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La situación local: de la crisis institucional a la carrera electoral

Las nuevas relaciones de poder a comienzos de la década de los noventa

3. La situación local: de la crisis institucional a la carrera electoral

El panorama rafaelino no era demasiado diferente de la situación nacional y provincial mencionada, pero se veía particularmente atravesado por los acontecimientos de la crisis institucional, que liberó fuerzas antes contenidas y que encontraron posibilidades de acción en la nueva coyuntura electoral.

Todo el proceso eleccionario estuvo teñido por el fenómeno Muriel. Como bien refiere un contemporáneo, “había que ganarle a Muriel”149,

había que aprovechar la “coyuntura favorable”, porque mientas el proceso electoral se desarrollaba, transcurría paralelamente el proceso judicial a los implicados en la causa y la intervención al municipio. Los partidos más tradicionales, como el radicalismo y la democracia progresista, se encontraban exprimiendo la situación para conformar un frente anti- murielista.

Por el radicalismo, quien tal vez encarnó más abiertamente la oposición a Muriel, fue Pablo Comtesse150. Este radical, que venía ya de

impugnar una afiliación propuesta por el partido a Muriel y a los mavistas a mediados de los ochenta, pasó directamente a la oposición pública con la renuncia a su banca como concejal en el marco del proceso al intendente. Esta situación, sumada a la óptima elección que había hecho para la concejalía en el año 1989, hacía que su candidatura como intendente para las próximas elecciones fuese “algo que estaba en la gente”. Su figura era reconocida y aparecía como el postulante más significativo dentro del radicalismo de la ciudad. Sin embargo, algunos exponentes usandizaguistas locales barajaban, a la vez, la posibilidad de

149Esta es una expresión de Pablo Comtesse,Entrevista a Pablo Comtesse.

150 Pablo Comtesse comenzó su militancia política en la JP, a comienzos de la década

de los setenta (1969-1975), cuando estudiaba abogacía en la Universidad Nacional del Litoral. Luego de la transición democrática, pasó a formar parte de las filas del radicalismo local, en un principio con la línea Coordinadora, pero posteriormente se

llevar como candidato a intendente a Juan Carlos Borio, del PDP, porque “manejaban” unas encuestas que le daban mejor que Comtesse151.

Las disputas entre las candidaturas terminaron por fragmentar a la UCR local, que actuó como una fuerza centrífuga: más que sumar o concentrar, dispersó. Así, mientras que Comtesse se abrió para formar parte de la fórmula de otro partido, la UCR tuvo que “inventar” dos candidatos, ya que se jugó hasta último momento por la candidatura del ex-intendente Juan Carlos Borio, que este último rechazó. Las postulaciones recayeron en Raúl Stradella y Francisco Weiner; el primero, encarnando al oficialismo partidario del Movimiento de Renovación y Cambio, el segundo, representando al sector de Usandizaga,

Convergencia Santafesina.

Las expectativas que generaban los candidatos radicales no eran muy optimistas, a pesar de que a nivel provincial había un entorno favorable para la UCR, sobre todo por el peso político que había cobrado la figura de Usandizaga. Entonces, la premura de la selección, la debilidad de la representatividad de los candidatos (sobre todo el del lema Convergencia Santafesina, que era prácticamente desconocido para la población)152, la falta de una coherencia interna para organizar la

151 En entrevista con la autora, un exponente de la línea local de Usandizaga dice: “El

`Vasco´ tenía las encuestas de la ciudad y Comtesse le daba muy bajo y le daba muy bien a Borio, pero Borio no quiso aceptar porque apuntaba más al PJ […] estaba más del otro lado que de este lado, viste. Tuvimos que improvisar candidatos porque después del quilombo que armó el `Vasco´, que no lo quería a Comtesse…que Borio estuvo dando vueltas hasta el día del cierre y, bueno, hubo que inventar candidatos…” Algaba,

Ernesto,Entrevista a Ernesto Algaba.

