Hathaway y McKinley (1943) utilizaron el método de “grupos de contraste” o “criterio empírico” para construir las escalas clínicas básicas del MMPI. Es decir, se aplicaron reactivos de prueba preliminares a un grupo criterio de pacientes que presentaban determinado diagnóstico (p. ej., esquizofrenia) y a un grupo de comparación normal que no presentaba los síntomas del grupo de diagnóstico. En los reactivos de los dos grupos que se reconocieron estas diferencias se mantuvieron en la escala, en tanto que los reactivos que produjeron respuestas similares se excluyeron de ésta. El método de registro empírico de Hathaway y McKinley dio por resultado la creación de escalas básicas que contenían diversas áreas de contenido y eran de naturaleza heterogénea. Por ejemplo, el contenido de la escala 4 comprende reactivos relacionados con la percepción que el individuo tiene de la calidez y apoyo de su ambiente hogareño, los reactivos asociados a problemas con las figuras de autoridad, los reactivos relacionados con la comodidad y la confianza en las situaciones sociales, así como diversos reactivos asociados a la sensación de alienación y extrañamiento del yo y de los demás. Las elevaciones extremas en la escala 4 pueden derivase de la confirmación de algunos, aunque no de todas estas áreas de contenido, lo cual hace más difícil y problemático realizar inferencias de correlatos a partir del nivel de elevación de estas puntuaciones.
Para ayudar a los clínicos a determinar la confirmación del contenido asociado con las elevaciones en las escalas básicas, Harris y Lingoes (1955) construyeron subescalas para seis de las escalas básicas: 2, 3, 4, 6, 8 y 9. Sin embargo, no desarrollaron subescalas para las escalas básicas 1 y 7 porque consideraron que estos indicadores eran homogéneos en términos de composición; tampoco crearon subescalas para las escalas 5 y 0, pues consideraron que éstas eran sustancialmente diferentes de las otras escalas básicas porque estas últimas comprenden dimensiones que no son clínicas. Las subescalas de Harris-Lingoes desarrolladas para el MMPI original se transfirieron tanto al material de la prueba como a los programas de calificación del MMPI-2 y el MMPI-A. Asimismo, se utilizan para depurar las interpretaciones de las escalas clínicas básicas elevadas y son más útiles cuando las escalas clínicas básicas se elevan a rangos moderados, que corresponden a valores de puntuación T mayores o iguales a 60, pero por debajo de 80 o 90. Por ejemplo, una elevación en la puntuación T de 70 en la escala Dp (4) podría reflejar la sensación de alienación, la percepción de un conflicto sustancial con los miembros de la familia o la tendencia a ser rebeldes y estar en conflicto con las figuras de autoridad de los adolescentes. El patrón relativo de elevación en las subescalas de Harris-Lingoes para esta escala
básica, por ejemplo, Alienación social (Dp4), Problemas familiares (Dp1) y Problemas con
la autoridad (Dp2), por lo común contribuyen a ilustrar las áreas de contenido responsables de esta elevación en la escala Dp. Las subescalas de Harris-Lingoes no deben emplearse para interpretar ninguna escala clínica con elevaciones de puntuación T < 60 y, en general, son menos útiles para interpretar las escalas básicas que muestran elevaciones extremas, puesto que todas las áreas de contenido suelen confirmarse de manera sólida cuando las escalas clínicas básicas son marcadamente elevadas. Además, las subescalas necesitan elevarse a un nivel de puntuación
T de 65 o más para que se consideren interpretables. Si bien las subescalas de Harris-Lingoes
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muy importante utilizar las normas apropiadas para los adolescentes al interpretar las subescalas de Harris-Lingoes del MMPI-A, debido a que hay diferencias bastante grandes y debidamente establecidas en las tendencias de los adultos, en comparación con los adolescentes, al confirmar los reactivos de determinadas áreas de contenido. También debe recordarse que muchas de las subescalas de Harris-Lingoes son muy breves: algunas sólo contienen seis reactivos. La confiabilidad de muchas de las subescalas de Harris-Lingoes comúnmente es baja, y éstas nunca deben utilizarse como una fuente de información independiente sobre el adolescente, sino que es preciso derivar la interpretación principalmente de las escalas clínicas básicas para la evaluación y comprensión de un adolescente.
En la siguiente sección se presentan algunos de los descriptores que se emplean en las interpretaciones para las subescalas de Harris-Lingoes del MMPI-A (agrupadas en función de su pertenencia a las escalas clínicas básicas) para valores de puntuación T ≥ 65.
Subescalas de la escala 2 (depresión)
Depresión subjetiva (D1) (32 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala D1 se asocian con las siguientes características:
• Sentimientos de culpa, infelicidad y depresión. • Apatía y letargo.
• Problemas de atención y concentración.
