CAPÍTULO 5. CAPITAL, GESTIÓN Y SUCESIÓN: RETOS DE LOS GRUPOS
6.2. TRAYECTORIA BURSÁTIL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Desde la retirada de Bolsa de Antena 3 Radio hasta la vuelta de un medio de comunicación al mercado de valores pasaron seis años, fue con la salida a Bolsa de Sogecable. Sin embargo, el éxito de esta incursión en Bolsa provocó que en pocos años los principales grupos de comunicación estuvieran cotizando, algo que anteriormente hubiera parecido increíble, dada la fragilidad financiera de muchas de las empresas.
Sogecable sale a la Bolsa en 1999, un año en que el mercado estaba especialmente receptivo a este tipo de compañías, ya que era el momento álgido de las empresas de internet y cualquier empresa de tecnología de la información era bien recibida. La motivación de los propietarios de Sogecable para salir a Bolsa era dar liquidez a sus títulos, de modo que los accionistas que quisieran pudieran salirse a un precio de mercado, y, también, buscar financiación. Simultáneamente lanzó una oferta pública de venta (OPV) de parte del capital y de suscripción (OPS), que era una ampliación de capital con la que financiar los planes de crecimiento.
EVOLUCIÓN BURSÁTIL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN ESPAÑA Compañía Salida a Bolsa % que se ofrece Precio de salida a Bolsa Cotización a cierre de 2008/deja de cotizar Máximo histórico
Antena 3 Radio 23-I-1988 25% 9-IX-1993 __
Sogecable 22-VII-1999 25% 23,50€ 19-VI-2008 78,00€
Prisa 28-VI-2000 20% 20,80€ 2,26€ 29,25€
Recoletos 25-X-2000 28% 12,00€ 10-VIII-2005 12,00€ Antena 3 TV 29-X-2003 __ 6,81€ 4,29€ 23,20€
Telecinco 24-VI-2004 34,59% 10,15€ 7,55€ 23,01€ Vocento 8-XI-2006 19,57% 15,00€ 3,37€ 16,55€
Las colocaciones siguientes han estado más vinculadas a dar liquidez y permitir que algunos accionistas se salieran del capital, caso de Telecinco, Antena 3 Televisión y Vocento, que a la búsqueda de recursos para crecer. Sin embargo, dada la crisis en la que ha entrado el sector no será difícil que en una segunda etapa se produzcan ampliaciones.
6.2.1 Sogecable y Prisa
Sogecable, sociedad propietaria de Digital+, la plataforma de televisión de pago, y de Cuatro, canal de televisión convencional que procede de la transformación de la televisión de pago Canal Plus, estaba controlada en junio de 1999, fecha en que sale a Bolsa, por Prisa y el grupo francés Canal Plus Francia.
Antes de la OPV, el accionariado de Sogecable estaba compuesto por: Prisa (25%), Canal Plus Francia (25%), Grupo March (17,46%), BBV (14,12%), El Corte Inglés (10,78%), Caja Madrid (5,26%) y Bankinter (5,26%). Tras colocar un 25% del capital en el mercado, estos accionistas se quedaron con un 75% y el reparto era de la siguiente manera: Prisa y Canal Plus Francia, un 19,74%, cada uno, Grupo March, un 13,39%; BBV un 10,29%; y El Corte Inglés, Caja Madrid y Bankinter, un 3,95% cada uno.
El 8 de mayo de 2002, Prisa y Telefónica acuerdan la fusión de sus dos plataformas de televisión digital, de manera que Sogecable absorbe Vía Digital, produciéndose una nueva reorganización del accionariado. La operación se realiza mediante la emisión de acciones nuevas de Sogecable que se canjean por las acciones de Vía Digital. Telefónica era el propietario del 96,6% de Vía Digital, participación que le dará derecho a tener el 22,22% de la nueva Sogecable. La operación de integración se produciría un año después y con ella se rompe el pacto entre Prisa y los franceses de Canal Plus en junio de 2003.