152 Ernesto Algaba refiere que el radicalismo había hecho una buena oposición con el

tema de Muriel, a través de algunos hombres claves del radicalismo como Emmert y Comtesse, que tenían representatividad a nivel local, que la gente los conocía. Sin embargo, ni uno ni otro fueron candidatos. En todo caso, de acuerdo con este dirigente, “generar militantes con capacidades para engendrar esa comunión con una comunidad, en un momento determinado… tiene que tener algún rasgo excepcional, es decir, no sacás tipos comunes al ruedo con posibilidades. Porque tenés que batir primero a la clientela, que es jodido. Y para llegar, tenés que caminar con algo, tenés que tener algo, […] alguna de esas imágenes medias idolatradas dentro de una comunidad. Es muy

campaña y la decadencia que venía teniendo el partido en la localidad, sumaron para que las perspectivas no fueran desde un principio demasiado buenas para el radicalismo citadino:

“Nunca tuvimos clientela externa, el partido se enfocaba en alguna forma de tratar de insertarse a través de entidades vecinales, asociaciones profesionales, nunca lo logró, porque los representantes que eventualmente tienen que tirar la boleta para arriba, no la tiraban. Sobre todo, también te digo que lo que impacta mucho es la confrontación interna despiadada que lleva a la autodestrucción de toda la dirigencia. Además, te diría que el partido nunca se adaptó a una mecánica moderna, ni se fue adaptando a una realidad que lo va superando. Entonces, la vieja tradición de Comité y la forma de hacer política, te diría quedaron en el tiempo y todavía quedan resabios de las formas de hacer política que obviamente quedaron sepultados cincuenta metros bajo tierra: con los amigos, con los vecinos, con los tíos…todo eso, se murió”. (Algaba, Ernesto153)

En tanto esto sucedía en el interior de las filas radicales, Pablo Comtesse iba como candidato a intendente por el lema Honestidad, Trabajo y Eficiencia (HTyE)154, un partido provincial en el que confluyeron

difícil, ¿viste?, es un liderazgo que no es fácil fabricarlo en los comités…” Algaba,

Ernesto,Entrevista a Ernesto Algaba.

153 Médico de profesión. Militante radical desde la juventud. A partir de 1983 ocupó los

cargos de Presidente de la UCR Rafaela y del Comité de Distrito durante 5 años. Fue Diputado provincial entre 1988 y 1991, y Diputado nacional entre 1991 y 1995. Desde 1995 se desempeñó en cargos dentro del partido, como miembro del Comité Nacional,

del Comité Provincial y de la Convención Provincial. Algaba, Ernesto, Entrevista a

Ernesto Algaba.

154Su candidatura habría sobrevenido luego de haberse barajado, en algún momento, el

nombre de una figura tradicional del PDP, como era el de Virgilio Cordero. (Castellanos, 15/04/1991).

los socialistas del Partido Socialista Popular. En el ámbito local, se trataba de un grupo heterogéneo en el que tenían un peso importante los emigrantes de otros partidos, por encima del núcleo socialista originario:

“Aparecen un día Héctor Tobke y Roberto Sánchez, que eran del Socialismo, a proponerme por el Movimiento Honestidad, Trabajo y Eficiencia. Ahí aparecían cuatro de la Agrupación Evita que ya se habían ido enojados con Perotti155 […], también venían grupos de

la UCR que se volcaron para mi lado (eran más de la lista amarilla que de la Coordinadora), gente del PI (Ricardo Romagnoli) y se arma un grupo de gente con conciencia militante” (Comtesse, Pablo)

Estos reacomodamientos evidencian, en cierta forma, las complejidades internas que estaban actuando en los partidos mayoritarios en todos los órdenes en ese momento, aspectos que favorecieron el surgimiento de confluencias o coaliciones de diferentes índoles partidarias para formar otro nuevo, como el de HTyE, que serán tan características a partir de los años noventa (Pousadela, 2004).

