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CAPÍTULO III MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL

CONSTRUCCIÓN DE LOS ÍNDICES DE CAPITAL SOCIAL Y AGREGACION DE VALOR

4.2 Indicadores diversos de capital social

4.3.4 Ventajas del Índice Dual de Capital Social sobre otros índices:

Esta propuesta de Índice Dual de Capital Social, presenta una serie de diferencias y ventajas con relación a las concepciones e índices ya señalados de capital social y sus elementos; entre esas ventajas se pueden mencionar las siguientes:

Relaciones horizontales: La construcción de este Índice Dual resulta útil para analizar la relación entre los elementos causales del capital social y las expresiones, usos o consecuencias del mismo, pudiéndose inferir relaciones importantes entre los tres grupos de elementos del esquema. Por ejemplo, cuando el índice de cohesión social es

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alto y el de acción social bajo o no equilibrado con el primero, se puede pensar que existen estresores o inhibidores de la acción social colectiva; esto es, elementos que están obstaculizando la utilización de la cohesión social, para concretar acciones colectivas de beneficio común. Estos elementos pueden ser, entre otros, los siguientes: la carencia de un marco institucional que propicie el funcionamiento armónico de las organizaciones sociales; la falta de existencia o difusión de programas gubernamentales de apoyo que se apliquen a partir de grupos organizados; insalvables costos de transacción para organizarse o para gestionar apoyos (North, 1995); cacicazgos, amenazas o represión a la acción social; malas experiencias de acciones colectivas anteriores; entre otros factores.

En la figura 4.1 que se presenta a continuación, se expresa en términos generales algunos elementos de este índice.

Figura 4.1 Elementos del Índice Dual de Capital Social

Fuente: Elaboración propia

Por el contrario, cuando el índice de acción social es alto y el de cohesión social bajo o no equilibrado con el primero, se puede suponer que la acción social se está dando por influencia de factores externos al grupo social. También puede ser evidencia de que la acción social para el beneficio colectivo no depende necesariamente de la confianza, la

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solidaridad, inclusión y cohesión social (como se ha pensado), sino que existen mecanismos o modelos de organización y cooperación que pueden imponerse desde fuera e impulsar esa acción social, sin que necesariamente exista cohesión. Esto podría ser positivo en el sentido de que no “necesariamente” se tendría que buscar incidir o cambiar las actitudes y comportamientos de un grupo social, los cuales incluso llegan a ser parte de su cultura y por tanto es muy difícil modificar, sino que por el contrario sería suficiente con encontrar y reproducir un modelo exitoso de cooperación y organización que asegure la acción colectiva, con fines de beneficio común. Finalmente, a partir de la utilización recurrente de los elementos de la acción social, se puede fortalecer o incidir favorablemente en las dimensiones del índice de cohesión social, considerando que se ha afirmado que el capital social se puede incrementar o disminuir según se utilice.

Integralidad: incorpora tanto los aspectos causales, que en teoría le dan origen y sustento al capital social, como los elementos funcionales, expresiones o resultados del mismo. Ambos conjuntos de elementos son importantes en el estudio de la capacidad que tienen los grupos sociales para actuar de forma colectiva y resolver necesidades comunes. Ambos conjuntos de elementos (factores causales y expresiones funcionales) como se ha mostrado, se pueden identificar mezclados en medio de los diversos conceptos y elementos del capital social que han planteado los estudiosos; sin embargo separarlos permite un manejo más versátil de todas las dimensiones que se le han atribuido a este activo social, sin necesidad de eliminar ninguna dimensión.

Dependencia-independencia: Al considerar por separado los factores causales y los funcionales, se abre la posibilidad de estudiar la posible independencia entre ellos, sobre todo por el problema de las características dadas de los factores causales. Estos factores causales son el resultado de la memoria histórica social y colectiva de una comunidad (Guell, P. y Márquez, R., 2001, citados en Miranda y Monzó, 2003: 11) y de la propia concepción que tienen sobre la vida y las relaciones sociales; por tanto es muy difícil o casi imposible alterarlos en el corto plazo y limitan las intervenciones para promover la acción colectiva con fines de desarrollo social, sobre todo en países como

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México donde la tradición autoritaria ha generado una actitud muy negativa hacia la participación social

