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TIPOS DE MASCARILLAS

INTERFASE EN PEDIATRÍA SELECCIÓN Y TIPOS DE MÁSCARAS

TIPOS DE MASCARILLAS

Las máscaras se van a dividir en tres grandes grupos: – Sistemas o piezas bucales.

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– Sistemas oronasales: Máscaras oronasales, máscaras faciales completas y Helmet.

Sistemas o piezas bucales

Este tipo de sistemas suelen ser utilizados en niños con insuficiencia respiratoria crónica secundaria a enfermedades neuromusculares y que requieren el uso de VMNI de forma pro- longada. Es muy inusual su uso en pacientes con fallo respira- torio agudo. Su gran ventaja estriba en que tienen diferentes grados de flexión para poder ajustarse a los labios del paciente existiendo planchas moldeables a la mordida. Pueden provocar importante hipersalivación, nauseas, vómitos impidiendo al paciente incluso comer y hablar y con el uso prolongado defor- midades dentales y retracción del maxilar. Es muy importante el correcto cuidado del dispositivo al igual que la evaluación fre- cuente de los puntos de contacto con la superficie cutánea para evitar la aparición de ulceraciones, que se han descrito que un 48% de los niños que utilizan este tipo de interfase. Se ha demostrado en diferentes estudios que tienen una eficacia simi- lar a las mascarillas nasobucales en el tratamiento de niños con fibrosis quística.

Sistemas o mascarillas nasales

Este tipo de sistemas pueden ser de dos tipos: Las que pro- ducen un sellado completo de la nariz (nasales completas) y otras de menor tamaño que se posicionan en cada narina (nasales incompletas o pillow nasales).

La principal ventaja es que al estar completamente adapta- das a la zona nasal el espacio muerto es prácticamente nulo, generan menos claustrofobia, permiten la alimentación, el habla

y la deambulación del niño, minimizando las complicaciones cutáneas ya que presentan una menor superficie de contacto facial. El principal inconveniente es la fuga de aire que se gene- ra por la boca que se puede minimizar con el uso del chupete en caso de lactantes aunque en la mayoría de las ocasiones no influye en la eficacia del tratamiento. Se pueden combinar con las mascarillas faciales para reducir las lesiones cutáneas al alternarlas en el tratamiento.

Las máscaras nasales completas son muy populares en pediatría ya que son fáciles de colocar y bien toleradas y, a dife- rencia de los adultos, se pueden usar en situaciones de insufi- ciencia respiratoria aguda con buenos resultados. Se pueden encontrar de diferentes tamaños y profundidad y pueden estar hechas con diferentes materiales (silicona, caucho y gel). Aunque la mayoría son de silicona, las de gel, al ser moldeables, permiten un mayor acoplamiento a la nariz del paciente.

Las máscaras nasales incompletas o pilow nasales son especialmente útiles en aquellos niños que no toleran las orona- sales o faciales completas y en aquellos que presentan lesiones cutáneas a nivel nasal así como en los pacientes neonatales.

Sistemas oronasales

En sus diversas modalidades son los dispositivos de elec- ción cuando se inicia por primera vez la VMNI y en aquellos casos en los que los niños duermen con la boca abierta ya que permiten minimizar la perdida de aire a través de la misma.

Existen diferentes formas de este tipo de interfases: las

máscaras oronasales que engloban la región nasal y bucal que-

Tabla 2. Diferencias entre las máscaras nasales y oronasales

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evita las fugas y minimiza las lesiones cutáneas por decúbito, y el sistema Helmet que es una máscara que engloba la totalidad de la cabeza con un anillo metálico en la zona inferior que queda fijado al cuello impidiendo la fuga de aire. Requiere una menor colaboración del enfermo y siendo más confortable para el mismo pero por el contrario tiene un mayor espacio muerto y genera una mayor claustrofobia. Este último es poco utilizado en pacientes pediátricos y aunque existen series de casos en los que ha demostrado efectos beneficiosos es necesaria una mayor experiencia clínica al respecto.

Las máscaras oronasales tienen como principal inconve- niente la presión que realizan sobre la zona del puente de la nariz de ahí la importancia de encontrar la que más se adapte a la anatomía facial del niño dado que es causa de disconfort y fracaso terapéutico. Existen diferentes tamaños utilizables según la edad, incluso en casos de niños muy pequeños se puede utilizar una máscara nasal que puede llevar a cabo el mismo efecto. En las máscaras faciales completas las lesiones por decúbito están minimizadas ya que tienen menor superficie de contacto cutánea, siendo prácticamente inexistentes con el sistema helmet.

Un inconveniente importante en general de este tipo de sis- temas, es el riesgo de aparición de vómitos (riesgo añadido con respecto a los adultos, dada la gran predisposición de los pacientes pediátricos al vómito ante gran variedad de situacio- nes y procesos) con la consiguiente posible aspiración, que se ha minimizado por la aplicación de sistemas de retirada rápida. También existen las denominadas válvulas antiasfixia que evitan el rebreathing en caso de problemas con el respirador o las conexiones del mismo.

PUNTOS CLAVE

1. El principal objetivo que se busca a la hora de elegir un tipo u otro de interfase es el confort del niño.

2. Las máscaras nasales son las más frecuentemente utili- zadas en la edad pediátrica.

3. El éxito de la VMNI dependerá de la correcta elección de la interfase, de la experiencia del equipo multidisciplinar encargado y de la adecuada información a los familiares. 4. Es esencial el correcto cuidado y mantenimiento de la

interfase para evitar la aparición de complicaciones. 5. De la familiaridad con el dispositivo depende una buena

adhesión al tratamiento.

BIBLIOGRAFÍA

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4. Esquinas A. Tratado de ventilación mecánica no invasiva. Ed. Grupo Aula Médica. 2006.

5. Christopher L. Carroll, MD. Noninvasive Ventilation for the Treatment of Acute Lower Respiratory Tract Diseases in Children. Clin Ped Emerg

Med 2009; 10: 90-94.

SECCIÓN 4

MONITORIZACIÓN DE LOS CUIDADOS