CAPITULO I: ASPECTOS GENERALES DE LA COMUNIDAD CAMPESINA
3. Reseña histórica
Los datos arqueológicos recopilados datan que los territorios donde hoy en día se encuentra establecida la C.C Muchik Santa Catalina de Chongoyape evidencian un asentamiento desde aproximadamente el año 3000 a.C en la época cuando la costa norte empieza a po- blarse, los registros más antiguos demostrados por investigaciones arqueológicas nos seña- lan que aproximadamente en los años 1000 a.C, es la época a la que los arqueólogos llaman “Formativo” o también “Horizonte Temprano” y corresponde al predominio e influencia Chavín. “De esta época si existen abundantes muestras que revelan su presencia en Chon- goyape, entre los que más descata el “oro de Chongoyape”, con una antigüedad estimada en un milenio o sea 3000 años, encontrado en dos tumbas chavinas en la ciudad de Chon- goyape y también, como las diversas especies de oro encontradas en la hacienda Pampa Grande, comprensión también del distrito de Chongoyape [y límites de la CC. Santa Ca- talina de Chongoyape]” (W. Saenz; 1975: p. 20). La mayor parte de los objetos de oro se exhiben actualmente en el “Museo de Indias Americano, Heye Foundation de la ciudad de New York, en una sala de dos tumbas encontradas en Chongoyape. Tienen estos adornos de oro a parte de su valor comercial, un valor histórico inestimable, constituyendo un valor histórico inestimable, que lamentablemente se ha perdido en forma definitiva para el pue- blo de Chongoyape” (Ídem); lamentablemente en los años en que se encontraron las tum- bas, no existió un patronato arqueológico que velara por los yacimientos arqueológicos, mucho menos el interés de las autoridades para que los hallazgos se preservaran y cuidaran para el país y la identidad del distrito, durante estas primeras excavaciones se ignoraba aún las técnicas arqueológicas mediante el radio-carbono17. “Los hallazgos fueron hechos en
dos tumbas: uno en 1928 o 1929 en la hacienda “Almendral” y otro, años después, en el antiguo tanque reservorio del agua potable, en las faldas sur este del cerro Racarrumi, al carecer del método de radio-carbono, los restos humanos encontrados no pudieron ser fechados mediante este procedimiento, perdiéndose una oportunidad de calcular con mu- cha aproximación su antigüedad; la segunda tumba fue considerada la única tumba Cha- vín encontrada en forma completa, ya que se había conservado intacto”. (W.Saenz; 1975:21).
Después de la dominación Chavín, años 1 000 a.C. al 1 a.C.; la influencia Mochica del año 200 al 900 d.C, Tiahuanacoide del 900 al 1200; Chimú del 1200 al 1450; e Inca del 1450
al 1532 que se evidencia en los restos arqueológicos que guardan los territorios de la co- munidad; caen las tierras de Chongoyape bajo el dominio español, lo más probable es que las huestes de Francisco Pizarro, en su viaje a Cajamarca para capturar al Inca Atahualpa en noviembre de 1532 pasaron por las tierras de Chongoyape que está a una jornada larga de Cinto de aquella época y posiblemente acamparon en lares chongoyapanos, para tomar después el camino por la quebrada de Santa Cruz conducente a Cajamarca18.
Las tierras más productivas del distrito de Chongoyape pasaron a engrosar las propiedades de los nuevos latifundios que se establecieron a lo largo de la costa peruana. Restablecido en la práctica el régimen de la hacienda, los indios y el resto de la población desposeída (negros, mulatos, mestizos y españoles pobres) tuvo que ocupar las tierras menos prósperas del distrito, ubicadas por lo general en las zonas boscosas o en las quebradas inhóspitas. Los campesinos pobres fueron agrupados en Comunidades Campesinas. Cuando el presi- dente el General Velasco Alvarado, el 24 de junio de 1969, se promulgó el Decreto Ley N° 17716, con el cual se inició el proceso. En los años siguientes, alrededor de 11 millones de hectáreas fueron adjudicados a cooperativas y comunidades campesinas. Dos tipos de cooperativas fueron formados: las Cooperativas Agrarias de Producción (CAP) y las So- ciedades Agrícolas de Interés Social (SAIS). Las CAP fueron formadas en las hacien- das agrícolas de la costa como propiedad colectiva de los trabajadores agrícolas. Las SAIS fueron organizadas en las haciendas ganaderas de los Andes como combinación de coope- rativa de trabajo asalariado y comunidades campesinas tradicionales. “Cuando se saca a los hacendados, queda abandonados los terrenos, y se instalan en la zona que actualmente es comunidad campesina del valle de Santa Catalina debido a que no les tomaban interés porque no existía agua, muy pocos son personas naturales de aquí, anteriormente con la creación del reservorio de TINAJONES en la primera etapa del Proyecto Tinajones que inicia en 1963 y en 1966, empieza a brindar agua a esta zona, debido que no existía”. (Hombre, 76 años). El reservorio de Tinajones desde su inicio en 1963 ha influido total- mente en el desarrollo agrícola de la Región y en parte de la comunidad, pues la gente a través de un trabajo comunitario construye con apoyo gubernamental un canal para irrigar parte de los territorios.
