Curso: Lenguaje y Comunicación
Material LE 42
LECTURA LITERARIA I
NARRATIVA
I. INTRODUCCIÓN:
El objetivo de esta guía es que Ud. se acerque al objeto literario, a los textos, que lea fragmentos en un grado creciente de dificultad y que los analice. Si Ud. aprovecha los textos notará que los conocimientos técnicos sobre narración le ayudan a comprender mejor.
II. DESARROLLO
Instrucciones:
Responda según la información recibida con respecto a la estructura de la obra narrativa y a la habilidad lectora.
TEXTO 1 (1-13)
1. “Max entró en relaciones con Fernando la noche de un sábado del año 1928, en un ateneo de Avellaneda llamado Amanecer, donde González Pacheco daba una
conferencia sobre el tema “Anarquismo y Violencia”. Por aquel tiempo se debatía ásperamente el problema, sobre todo como consecuencia de los atentados y asaltos de Di Giovanni. Aquellos debates eran peligrosísimos, pues una buena parte de los asistentes iban armados y porque el anarquismo estaba dividido en fracciones que se odiaban a muerte. Porque es un error imaginar, como a menudo suponen los que ven a un movimiento revolucionario desde lejos o desde fuera, que todos sus integrantes ofrecen un tipo definido de personas; error de perspectiva semejante al que cometemos cuando adjudicamos atributos bien definidos a lo que podría llamarse el Inglés, con mayúscula, poniendo candorosamente en un mismo casillero a personas tan disímiles como el hermoso Brummell y un estibador del puerto de Liverpool; o como cuando afirmamos que todos los japoneses son iguales, ignorando o inadvirtiendo sus diferencias individuales, en virtud de ese mecanismo psicológico que desde afuera nos hace sobre todo percibir los rasgos comunes (ya que es lo primero y superficialmente salta a la vista), pero que se invierte para hacer percibir las diferencias cuando se está dentro de esa comunidad (ya que lo importante entonces son los rasgos distintivos).
criollo, que pensaba que Dios había hecho el campo y el cielo con sus estrellas para todos por igual, esa clase de criollo que añoraba la vieja y altiva vida libre de la pampa sin alambrados, ese paisano individualista y estoico, hacía finalmente suya la buena de aquellos remotos apóstoles de nombres raros y, ya para siempre, abrazaba con ardor la doctrina de la esperanza.
3. Y cuando aquella noche de 1928 un zapatero tolstoiano sostuvo que nadie tenía derecho a matar a nadie, y mucho menos en nombre del anarquismo; y que hasta la vida de los animales era sagrada, motivo por el cual él se alimentaba con verdura, un joven desconocido, de quizá diecisiete años, alto y moreno, de ojos verdosos y expresión irónica y dura, respondió:
4. -Es probable que comiendo lechuga usted mejore el funcionamiento de sus intestinos, pero me parece muy difícil que logre echar abajo la sociedad burguesa.
5. Todos miraron a aquel joven desconocido.
6. Y otro tolstoiano salió en defensa del zapatero, recordando la leyenda de cuando Buda se dejó devorar por un tigre para aplacar su hambre. Pero un partidario de la violencia justa preguntó qué habría hecho Buda si hubiera visto que el tigre no se precipita sobre él sino sobre un niño indefenso. Después de lo cual la discusión se hizo tormentosa, sarcástica, lírica, agraviante, tonta, candorosa o brutal según los temperamentos, demostrando una vez más que una sociedad sin clases y sin problemas sociales tal vez sea tan violenta e inarmónica como ésta.”
Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas (fragmento).
1. ACÉRRIMOS
A) famosos B) conspicuos C) intransigentes D) acerbos
E) fogueados
2. INSTIGADOS
A) inferidos B) deducidos C) vertidos D) exhortados E) inducidos
3. ESTOICO
A) rústico B) salvaje C) cerril
D) imperturbable E) retraído
4. AGRAVIANTE
A) ultrajante B) implacable C) acerba D) desagradable E) alevosa
5. Se deduce del fragmento citado que la idea principal desarrollada es A) la diversidad de conceptos de violencia que tienen los anarquistas. B) las distintas fracciones que pugnan al interior del movimiento anarquista. C) el concepto de González Pacheco acerca del anarquismo y la violencia. D) los diversos tipos de personas que integran el movimiento anarquista. E) los tipos de personas que pueden integrar un movimiento revolucionario.
6. ¿Qué significa la expresión del párrafo segundo “la violencia hasta en sus formas más indiscriminadas”?
A) La violencia que no se percibe como tal. B) Cualquier tipo de violencia.
C) La violencia sádica y delictual.
7. Cuando el narrador dice: Existía el vividor (…) que cuando por sus excesos recibía alguna tímida recriminación del dueño de casa contestaba con desprecio “pero qué clase de anarquista es usted, camarada”, reproduce un diálogo de personajes, interpelación y respuesta
A) en estilo indirecto y directo, respectivamente. B) ambas en estilo indirecto libre.
