• No se han encontrado resultados

Redactar la conclusión

Una manera de abordar un argumento es pensar en él como si se tratara de una historia que le pertenece ¿Cuál es esa historia? ¿Posee una línea

Tarea 8.4: Redactar la conclusión

Analice los títulos de dos ensayos que esté escribiendo. Anote las ideas que le surjan respecto de las posibles conclusiones.

Este ejercicio sirve para pensar de antemano en el final de su texto. Trate de sacar una conclusión provisoria desde la fase inicial del proceso. Ello esclarecerá sus ideas y le dará la sensación de estar bien encaminado.

Revisar el trabajo: corrección y revisión general

En este capítulo vinculamos los términos "corrección" y

“revisión general", aunque en la práctica normalmente se piensa que son dos actividades distintas. Por lo general se supone que la corrección acontece en una etapa previa a la revisión y que comporta una reescritura más extensa. El método de la escritura de práctica -escribir tanto como pueda lo más rápidamente posible (véase el capítulo 2)- puede usarse para confeccionar el primer borrador. Luego habrá que volver a redactarlo, lo que implica un buen número de cambios. La corrección difiere de la revisión en más de un sentido. Por ejemplo, la primera la realiza normalmente el autor cuando trata de expresar sus verdaderas opiniones y se lleva a cabo durante todo el proceso de escritura (sobre todo si se utiliza un ordenador, que permite corregir a medida que se redacta). Ciertamente este puede ser el caso cuando se escribe para averiguar lo que uno, el escritor, piensa, y qué lugar le cabe en el texto. Muchos escritores profesionales afirman corregir sus trabajos reiteradas veces antes de sentirse satisfechos. En líneas generales, la organización y el estilo del ensayo incumben a la fase de revisión, pero también es posible ocuparse en esa etapa de algunos temas referentes al contenido del texto. La revisión general se efectúa desde la perspectiva de un tercero, aunque este sea el propio autor. Antes de ofrecer un artículo para una publicación académica, los escritores universitarios profesionales lo someten a la lectura de distintos "árbitros" a fin de facilitar la tarea de quien está a cargo de la edición. Estos lectores eruditos son sus pares e influyen en la decisión de publicar o no el artículo, y en caso de publicarse, cuáles serían las correcciones más convenientes. Asimismo, señalan errores y sugieren al autor la introducción de ciertos cambios que favorecerían el texto.

Por consiguiente, nuestro lector percibirá que el tipo de enfoque individualista, aplicado a menudo a la evaluación de los escritos universitarios de los estudiantes, no se extiende al mundo de los académicos experimentados. Creemos (junto con muchos tutores) que es provechoso e interesante para el estudiante analizar su trabajo con otro compañero, incluyendo las tareas asignadas. Recordará que nos referimos a la cuestión en

el capítulo 5. El alumno aprenderá cuando lean sus trabajos y también cuando lea los trabajos de otros. Si piensa que entregar un texto para su evaluación equivale a presentarlo para que lo publiquen (o sea el momento en que se hace público), verá cuán importante es la fase de revisión y hasta qué punto intercambiar opiniones con otras personas contribuirá a mejorarlo. Tal intercambio o realimentación constituye una parte esencial del proceso de comunicación mediante la escritura, un hecho olvidado con suma frecuencia por estudiantes y tutores. Considérese a sí mismo un profesional -en efecto, ser estudiante es ahora su profesión- y haga su trabajo lo más profesionalmente que pueda. Ello significa que antes de entregar un texto tendrá que leerlo como si no fuera suyo y verificar si al lector al que está destinado le resultará lo suficientemente claro, completo y coherente. En esta etapa se encontrará dedicado de lleno a la tarea de revisión, sea a solas, sea con un "amigo crítico". Procederemos a aportar sugerencias para la corrección de sus trabajos de modo que el lector pueda comprenderlos.

La revisión general con vistas al lector del trabajo

Siempre se deberá tomar en cuenta al lector de un ensayo. Los lectores principales serán el tutor, quizás un "segundo calificador" y un examinador externo. A veces se pide a los estudiantes, sobre todo en los cursos profesionales, que escriban "como si" lo hicieran para un lector ajeno a su ámbito y experto en la materia, pero normalmente se trata de una simulación y rara vez es "en serio". Los trabajos escritos para la universidad constituyen, pues, un tipo de comunicación bastante singular. Aunque sea el tutor el principal destinatario, este a veces lo leerá sólo porque forma parte de un trabajo grupal de seminario o para devolver información, pero normalmente los ensayos se escriben y se leen para ser calificados.

