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VARIACIÓN PORCENTUAL PARA CADA CICLO DE G OBIERNO

Los principios sociales que Perón ha establecido

VARIACIÓN PORCENTUAL PARA CADA CICLO DE G OBIERNO

Período Presidencia Variación porcentual 1947-1955 Perón +6.9% 1955-1958 Revolución Libertadora -3.1% 1958-1962 Frondizi -4.6.% 1963-1966 Illia +4.8% 1966-1973 Dictadura Onganía +3.1% 1973-1976 Cam pora-Perón-Isabel -14.8% 1976-1983 Dictadura Videla +2.8% 1983-1989 Alfonsín -5% 1989-1999 Menem +12.4% 1999-2001 De la Rúa -1.2% 2002-2003 Duhalde -10.7% 2003-2006 Kirchner +4.8%

¡Cuántas sorpresas! Bastan estas cifras para acabar con una buena m itad de los m itos populistas hoy aceptados com o verdades indiscutibles por los argentinos. Por ej em plo: el m ay or increm ento del valor de los salarios en el PBI ocurrió durante el gobierno de Menem ; las dictaduras de Onganía y Videla tuvieron un desem peño final positivo y los dos ciclos m ás violentam ente regresivos no corresponden a gobiernos m ilitares sino al peronism o. Con prescindencia de otros factores tanto o m ás im portantes, los salarios argentinos no se destruy eron con Menem ni con los m ilitares sino con Cám pora-Perón-Isabel y con Duhalde en 2002, que se lleva el récord

nacional por lej os. Diez puntos m enos de participación de los salarios en el PBI en un año y m edio de gestión. Un verdadero m odelo del aj uste por inflación típico del populism o, que y a analizarem os.

Si reagrupam os los datos según los tres grandes grupos políticos argentinos que llegaron al gobierno (peronistas, m ilitares, radicales) 47 los resultados son tam bién inesperados:

1. Los radicales tuvieron gobiernos con saldo positivo, com o el de Illia, y negativos, com o los de Alfonsín y De la Rúa. Si se m iran las cifras y no las declaraciones, la Alianza recortadora de salarios no lo hizo tan m al, con un coeficiente anual de -0.6% contra el -5% anual del peronism o setentista y el -7% anual de Duhalde.

2. Las dictaduras m ilitares tam poco ofrecen uniform idad. La Libertadora recortó un 1% por año pero las dictaduras iniciadas con Onganía y con Videla term inaron con saldos favorables.

3. En cuanto al peronism o, le corresponden tres ciclos favorables (prim er Perón, prim er Menem y prim er Kirchner) pero tam bién las dos debacles m ás grandes de la Historia nacional, sorprendentes para quienes sostienen que son los únicos que saben gobernar.

Volviendo a la pregunta inicial: ¿quién tiene razón, los que festej an las cum bres peronistas o los que se indignan por los valles? Obtener un j uicio general no es difícil. Basta em palm ar todos los ciclos de un m ism o grupo com o si sólo ese grupo hubiera gobernado el país. Si lo hacem os, la participación de los salarios en el PBI durante los gobiernos peronistas no sólo no sube, sino que baj a. Del 39.6% de 1947 a un hipotético 37.9% en 2006. De m anera que sí, los m ay ores ciclos redistributivos de la riqueza de nuestra Historia fueron peronistas; pero no, el peronism o tom ado en su conj unto no fue, de ninguna m anera, redistribuidor. De los tres grupos en cuestión fue el que peor lo hizo. Si aplicam os el m ism o m étodo con los m ilitares la cuenta pasa del 46.5 de 1955 a un hipotético 47.7% en 1983, es decir: sube. Y con los radicales la cuenta va del 37.9% que recibió Illia a un 37.8% en 2001. Em pate técnico.

Ahora díganm e si no es para avergonzarnos de nosotros m ism os y de lo que hacem os con la dem ocracia: de los tres grupos, el único que increm entó la participación de los salarios fue el de los gobiernos m ilitares, que nadie eligió. Por si quedaran dudas, del 33.8% que la Dictadura dej ó en 1983 al 34.1% de 2006 tam poco hay gran diferencia. Y si tuviéram os datos actualizados, el saldo de 2015 sería, con seguridad, aún m ás negativo.

La Argentina es el Reino del Revés de María Elena Walsh: quienes peor trataron a los salarios fueron los del partido del Prim er Trabaj ador; quienes m ej or lo hicieron fueron los m ilitares. ¿No es para llorar? ¿No es para llorar que los m iem bros del Partido Populista, el preferido del pueblo argentino, distribuy an la riqueza peor que las dictaduras? ¿No es una evidencia de que la corporación peronista se ha transform ado en una nueva oligarquía? ¿A qué se refería la Presidente cuando,

festej ando treinta años de Dem ocracia, dij o con su habitual tono eufórico: “¡Qué vinculación sensata, racional, hay entre profundidad dem ocrática, crecim iento económ ico e inclusión social!”? ¿En qué país vivió? ¿En qué país vive?

