CONTENIDO I ANALGESIA OBSTÉTRICA A.
SUBARACNOIDEA EN LA PACIENTE PREECLÁMPTICA COMPENSADA?
De acuerdo con los datos reunidos por los doctores Beltrán y Lozada (CLAP - OPS/ OMS. Sistema informático perinatal, IMI) (19), del 7 de febrero de 1995 al 25 de octubre de 1998, se atendieron 25.467 partos; hubo 8488 intervenciones por cesárea: 34.6%. La prevalencia de preeclampsia fue de 1813 pacientes (7.1%) y de eclampsia, de 140 pacientes (0.5%). Se encontró una mortalidad materna de 60, lo que equivale a una razón de mortalidad de 236/100.000 nacidos vivos, de las cuales el 60% las produce la preeclampsia -eclampsia. (El IMI es Hospital de referencia de pacientes de muy alto riesgo).
Entre septiembre de 1997 y agosto de 1998, se registraron 482 pacientes con Idx: Preeclampsia-eclampsia, a quienes se les realizó cesárea, y de las cuales, 416 (86%) recibieron anestesia regional y 66 (14%) anestesia general.
Para el último año, desde el 1°. De enero al 20 de octubre de 1998, se han remitido del IMI, 29 pacientes a la Unidad de cuidados Intensivos (UCI) del Hospital San Juan de Dios (HSJD) con Idx: HIE severa (incluyendo preeclampsia -eclampsia, síndrome Hellp). 24 pacientes evolucionaron satisfactoriamente y 5 pacientes fallecieron. De acuerdo al registro de cesáreas del IMI, de las 5 pacientes que fallecieron, 4 de ellas habían recibido anestesia general y 1 anestesia regional.
Podemos suponer que las pacientes a quienes se les aplica la técnica de anestesia general, definitivamente eran las de mayor compromiso sistémico (alteración de la
estadística alguna en el IMI sobre mortalidad asociada a la anestesia.
Pese a los reportes que condenan la anestesia subaracnoidea en la paciente preeclámptica aduciendo entre otros factores:
La Hipotensión. Que puede ser severa (con una disminución de la presión sanguínea de instauración rápida que compromete el gasto cardiaco y la circulación al feto). La sobrecarga hídrica, para compensar el bloqueo simpático: Que puede conducir a edema pulmonar; aumento significativo de péptido natriurético atrial y por consiguiente vasodilatación y mayor hipotensión (20, 23) y algunos han encontrado hasta dilución de la hemoglobina (Por ejemplo una hemoglobina de 11.4 g pasar a 9.9 g%, cuando se infunde lactato de Ringer a 20cc/Kg en menos de 20 minutos) (33). Y aun cuando hay estudios que no han encontrado ninguna diferencia en dar 1000 ce de cristaloides versus 200 ce, para reducir la hipotensión que se presenta con la anestesia subaracnoidea (23), la experiencia en el manejo de estas pacientes en el IMI, parece ser afortunada si se tienen en claro las contraindicaciones absolutas y relativas para la técnica de anestesia subaracnoidea.
TEXTO DE OBSTETRICIA Y PERINATOLOGÍA
BIBLIOGRAFÍA
1. Anesthesia and Analgesia. Oct. 95 Vol 81 No.4
2. Anestesia Regional Básica. Sigilfredo Muñoz. Primera Edición, 1990. 3. Anestesia. Ronald D. Miller. Tercera Edición
4. Anestesiología Clínica. Edward Morgan .Primera Edición. 1992. 5. Anesthesiology. Vol 74 No, 5 Mayo 1991.
6. Anesthesiology. Vol 80 No. 6 Junio 1994.
7. Anual refresher course lectures. A:S:A. San Diego 1997 8. British Journal of Anaesthesia. Vol .69 No. 2 . Agosto 1992. 9. Canadian Journal of Anaesthesia. Vol 41. No. 7. Julio 1994.
10. Clínicas de Anestesiología de Norteamérica. Vol 8. No. 1, Marzo 1990. 11. Physiology of Spinal Anesthesia.Cuarta Edición. Nicolás Greene.
12. Revista Colombiana de Anestesiología. Vol. XXVI. No. 1 Enero-Marzo 1998.
13. Baker ER, D-Alton ME, Cesarean section and cesarean hysterectomy. Clin obst and gynec . 37 ( 4 ):806-815; 1994. 14. Navarro JR, Lozada JM, Bautista A, Anestesia para paciente de alto riesgo obstétrico IM1, Santafé de Bogotá.
Biblioteca Germán Sandoval Vélez, Unidad especializada de Anestesiología , HSJD, Bogotá-Colombia.
15. Comit é de obstetricia. Medicina materna y fetal: Guías para parto vaginal después de cesárea previa. Washington, DC: Colegio americano de ginecología y obstetricia, 1988. Opinión No. 64 del comité del colegio americano de ginecólogos y obstetras.