Tras esta integración, Telefónica, con el 22,22%, se convertía en el principal accionista de Sogecable, y dejaba en manos de Prisa la gestión de la compañía. Prisa y Canal Plus Francia tenían un 16,38% cada uno; Grupo March y BBVA, un 3,86% cada uno; El Corte Inglés, un 3,23%; Bankinter, un 3,16%, y Caja Madrid, un 2,88%.
Cotizar en Bolsa le permitió recurrir a los mercados en mayo de 2005 para realizar una ampliación de capital del 6% cuyo objetivo era convertir en acciones un préstamo participativo que los tres principales accionistas de Sogecable habían dado a la compañía, con lo que ingresó 185 millones de euros en capital.
El 2 de noviembre de ese mismo año, Prisa presentaba su primera OPA por Sogecable. Esta se limitada a un máximo del 20% del capital, con lo que se hacía con el 44,5% de Sogecable. El 13 de marzo de 2006 terminó el periodo de aceptación de la OPA, a la que acudieron muchos más accionistas del 20% del capital, de manera que tuvo que producirse prorrateo.
Posteriormente, Prisa fue incrementando su participación hasta que el 20 de diciembre de 2007, en que ya tenía un 47,07%, anuncia una OPA por la totalidad del capital de Sogecable. Ocho días después acuerda con El Corte Inglés comprarle su participación del 2,95%. El 9 de mayo del año siguiente, Telefónica comunica, para sorpresa de Prisa, que acepta la OPA y que le vende el 16,79% de Sogecable que aún tiene. Siete días después concluye la OPA y Prisa ya controla el 97,7%, por lo que decide lanzar una OPA de exclusión, que culminará el 19 de junio de 2008 con la suspensión definitiva de cotización y el control total de Sogecable por parte de Prisa.
El periplo bursátil de Sogecable duró nueve años y la experiencia, al menos inicial, fue lo suficientemente positiva como para que, al año siguiente de su lanzamiento, Prisa tomara el mismo camino. Era el primer grupo multimedia de comunicación español que salía a los mercados de
valores. Fue en el año 2000, y supuso que la familia Polanco redujera parcialmente su mayoría de control, que sigue por encima del 60%.
Antes de la colocación en Bolsa, la familia Polanco y su socio de siempre Francisco Pérez González controlaban el 83,44% del capital de Prisa, porcentaje que se redujo al 64,36%. Por las acciones que vendieron se embolsaron 860 millones de euros con la colocación de su empresa, de los que 25 millones de euros los pusieron empleados de las propias empresas del Grupo Prisa al adquirir acciones.
Jesús Polanco dijo a los analistas financieros en la Bolsa de Madrid que el propósito de salir a los mercados era «actuar en una realidad global, tener una presencia competitiva y preservar la independencia requiere, entre otras, determinadas condiciones en cuanto a la dimensión de la compañía y la naturaleza de su composición accionarial. Es a este tipo de demandas a las que nos proponemos dar respuesta con nuestro acceso al mercado de capitales. Acudimos a él no solo en busca de los recursos necesarios para promover nuevas iniciativas, sino como una conclusión natural, consecuencia de nuestra propia evolución»50.
La peripecia de las acciones del grupo controlado por la familia Polanco demuestra la enorme volatilidad que han tenido los valores de medios de comunicación. El primer día de cotización la acción de Sogecable cerró a 28 euros y el 14 febrero del año 2000 llegó a situarse en 78 euros, para dos años más tarde, en octubre de 2002, bajar hasta 5,82 euros.
Los títulos de Prisa se han movido desde un máximo de 29,25 euros la acción en septiembre de 2000 hasta estar por debajo de un euro en marzo de 2009.
50 SEGOVIA, Carlos. “La familia Polanco ganará más 120.000 millones (de pesetas) con la salida a Bolsa
6.2.2. Grupo Recoletos
En ese mismo año y cuando Prisa paladeaba los máximos históricos, el Grupo Recoletos salió también a cotizar. Era el 25 de octubre del año 2000. Fue el mecanismo mediante el que Pearson se desprendió de algo más del 28% del capital de esta compañía, que lo colocó a 12 euros la acción, precio al que nunca se llegaron a intercambiar acciones en el mercado, ya que siempre estuvo por debajo. Su periplo bursátil terminaría el 10 de agosto de 2005. Dos meses antes un grupo de inversores liderado por Jaime Castellanos, que era el presidente de la compañía, compra a Pearson su participación y lanza una OPA de exclusión a un precio de 7,2 euros la acción.
