Capítulo 2. Semiótica “El conocimiento no puede dar ni el más
2.2. La Semiótica y las organizaciones: perspectivas
2.3.4. Sobre la interpretación en las organizaciones
Considerar las posibilidades interpretativas en torno del signo en organizaciones, quizás sugeriría una perspectiva totalmente diferente de abordaje con respecto a la planteada en relación a la arqueología. Sin embargo intentaremos explicar aquí que estos procesos no son opuestos. Al
imaginar cómo sucede la producción, interpretación y transformación de significaciones en un ámbito acotado, específico, una organización determinada,16
Un investigador, o una investigadora, interesado/a en estudiar algún fenómeno vinculado a una organización (su comunicación, por ejemplo), abordarán una serie de manifestaciones producidas en un ambiente acotado y en un tiempo contemporáneo a su intervención. Una organización produce una serie de materiales de comunicación que están destinados a ser interpretados más o menos inmediatamente (dependiendo de cuáles sean los propósitos de una organización: no será lo mismo una empresa que brinda servicios de telefonía con fines de lucro, que una asociación preocupada por solucionar problemáticas barriales), sobre todo, si esas comunicaciones tienen que ver con su organización interna.
¿qué función cumpliría la semiótica? ¿Qué podría aportar? ¿Cómo se desarrollaría una operativa semiótica específica en las organizaciones?
A partir de un análisis del signo, se pude sostener que su producción involucrará al fundamento (ground) de los objetos, que es transmitido por un representamen para un interpretante, en un momento histórico determinado en una sociedad determinada (el contexto organizacional, con la amplitud que se defina). La investigación sobre estos fenómenos se podrá realizar de manera contemporánea, más o menos, a las formas vigentes de producir e interpretar esas semiosis. Pero en ese proceso, también ha transcurrido tiempo, y han sucedido cosas. Retomando a Magariños de Morentín:
En esta interacción constructiva (refiriéndose a pensamiento, semiosis, mundo como los elementos mínimos que intervienen en la identificación ontológica del sujeto) la transformación de cada uno de los tres elementos es constante, de modo que cualquier
identificación que se pretenda es instantánea y ya histórica, apenas enunciada. Puede describirse la dinámica de las interrelaciones, proyectada hacia la inmediata transformación futura o recuperándola desde la inmediata transformación ya cumplida, pero no puede enunciársela como estando ocurriendo, porque apenas enunciada, y como consecuencia de tal enunciación, ya es otra. (Magariños de Morentín, 2008:408)
De manera que, en esta corta historia semiótica (en unas semanas que pudiera llevar un diagnóstico organizacional, o en el brevísimo lapso que nos llevó escribir este párrafo), ya ha transcurrido tiempo, y, por lo tanto, se ha incorporado la posibilidad de transformación de las significaciones vigentes. Inmediatamente enunciado, el fenómeno referido (el diagnóstico organizacional o lo referido en la cita de Magariños de Morentín) ya no es el mismo.
La operación de interpretación en relación a los fenómenos comunicacionales en una organización también consistirá en describir los comportamientos que ésta involucra y en explicar (la intervención y el resultado de) esos comportamientos. En el ejemplo venimos considerando, la comunicación en una organización determinada, esta interpretación se realizará a partir de lo que esté propuesto para un destinatario, a partir de imágenes, comportamientos y objetos, y palabras (escritas y en manifestación oral), o la combinación generada entre ellas. Quien investigue la comunicación de una empresa, de una institución gubernamental, de un museo (como nuestro caso), o de la organización que fuere, deberá aproximarse a la descripción y entendimiento de los objetos (en referencia a una concepción más próxima a la idea de objeto dinámico peirceano) que permiten (o “motivan” en palabras de Peirce) la creación de los signos vigentes en esa determinada organización, en un momento determinado. Al igual que en arqueología, la interpretación en las organizaciones estará vinculada a la aproximación de los
mundos semióticos posibles a partir de un fenómeno organizacional (su comunicación, por ejemplo). La producción de textos (íconos, índices, símbolos o su combinatoria) involucran a la interpretación en diferentes aspectos: interpreta quien produce, e interpreta el/la los/las destinatarios/as:
Hay interpretación (1) en el productor de un texto, que tiene como referente a determinada entidad del entorno, y que está destinado a establecer la significación de tal entidad para que pueda ser percibida como existente ontológico. Hay interpretación (2) en quien interpreta ese texto asignándole una efectiva significación a dicha entidad. Hay interpretación (3) en quien percibe esa entidad como portadora de la significación atribuida por dicho texto. (Magariños de Morentín, 2008:165. El resaltado le pertenece)
Magariños continúa con una interpretación (4) para considerar otras significaciones que compiten con la anterior. Nosotros proponemos agregar otra: la interpretación que produce el investigador o la investigadora sobre estas interpretaciones. En nuestro caso se tratará de nuestras interpretaciones sobre las interpretaciones que el personal del museo que estudiamos realiza sobre su comunicación y sus problemáticas organizacionales (como analizamos y sobre las que reflexionamos en los apartados correspondientes de los capítulos sexto y séptimo).
La investigación sobre los fenómenos comunicacionales, por más que se realice en el marco de una misma sociedad y un mismo momento, deberá intentar explicarlos, a partir del establecimiento de hipótesis, pues si transcurre el tiempo, los fenómenos cambian. Una investigación con estas características podría explicar la variación de las semiosis, las hegemonías discursivas al momento del estudio, la aparición de nuevos bordes en las formas enunciativas, y las posibilidades de que una manifestación comience a perder vigencia
(Magariños de Morentín, 2008:420-425). La interpretación en los estudios de comunicación organizacional no puede ser otra cosa que el desarrollo de hipótesis.