El otro partido tradicional de Rafaela, el PDP, llevaba como representante a intendente a Oscar Ferpozzi, un reconocido arquitecto, de militancia demoprogresista “de años”, que se había destacado como activista en todo lo que fue el proceso de conformación de la Comisión Interbarrios que culminó en la destitución de Muriel y la Intervención de la

155 Una de las protagonistas de esta coalición refiere que: “`Honestidad´ fue para armar

un frente, que en el fondo, era un frente anti-Perotti.” La misma entrevistada comenta que en un programa radial, ante la pregunta del periodista de por qué se había “cruzado de vereda”, ya que la reconocían por sus antecedentes peronistas, ella contestó: “Bueno, usted vio como están deteriorados los partidos. Y ahora pasa por hacer agrupamientos en donde uno se pueda entender, haya diálogo y que podamos llevar adelante un

ciudad (Castellanos, 10/05/1991). Al igual que Comtesse con el radicalismo, su candidatura también había estado prendada a la decisión de Borio156. Sin embargo, al igual que a los radicales, Borio les respondió negativamente y la candidatura de Ferpozzi fue respaldada completamente por el partido.

El caso del peronismo, es bastante significativo, sobre todo por la aparición de nuevas figuras políticas que vinieron a romper la estructura tradicional del partido, y lo mantuvieron por encima de la crisis, pero sin desentenderse de ella.

En este período, en el interior del peronismo local se observaban diferentes corrientes internas. El núcleo más duro y tradicional estaba conformado alrededor de la figura de Luis Parra, un médico reconocido de la ciudad, que desde hacía tiempo venía monopolizando las internas del partido a través de la Agrupación 17 de Octubre, del que era presidente, además de estar ocupando en ese momento una banca como diputado nacional; y también por otro sector, el Movimiento 9 de Julio, liderado en la localidad por Luis María “Pachún” Barreiro, que junto con su padre había sido uno de los forjadores del peronismo en Rafaela. Además de estas líneas, se encontraban otros grupos menores como la Agrupación Peronista de Rafaela y la Menem presidente, esta última liderada por un antiguo militante peronista y dirigente sindical, Américo Maina. Por otra parte, desprendida de la 17 de octubre, estaba la Agrupación Evita, que se había formado después de las elecciones legislativas de 1987. Es necesario detenerse en el análisis de esta última agrupación, puesto que tendrá un papel relevante como espacio para la proyección de los nuevos dirigentes que alcanzaron el poder en la década de los noventa.

156 Según refiere el mismo Ferpozzi: “había gente de Rosario que quería la candidatura

de Borio, especialmente el Secretario General que en ese momento era el Doctor

Según algunos de sus integrantes157, la Agrupación tenía sus antecedentes en la militancia barrial, las denominadas mesas de trabajo “Eva Perón”, compuesta por actores que provenían de diferentes ámbitos profesionales, laborales y políticos. Tenían un “estilo” diferente de hacer política, más ligado a las bases, con pequeños emprendimientos barriales de participación popular158. Era un grupo, en el que algunos de sus

representantes ya venían con una importante militancia y actuación en política, que no se encuadraba en los cánones de la estructura partidaria tradicional159. Con el tiempo, se fueron sumando nuevos miembros,

algunos más jóvenes, que recién se estaban incorporando a la política, con alguna militancia universitaria, y que también tenían otras formas de entender el quehacer político. De esta forma, el grupo fue quedando bastante heterogéneo. Se presentaron en las internas del año 1988 y perdieron estrepitosamente frente al parrismo160. De allí en más, la suerte

y la pervivencia de la agrupación estuvieron signadas por la implementación de la Ley de Lemas.

La agrupación Evita llegó a capitalizar los beneficios de la Ley de Lemas y la posibilidad de la elección con el voto del padrón general. En general, los protagonistas coinciden en afirmar que sin la Ley de Lemas, difícilmente hubiesen podido disputarle el poder a los núcleos más duros. Pero el camino para su éxito fue arduo. El proceso de selección de candidatos, como así también el perfil del propio lema, terminó por

157Entrevistas a Marta Berra, Waldo Suárez y Roberto Mirabella.

