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SUPLICA INDIVIDUAL LA JUSTICIA DE DIOS

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TEXTO, EXPOSICION Y AYUDAS PRACTICAS

SALMO 9: SUPLICA INDIVIDUAL LA JUSTICIA DE DIOS

Los Salmos 9 y 10 están unidos en la LXX. Algunos piensan que originalmente eran un solo salmo porque el 10 no tiene título, la forma y tema son similares y el arreglos acróstico une a los dos. Otros piensan que eran dos salmos pero compues- tos para ser usados juntos.

Los dos Salmos son poemas parcialmente alfabéticos, cada dos, tres o cuatro ver- sículos empieza con otra letra del alfabeto heb., pero varias letras son omitidas: El v.

1 empieza con alef, el 3 con bet, el 5 con gimel, el 7 con he (dalet se omite), el 9 con

waw, 11 con zain, el 13 con jet, el 15 con tet, 17 con yod, 18 con kaf, pero los vv. 19

y 20 no siguen el orden, más bien el arreglo sigue con lamed en el Salmo 10:1.

El salmista da gracias a Dios por las victorias [página 85] ya ganadas, pero toda- vía está en una lucha.

1. Gracias a Jehovah por su ayuda, vv. 1–4

Aunque el salmista está en dificultades (v. 13) alaba a Dios, no sólo con los labios sino “con todo su corazón”. No es fácil alabar a Dios cuando uno está siendo atacado por el enemigo. El salmista lo hace porque Dios es el centro de su vida. Este es el secreto para evitar la “idolatría” de cualquier tipo. Fijarse en las maravillas que Dios ha hecho evoca adoración del corazón del creyente.

Altísimo es un nombre antiguo de Dios que enfatiza su señorío sobre todo. Ade-

más de adorarle por lo que ha hecho, el salmista le adora por lo que es, y toda esta adoración es gozosa.

El v. 3 introduce el tema principal, el justo juicio de Dios. En los vv. 1 y 2 tuvimos la alabanza a Dios; en el v. 3 vemos la presencia de Dios. Has defendido (v. 4): Los derechos de los justos serán atacados, pero Dios es el que los defenderá.

2. Dios es juez de los pueblos, vv. 5–8

Naciones e impíos son paralelas aquí y se tratan como sinónimas. El salmista está

pensando en los enemigos que Dios ha derrotado; pueden ser los de la conquista ba- jo Josué o puede ser algún otro momento de la historia de Israel. Esos que eran enemigos han perecido, pero, en contraste, Dios “permanece” y podemos confiaren [página 86] que él seguirá juzgando al mundo rectamente. A la luz de la acción de Dios en el pasado, podemos confiar para el futuro. Cuando predicó en Atenas, Pablo citó el v. 8.

Una historia en clave homilética (2 Sam. 9) 9:1–4

I. La historia. David perseguido por Saúl; Jonatán su amigo, el pacto entre ellos, y su último encuentro. La batalla de Gilboa y la noticia de la derrota llega a la casa de Saúl. Una criada— su nodriza—huye con Mefiboset, niño de cinco años, porque teme… El niño cae y queda cojo… es llevado a la casa de Ma- quir en Lo-debar, donde se cría. El pobre niño, con el tiempo, llega a saber todo lo sucedido, y se entera del peligro que corre si David sabe dónde está. David pasa diez años en Hebrón, lu- chando con diez tribus… por fin, establecido firme en el trono en Jerusalén, pregunta: “¿Ha quedado alguien de la casa de Jonatán?”

