SOBRE LOS ACTORES Y LAS INSTITUCIONES EN EL NIVEL INTERMEDIO
E- Los temas de setiembre 2001: Una progresiva movilización de la sociedad civil
La descentralización es un instrumento sustantivo para la reactivación de las economías locales y macrorregional; para superar un período de declive que amenaza volverse secular y para generar fuentes que permitan el crecimiento económico, el desarrollo humano y el bienestar de nuestros conciudadanos.
Por ello, se acentúa la construcción de una institucionalidad descentralista, local y regional; insistiendo de manera cada vez más incluyente y convocadora en una alianza estratégica de alcaldes, empresarios y líderes institucionales, que hoy debe traducirse en la generación y funcionamiento de diversas y amplias redes de cooperación de las organizaciones de la sociedad civil en los ámbitos local y macrorregional.
En este empeño, es muy importante el fortalecimiento de las capacidades de gestión y gobierno local, pero también en el nivel departamental y
A ello apunta la contribución a forjar acuerdos sinérgicos en los diversos ámbitos de la macrorregión sur, para que sobre la base de una visión compartida entre ciudadanos, organizaciones, ONG, universidades, autoridades y representantes de distritos, provincias y departamentos, se dé impulso a sus vocaciones productivas locales y sea posible transformarlas en verdaderas ventajas competitivas sostenibles en el tiempo; procurando simultáneamente una complementariedad macrorregional que permita la dimensión y la escala necesarias.
Esto recoge y aprende de la experiencia internacional de regiones exitosas: visión compartida, proyecto colectivo, institucionalidad facilitadora, gobiernos locales fuertes, con competencias, rentas y capacidades suficientes; un Estado descentralista con criterios de equidad y eficiencia y amplios mecanismos de concertación; y capitaliza las experiencias desarrolladas en el pasado por nuestros pueblos en un nuevo contexto; permitiendo también estructurar la macrorregión sur como un espacio integrado.
Indudablemente esta es una perspectiva de afirmación de la democracia, de fortalecimiento de una sociedad civil que la sustenta y de crecimiento productivo que permita su viabilidad.
En la visión se afirma que aspiramos a una macrorregión sur integrada, abierta, moderna y descentralizada; creemos que en un mundo crecientemente globalizado, las regiones deben de insertarse competitivamente en los mercados nacionales e internacionales sobre la base de las vocaciones locales y las complementariedades regionales.
La tarea pues requiere de lineamientos estratégicos fundamentales que complementen la movilización de la sociedad civil macrorregional que se ha emprendido. Para generar nuevas y mejores propuestas de reactivación de la economía del sur, se requiere de:
Articular social y espacialmente a los pueblos de la macro región sur; para potenciar la infraestructura social y productiva de soporte para el crecimiento económico.
Un elemento central de ello son las vías de comunicación, siendo el objetivo un tramado multimodal (carreteras, frente portuario, aeropuertos, ferrovías, etc.) que articule e integre a los pueblos de la macrorregión sur.
Esos mecanismos permitirán que los esfuerzos por desarrollar las vocaciones productivas locales encuentren complementariedades y se articulen estratégicamente en el contexto macrorregional, potenciando la bio-diversidad existente.
La necesidad de retener inversiones y atraer nuevas, facilitando la identificación de nuevas oportunidades de negocio, fortaleciendo las existentes, con gran componente de innovación, cambio técnico, aumento de la productividad, servicio al cliente y estándares de calidad internacional.
Finalmente, pero no por ello menos importante, la elevación del desempeño en los centros de formación e innovación tecnológica, contribuyendo decididamente a partir de un proyecto que aporte a la forja de competitividad y ciudadanía.
En ese sentido, el énfasis en la descentralización económica implica desarrollar oportunidades de negocio en materia de producción y servicios, competitiva y articuladamente, a manera de cluster, que permita elevar el desempeño económico macrorregional.
emprender acciones y facilitar dinámicas comunes; evidentemente la gobernabilidad de este intento y los diseños organizacionales que implican, deben estar orientados más por una lógica de proceso, en la cual los fundamental es “facilitar, promover, impulsar” la descentralización, que revele claramente un cambio de tendencia en la estrategia del Estado.
En el contexto de un mundo globalizado y de la megatendencia de la descentralización, se tiene la oportunidad de desarrollar un gran mercado de calidad en el centro-oeste de la América del Sur; al interior del cual la macrorregión sur del Perú tiene la posibilidad de acceder a demandas más exigentes, escalas mayores para bienes y servicios, posibilidad de desenvolvimiento de sus potencialidades, y de brindar un servicio eficaz en la interrelación de América del Sur con el Asia, por tramos y vías más cortas y que al mismo tiempo se puede evitar “falsos fletes”.
Este gran mercado de calidad tendría también la inmejorable ventaja de ser un polo compensador de los grandes centros urbanos de América del Sur y ver el surgimiento de nuevas posibilidades de inserción en la economía internacional.
Antiguos lazos de interrelación comercial y complementariedad productiva nos unen con Bolivia y requieren ser avivados, aumentados y mejorados; nuevos y poderosos lazos son posibles de construir con el sur-este del Brasil28; y para
todos los contactos pueden extenderse hacia el nor-oeste de Argentina, el norte de Chile, el Paraguay,...
Hay una potencialidad productiva en el sur peruano en los terrenos agrario, agroindustrial, pesquero, minero-metalúrgico, industrial, energético, y químico, que puede ser la base que permita mejorar relaciones económicas y esta misma reunión es muestra del gran interés que anima a todas las partes para
28 Expresión de estos dos temas son el interés de la salida por Ilo del gas de Bolivia y la construcción de la vía Interoceánica.
lograr esquemas integradores, equitativos y ampliamente beneficiosos para todos los actores involucrados.
Para desarrollar este proyecto, es imprescindible considerar el diseño de acuerdos institucionales con capacidad para difundir, impulsar y generar este esfuerzo; institucionalidad que implica fortalecer una interrelación en muy diversos planos: agentes económicos y productivos, gobiernos locales del ámbito, organizaciones de sociedad civil, empresarios, inversionistas, universidades; muchos de estos tienen ya un funcionamiento embrionario que se debiera extender y profundizar; y los afirmamos como mecanismos imprescindibles para que se concreten prácticamente los acuerdos internacionales suscritos entre nuestros estados.