productos informativos elaborados por la biblioteca
La biblioteca debe adelantarse a las consultas de los usuarios. Para ello se elaborarán una serie de productos informativos que se ajus- ten a las demandas recibidas en el servicio de referencia. El tipo de productos dependerá del grado de especialización de la biblioteca y, por tanto, de las necesidades informativas de los usuarios. Los productos que se pueden elaborar en este sentido son:
· Boletines de novedades y/o adquisiciones: listados de los últi- mos documentos incorporados a la biblioteca y/o aparecidos en el mercado. La diferencia consiste en que los boletines de adquisiciones recogen únicamente documentos que están en la biblioteca, mientras que en los de novedades no tiene por qué, ya que puede tratarse de recomendaciones u orientaciones bi- bliográficas sobre obras que aún no han sido adquiridas por la biblioteca. La web de la biblioteca debe permitir la sindicación a sus novedades.
· Bibliografías impresas y guías de lectura: realización de reper- torios bibliográficos sobre temas de interés para los usuarios o de actualidad (conmemoraciones, acontecimientos históricos, científicos o literarios, etc.). Estas bibliografías pueden realizar-
se por indicación de los usuarios o por propia iniciativa del per- sonal. Las guías de lectura suelen ser más informales, recogiendo sólo obras seleccionadas, mientras que las bibliografías son más exhaustivas y especializadas.
· Dossiers documentales: recopilación de noticias sobre un tema. Son de gran utilidad cuando tratan temas de actuali dad, sobre los cuales no hay producción bibliográfica.
· Tablones de anuncios: información local, institucional, cultural, etc. Este sistema de suministro de información tiene muy buena acogida, ya que suele ser un medio útil para ofrecer informacio- nes muy demandadas por los usuarios.
· Difusión selectiva de la información: la biblioteca puede compro- meterse a ofrecer periódicamente información sobre distintos te- mas a los usuarios que estén interesados. Para ello, se recogerán los perfiles informativos del usuario, en los cuales se expondrán cuáles son los aspectos de los que quiere ser informado.
· Folletos de la biblioteca: la propia biblioteca suele ser un tema de los más demandados por los usuarios, por lo que es conveniente realizar folletos explicativos sobre la misma, sus servicios, el uso de los catálogos, etc.
· Preguntas frecuentes: la biblioteca puede ofrecer al usuario un archivo de FAQ (Frequently Asked Questions) o preguntas frecuen- temente plateadas. La función de las FAQ es informar sobre te- mas muy diversos ofreciendo preguntas planteadas por distintos usuarios, pero que pueden ser útiles para todos. Las FAQ pueden realizarse por escrito o bien ofrecerse dentro de la información web de la biblioteca.
· Selección de recursos web: con la implantación del acceso a In- ternet como un servicio bibliotecario más se ha hecho necesa- rio recopilar las páginas y servicios de mayor interés para los usuarios, ya sea por su contenido o porque desde las mismas se pueda localizar otras informaciones. Es importante que este tipo de selecciones se comporta a través de servicios de favoritos de la web social.
· Sistemas de comunicación: si la biblioteca dispone de correo electrónico para comunicarse con sus usuarios, como ocurre en las bibliotecas universitarias, otro medio de ofrecer información son las listas de distribución o de correo. Los usuarios suscritos a estas listas recibirían la información que la biblioteca quisiese enviar: novedades, información bibliográfica, búsquedas temá- ticas, direcciones web de interés, etc. Asimismo, la presencia en
redes sociales40 y el establecimiento de canales profesionales de
chat y mensajería instantánea son soluciones prácticas.
40 Las redes sociales están siendo utilizadas por los profesionales de las bibliotecas como herramienta de comunicación e intercambio de información. Para conocer el funcionamiento de este tipo de servicios será útil la lectura del siguiente documento: Moral, José Antonio del. Redes sociales y wikis. En Rojas Orduña, Octavio Isaac (coord.). Web 2.0: manual (no oficial) de uso. Madrid: ESIC, 2007, p. 17-59. Desde una perspectiva más bibliotecaria es recomendable: En Mathews, Brian S. Online social networking. En Courtney, Nancy (ed.). Library 2.0 and be- yond: innovative technologies and tomorrow’s user. Westport: Libraries Unlimited, 2007, p. 75-89. Por último, se recomienda la lectura de los capítulos sexto (comunidades en línea) y séptimo (redes sociales) de Farkas, Meredith G. Social software in libraries. Medford: Informarion To- day, 2007, p. 85-124.
Los servicios de referencia emplean fuentes de información de todo tipo para resolver la variedad de consultas que recibe. Como se ha visto en los apartados anteriores, la información requerida en un servicio de referencia bibliotecario es tan variada que el profesional referencista necesita realizar un gran esfuerzo para conocer la oferta de recursos existentes, la información contenida en los mismos, así
como los sistemas de interrogación específicos para cada fuente4141.
En este capítulo, se hace un análisis de las fuentes de información, ofreciendo una tipología de los recursos de referencia que se adapta a la oferta informativa que se puede encontrar un profesional de la
41 Landesman opina que, a pesar de que los presupuestos de adquisiciones en colecciones de referencia siguen siendo elevados, no obstante, cada vez es más frecuente que se empleen recursos distintos de las colecciones propias para resolver las demandas de información. Véa- se Landesman, Margaret. Getting it right: the evolution of reference collections. The Reference Librarian, 2005, vol. 44, n. 91/92, p. 5-22. La autora está en lo cierto estableciendo la necesidad de ampliar el concepto de colección de referencia.