6.2.3. Antena 3 Televisión
En octubre de 2003 fue Antena 3 Televisión quien solicitó su cotización en la Bolsa española. Previamente, Telefónica había anunciado que repartiría entre los accionistas de la operadora de telecomunicaciones el 30% del capital que tenía de la compañía de televisión. Se trataba de un dividendo en especie. Para que estas acciones pudieran ser convertidas en dinero, Antena 3 Televisión solicitó su cotización en Bolsa. Telefónica ya había vendido otro 25% a la sociedad Kort Geding, controlada por Planeta (55%) y por los italianos de De Agostini (45%).
En el capital de Antena 3 Televisión continuaban RTL (perteneciente al grupo alemán Bertelsman) con un 17,23% y el Santander Central Hispano, con un 15,98%. El grupo editor alemán firmó un acuerdo de coexistencia con Planeta y el Santander tenía un acuerdo por el que Kort Geding contaba con derecho de tanteo sobre las acciones del banco. Éste se fue desprendiendo de ellas progresivamente a la vez que incrementaba su participación la instrumental de Planeta y su socio De Agostini.
Telefónica que aún tenía un paquete de acciones residual del 4,17% lo vendió al mes de que la compañía empezara a cotizar.
En mayo de 2005, Planeta y De Agostini hacen público un nuevo esquema de poder dentro de Kort Geding, sociedad que desde ese momento controlan al 50% cada uno, y que anuncia que ya posee un 32,52% de Antena 3 Televisión.
A finales de 2008, el control de Antena 3 Televisión sigue en las mismas manos pero han ido reforzando sus participaciones de manera clara. El Grupo Planeta-De Agostini controla ya el 44,58% del capital, RTL (Bertelseman), el 20,49% y, en el último año ha aparecido un nuevo accionista, el Banco Sabadell, con un 5,87%.
La presencia del Sabadell no es anecdótica ya que José Manuel Lara, presidente de Antena 3 Televisión, es también consejero y accionista importante de dicho banco. La entrada del Banco Sabadell se inició con la compra del 3% que la inmobiliaria Rayet tenía de la televisión. Entre el grupo de Lara y el Banco Sabadell tienen blindada Antena 3 Televisión ante cualquier posible OPA hostil, si bien no tienen ningún pacto público de apoyo mutuo. Cabe recordar que este canal de televisión ha estado controlado por accionistas catalanes prácticamente desde su nacimiento, con la excepción del período que fue gestionada por Telefónica. Antes había estado en manos de Godó y del Grupo Zeta.
6.2.4. Telecinco
Ocho meses después del debut bursátil de Antena 3 Televisión, su gran competidor salta al parquet. El 24 de junio de 2004, Telecinco salía a cotizar en Bolsa a un precio de 10,15 euros por acción. La operación permitió la venta de una participación del 34,59% del capital de la compañía. De estas acciones, un 24,71% estaba en manos del banco
alemán Dresdner Bank, a quien habían llegado como consecuencia de la quiebra del grupo multimedia alemán propiedad de Leo Kirch. El restante 9,88% era propiedad de Ice Finance, un fondo de inversión holandés controlado por JP Morgan, que había adquirido este paquete accionarial en 2001 al Grupo Planeta.
Las vueltas que ha dado el accionariado de las dos cadenas de televisión privadas que nacieron en abierto es francamente llamativo. En el accionariado de Telecinco han estado Anaya, la Once (que a finales de los años 80 tenía un grupo de comunicación, del que formaban parte Onda Cero y el periódico El Independiente), Prensa Española, Planeta y Vocento. Por Antena 3 Televisión han pasado también La Vanguardia, Prensa Española, Grupo Zeta, Telefónica (que bajo el mando de Juan Villalonga tuvo un importante grupo de comunicación) y Planeta.
En el momento de salir a Bolsa, Telecinco estaba participado por los dos socios financieros (Dresdner Bank e Ice Finance) que venden sus participaciones y por los otros dos socios industriales que van a continuar: Mediaset, del italiano Silvio Berlusconi, que contaba con un 52%, y Vocento, con un 13%.
