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Verificar la cohesión

Terminar el trabajo y prepararse para el próximo

Tarea 9.1: Verificar la cohesión

Tome un fragmento de uno de sus trabajos. Lea el texto en voz alta. Haga una pausa al final de cada oración. Formúlese las siguientes preguntas:

¿Tiene la oración un sentido completo?

¿Se relaciona con la oración precedente? ¿Cómo? ¿Se relaciona con la oración siguiente? ¿Cómo? ¿La oración contiene demasiadas ideas?

¿Cómo se relacionan los párrafos entre sí? ¿Introduce cada párrafo un nuevo tema? ¿Cómo se incorporan las ideas nuevas? ¿Se relacionan con otras partes del texto?

Puntuación

Cuando hablamos, los gestos, las expresiones faciales y el lenguaje corporal contribuyen a que nuestro interlocutor nos comprenda. También hacemos pausas, expresamos gestos de duda y repetimos para reforzar lo que estamos diciendo, asegurándonos así de que se haya entendido lo que deseamos comunicar. Pero en la escritura es preciso usar otros mecanismos para lograr el mismo resultado. Y aquí es donde aparece la puntuación: esta nos permite separar conceptos en fragmentos manejables a fin de que al lector le resulte inteligible cuanto tratamos de decir. Sus reglas son muchas y diversas, pero aun ateniéndose a las convenciones siempre existe un margen de flexibilidad para utilizar los signos de puntuación. Si a nuestro lector le preocupa el tema como a tantos estudiantes, piense que esos signos le permiten, como autor, redactar de una manera muy clara.

Tal vez parezca extraño considerar la puntuación como un elemento de cohesión teniendo en cuenta que, en principio, divide la escritura. Pero al separarla en fragmentos y al dar a las partes un énfasis diferente, establece verdaderas conexiones en un escrito para que este posea una estructura integral. La puntuación descansa en ciertas reglas y convenciones cuyo uso no es fácil de describir. En esta sección nos ocupamos de las más comunes y que más problemas acarrean a los estudiantes, y también de las reglas más útiles para aplicar a un escrito. Es importante tener presente que el buen uso de las distintas formas de puntuación constituye, de por sí, una ventaja. En otras palabras, debe ser una ayuda y no un obstáculo. El mejor punto de partida es observar cómo emplean la puntuación los autores que usted lee.

Los signos de puntuación más comúnmente usados y con los cuales los estudiantes tienen dificultades son: el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos y el apóstrofo.* Lea los ejemplos citados a continuación y procure incorporarlos a su trabajo. Luego complete la tarea 9.2, diseñada para identificar los distintos usos de los signos de puntuación.

El punto

Los puntos señalan el término de una oración e indican que el escritor ha completado un pensamiento o idea. Se colocan al final de la oración, sea simple o compuesta:

Emily terminó la lectura del libro.

No quiso empezar el trabajo hasta no haber leído el libro.

A Emily generalmente le agradaba empezar a escribir antes de dar por terminada una investigación, pero en esta oportunidad prefirió estar segura de haber comprendido bien cuanto había

leído.

Aunque estas oraciones difieren en el grado de complejidad, todas contienen un pensamiento completo del escritor. Leer el trabajo en voz alta es la mejor manera de comprobar si una oración está completa y si se usan los puntos correctamente. Asimismo, la tarea permite verificar si cada una de ellas tiene o no un sentido cabal.

La coma

El uso de las comas no siempre es sencillo. A menudo los estudiantes no saben dónde colocarlas en una redacción. Las convenciones sobre su empleo varían según el escritor y el contexto, de ahí la confusión que provocan. Si nuestro lector está escribiendo para una nueva asignatura, tal vez le resulte más fácil el empleo de oraciones breves, sobre todo en un principio, pues estas facilitan el ordenamiento de conceptos y, en consecuencia, permiten usar las comas con más eficacia. Las oraciones que citamos a continuación ilustran casos en los que se podrá descubrir la conveniencia de utilizar comas:

El extraño, perturbador, misterioso silencio fue interrumpido por un grito de ultratumba.

El autor, que escribe sobre los cambios en la manera de percibir la infancia a comienzos del siglo XX, proporciona numerosos ejemplos que ilustran su posición teórica.

el proceso de redactar trabajos es difícil y desconcertante, pero gradualmente comienzan a desarrollar su propia identidad como escritores y ello les proporciona una satisfacción cada vez

mayor.

