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CAPITULO II: MARCO TEÓRICO DOCTRINAL

1. Conflictividad social y el conflicto jurídico

1.4. Visiones conceptuales

1.4.2. Visión psicológica

En todo conflicto –precisa Aída Aisenson47- hay contradicción, discrepancia, etc. En la dimensión intrapersonal, el conflicto se da cuando se contraponen tendencias subjetivas opuestas pero de intensidad similar, que no se pueden satisfacer simultáneamente; produciéndose como consecuencia una tensión interior que deviene en angustia; y si ésta se prolonga es causa de trastornos. En cambio, en la dimensión extrapersonal, se hayan implicados dos o más sujetos o grupos que aspiran a obtener o mantener una situación, esto es, un cambio o preservar condiciones existentes; vale decir, autoridad, prestigio, seguridad, ventajas materiales, etc. De hecho, el conflicto se da cuando dos o más protagonistas aprecian y desean disfrutar bienes, que son o se consideran de pertenencia excluyente. Surge, pues, entre ellos, una pugna competitiva”48 debido al hecho de que el deseo inconsciente (reprimido) de los protagonistas encuentra impedida la entrada al sistema consciente.

Desde esta óptica psicológica del conflicto apreciamos que este representa un estado emotivo doloroso producido por lucha de tendencias opuestas del id, el ego, superego, el mismo que puede afectar a las partes con una patología mental: una psiconeurosis, por ejemplo. (Warren)

Al mismo tiempo, Aida Aisenson, nos habla de la psico-prevención como una operación racional que consiste en la toma de conciencia por parte de los individuos o grupos en conflicto de los propios impulsos agresivos, a fin de dominarlos en lugar de ser dominados por ellos. Junto a la razón, que puede resultar a veces insuficiente, existe en la esfera afectiva humana la empatía, por medio de la cual es posible una comprensión emocional del oponente o del eventual enemigo.

Aisenson Kogan bucea asimismo en la ardua cuestión de la agresividad, aclarando que esta no constituye un factor decisivo en el manejo irracional de los conflictos, aunque se presente casi siempre en dicho manejo. Destaca luego el manejo preponderante que representa la creatividad en la resolución de conflictos y muestra cómo ella está ligada a la empatía, así como a resortes inconscientes. La creatividad puede y debe ser alentada por una educación que conozca y tenga en cuenta la interioridad psíquica,

47 Es psicóloga argentina.

48 Cfr. AISENSON KOGAN Aída. Resolución de Conflictos: Un Enfoque Psicosociológico. Primera Edición. Fondo de Cultura Económica. México. 1994. Pág. 17.

para orientar así la puesta en marcha de los mecanismos dialógicos, tal como se abordará en el punto 4 del capítulo II, referente a la comunicación.

Hablando del conflicto Marinés Suares49 escribe las siguientes ideas marco sobre el conflicto. Lo malo –dice- no es el conflicto sino la forma como se lo encara y el proceso que deviene a partir de él. Se debe tener en cuenta -prosigue- el carácter relacional del conflicto. Anota también que la teoría general de los sistemas nos ha llevado a reconocer que vivimos conformando sistemas, múltiples sistemas, más o menos complejos, que siempre estamos dentro de sistemas. En todo sistema –agrega- hay interacciones que atraen y cohesionan y son llamadas interacciones atrayentes o atractoras. Asimismo –arguye- que las parejas o amistades en general parten de la ilusión de que el otro es igual a uno, que tenemos los mismos intereses, necesidades, creencias, etc.; y después nos damos cuenta de que también existen diferencias. Para que se mantenga un sistema –insiste- son necesarias las interacciones antagónicas y que el antagonismo no es destructor en sí mismo ni es bueno en sí mismo, sino que es uno de los elementos de la evolución; es un elemento de la vida. También –considera- que los antagonismos son parte integral de los sistemas en medio de los cuales nacemos, nos desarrollamos y morimos, en medio de los cuales satisfacemos nuestras necesidades, por ello, no pueden ser eliminados, son parte de nuestro contexto; es decir, son parte de nosotros, ya que el contexto no es algo que “rodea” al texto, sino que se entreteje, se hace trama, se hace carne entre nosotros. A su vez –indica- las interacciones antagónicas, interaccionan con las interacciones atractoras creando un equilibrio dinámico en el sistema.

Por todo esto –señala- que el conflicto es un proceso interaccional que nace, crece, se desarrolla y puede a veces transformarse, desaparecer y/o disolverse, y otras veces permanecer relativamente estacionario. El conflicto se da entre dos o más partes, entendiendo por partes a personas, grupos pequeños, grandes grupos; las interacciones pueden darse entre dos persona, entre dos grupos, entre una persona y un grupo, etc. En el conflicto predominan las interacciones antagónicas sobre las interacciones atrayentes o atractoras; interacciones en las cuales las personas que

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Marinés Suares es mediadora, psicóloga, terapeuta familiar y amante de los estudios de psicología social. Es directora académica de Mediando –institución dedicada a la formación de mediadores y al servicio en mediación- vicepresidenta de la Fundación Mediadores en Red y miembro del Forum Mundial de Mediación. Se desempeña como docente universitaria y formadora de mediadores en Argentina, Perú, Chile, Ecuador Uruguay, Brasil, México y España. Se ha especializado en el área de mediación familiar. Es autora de “Mediación. Conducción de disputas, comunicación y técnicas” y de numerosos artículos para publicaciones nacionales y extranjeras.

intervienen lo hacen como seres totales con sus acciones, sus pensamientos, sus afectos y sus discursos. Algunas veces, aunque no necesariamente puede ser un proceso conflictivo agresivo y se caracteriza también por ser un proceso co-construído por las partes y que puede ser conducido por ellas o por un tercero. Por todo esto – decimos- que el conflicto es un proceso complejo, y como tal no puede ser abarcado totalmente dentro de una definición. Siempre quedarán elementos que no se han mencionado o nombrado50.

Por último, la autora señala que la noción de conflicto funciona como “presupuesto” para muchas disciplinas, y nosotros consideramos que es fundamental que antes de comenzar el estudio de la sustantividad del conflicto se reflexione previamente acerca de lo que es realmente el conflicto.