• No se han encontrado resultados

II 0.2.3 .Pragmática literaria

II. 3.4 ¡Esto es Troya!

II.3.5. Romance de Micomicón y Adhelala

Romance de Micomicón y Adhelala

Eduardo Blanco Amor ( 2001)ASSITEJ

Grupo de alumnos: 3ºESO

IES ATENEA (Villalbilla) 2006-07

(I). NIVEL DE COMPLEJIDAD ESTRUCTURAL

BAJO

Segmentación Acto único; 50pp.

Personajes 5

Inicio Abrupto

Tiempo-Espacio Unicidad espacial: palacio de Micomicón

(II). NIVEL DE DIFICULTAD DE VOCABULARIO

(Pronunciación y comprensión) ALTA

Nivel culto

Cedros, dique, arbitrios, retórica, confiscaciones, egregio, hábitat, acatamiento, jerarquía, maniquea, regicidio, neurasténica, glándula pineal, pífanos, chirimías

Nivel estándar

Sí. Informal: me importa un pimiento, no me da la gana, coño., cutre

Argot juvenil (III). NIVEL DE CONOCIMIENTOS PREVIOS BAJO Histórico-político - Social-artístico - Intertextual - (IV) NIVEL DE IMPLICATURAS PRAGMÁTICAS MUY ALTO Intencionalidad Implícita

Principal: abuso de poder, tiranía

Secundaria: denuncia los malos tratos, redención por el amor.

(V). GRADO DE COMICIDAD

ALTO

SIMPLE

Situacional Sí. Micomicón es un gigante

Carácter Sí: Reina Madre; antropónimos: su majestad Abdulalia Prisciliam Zetuliam Miraliah

Escatológica

Dilogía/ verbal Sí : Ministro de Habladurías Extranjeras

Ironía _

(VI) EMPATÍA PERSONAJES

MUY ALTO

Micomicón y Adhelala

Jóvenes enamorados. Ella princesa esclavizada, valiente e inteligente.

(VII) COMPRENSIÓN GLOBAL

(VIII) INTERÉS (IX) FACILIDAD REPRESENTACIÓN

0 1 2 3 4 5 6 7 8 V A L O R A C N Estruc tura Voc abul ario Conoc imie ntos Impl icat uras Com icida d Pers ona jes Com prens ión Inter és Repr esent ación INDICADORES DE IDONEIDAD

Romance de Micomicón y Adhelala/ Eduardo Blanco Amor / ASSITEJ/ 3º ESO

a) Perfil de alumnos

Grupo de alumnos de la materia optativa de 3º de ESO, Teatro. Formado por quince estudiantes interesados en el teatro pero con dificultades académicas, pues muchos de ellos pertenecen a programas de diversificación curricular.

La idoneidad de esta pieza nos llevó al montaje con adolescentes. Fue llevada a escena por el grupo de teatro del IES Atenea 66, durante el curso 2006. Con una escasa dotación de medios técnicos, propia del ámbito escolar, representamos la obra original sin manipulación alguna del texto. Sí incorporamos ciertos cambios siempre favoreciendo la farsa y en función del grupo de adolescentes actores. Así, el papel de la esclava Adhelala fue representado por un joven cuya constitución y caracterización enriquecían al personaje. Y el personaje de Reina madre, lo interpretó otro joven cuyas dotes para la parodia y la farsa quedaron garantizadas, como se podrá observar en la documentación gráfica que adjuntamos en el Anexo VI.4. Aportaba este actor elementos masculinos a esa Reina, déspota con todos salvo con su hijo, que enriquecían al personaje en una interpretación esperpéntica. El personaje de Micomicón, que debía ser un gigante, se representó con unos zancos que doblaban la altura del joven actor y que tras el desenlace final, cuando por amor recupera su tamaño, se desmontaban. Además, introdujimos un prólogo y un fin de fiesta. En el primero, los actores secundarios simulan ser técnicos que colocan el escenario y son sorprendidos, lo que nos permitió

66

solucionar el problema de carecer de telón. El fin de fiesta, que representa el cortejo, nos permitió emplear un baile coreografiado con música hortera de los años cincuenta, que permitiera un mayor lucimiento de las cualidades de los jóvenes actores y una mayor comicidad a la obra. Fue una experiencia estupenda para actores y público.

El reducido número de personajes, sólo cinco, lo resolvimos representando varias funciones para que todos los alumnos del Taller de Teatro que habían preparado los distintos papeles pudieran mostrar su trabajo.

b) La obra y el autor:

Eduardo Blanco Amor (1897-1979) escritor gallego, emigrante en Argentina, mantuvo permanente contacto con el ambiente cultural de la España anterior a la Guerra Civil al regresar como corresponsal de La Nación. Cultivó todos los géneros pero, especialmente, la narrativa con obras importantes en lengua gallega como A esmorga y Os biosbardos, Xente au lonxe. En los últimos años, también se dedicó al teatro con

Farsas para Títeres, de la que forma parte esta obra, (1973) y Teatro pra a xente

(1975). La farsa ha recibido el premio La Celestina 2000.