La comunidad campesina Muchik “Santa Catalina de Chongoyape” fue fundada el 05 de enero del año 1975, siendo Presidente del Comité organizador el Sr. Santos Paico Huamán, al elegirse la Primera Directiva Comunal, sale electo como Presidente el Sr. Vicente Lázaro
Bonilla, el mismo que al intentar desviar las gestiones comunales, fue destituido por los comuneros el 31 de agosto de 1975 eligiendo en su reemplazo como Presidente al Sr. Oc- tavio Rufasto Bravo quien desplegando una tenaz lucha logra el reconocimiento oficial de la Comunidad el 19 de Setiembre de 1977, gran parte de su vida institucional fue difícil no solo por el poco apoyo Estatal, sino por la existencia de la fuerte oposición de una institu- ción o empresa y grupo de agricultores interesados en apropiarse de las vastas tierras cono- cidos como “campos de afuera” o “tierras eriazas”. Es a fines de la década de 1980 que se promulga la Ley General de la Comunidades Campesinas y la Ley de Deslinda y Titulación. Es en este tiempo que se da prioridad a la titulación del territorio comunal estando como Presidente Comunal el Sr. Segundo Reyes Callirgos, lográndose la entrega oficial de los títulos del territorio de la comunidad, el 24 de junio de 1991 correspondiendo recibirlos a la vicepresidenta comunal, en esa oportunidad la Sra. María E. Gómez de Torres. Entrega efectuada en el campo ferial por la Dirección Departamental del Ministerio de Agricultura – Lambayeque. Ese hecho ha jugado un rol de primera magnitud en la consideración de la comunidad. A fines de 1992 se registran los Títulos de Propiedad del territorio comunal en la Oficina Registral Nor Oriental del Marañón – ORNOM, la presidencia comunal del señor Segundo Tamay Coronel, constituyendo otra etapa de consideración de la comunidad. Sin embargo, a fines del año 1993, muchos comuneros calificados optaron por alejarse de la comunidad cansados de tanta lucha, sequías y desilusión al encontrarse con terrenos se- cos sin agua; los pocos comuneros que quedaron haciendo un nuevo esfuerzo se reunieron en Asamblea General y eligieron una nueva Junta Directiva con la esperanza de encontrar solución a sus problemas, recayendo la Presidencia en el Comunero Román Porfirio Torres Perales, quien, ante la falta de recursos económicos, la desconfianza y falta de credibilidad tuvo que afrontar otra dura lucha para consolidar el derecho de propiedad de los comuneros, es así que pone en marcha la construcción de un canal de irrigación conocido con el nombre “El Mirador” para irrigar 650 has consideradas las áreas más productivas, contando para ello con el apoyo de la Municipalidad de Chiclayo, hecho que generó confianza en los comuneros y empezó además ha afinar el funcionamiento institucional mediante la realiza- ción regular de Asambleas Generales, faenas comunales y reconocimiento y organización de los caseríos o anexos existentes en todo el territorio comunal, en este periodo se logra también la construcción del local comunal, la construcción de once obras de arte en el ca- serío El Mirador, permiso de agua y otras obras. Esto llevó al gran entusiasmo de los co- muneros y deseosos de continuar con el desarrollo comunal en el año 1999 reunidos en
Asamblea General acuerdan unánimemente declararse “Comunidad Ecológica” con la fi- nalidad de cuidar los bosques secos naturales y proteger la fauna silvestre existente en el territorio comunal de esta manera desarrollar proyectos sostenibles con fines de conserva- ción y turismo buscando mejorar el nivel de vida de los comuneros.
Estas acciones dieron lugar al interés de personas e instituciones defensoras de la ecología, dando paso a la firma de varios convenios como son: con el famoso fotógrafo Sr. Heinz Plenge para la conservación del oso de anteojos y la protección de la flora y fauna, con la Asociación Cracidae Perú, para la reintroducción de la Pava Aliblanca con apoyo del Mi- nisterio de Agricultura para la reintroducción de guanacos, lográndose para ello un impor- tante apoyo de la Fundación Backus Pro Fauna en vías de extinción y del Dr. Bernard Pey- ton19, entre otros, para el programa del oso de anteojos y muy especialmente con el pro- grama de pequeñas donaciones, fondo para el medio Ambiente Mundial del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Asociación Naylamp para el proyecto “Conserva- ción de la diversidad biológica y fomento del ecoturismo en tierras de la comunidad cam- pesina Santa Catalina de Chongoyape” proyecto que ha permitido la oportunidad de capa- citarse para el adecuado manejo, por ellos mismos, de los recursos naturales del bosque, contribuyendo con actividades que no dañan el bosque, y mejorar sus ingresos económicos con nuevos puestos de trabajo.
Desde el año 2001, un logro de significación y de gran importancia es el hecho de recono- cimiento oficial de las 34,412 has. destinadas para la conservación, mediante Resolución N° 1324–2001–AG, como área de conservación privada Chaparrí, la primera en el Perú, lo que constituye un honor para la comunidad y que con orgullo puede ofrecer a la Región Lambayeque.
El área de conservación privada Chaparrí (o conocida comercialmente como Reserva Eco- lógica Chaparrí) debe su nombre a la montaña llamada cerro Chaparrí que domina el pai- saje, esta montaña fue considerada una montaña sagrada por los Mochicas, es por ello que el vocablo Chaparrí es de lengua Muchik; este nombre y el origen de Chaparrí se encuentra detallado en la leyenda denominada “Los Mu: Chaparrí y Yanahuanca”.