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2. Cuatro posiciones en las categorías de salud y enfermedad y

3.1. La alimentación natural

3.2.3. Síntesis estratégicas

Estos dos marcos de significados de comer de todo –el discurso médico y el de tener buena boca- coexisten en realidad en todas las participantes. Por un lado, las más próximas al polo legítimo han sido socializadas en los valores de la buena boca, y los siguen manteniendo junto al discurso médico sobre nutrición. Por otro lado, las madres más próximas al polo tradicional también conocen esta máxima ampliamente divulgada del discurso nutricionista y sus ramificaciones más comunes –hay que comer verduras, frutas, cereales, pescado, carne-.

En las posiciones más próximas al polo legítimo, a un tiempo que se habla de dieta variada y equilibrada, se insiste una y otra vez en que constituye falta grave dejar que el niño tenga caprichos. Estas madres manifiestan una especial severidad con las fobias filiales: sólo en casos excepcionales se permiten. Y la imposición va mucho más allá de conseguir un equilibrio dietético: cualquier signo de delicadeza equivale a mala educación del hijo, que tendría que comer de todos los tipos de alimentos, pero también acostumbrarse a todos los tipos de preparaciones. Cualquier exigencia de comidas especiales se resiente como un intento ilegítimo de esclavizar a la madre. Fundiendo a la vez los preceptos del discurso nutricionista y del principio moral de comer de todo, pueden llegar a obligar a comer todo tipo de verduras, sin ninguna excepción. En esta síntesis de ambos principios, la diferencia que presentan con el resto de participantes es su rechazo de aquellos alimentos que, como los embutidos grasos, se consideran poco adecuados para la salud desde el discurso nutricional: enseñar a comer supone también enseñar a rechazar determinados tipos de alimentos.

En el resto de las participantes, la exigencia moral de comer de todo se enuncia comúnmente como exigencia de comer de los distintos grupos de alimentos. Comer de todo es a un tiempo no ser mijitas e incluir en la dieta verduras o pescados. Incluso se pueden dar razones dietéticas para las comidas que más se valoran: las legumbres han de comerse, no sólo porque son la comida verdadera, sino también porque tienen hierro o fibra. El discurso nutricional refuerza los esquemas previos al tiempo que introduce modulaciones en ellos: especialmente en la fuerte valorización, muy compartida por todas las participantes, de alimentos como las frutas y verduras en la dieta cotidiana. Pero, al mismo tiempo, el discurso nutricional puede ser modulado en base a categorías previas. Así, tal como hemos visto en el caso de la dieta mediterránea, el equilibrio dietético puede interpretarse a partir de categorías tradicionales, como la diferencia entre cuchara –sopas, cocidos, pucheros- y tenedor –carnes, pescados-: una comida equilibrada es comer cuchara y tenedor.

5. En mi casa con las carnes no hay problema, el problema es el pescado, el pescado, una vez a la semana pongo pescado y ese día hay música, y procuro un pescado que sé que se lo van a comer. (- Yo, las cabezas) A uno le gusta los calamares, a ese no le puedo poner otra cosa porque sé que no va a comer nada, por ejemplo, si pones pez espada pues compras un poco de calamares para él y pez, filete de pez espada para los demás, si compra merluza lo mismo, siempre a él le tienes que comprar, para que coma algo de pescado, calamares (Mujeres Linares)

A su vez, aquí como en el caso de la alimentación natural, el precepto de la alimentación variada se modula estratégicamente en función de las prácticas efectivas. Hay que comer de todos los grupos de alimentos: en esto todas están de acuerdo. Ahora bien, ¿cuántos alimentos de cada grupo son suficientes para cumplir con el precepto? Aquí las posiciones varían, en función fundamentalmente del control que se haya logrado sobre los hijos. Cuando la madre logra una imposición fuerte, el precepto de la dieta variada puede abarcar muchos alimentos de cada grupo y muchos tipos de preparaciones. A medida que la imposición que se logra es más débil, a medida que topa con mayor resistencia filial, el criterio se va relajando: comer un tipo de pescado basta para decir que se come pescado –o incluso, puede bastar con que se coman gambas-, un yogur de frutas sirve para cumplir con el precepto de incluir fruta en la dieta, unas natillas industriales pueden suplir la ingestión de otros lácteos. La mayor o menor exhaustividad de las categorías se modula así en función de los gustos propios y familiares. Asimismo, desde la asimilación de comer de todo a comer las comidas normales, el precepto también puede modularse en función de la oposición filial y llegar a cumplirse simplemente con que se coma una pequeña cantidad –aunque sean tres cucharadas- de la comida normal, o cuando se realiza esta ingesta en la comida principal –mientras que se pueden comer pizzas o precocinados en la cena-. Como de lo que se trata es de no rechazar la comida, una pequeña ingesta permite “hacer como” que se cumple el precepto: no se ha rechazado la preparación culinaria. Nos encontramos así con una aplicación particular de una dinámica general señalada anteriormente: la buena madre alimenta bien a su familia, y el criterio de alimentar bien se hace variar en función de las prácticas efectivas para que una se halle incluida dentro del grupo de las buenas madres. En el caso de comer de todo o de tener una dieta variada, todas las participantes coinciden -en nuestra casa comemos de todo, tenemos una dieta variada-, aunque las prácticas efectivas sean enormemente variables. El precepto de la dieta variada es perfectamente asumido por todas en la convicción de que todas lo cumplen.

En conclusión. Debido a los esquemas implicados, y a la enorme flexibilidad del esquema –se puede expandir o contraer estratégicamente en grupos de alimentos en función de las circunstancias prácticas y los gustos familiares-, los preceptos médicos de

dieta variada pueden sufrir una enorme distorsión. Por ello, como en el caso de la dieta mediterránea, estos preceptos generales tienen muchas posibilidades de ser recogidos por estas madres, al tiempo que pocas posibilidades de alterar los comportamientos efectivos.

4. DEL NIHILISMO AL MATIZ. ITINERARIOS DE