158 La Agrupación realizaba acciones sociales y culturales en los barrios como torneos,

festivales, cine para los más chicos, apoyo escolar, etc. De lo que se trataba era de

articular acciones “con y desde la gente”. Berra, Marta,Entrevista a Marta Berra.

159Como bien recuerda una de sus primeras militantes: “éramos los disidentes, los malos

en ese momento”. Berra, Marta,Entrevista a Marta Berra.

160 Un militante de la agrupación Evita refiere que las realidades que debieron afrontar

en las internas contra el parrismo: “En el año 1988, las internas Menem-Cafiero perfilaron la distinción de dos líneas en Rafaela, en la que una adhería a Menem y la otra a Cafiero. Después de esa interna, hay una interna local, a fines del ´88, en el que grupos que habían jugado por Menem o por Cafiero, nos juntamos y formamos una lista

para disputarle el poder a Parra y ahí perdimos muy mal” Mirabella, Roberto,Entrevista a

fracturar la coherencia interna que había tenido hasta el momento la agrupación.

A través de los sectores más jóvenes, Omar Perotti se introdujo como candidato potable para competir por la Intendencia, pero esta intervención no fue bien vista entre los “históricos” de la Agrupación. La falta de militancia y la estrategia de Omar Perotti no convencían a determinados sectores de la Agrupación Evita, sobre todo, a los que ya tenían cierta participación en el peronismo desde los años setenta. Para éstos, Perotti era un advenedizo, que había llegado a la Agrupación de la mano de los componentes más jóvenes y que no conocía el perfil y el trabajo realizado en ella. Entonces, su llegada y su particular forma de “hacer las cosas” en la organización, la manera en que se designaron los puestos y las candidaturas, molestaron a varios de los miembros que decidieron irse definitivamente.161 Los que permanecieron, avalaron

finalmente a Perotti, a la luz de las posibilidades162 que les ofrecía el

nuevo candidato de vencer en las siguientes elecciones.

161En entrevista con la autora, una de las “disidentes” comentaba que Perotti “venía [a la

Agrupación] un poco como validado por los chicos [los más jóvenes], porque ellos eran amigos y dijeron: `bueno, acá está este muchacho, Perotti´, pero ni siquiera iba a ninguna actividad con nosotros, […] aunque ahí todos empezábamos, o sea, no había tanto drama, pero, ya después, esa fractura vino por la manera, por los modos. Porque, él, [Perotti] lo que tiene es que, o se hace como él quiere, o no se hace […] como un patrón. […] Ese perfil […] tiene eso, les entra no sé qué cosa del poder, porque son

medio monarcas, son autoritarios”. Berra, Marta,Entrevista a Marta Berra.

162 Algunos de los miembros de la agrupación Evita, vieron en Omar Perotti la

“presencia” o “fuerza” necesaria para ganar las elecciones, por ello, se sumaron al proyecto perottista “madurando” las candidaturas y los cargos. Así, uno de los miembros históricos de la agrupación Evita comenta: “Después de la crisis institucional, naturalmente el nombre que se barajaba era el mío; porque yo era el representante político que había de un sector del peronismo en el ambiente político rafaelino, a través de mi labor en el Concejo con todo lo que había sucedido pre-intervención. […] Ante la necesidad de asumir determinados roles, tomo la decisión de no crear la posibilidad de que mi nombre sea el que se eleve a la candidatura a la intendencia. Sí asumí la responsabilidad de ser candidato a concejal. […] Yo miraba que se podía hacer una excelente gestión municipal y por lo tanto en ese momento creía que la excelencia no estaba dada. Había muchas dificultades que imposibilitaban que se llegara a una excelencia. Entonces primaba el objetivo grande que era lograr la municipalidad de Rafaela. […] El que yo no haya sido candidato a intendente, significó que algunas personas históricas de la Agrupación no estuvieran de acuerdo en mi decisión de no asumir la candidatura a intendente y se retiraron de la Agrupación. […] No es que hubo