• Tendencia a la autocrítica y poca confianza en sí mismo.
Retardo psicomotor (D2) (14 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala D2 se asocian con las siguientes características:
• Falta de energía e incapacidad para movilizar los recursos. • Retraimiento y evación social.
• Negación de sentimientos e impulsos agresivos u hostiles.
Problemas en el funcionamiento físico (D3) (11 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala D3 se asocian con las siguientes características:
• Preocupación por la salud y el funcionamiento físico.
• Amplia variedad de quejas físicas como náuseas, estreñimiento, convulsiones, pérdida o aumento de peso, cansancio, debilidad y asma.
Retraso mental (D4) (15 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala D4 se asocian con lo siguiente:
• Problemas de atención y concentración. • Apatía y falta de energía.
• Pobre autoconcepto y carece de confianza en sí mismo. • Dificultades para tomar decisiones.
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Preocupación (D5) (10 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala D5 se asocian con lo siguiente:
• Ensimismamiento y meditabundo. • Carece de energía.
• La crítica lo lástima con facilidad.
• Sentimientos de abatimiento, tristeza e inutilidad.
Subescalas de la escala 3 (histeria conversiva)
Negación de la ansiedad social (Hi1) (6 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Hi1 son muy raras, ya que exigen la confirmación de
los seis reactivos en la dirección calificable o crítica de esta subescala para generar un valor de
puntuación T ≥ 65. Considerando esto, las puntuaciones más elevadas en la escala Hi1 pueden
indicar lo siguiente: • Extroversión social.
• Interés y facilidad en el trato con los demás.
Necesidad de afecto (Hi2) (12 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Hi2 se asocian con lo siguiente:
• Gran necesidad de atención y afecto.
• Sensible hacia los demás, optimista y confiado en las relaciones interpersonales. • Negación de sentimientos hostiles o negativos hacia los demás.
Lasitud (Hi3) (15 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Hi3 se asocian con lo siguiente:
• Cansado, débil y se fatiga con facilidad. • Poco apetito y perturbaciones del sueño. • Tristeza y abatimiento.
• Infelicidad y malestar físico.
Quejas somáticas (Hi4) (17 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Hi4 se asocian con lo siguiente:
• Múltiples dolencias somáticas.
• Náuseas, vómito y problemas gastrointestinales. • Desmayos, mareos y problemas con el equilibrio.
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Inhibición de la agresión (Hi5) (7 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Hi5 se asocian con lo siguiente:
• Negación de impulsos hostiles y agresivos.
• Sensible a la respuesta de otros, exagerada demostración de afecto hacia los demás.
Subescalas de la escala 4 (desviación psicopática)
Problemas familiares (Dp1) (9 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Dp1 se asocian con lo siguiente:
• Vida familiar hostil, de rechazo y desagradable. • Percepción de la familia como crítica y controladora. • Riñas y conflictos frecuentes con los miembros de la familia.
Problemas con la autoridad (Dp2) (8 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Dp2 se asocian con lo siguiente:
• Resentimiento hacia la autoridad. • Actitud obstinada y desafiante.
• Antecedentes de conflictos con las normas, lineamientos o expectativas sociales.
Imperturbabilidad social (Dp3) (6 reactivos)
La subescala Dp3 consta de seis reactivos, los cuales deben confirmarse en la dirección de la
desviación para que los valores de puntuación T alcancen un nivel ≥ 65. considerando esto, las
puntuaciones elevadas en la subescala Dp3 se asocia con lo siguiente:
• Extroversión, comodidad social y confianza en sí mismo.
• Tendencias hacia conductas exhibicionistas, defiende sus creencias con firmeza
Alienación social (Dp4) (12 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Dp4 se asocian con lo siguiente:
• Sentimientos de soledad, distanciamiento y aislamiento social. • Sentimientos de infelicidad.
• Tendencia a culpar a los demás de los conflictos o problemas.
Autoalineación (Dp5 )(12 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Dp5 se asocian con lo siguiente:
• Incomodidad consigo mismo e infelicidad emocional. • Problemas de atención y concentración.
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Subescalas de la escala 6 (paranoia)
Ideas persecutorias (Pa1)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Pa1 se asocian con lo siguiente:
• Percepción del mundo como amenazante u hostil.
• Externalización de la culpa por frustraciones y problemas.
• Se siente incomprendido por los demás y que es castigado injustamente. • En ocasiones tiene delirios o ideas paranoides o persecutorias.
Exacerbación(Pa2) (9 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Pa2 se asocian con lo siguiente:
• Percibirse asimismo como alguien muy sensible, y nervioso. • Sensación de soledad, tristeza y distancia de los demás.
• Creer que se experimentan emociones de manera más intensa que los demás.