Com o m uestra el prim er gráfico, las seis veces que Argentina alcanzó el fifty - fifty tuvieron una dinám ica sim ilar, m arcada por las cuatro etapas características de la econom ía argentina: recuperación, euforia, crisis y estallido.

1. Al ciclo de increm ento de Perón que llevó al prim er fifty fifty le siguió una caída vertical que em pezó durante el m ism o año 1954 y term inó con un total de trece puntos m enos en 1959.

2. La segunda gran serie positiva arrancó con el 37.8% de 1964 y llegó hasta el pico del segundo fifty -fifty, el 49.7% de 1974. Dos años después, Rodrigazo m ediante, estábam os en el 31%, seis puntos por debaj o del valor inicial.

3. Algo sim ilar pasó con la Plata Dulce de la Dictadura. Se fue del 31% de 1976 al 41.3% de 1980: una subida de diez puntos en cuatro años (de paso, adiós al relato populista de “Los m ilitares tom aron el poder para destruir los salarios”); y del 41.3% de 1980 al 29.3% de 1982, doce puntos abaj o en dos años (lo que explica bien tanto la m asividad de la protesta del 30 de m arzo de 1982 de la CGT com o el adelantam iento de la operación Malvinas, tres días m ás tarde).

4. El cuarto ciclo le corresponde a Alfonsín y le hace m ás j usticia que los cinco puntos finales negativos que cosechó en la tabla. Toda la prim era parte de su gobierno estuvo caracterizada por una m ej ora, que llevó la participación salarial del 33.8% de 1983 al 41.1% de 1986. Después vino el derrum be al 28.8% de 1989, causado por la híper.

5. De allí lo tom ó Menem , inauguró el quinto ciclo, lo llevó hasta el pico de 46.2% en 1993 y, pasada la reelección y el Tequila, lo entregó en el 41.1% (lo que confirm a que el talón de Aquiles social de la convertibilidad no fueron los salarios ni la pobreza, sino la desocupación). Platas dulces en que los salarios suben lenta e insustentablem ente por unos años seguidas por desplom es verticales que los llevan a un punto m ás baj o que el inicial. Con los radicales, los peronistas y los m ilitares. Con m inistros de econom ía populistas y neoliberales, honestos y ladrones, viej os pelados o m etrosexuales que serían com petitivos en el program a de Fantino. A los argentinos nos ha llegado el m om ento de considerar, parece, que los estúpidos extranj eros que sostienen que los aum entos salariales deben estar relacionados con el crecim iento de la productividad (si son liberales) o superarla levem ente (si son socialdem ócratas) pueden tener razón. Es posible, y hasta probable, que no lo digan por su m entalidad tecnocrática ni porque no quieran a sus trabaj adores o desprecien a los pobres, sino porque saben que en los subibaj as que tanto nos gustan a los argentinos los que pierden son los trabaj adores y los pobres; ganando m enos que el resto en las subidas iniciales y perdiendo m ás que el resto en los descensos en picada que los siguen.

En cuanto al otro gran gusto argentino, el peronism o, su ley enda de gran redistribuidor no es m ás que eso; una ley enda. Una ley enda sólo posible porque las iniquidades com etidas por la Revolución Libertadora borraron la m em oria de los efectos sociales regresivos del segundo gobierno de Perón; porque la Dictadura aniquiló la m em oria del desastre que para los trabaj adores fue el ciclo peronista de los Setenta, y porque el caos de diciem bre de 2001 llevó a todos a olvidarse de que la ensalada de endeudam iento insostenible y chaleco de fuerza convertible la había preparado Menem , y que el asado lo term inó cocinando Duhalde en el abism o de 2002. Así fue que Videla y De la Rúa, y Martínez de Hoz y Cavallo, quedaron com o únicos culpables del em peoram iento de las condiciones de vida de los argentinos, y los peronistas pudieron proseguir disem inando la ley enda del peronism o com o gran redistribuidor. Si tuvieran la m ism a habilidad para m anej ar la econom ía que la que tienen para reinventar la Historia este país sería Suecia.