La escritura destinada a la universidad contradice el significado de la comunicación conforme la entiende el sentido común. De ahí sus dificultades. Sin embargo, como lo analizamos en el capítulo 6, tal vez la tarea se vuelve más sencilla

cuando se la encara como la presentación de un argumento que no depende tanto de la información real que proporciona sino, más bien, de la manera como la utiliza para demostrar una tesis. No olvide que, independientemente de los conocimientos del tutor, este aún ignora cómo argumentará usted su punto de vista, de donde se infiere que el trabajo debe escribirse de tal modo que no quede incompleto: no es razonable esperar que el tutor llene las lagunas sólo porque "suponemos que conoce" los temas faltantes. Los alumnos descubren con frecuencia que en sus trabajos han omitido la idea principal que tenían en mente, quizá porque conocen tanto que suponen que el lector no puede desconocerla, o porque no ignoran que están escribiendo para alguien que domina el tema mucho más que ellos. No obstante, también es cierto que no es preciso comunicar al lector cada detalle de cuanto es de conocimiento público en el curso. Así pues, conviene no extenderse demasiado en las informaciones; el punto es utilizarlas para desarrollar un argumento y evitar que el lector reaccione, diciendo: "Sí, es verdad, pero ¿qué se infiere de esto? ¿Por qué me lo dice?"

Releer el trabajo: ¿qué se está buscando exactamente?

Como ya puntualizamos, todos los aspectos de la escritura de un trabajo pueden abordarse en diferentes momentos. Lo mismo se aplica a la revisión. Desde luego, tendrá que hacerlo una vez que lo termine, pero es probable que también lo deba realizar antes de llegar a la última etapa. Escribir equivale a moverse en círculos: se está siempre regresando al punto de partida. Si bien dijimos que la revisión se lleva a cabo al final del proceso, en la práctica es probable que lo haga en cada una de las fases. El final de cada sección es un buen momento para llevarla a cabo. Por consiguiente, no pierda demasiado tiempo en la corrección antes de tener por lo menos un panorama global de la tarea asignada. Dado que es realmente muy difícil evaluar el trabajo desde el punto de vista de un tercero, le proponemos que en esta etapa trabaje con otro estudiante, de ese modo se beneficiarán ambos. La lista de control que aquí presentamos se ha diseñado

para que revise su trabajo. Advierta que la lista es útil no sólo para leer el ensayo de su compañero sino para leer objetivamente el suyo, como si se tratara del texto de otra persona. Por lo tanto, trabaje con alguien más en esta etapa y lean cuidadosamente sus respectivas tareas. No importa si han desarrollado el mismo tema. Las siguientes preguntas sirven, sobre todo, para averiguar si el argumento presentado en el texto es compatible con la idea central desde un punto de vista lógico.

Revisar el propio trabajo como si lo hubiera escrito "un tercero"

 ¿Posee el escrito una idea central? ¿Resulta esta evidente para el lector o hay que buscarla? ¿Es lo suficientemente clara como para formularla en otros términos?

 ¿Plantea en el ensayo preguntas que no responde?

 ¿Se tiene la sensación de que hay un "argumento" en desarrollo?  ¿Los contenidos -tanto dentro como fuera de las secciones- se siguen

lógicamente? ¿Resulta coherente el trabajo en su conjunto?  ¿Por quese da cierta información concreta? ¿Qué misión cumple

para expresar las ideas del ensayo? (Por ejemplo, ¿hay mucha "escritura cronológica" a expensas del análisis?)

 ¿Puede comprender lo que ha escrito? De no ser así, ¿sabe por qué? ¿El uso de la terminología es claro y preciso?

 ¿La introducción proporciona una orientación sobre el tema por investigar en el trabajo?

 ¿Piensa que el final es satisfactorio?

 ¿El ensayo en su conjunto y, sobre todo, la parte final responden a la pregunta estipulada? ¿Cómo lo sabe? ¿El autor se ha referido a la pregunta clara y explícitamente?