II. La posición. La condición de Mefiboset ilustra la de mu- chos hoy. ¡Pobre Mefiboset! Nació para reinar… y ¡miradle! In- capacitado, no puede andar siquiera; escondido por miedo; miedo de una muerte violenta, siempre presente. Existe para gozar de la vida, pero no puede… Y, ¿el hombre hoy? ¡Qué al- tura!… y, ¡qué caída!… ¿uál es el deber del hombre? Glorificar a Dios y gozar con él para siempre. Todo menos esto, en reali- dad…

III. La pérdida. ¡Qué pérdida! El príncipe heredero fugitivo… todo perdido. La idea “perder” corre por toda la Biblia. Adán y Eva fuera del Edén. Lot en la cueva del monte. Esaú llora la pérdida de la primogenitura. El rico—Lucas 16:23—“en el Hades, estando en tormentos, alzó sus ojos y vio de lejos a Abraham y a Lázaro en su seno. Entonces…”

Ilustración: Uno se vendió al diablo y fue llevado al infierno a ver el sitio preparado para él allí. De regreso, le fue requerido que describiese el lugar del tomento y dijo: “Realmente no lo observé; pues en cambio pasé por el cielo y vi el lugar prepara- do allí, y fue tan sensible la pérdida que todo lo demás quedó borrado.”

La verdadera pérdida y el peligro del hombre son mayores, porque está expuesto al juicio positivo, al fallo cierto y a la pe- na horrible, si no está salvo (Juan 3:37).

IV. Mefiboset, cierto día, sorprendido. Llega una comisión de parte del rey David; se le avisa. ¡qué sobresalto, qué miedo! Luego se le explicó el verdadero propósito de la visita, y Mefi- boset reacciona. Gozo indecible, conmoción en casa; se prepara la marcha; llega a casa del rey David. Va de sorpresa en sor- presa… ¡Qué cambio! Se sienta a la mesa del rey. ¡Qué enga- ñado ha sido el hombre, abrigando malos pensamientos de quien tanto le amaba!

Y ¿no hay en el evangelio parecido a esto? Mucho, muchí- simo. Pedro hallado por Andrés, llevado al Señor. “Tú serás Pedro”—conocido, su nombre cambiado, Simón. Pablo en el camino de Damasco—. “Fui recibido a misericordia”, y tantos otros ejemplos…

V. Ahora, mirad lo que había detrás de esa hermosa con- ducta. “Por amor de Jonatán”. Claro está, Mefiboset no lo sa- bía. Oíd las palabras que se cruzan cuando llega… ¡Mefibo- set!… “He aquí tu siervo…” “No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu pa- dre. “Y, ¡el pacto! Verdad es que David no pudo menos. Así, hasta cierto punto no causa sorpresa. “¡Qué maravilla!“, se le dijo a cierta niña, tratando de Juan 3:16. “No”, contestó ella, “pues Dios es así”.

Lástima que el hombre tenga tan mal concepto del mensaje bíblico. Muchos piensan que Dios es frío, alejado, vengativo, si no fuera que Cristo se interpusiera. Como Mefiboset, están en- gañados; no hay nada de esto en el evangelio. Leamos la Biblia y veremos que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo están intere- sados y unidos en sus esfuerzos para la salvación del hombre. Zacarías 6:13. “El consejo de paz entre ambos.” Cristo dice: “Heme aquí, en el libro está escrito de mí, para hacer tu volun- tad.”

VI. David tomó a Mefiboset de corazón. Le trató como hijo. ¡Si Jonatán lo viera! Todo lo perdido le fue devuelto y más. “Tú comerás siempre a mi mesa, como uno de los hijos del rey.”

¡Ah, hijo… heredero… coheredero con Cristo. “Semejantes a él… como él es.”

VIII. Y pensar que Mefiboset pudo haber tenido todo esto años antes. ¡Si en vez de esconderse hubiera ido a David! Y, al fin, ¡qué amor y qué lealtad de parte de Mefiboset cuando la rebelión de Absalón!

¡Oh Jehovah, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

3. Dios protector y fortaleza de los pobres, vv. 9, 10

Al meditar en lo que Dios ha hecho, el salmista explota en un nuevo grito de con- fianza. El refugio o fortaleza es el lugar de seguridad cuando vienen ataques de los enemigos. Dios es tal refugio para los angustiados.