Resum am os. Una sola de las grandes conquistas sociales (el voto fem enino) tuvo lugar durante un gobierno peronista. La perform ance de los gobiernos peronistas com o redistribuidores de la riqueza fue, en el m ej or de los casos, sim ilar a las de los gobiernos radicales y m ilitares. ¿Le debem os algo los argentinos al peronism o? Desde luego. Lo que los argentinos le debem os al peronism o es la inflación. El econom ista Martín Tetaz lo describe así 48 :

“Hasta el año 1946 la apuesta m ás rentable era a las reglas [la m oneda] dom ésticas 49 . Es verdad que hubo una devaluación im portante en 1921 y otra significativa en la crisis del 30, pero se trataban de episodios aislados que perm itían que la m oneda local recuperara posiciones luego de producido el shock.... Los eventos eran... esporádicos... A partir de 1945 hay un cam bio drástico en las reglas de j uego. Por prim era vez en la historia se dispara un proceso inflacionario continuado, que va a durar hasta 1952. El nivel de precios, que en los prim eros 44 años del siglo había aum entado sólo 71% (a una tasa prom edio del 1,2% anual), explota a 464% en los siguientes ocho años (a una tasa del 24,1% anual). Cualquier sem ej anza con la realidad actual no es m era coincidencia. La com binación de alta inflación con tasas baj as (ídem 2007/2014) evaporó los ahorros en m oneda nacional... Los errores de política económ ica condenaron al país a perder su m oneda y con ella la soberanía m onetaria. Se destruy ó en la m ente de los ciudadanos no sólo la posibilidad de ahorrar en pesos sino todo el conj unto de significados sim bólicos asociados a la institución m oneda; se perdió la confianza... La realidad es que desde entonces nunca pudo la Argentina recuperar la estabilidad de su signo m onetario... Si se quiere rastrear el m om ento en la historia en el que se destruy eron las instituciones que regulan en nuestro país las relaciones económ icas entre los hom bres, la debacle se inició entre 1944 y 1946. El cóctel de alta inflación y tasas negativas tiene hoy el m ism o sabor am argo de entonces”.

Independencia económ ica, soberanía política y j usticia social son las tres banderas históricas del peronism o. Mientras clam aba por las tres, el peronism o se ocupó de destruir el supuesto de toda política económ ica independiente y soberana: la existencia de una m oneda nacional. Así creó, tam bién, el im puesto socialm ente m ás regresivo de todos: la inflación. Del 1,2% anual prom edio entre 1900 y 1945 al 24,1% anual entre 1945 y 1953. Si la población argentina de todas las clases aún ahorra en dólares, si la fuga de capitales desangra la econom ía argentina, si salarios y j ubilaciones son erosionados por el flagelo inflacionario, no toda la responsabilidad recae sobre el peronism o, pero sí la responsabilidad histórica principal; y a que el peronism o fue la prim era fuerza política argentina que aplicó sistem áticam ente la im presión de m oneda sin respaldo com o form a de financiación del déficit fiscal y de la casta política estatal.

El resultado final de la hazaña inflacionaria peronista puede ser fácilm ente observado hoy : una tira hecha con los 2.430 m illones de billetes de $100 im presos entre 2003 y 2014 tendría 380.000 kilóm etros; la distancia entre la Tierra y la Luna 50 . Por eso se llam a paritarias “libres” a esas paritarias en que el gobierno nacional y popular fij a un techo inferior a la inflación, presiona sindicatos a la baj a y sabotea los acuerdos en los que las em presas han sido dem asiado generosas con el pueblo trabaj ador.

Pies de pagina

39 | Ver http://www.lanacion.com.ar/1770873-los-acuerdos-politicos-no-sonmala- palabra

40 | Ver http://historiaydoctrinadelaucr.blogspot.com.ar/2012/09/plataformade-la- union-democratica-2-de.html

41 | Léase: elecciones sin fraude patriótico.

42 | Agradezco a Luis Masi su valioso trabajo de investigación sobre estos datos. 43 | Ver Félix Luna (1985) y Luis A. Romero, en http://luisalbertoromero.com. ar/peron-mercante-y-el-valor-de-la-lealtad/

44 | Fifty-fity: cincuenta-cincuenta, en inglés. Alude a una distribución equitativa (50/50) de la renta entre trabajadores y empresarios.

45 | Datos tomados de Juan M. Graña y Damián Kennedy “SALARIO REAL, COSTO LABORAL Y PRODUCTIVIDAD 1947-2006”. Instituto de Investigaciones Económica (UBA) y CEPES (Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo); y que corresponden a “Sistema de Cuentas del Producto e Ingreso de la Argentina” (BCRA, 1975), para el período 1950–1973; trabajo conjunto entre el BCRA y la Oficina de Buenos Aires de la CEPAL para el período 1980–1987 (CEPAL, 1991) y Dirección Nacional de Cuentas Nacionales (DNCN, 1999) para el lapso 1993–1997, completada hasta 2006 por la “Cuenta Generación del Ingreso e Insumo mano de obra” del INDEC.

46 | Ídem.

47 | Dejo fuera a Frondizi, radical elegido mediante el apoyo del peronismo, por inclasificable.

48 | Ver Martín Tetaz: http://www.perfil.com/contenidos/2015/04/04/ noticia_0030.html 49 | Ahorrar en pesos en vez de comprar dólares (NdA).

50 | Ver http://www.infobae.com/2014/09/26/1597555-pesos-astronomicos-sepuede-ir- la-luna-los-billetes-100-impresos-2003

¿EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ LA