Entorno: establece un tercer espacio de análisis que se refiere a los factores o elementos ambientales, que son condiciones que están o han estado presentes en el entorno del grupo social estudiado y que inciden como facilitadores o en su defecto como inhibidores de los elementos causales y/o de los elementos funcionales. Se percibe entonces al capital social, no como un fenómeno dado o estático, sino más bien como algo dinámico, resultante de la interacción y articulación de elementos causales, factores ambientales y expresiones funcionales. Estos factores ambientales son de vital importancia pues permiten explicar el por qué la cohesión social y la acción social muchas veces no corresponden entre sí como se podría esperar, y sobre todo llevan al investigador a poner su interés en estos elementos que pueden deteriorar o inhibir las diferentes dimensiones del capital social.

Discriminación: permite identificar rápidamente en cuál de los dos espacios de análisis, ya sean elementos causales o expresiones funcionales, se presentan mayores deficiencias o debilidades, y por tanto ayuda a identificar en qué sentido se deben aplicar intervenciones para fortalecer la capacidad de acción colectiva de un grupo social. En el caso de estudio, por ejemplo, se pudo identificar claramente que el municipio de Cohuecan presenta condiciones más sobresalientes en cuanto a la cohesión social, mientras que la acción social se ha visto muy limitada. A partir de ello se puede proponer una mayor oferta y difusión de programas de apoyo gubernamentales que fomenten el surgimiento de grupos organizados que capitalicen la cohesión social para emprender acciones colectivas de beneficio común. Asimismo se puede presumir en ese municipio una ausencia casi total de programas gubernamentales que trabajen con grupos organizados, además de una acción nula de los prestadores de servicios profesionales, los cuales en teoría tendrían que articular iniciativas sociales productivas con programas gubernamentales de apoyo.

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Desagregación: a pesar de agrupar todas las dimensiones atribuibles al capital social en dos índices (cohesión social y acción social), se conserva la posibilidad de realizar un análisis desagregado a partir de la información de cada uno de los indicadores, y de esa manera no perder detalles de la realidad estudiada. A partir de esto se puede estudiar la relación de todos y cada uno de los indicadores con la capacidad de agregación de valor de los pequeños productores y obtener conclusiones más precisas.

Precisión para el diseño de intervenciones: Sobre la utilización de esta propuesta para promover el desarrollo rural a través de diagnosticar la capacidad de asociación de los pequeños productores y la posibilidad de integrar la cadena productiva que los involucra, se puede señalar las siguientes aplicaciones que permite realizar: a) identificar la capacidad de asociación que se refleja en el índice de cohesión social. Se puede identificar los grupos sociales en los cuales hay mayor potencial de realizar acciones colectivas de beneficio común; b) se puede identificar cuándo existan valores altos de cohesión social pero que no han repercutido necesariamente en acciones colectivas de beneficio común. En estos casos se debe estudiar cuáles son los factores institucionales, políticos o económicos que están inhibiendo la acción colectiva y desarrollar una intervención en ese sentido. c) se puede identificar el comportamiento de todos y cada una de las dimensiones estudiadas con la finalidad de conocer cuál de ellas se debe intervenir de forma estratégica para tener un mayor impacto en la acción colectiva. d) a través del indicador que identifica la información y comunicación, así como relaciones hacia fuera y dentro del grupo social, se puede identificar el potencial del grupo social para gestionar apoyos, conocimientos, experiencias y demás recursos necesarios para conformar una organización exitosa que les permita avanzar en la integración de la cadena productiva. e) con este mismo indicador se puede realizar un acercamiento para conocer la relación del grupo social estudiado con funcionarios, autoridades y prestadores de servicios profesionales que pudieran orientarlos en la integración de la cadena. f) cuando existan valores altos de acción social, acompañados de indicadores relativamente bajos de cohesión social, se puede presumir que existen modelos de organización exitosos que permiten la realización de acciones colectivas de beneficio común en los que no tiene gran efecto los factores psico-sociales y culturales

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vigentes. En ese sentido se debe estudiar la posibilidad de replicar esos modelos, tal es el caso de las empresas familiares que se identificaron en el municipio de Temoac y que han permitido un avance importante en la agregación de valor entre los pequeños productores.