Omar Ángel Perotti era un joven contador rafaelino (aunque su niñez transcurrió en Bella Italia, una localidad vecina a Rafaela), egresado de la Universidad Nacional del Litoral, que venía de desempeñar labores en diferentes grupos técnicos (muy vinculados con algunas personas de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral), en la Cámara de Comercio Exterior de Rafaela, en el sector privado de la misma ciudad y que, previamente a su definición como candidato a intendente, había sido asesor del Banco Provincial de Santa Fe y Director de Industrias de la provincia. Tenía una importante experiencia en la administración, pero escasa militancia política:

“La participación anterior, de política estudiantil, fue en la facultad, en una agrupación independiente que armamos en Ciencias Económicas en Santa Fe: Línea Estudiantil Autónoma. En el año ´83 yo fui presidente del Centro de Estudiantes, 10 días antes de las elecciones del 30 de octubre. […]

Me afilié al PJ, pero después. Debe haber sido después…o antes de ser Intendente. No tengo bien presente la fecha. Pero la participación en la etapa inicial tenía más que ver con un esquema de equipos técnicos. Uno siempre tuvo un esquema de vinculación o vocación por generar participación en equipos o generar equipos.

una negociación, fue una maduración de quiénes podían ser los candidatos, como fue madurando quiénes podían ser los potenciales secretarios. Fue una decisión tomada

dentro de un grupo que ya no era la Agrupación Evita.” Suárez, Waldo, Entrevista a

Waldo Suárez. Para otros protagonistas, la mirada de la situación es diferente: “Los

[miembros] originarios, […] muchos de ellos después se fueron con el grupo [de Perotti], y muchos no, algunos dimos un paso al costado y no quisimos saber más nada con lo que era la gestión de Perotti. […] Nosotros tuvimos grandes discusiones [… ] yo creo que eso de ir y venir, en el fondo, era porque muchos de ellos después tenían algún lugar dentro de la estructura o superestructura, o sea, algún carguito…” Berra, Marta, Entrevista a Marta Berra.

La mayor participación incluso con algún rol o cargo político fue después de que fui intendente.” (Perotti, Omar)

Este perfil técnico-profesional, sus vinculaciones con otros sectores representativos de la localidad, como el comercial e industrial, que no eran los tradicionales en la estructura política local, más aún dentro del peronismo, fue lo que lo presentó como una nueva opción, como una alternativa, con posibilidades para triunfar:

“El hecho de que Perotti haya tenido relaciones con el Centro Comercial, que haya estado trabajando en el Ministerio de la producción en ese momento, era una figura que tenía gimnasia política para entender la problemática de la industria y las empresas de Rafaela. Eso hace que sectores de los empresarios avalaran la candidatura de Omar.

Creo que en ese momento dimos con la fórmula justa para sumar. Por eso creo que fue la mejor decisión que tomé desde el punto de vista de pensar que Perotti estuviera integrando este movimiento político que se estaba generando y que quería llegar a la intendencia de Rafaela. Porque era un complemento que estábamos integrando, es decir, se trataba de una integración de complementos. Así como Perotti necesitaba de mucha gente que provenía de esa Agrupación inicial Evita porque su relación no era con las bases del peronismo y de barrios de la ciudad. Esa fue la fórmula, y por eso tampoco se vio con gran desesperación la falta del apoyo oficial de otros sectores como era el de los gremios.” (Suárez, Waldo163)

163 Médico veterinario. Nieto de quien fuera gobernador de la provincia de Santa Fe

Una vez que “maduraron” las diferentes candidaturas electivas, se presentaron con el sublema “Junto a la ciudad” que tenía la particularidad