La convivencia entre Mediaset y Vocento es razonable, pero con un problema de fondo: Vocento quiere estar en una televisión para mandar y en Telecinco no puede hacerlo, ya que Berlusconi tiene la mayoría del capital y la gestión. Por esta razón, en 2003, cuando Telefónica quería desprenderse de Antena 3 Televisión, intentó adquirirla, pero no tuvo oportunidad, ya que Telefónica optó directamente por Planeta.
Posteriormente, los dos grandes accionistas de Telecinco, Mediaset y Vocento, aprovecharon la fuerte subida en la cotización de la compañía para hacer plusvalías. El 18 de enero de 2005, apenas medio año después de la salida a Bolsa, Mediaset se desprende de un 1,9% del capital a un precio de 16,65 euros por acción, lo que suponía un 64% más que lo que habían obtenido los socios financieros que vendieron en la colocación.
Mediaset ingresaba 78,59 millones de euros y se quedaba con un 50,1% del capital, al límite de perder la mayoría absoluta.
Vocento, entonces Grupo Correo, llegó al accionariado de Telecinco en 1996 con la compra del 25% que estaba controlado por la Once directa e indirectamente. Se da la curiosa circunstancia de que simultáneamente Prensa Española estaba comprando otro paquete del 10% en manos del financiero Jacques Hachuel, aunque el propietario real era Banesto, que había financiado su compra y había tomado las acciones en garantía. ABC vendería estas acciones a Planeta en 1998.
Vocento mantuvo durante años su posición, hasta que en diciembre de 2002 anunciaba la venta al grupo de Berlusconi de un 12%. La operación, que se ejecutó en marzo de 2003, dio la mayoría en el capital a los italianos y a Vocento unos ingresos de 276 millones de euros, con unas plusvalías de 140 millones de euros. Más tarde, con Telecinco ya en los mercados, Vocento continúa su salida de Telecinco aplicando el modelo de Telefónica en Antena 3 Televisión. Así, en septiembre de 2008 distribuye entre sus propios accionistas un 6% de Telecinco, en la proporción de 1 acción de la compañía de televisión por cada 8,25 acciones de Vocento. Previamente en la primera parte del año se había desprendido de un 1,9% de Telecinco por un importe de 56,4 millones.
Por tanto, a cierre de 2008, el grupo de televisión de Berlusconi cuenta con una participación de control del 50,1% de Telecinco y el siguiente accionista sigue siendo Vocento con un 5,1%. El resto del capital de la compañía está repartido en el mercado.
6.2.5. Vocento
El Grupo Vocento, que nace en 2002 de la fusión de Prensa Española (ABC) y el Grupo Correo (prensa regional), salió a Bolsa el 8 de
noviembre de 2006, mediante la colocación prorrateada de parte de sus acciones por todas las familias propietarias, de modo que lo que cotiza en Bolsa es el equivalente al 19,57% de su capital.
La cotización en Bolsa de Vocento fue aprovechada por la familia Entrecanales para la venta de su participación del 5% en la compañía, que procedía del Grupo Correo, y su desvinculación total, dejando Juan Entrecanales Azcárate su puesto en el consejo de administración. Si no hubiera cotizado quizás no hubieran vendido, ya que no es fácil saber cuál es el precio real. La colocación supuso que el grupo de consejeros y accionistas significativos de Vocento redujera su participación desde un 75,2% a un 56,9%.
En Vocento son los accionistas también los que venden, pues la empresa no necesitaba captar recursos. A cierre de 2005, la liquidez disponible del grupo ascendía 222 millones y el límite de financiación sumaba otros 385 millones, con lo que el grupo contaba con más de 600 millones de euros disponibles para compras e inversiones, sin contar la capacidad de endeudamiento adicional.
La oferta de acciones la realizan 23 accionistas (un 10,03% del capital social) y la propia sociedad, con acciones en autocartera (hasta un 9,54% del capital) que previamente Vocento ha comprado a sus accionistas. Esta venta permitió a las familias fundadoras de Correo y ABC repartirse 366 millones de euros, ya que vendieron sus acciones a un precio de 15 euros por título.