En el primer ejemplo, se usan las comas para separar palabras similares (adjetivos), cuya finalidad es la descripción de otra palabra (sustantivo o nombre). Cuando usamos varios adjetivos, sea antes o después de un sustantivo, los separamos mediante comas.

En el segundo ejemplo, las palabras entre comas añaden significado al resto de la oración. Usar las comas de ese modo permite que el escritor utilice material complementario en la misma oración y lo elabore a partir de su pensamiento original.

En el tercer ejemplo, las primeras dos palabras están seguidas por una coma. La separación se hace con el propósito de introducir la nueva oración. Gramaticalmente hablando, la coma enlaza una oración con la precedente y da cohesión al texto. Es habitual poner una coma luego de las palabras que se usan de esta forma.

Al leer un fragmento en voz alta podrá comprobar que ciertas palabras se conectan unas con otras. Estos enlaces dan sentido a lo que se escucha y lee. Como ocurre con todos los signos de puntuación, las comas sirven para que el lector divida el texto en fracciones legibles. Si se colocan signos de puntuación en lugares incorrectos, se obstaculiza la lectura de lo escrito. Quizás inadvertidamente se separen palabras que necesitan estar unidas para que el texto adquiera sentido. Por eso resulta tan valioso leer los trabajos en voz alta.

El punto y coma

El punto y coma tiene dos usos. Primero, sirve para separar los elementos de una lista precedida por dos puntos (véase la sección siguiente).* Segundo, puede indicar un tipo especial de relación y conexión entre dos partes de una oración. Su empleo es muy útil cuando la segunda parte de esta se relaciona muy estrechamente con la primera; en tal caso, el uso

*En español separa elementos de una enumeración precedidos por dos puntos en el caso de expresiones complejas que ya incluyen comas. [T.]

de un punto produciría un corte definitivo y el de la coma quitaría importancia al quiebre sugerido por el punto y coma. Asimismo, se utiliza para reemplazar la conjunción "y" cuando se enlazan dos partes de una oración:

Nevaba copiosamente; la muchacha se arrebujó en el tapado para defenderse del frío.

Las oraciones largas son las más problemáticas en lo concerniente a la puntuación:

En las oraciones largas es posible formular múltiples y diferentes aspectos de una idea, dándole al escritor la oportunidad de explayarse sobre ciertos detalles del tema que le ocupa; cuando el escritor comienza a perder el hilo de la oración, los signos de puntuación a menudo contribuyen a crear una suerte de orden.

La oración que acabamos de citar tiene cincuenta y tres palabras, y la escritora ha tenido que ingeniárselas para mantener el sentido de cuanto procura decir. En este caso, el uso de la coma y del punto y coma sirve para que el lector acompañe el texto sin mayores tropiezos. Alternativamente, la autora pudo haber optado por expresar sus ideas mediante oraciones más cortas. Pero uno de los problemas que acarrea el uso constante de oraciones breves es la limitación que impone al escritor, sobre todo si está tratando de formular ideas más complejas. Los dos puntos

Tradicionalmente, los dos puntos se usan en una oración cuando la segunda parte amplía la primera:

En la práctica, el uso de los dos puntos no es tan común como en el pasado: en muchos casos se usa ahora el punto y coma o el punto allí donde los escritores de antaño probablemente hubieran colocado dos puntos.

Los dos puntos se utilizan, asimismo, para presentar una lista cuyos elementos se separan mediante el punto y coma.

A Emily le gustaba tener a mano todo lo necesario antes de ponerse a leer y a tomar notas: papel; un lápiz, rotuladores de distintos colores; iluminadores y notas autoadhesivas.

Los dos puntos también se usan para introducir una parte del texto, tal como una cita breve. Encontrará ejemplos de ello a lo largo del presente libro.

El apóstrofo

Muchos estudiantes se sienten confundidos ante el uso de los apóstrofos y, en consecuencia, los omiten para no correr riesgos en sus escritos. Aunque es improbable que este desconocimiento incida en el significado, los apóstrofos cumplen un propósito y ayudan al lector a comprender su texto, como ocurre con todos los signos de puntuación. Por lo tanto, vale la pena perder algunos minutos y asegurarse de que los utilizará correctamente. Fíjese cómo se usan en los libros y artículos que lee.

Una de las confusiones más comunes es la distinción entre

its [su,

cuando

no se refiere a personas]

e it's

[ello es], cuyas formas son similares, pero

sus significados, completamente distintos.