16. Myers SA, Gleicher N. Asuccesful program to lower cesarean-section rales. N Engl J Med. 319: 1511-1516; 1988. 17. Cunningham FG, et al. Cesarean section and cesarean histerectomy. In: Cunningham FG, MacDonald PC, Leveno KJ,
Grant NF, Giistrap LC, eds. Williams obstetrics. Norwalk, CT: Appleton & Lange, 591-613, 1993.
18. Lilford RJ et al. The relative risks of caesarean section (intrapartum and elective) and vaginal delivery : A detailed analysis to exclude the effects of medical disorders and other acute pre-existing physiological disturbances. Br J Obstet Gynaecol. 97: 883-892, 1990.
19. Hawkins JL, Koonin LM, Palmer SK, Gibbs ChP, Anesthesia- related deaths during obstetric delivery in the United States, 1979-1990. Anesthesiology, 86(2): 277-284, 1997.
20. Nielsen TF, Hokegard KH. Cesarean section and intraoperative surgical complications. Acta Obstet Gynecol Scand. 63: 103-108, 1984.
21. Reisner LS, Anesthesia for cesarean section. Anesthesiology clinics of North America. 8(1): 77-93,1990. 22. Centro de epidemiología clínica Universidad Nacional de Colombia. INCLEN y Secretaría distrital de Salud, 1998. 23. Sures MS, Belfort MA. Anesthetic management of obstetric emergencies. In: Refresher Courses in Anesthesiology.
Barash PG, edit. Houston Texas, 255-276, 1996.
24. Jassir C, Yurc, Marx GF. Alveolar-arterial oxygen difference in parturient women with two types of uterine displace-ment. Anesth Analg 52: 43, 1973.
25. Johnson MD, Ostheimer GW. Airway Management in Obstetric Patients. Seminars in Anesthesia XI (1): 1-12, 1992. 26. Carp H. Anesthesia for Cesarean Delivery. International Anesthesiology Clinics. 28 (1): 25-29, 1990.
27. Norris MC. Anesthesia for Emergency Cesarean Delivery. Annual Refresher Course Lectures, Orlando. 134, Octo-ber 1998.
28. Takahata O et al. The Efficacy of the « BURP» Maneuver During a Difficult Laringoscopy. Anesth Analg; 84 (2): 419-421, 1997.
29. Vélez P. Alternativas Anestésicas para Cesáreas. Rev Col de Anest; 26 (1) 73 -80,1998.
30. Lope?. JE, Lozada JM. Anestesia Regional para Ces área: Comparación de dos técnicas: Subaracnoidea y peridural. Biblioteca Germán Sandoval Vélez, Unidad especializada de anestesiología, Universidad Nacional de Colombia, HSJD, Santafé de Bogotá, marzo 1996.
31. Reisner LS. Anestesia para ces área. Clínicas obstétricas y ginecológicas; 3: 509-519, 1987.
32. May SE, Schatzman B. Anestesia Raquídea, En Secretos de la Anestesia. Edits: Duke J, Rosenberg SG, McGraw -Hill Interamericana. Méjico DF; 71: 544-550, 1997.
general, and no anesthesia on funic acid-base valúes by stage of Labor and type of Delivery. Am J Obstet Gynecol; 163: 802, 1990.
35. Arndt JO, Bomer W, Krauth J, Marquard B. Incidence and Time Course of Cardiovascular Side Effects During Spinal Anesthesia After Prophylactic Administration of Intravenous Fluids or Vasoconstrictors. Anesth Analg; 87(2): 347-354, 1998.
36. Cerda S. ¿Qué hay de nuevo en anestesia regional obstétrica?. Rev Col Anest. 26(0:25-32, 1998.
37. Rout DA, Rocke. Volume Preloading, Spinal Hypotension and Caesarean Section. British Journal of Anaesthesia; 75(3): 257, 1995.
38. Wasserstrum N. Issues in Fluid Management During Labor: Maternal Plasma Volume Status and Volume Loading. Clinical Obstetrics and Gynecology; 35(3): 514-526, 1992.
39. Morgan P. The Role Of Vasopressors in The Management of Hypotension Induced By Spinal and Epidural Anaesthesia. Can J Anaesth; 41 (5): 404-413, 1994.
40. Glosten B. Spinal Versus Epidural for Cesarean Section. Annual Refresher Course Lectures, San Diego. 521, Octo-ber 1997.
41. Datta S, et al. Neonatal Effect of Prolonged Anesthetic induction for Cesarean Section. Obstet Gynecol; 58: 331, 1981. 42. Jouppila P, et al. Lumbar epidural analgesia to improve intervillous blood flow during labor in severa preeclampsia.
Obstet Gynecol; 59: 158-161, 1982.
TEXTO DE OBSTETRICIA Y PERINATOLOGÍA