La edición de ASSITEJ de 2001, cuenta con fotografías intercaladas (ocho) del montaje de la compañía Sarabela Teatro, estrenado el 10 de diciembre de 1999, vigésimo aniversario de la muerte de Blanco Amor, en la Casa de Cultura de Culleredo (A Coruña), dirigida por Ánxeles Cuña Bóveda. En la página 9 se describen los personajes brevemente, la época y el lugar de la acción.

Romance de Micomicón y Adhelala, presenta una relación de intertextualidad

con el reino creado por Cervantes en el capítulo XXIX de la primera parte de su obra cumbre. Allí, aparece la princesa Micomicona, que es en realidad, la bella Dorotea. c) Indicadores negativos de idoneidad

El humor se basa en ocasiones en juegos lingüísticos cuyo valor expresivo se desvanece por la falta de competencia de los alumnos. Así el término

respectivamente”, que emplea Adhelala como signo de buena educación (Blanco,

2001: 13), la calificación de la Reina de su “egregio hijo” (Blanco, 2001: 26), o la que

Micomicón profiere a la Reina de Ourivistán, “bruja maniquea” (Blanco, 2001: 39).

Tampoco entienden expresiones eufemísticas o retóricas como cuando la Reina de Ourivistán dice que le duele, de estar sentada, “los fundamentos del ser”, y la

referencia a las negativas dinásticas (Blanco, 2001: 26). Se pierde alguna información secundaria como la alusión al Cáucaso (Blanco, 2001: 22) y la ironía en la expresión

alude, el Ministro de Asuntos Exteriores, o las alusiones a los instrumentos antiguos

pífanos y chirimías (Blanco, 2001: 58)

d) Elementos de idoneidad positiva

Los diálogos son ágiles con réplicas breves, lo que facilita la memorización y la lectura. La clave de farsa permite la caricaturización de la interpretación, algo que divierte a los adolescentes tanto en el montaje, como en la recepción del mismo. En especial provoca la risa el histriónico personaje de la Reina llena de exageraciones, achaques, ataques. Por ejemplo, “Me duele la dentadura postiza, los pelos de la barba, los juanetes y los codos” (Blanco, 2001:16) y sus quejas del tipo “¡Que desgracia tan grande ser una incomprendida! ¡Oh, y qué triste oficio éste de ser una reina viuda y regente! (Blanco, 2001: 16). En este caso el alumno reconoce la mezcla de registros formal e informal, que aporta comicidad al personaje. Por ejemplo, cuando trata a todos sin el respeto debido en apartes, con expresiones tales como pelmazo, vieja loca. También son cómicos para los lectores y espectadores ciertos nombres de personajes, como la princesa Abahadelaha.

La atención durante la lectura y representación se garantiza por el claro planteamiento del conflicto. No se presenta el pasado de Adhelala, sino que los lectores van descubriendo en el diálogo a través de sus modales y reivindicaciones, que no es solo una esclava, sino que su origen es noble y que es víctima de las circunstancias. Las acciones se suceden en un solo acto, con cambios de personajes sucesivamente, de forma que la trama lineal es comprendida por los lectores sin dificultad. A ello también contribuyen las breves acotaciones, fundamentalmente relativas a movimientos de actores.

Los lectores adolescentes también sienten especial empatía con el personaje de Adhelala por ser mujer inteligente, de la que Micomicón se enamora y por la que supera su incapacidad para amar. Una de las escenas seguidas con mayor interés es la declaración de amor entre ambos, en la que Adhelala le argumenta que no se puede obligar a amar a nadie y él le explica, por qué cree que está enamorado de ella.

El lenguaje, que remite a un mundo legendario tradicional, sin embargo, está salpicado de términos informales en boca de los protagonistas, coño, la madre que te

parió (Blanco, 2001: 41) provocando un mayor efecto cómico en los lectores.

Sin duda, el final feliz, la resolución del conflicto de amor al ser capaz de llorar el gigante y recuperar su tamaño, complace a los adolescentes, que suelen juzgar las obras en función de que se resuelvan según sus expectativas y gustos. Por ello el interés

por la obra en su lectura y en la representación fue muy alto. La defensa de la ternura y el amor como motor de transformación es un significado complejo que, no obstante, los lectores sí son capaces de construir, si bien no su generalización tal como lo hemos expuesto. Es decir, ellos entienden la anécdota sin dotarla de una dimensión más abstracta. Más evidente les resulta la defensa de la libertad para escoger pareja, contra toda autoridad o presión ejercida desde los padres. La obra es idónea para la representación en 3º de ESO dada su simplicidad y brevedad, apenas cincuenta páginas, la unicidad espacial y la ambientación legendaria tradicional. También, para la lectura en 1º y 2º de ESO.