El socio que más vende es el grupo de construcción Acciona, controlado mayoritariamente por la familia Entrecanales, que se desprende de su 5% del capital por 94 millones de euros que le vendrían muy bien para financiar una pequeña parte de su incursión en la eléctrica Endesa, de la que se salen en febrero de 2009 con unas ganancias enormes de unos 1.700 millones de euros. Sin embargo, pese a la venta de esas acciones,
un año después, Bestinver, compañía de gestión de inversiones propiedad de la familia Entrecanales declaraba tener un 3% de Vocento.
El capital de Vocento está relativamente disperso, sin que haya un claro accionista de control. Por eso, los principales socios han suscrito un acuerdo que afecta al 43,688% del capital "para dar estabilidad al accionariado", aseguran en el texto del pacto. La empresa quiere extender ese pacto al 49,99% del capital y blindarse así contra posibles ofertas públicas de adquisición (OPA) hostiles. Los firmantes del pacto se comprometen por contrato a dar una respuesta conjunta ante una eventual OPA en los cinco años siguientes al estreno en Bolsa.
El grupo llega al mercado en un momento bursátil malo para el sector. Con el índice en máximos a finales de 2006, hay sólo cinco valores del Ibex 35 cuya cotización cae en lo que va de año y, entre ellos, están los cuatro grupos de comunicación cotizados. Los ingresos por publicidad empiezan a mostrar síntomas de estancamiento, cuando no de caída, lo que afecta directamente a estas compañías. El descenso de la publicidad suele ser un indicador adelantado de la crisis económica en general.
La cotización en Bolsa de Vocento abre una serie de expectativas para algunos de los accionistas, especialmente para la familia Castellanos Borrego, que prácticamente posee un 5% de Vocento, y que ocupa un puesto en el consejo a través de Carlos Castellanos. Mientras se está llevando a cabo la salida a Bolsa de Vocento, su hermano Jaime Castellanos está negociando la venta del Grupo Recoletos que él con otros socios había comprado al grupo británico Pearson en 2005.
En abril de 2007, Jaime Castellanos y el resto de accionistas de Retos Cartera, tenedora de las acciones de Recoletos, acuerdan la venta de este Grupo a Rizzoli Corriere della Sera, al dueño de El Mundo. Esta operación fue objeto de intensos debates dentro de Vocento y hay analistas que aseguran que la pérdida de José María Bergareche de todos sus
poderes ejecutivos el 24 de abril de 2007 estaba totalmente ligada a que no sólo no compró Recoletos, sino que cayó en manos de un gran competidor.
El caso es que una vez que Jaime Castellanos había vendido Recoletos, con sustanciosas ganancias, empieza una dura batalla contra los gestores de Vocento que le llevó a acudir a la Junta de Accionistas que se celebraba el 28 de abril de 2008, apenas un año después de que vendiera Recoletos y cesara su amigo José María Bergareche. En una actitud sin precedentes en hombres de negocios, Jaime Castellanos tomó la palabra en la junta para señalar “creo que conozco bien el sector de los medios y los números de Vocento me preocupan. Llevamos diez meses de cambios, la compañía está paralizada y el futuro para los accionistas y empleados no está claro, ya que hay una falta de estrategia en la compañía. Dejen de discutir (los consejeros) y se pongan a trabajar”51.
En diferentes medios se había publicado que Castellanos estaría buscando capital para lanzar una oferta hostil y hacerse con el control de Vocento, algo que él negó públicamente en dicha junta de accionistas. El enfrentamiento de la junta de accionistas tuvo seguramente mucho con ver con el hecho de que tres meses después, el 30 de julio, Carlos Castellanos dejaba su puesto de consejero en Vocento.
La cotización en Bolsa de Vocento hacía más fácil un intento hostil de compra, pero los principales accionistas de la compañía se habían tomado muy en serio los rumores que apuntaban a que Castellanos quería el control de Vocento y habían hecho los deberes antes de que llegara la mencionada Junta de Accionistas. Así, en los días previos se conoció que los periódicos regionales Diario de Navarra y Heraldo de Aragón habían