¿Quiénes encuentran este refugio? Los que buscan, y conocen, y confían en Dios. El salmista sabe por su propia experiencia que Dios es fiel, no los abandona.

4. Proclamación, agradecimiento y petición, vv. 11–14

Este párrafo incluye una variedad de géneros. Invita a todos a cantar y alabar a Dios; invita a contar sus hechos; a la vez [página 87] clama por misericordia porque está todavía en una lucha. Quiere ver la victoria de Dios de nuevo, para que todo el pueblo alabe de nuevo a Dios. El salmista quiere gozar de esta salvación, pero no es egoísta, quiere que Dios reciba alabanza de todos. Aunque Dios habita en Sion, es Señor de todos los pueblos y merece alabanza de todos.

5. Dios conocido por sus juicios pasados, vv. 15, 16

El salmista vuelve a su tema principal: el juicio de Dios. Se hundieron resalta el fin triste de los impíos. Los pueblos que se oponen a Dios caen por su propia corrup- ción, que también es un juicio de Dios. Los juicios de Dios se manifiestan en la vida de los pueblos y en la de los individuos.

Parece que a menudo el juicio de Dios tarda mucho, pues los impíos prosperan, pero los salmistas nuncan dudan de los justos juicios de Dios. Como los seres humanos se conocen por sus frutos, así también Dios se conoce por su hechos, tanto los benignos como los juicios. Siempre queremos ver manifestaciones de la acción de Dios; Dios se manifiesta también en sus juicios.

La estrofa termina con Higayón y Selah. Selah probablemente indica una pausa y un interludio musical. Higayón también está relacionada con haggad, “meditar”.

Semillero homilético Las acciones de Dios 9:1–20

La alabanza del temeroso de Dios (vv. 1–6).

Sinceridad: Te alabaré, oh Jehovah, con todo mi corazón, v. 1. Entusiasmo: Me alegraré y me regocijaré en ti, v. 2.

Sumisión: Te has sentado en el trono del Juez de justicia, v. 4.

Fortaleza: Pero Jehovah permanecerá para siempre, v. 7. Refugio: Jehovah será un alto refugio para el oprimido, v. 9. Memoria: No se olvidó del clamor de los pobres, v. 12. . El castigo de los transgresores (vv. 13–18).

Naufragio: Las naciones se hundieron en la fosa que hicieron, v. 15.

Maquinación: Los impíos fueron atrapados en la obra de sus

propias manos, v. 16.

Cautividad: Los impíos serán trasladados al Seol, v. 17. . El reino universal de Dios (vv. 19, 20).

Derecho: ¡Que no prevalezca el hombre!, v. 19.

Justicia: Sean juzgadas las naciones delante de ti, v. 19. Caducidad: Que sepan las naciones que no son más que

hombres, v. 20.

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6. Dios hará justicia, vv. 17, 18

De nuevo se enseña con contrastes: los impíos terminarán en Seol, pero Dios cui- dará el destino de los pobres (los pobres que confían en Dios). El salmista reconoce que el destino eterno es lo más importante y es lo que se refleja en esta vida.

7. Oración final, vv. 19, 20

El salmista ha ocupado casi todo el Salmo alabando a Dios y hablando de sus maravillas; ahora vuelve a su necesidad inmediata: que Dios intervenga y que le dé la victoria en la batalla. Así clama a Dios usando imperativos, ¡Levántate! … Infúnde-

les pánico. El salmista no “tuerce el brazo de Dios” ni le quiere manipular; sabe que

Dios quiere dar la victoria sobre sus enemigos, pues son los enemigos de Dios. Dios quiere que sus hijos le pidan. Sólo así se gana la batalla contra las fuerzas malignas del diablo.

SALMO 10: SUPLICA INDIVIDUAL. LA JUSTICIA DE DIOS SE DEMORA

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