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El sistema extravagante

In document Un viaje al Cosmos en 52 semanas (página 68-72)

Curiosidades

Los satélites troyanos En un sistema de dos cuerpos que giran uno alrededor del otro, como el de la Tierra y el Sol, se da un fenómeno producto de la combinación de sus fuerzas gravitatorias: dos puntos de la órbita del cuerpo menor, en este caso la Tierra, localizados sesenta grados por delante y por detrás de ésta, constituyen la guarida ideal para un tercer cuerpo de poca masa que busque una órbita estable. Estos objetos reciben su nombre, troyanos, de Aquiles, Patroclo y Héctor, primeros

satélites de este tipo hallados alrededor de Júpiter. Pero Júpiter no tiene la exclusiva —aunque sí el récord, con unos 1.700 objetos colocados en sus puntos estables, la mayoría tan pequeños que no se consideran satélites—, sino que en el sistema de Saturno también abunda este fenómeno: el satélite Tetis viaja escoltado por sus troyanos Telesto y Calipso, uno delante y otro detrás, y Dione se halla protegido por su troyano Helena, que

camina delante.. Figura 14.1. Puntos estables: esquema con las posibles

localizaciones de los satélites troyanos.

Figura 14.2. La luna castigada. Imagen de Febe, tomada por la nave Cassini-Huygens. Fuente: ESA.

Punto estable

Punto estable 60º

que Titán e Hiperión se encuentran en una resonancia 3:4, es decir, mientras Titán da cuatro vueltas alrededor de Saturno, Hiperión da tres.

Curiosidades individuales

Muchos de los satélites de Saturno presentan peculiaridades que convierten el sistema en una caja de sorpresas. Japeto, por ejemplo, constituyó un misterio desde su descubrimiento por la diferencia de albedo, o luz reflejada, entre sus dos hemisferios; en tanto que la cara que queda detrás en su giro alrededor de Saturno parece cubierta de hielo, poco se conoce de la otra mitad, diez veces más oscura y recubierta por una capa de material oscuro de procedencia externa. Este hecho despistó a el Sistema Solar: con unos diámetros

respectivos de 115 y 178 kilómetros, la distancia que los separa apenas alcanza los 50 kilómetros, lo que parece anticipar una futura colisión. Pero su destino es bien distinto: una vez cada cuatro años los satélites se aproximan tanto que se intercambian las órbitas; es decir, en una especie de ballet cósmico, el más exterior pasa a la órbita interior y viceversa, y a continuación retoman su nuevo rumbo sin sobresaltos.

Otro fenómeno curioso aunque frecuente en las lunas de Saturno es la resonancia orbital, que se traduce, de nuevo, en un acompasado baile: así, el periodo orbital de Mimas es exactamente la mitad que el de Tetis, por lo que se cruzan siempre en la misma posición relativa. Encélado y Dione también comparten esta resonancia, en tanto

Figura 14.3. La familia al completo. Este esquema muestra las diferencias de tamaño y aspecto de algunas de las lunas de Saturno. Fuente: NASA.

Giovanni Domenico Cassini, un ávido observador de Saturno y sus lunas, que sólo podía ver a Japeto cuando éste se movía en la parte derecha de Saturno, o cuando ofrecía a la Tierra la cara brillante. Sin embargo, al alcanzar el extremo opuesto de la órbita y ofrecer la cara oscura, el satélite parecía desaparecer por completo.

Febe, hasta el año 2003 el más lejano de los satélites conocidos de Saturno, a una distancia de casi trece millones kilómetros del planeta, constituye un caso especial. Febe orbita a Saturno en dirección contraria (opuesta a la dirección de las otras órbitas de satélites), en un plano más cercano a la eclíptica que al plano ecuatorial de

Pan Jano Epimeteo Mimas Encélado Telesto Calypso Tetis Dione Saturno

Todos los cuerpos están a escala excepto Pan, Atlas, Telesto, Calipso y Helena, cuyo tamaño es ha aumentado cinco veces.

Helena Rea Titan Hyperion Japeto Febe Atlas Pantora Prometeo

Figura 14.4. Japeto. En esta imagen observamos la gran diferencia entre sus dos hemisferios. Fuente: NASA.

Figura 14.5. Encelado. Esta luna, compuesta mayormente por agua helada, muestra la superficie helada más limpia del Sistema Solar y se muestra casi blanca. Fuente: NASA.

Figura 14.6. Mimas. El cráter de Mimas, de 130 km de ancho, fue producto de una colisión con un cuerpo que, de haber sido algo mayor, hubiera desgajado al satélite. Fuente: Bjorn Johnsson.

Saturno (casi tumbado). Tarda 550 días en dar un giro alrededor de Saturno y sólo nueve horas sobre sí mismo. Estas características orbitales hacen pensar que Febe es un asteroide capturado y que tiene una composición poco modificada desde el momento en que se formó en el exterior del Sistema Solar. Se trata del primer objeto fotografiado a una distancia

suficientemente pequeña para mostrar su forma y el brillo de su superficie, y ha sido el primer satélite estudiado con detalle por la misión Cassini-Huygens, que lo ha fotografiado a 2.365 km de distancia.

itán es, aparte de la Tierra, el único cuerpo del Sistema Solar que puede albergar océanos líquidos, aunque no de agua, sino de metano

Este misterioso mundo anaranjado, mayor que Mercurio y algo menor que Marte, es, después de Ganímedes, el segundo satélite más grande de todo el Sistema Solar. Sin embargo, el interés de Titán no radica en su tamaño: se trata de la única luna que presenta nubes y una espesa atmósfera similar a la de los planetas, y puede ser el único cuerpo del Sistema Solar, aparte de la Tierra, que alberga océanos y sobre cuya superficie llueve —no agua, sino metano—. Los científicos creen que las condiciones actuales de Titán se asemejan a las que existían en la Tierra hace miles de millones de años, antes de que la vida

comenzara a “bombear” oxígeno a la atmósfera.

El salto a la fama

Aunque Titán fue descubierto en 1655 por Christiaan Huygens, pasaron varios siglos hasta que comenzó a acaparar la atención de los científicos. En 1908, el astrónomo español Comas Solá observó que el brillo de Titán disminuía del centro hacia los bordes, e intuyó la existencia de una atmósfera, hipótesis que Gerald P. Kuiper confirmó en 1944 al descubrir indicios de gas metano en el satélite. El descubrimiento de la atmósfera originó especulaciones sobre la temperatura de Titán y sobre la posibilidad de que albergara vida, pero los resultados de la misión Voyager anularon estas esperanzas. Gracias

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15. Un mundo alrededor

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