Ingenuidad (Pa3) (9 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Pa3 se asocian con lo siguiente:
• Actitud optimista e ingenua.
• Negación de sentimientos hostiles y de cinismo. • Tiene normas morales o éticas elevadas.
Subescalas de la escala 8 (esquizofrenia)
Alienación social (Es1) (21 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es1 se asocian con lo siguiente:
• Sentir que no es comprendido por los demás y que lo critican o castigan injustamente. • Percepción de la vida familiar como algo carente de amor y apoyo.
• Sentimientos de soledad y vacío, distanciamiento social. • Hostilidad y odio hacia los miembros de la familia.
Alienación emocional (Es2)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es2 se asocian con lo siguiente:
• Sentimientos de desesperanza, depresión y desesperación. • Percepción de autocrítica.
• Apatía, pesimismo, ansiedad y distanciamiento emocional. • Posibles ideas suicidas.
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Falta de destreza cognoscitiva del yo (Es3) (10 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es3 se asocian con lo siguiente:
• Sentimientos de irrealidad y temor a perder la cordura. • Presencia de procesos de pensamiento extraños o inusuales. • Problemas de atención y concentración.
Falta de destreza connativa del yo (Es4) (14 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es4 se asocian con lo siguiente:
• Sentimientos de vulnerabilidad y de abrumación. • Problemas de atención y concentración.
• Apatía y letargo.
• Depresión, abatimiento y culpa.
Falta de destreza del yo, inhibición del afecto (Es5) (11 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es5 se asocian con lo siguiente:
• Impulsividad, inquietud e irritabilidad.
• Pérdida de control sobre las emociones con episodios de risas y llanto. • Posibles experiencias o síntomas disociativos.
Alucinaciones (Es6) (20 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Es6 se asocian con lo siguiente:
• Pensamientos y experiencias sensoriales extrañas o inusuales con posibles alucinaciones. • Sensaciones físicas inusuales, incluidas las perturbaciones sensoriales y motoras.
Subescalas de la escala 9 (hipomanía)
Inmoralidad (Ma1) (6 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Ma1 se asocian con lo siguiente:
• Creencias, conductas y actitudes antisociales o asociales.
• Tendencia a ver a los demás como personas egoístas, deshonestas y motivadas por la ganancia personal.
• Impulsividad y falta de control de la conducta.
Aceleración psicomotriz (Ma2) (11 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Ma2 se asocian con lo siguiente:
• Búsqueda de actividades arriesgadas e intensas. • Se siente excitado y feliz sin ninguna causa aparente.
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• Actividad excesiva e intranquilidad.
• Verborreico con procesos de pensamiento y actividad motora acelerada.
Imperturbabilidad (Ma3) (8 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Ma3 se asocian con lo siguiente:
• Negación de la ansiedad social.
• Inflexible e imperturbable a la influencia de los demás. • Tendencia a buscar la emoción y situaciones excitantes.
Sobrevaloración del yo (Ma4) (9 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Ma4 se asocian con lo siguiente:
• Hostilidad ante las expectativas y exigencias impuestas por los demás.
• Tendencia a sobrevalorarse a sí mismo; sentimientos de grandeza y superioridad.
Subescalas Is
Como ya se explicó, Harris y Lingoes no desarrollaron subescalas para muchas de las escalas básicas del MMPI, incluida la escala 0. Ben-Porath et al. (1989) crearon las subescalas Is para el MMPI-2 a partir de analizar las respuestas de estudiantes universitarios varones y mujeres normales. Estas subescalas se elaboraron inicialmente con base en la estructura factorial de la escala 0 y se depuraron mediante procedimientos de selección de reactivos, diseñados para maximizar los valores de la consistencia interna que se obtuvieron en las subescalas. Las subescalas Is del MMPI-2, desarrolladas por Ben-Porath et al. se transfirieron al MMPI-A sin modificación y se presentan en la misma hoja de perfil junto con las subescalas de Harris-Lingoes. Estas tres subescalas se emplean para apoyar la interpretación de las puntuaciones encontradas para la escala básica 0 del MMPI-A.
Timidez/autoconsciencia del yo (Is1) (14 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Is1 se asocian con lo siguiente:
• Timidez ante situaciones interpersonales. • Incomodidad ante situaciones nuevas.
Evitación social (Is2) (8 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Is2 se asocian con lo siguiente:
• Evitación de sucesos sociales o aversión a las situaciones sociales. • Retraimiento del contacto interpersonal.
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Alienación de sí mismo y de otros (Is3) (17 reactivos)
Las puntuaciones elevadas en la subescala Is3 se asocian con lo siguiente:
• Temor, aprehensión y desconfianza de los demás. • Baja autoestima e imagen personal deficiente. • Falta de confianza en sí mismo.
• Autocrítica.