C) en estilo indirecto libre y directo, respectivamente. D) ambas en estilo directo.
E) en estilo directo con y sin comillas, respectivamente.
8. Cuando el narrador expresa: “Y existía el linyera (…) que salía con su bulto al hombro a recorrer países y a predicar la buena nueva, trabajando en alguna cosecha, arreglando algún molino o algún arado, y de noche, en el galpón de la peonada, enseñando a leer y a escribir a los analfabetos, o explicándoles en palabras sencillas pero fervientes el advenimiento de la nueva sociedad donde no habrá ni humillación ni dolor ni miseria para los pobres, o leyéndoles páginas de algún libro que llevaba en su hatillo”, reproduce los dichos del personaje por medio de la técnica del (o de la)
A) monólogo interior. B) corriente de conciencia.
C) estilo directo. D) estilo indirecto.
E) estilo indirecto libre.
9. En el final del fragmento se reproducen sucesivamente cuatro interlocuciones, la del zapatero tolstoiano, la respuesta del joven de ojos verdosos, la defensa del zapatero por parte de otro tolstoiano y, por último, la réplica de un partidario de la violencia justa, mediante, respectivamente, las técnicas reproductivas
A) estilos directo, indirecto, indirecto libre e indirecto. B) estilos indirecto, directo, indirecto e indirecto. C) estilos indirecto, directo, indirecto y directo. D) estilos directo, indirecto, directo e indirecto. E) estilos indirecto, indirecto, directo e indirecto.
10. El sujeto de la enunciación del texto citado puede caracterizarse como un narrador A) personaje protagónico en primera persona.
B) personaje secundario en tercera persona.
C) testigo (personaje pasivo) en primera y tercera persona.
D) omnisciente personal (que emite opiniones) en tercera persona.
E) omnisciente, que no opina acerca del mundo narrado, en tercera persona.
11. ¿A quiénes se refiere el narrador, al final del segundo párrafo, cuando habla de aquellos remotos apóstoles de nombres raros, cuya buena hacían suya los peones de la pampa? A) A los apóstoles cristianos.
B) A los linyeras que salían a predicar la buena nueva. C) A los anarquistas como Podestá, Stirmer y Radovitsky. D) A los tolstoianos, esperantistas y teósofos.
E) A Malatesta y Bakunin.
12. El narrador concluye finalmente que la discusión entre los asistentes a la conferencia demuestra que una sociedad sin clases y sin problemas sociales tal vez sea tan violenta e inarmónica como ésta. De ello se deduce que
A) el antagonismo entre los hombres trasciende las diferencias de clases. B) los hombres son seres individualistas y esencialmente antisociales. C) una sociedad sin clases es violenta y llena de problemas sociales. D) no se debe aspirar a la utopía de la vida en una sociedad sin clases. E) es una ilusión en el hombre el aspirar a vivir en sociedades justas.
13. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización
A) cero. B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
TEXTO 2 (14-23)
“Y en aquel reducto solitario me ponía a escribir cuentos. Ahora advierto que escribía cada vez que era infeliz, que me sentía solo o desajustado con el mundo en que me había tocado nacer. Y pienso si no será siempre así, que el arte de nuestro tiempo, ese arte tenso y desgarrado, nazca invariablemente de nuestro desajuste, de nuestra ansiedad y nuestro descontento. Una especie de intento de reconciliación con el universo de esa raza de frágiles, inquietas y anhelantes criaturas que son los seres humanos. Puesto que los animales no lo necesitan: les basta vivir. Porque su existencia se desliza armoniosamente con las necesidades atávicas. Y al pájaro le basta con algunas semillas o gusanos, un árbol donde construir su nido, grandes espacios para volar; y su vida transcurre desde su nacimiento hasta su muerte en un venturoso ritmo que no es desgarrado jamás ni por la desesperación metafísica ni por la locura. Mientras que el hombre, al levantarse sobre las dos patas traseras y al convertir en un hacha la primera piedra filosa, instituyó las bases de su grandeza pero también los orígenes de su angustia; porque con sus manos y con los instrumentos hechos con sus manos iba a erigir esa construcción tan potente y extraña que se llama cultura e iba a iniciar así su gran desgarramiento, ya que habrá dejado de ser un simple animal pero no habrá llegado a ser el dios que su espíritu le sugiriera. Será ese ser dual y desgraciado que se mueve y vive entre la tierra de los animales y el cielo de sus dioses, que habrá perdido el paraíso terrenal de su inocencia y no habrá ganado el paraíso celeste de su redención. Ese ser dolorido y enfermo del espíritu que se preguntará, por primera vez, sobre el porqué de su existencia. Y así las manos, y luego aquella hacha, aquel fuego, y luego la ciencia y la técnica habrán ido cavando cada día más el abismo que lo separa de su raza originaria y de su felicidad zoológica. Y la ciudad será finalmente la última etapa de su loca carrera, la expresión máxima de su orgullo y la máxima forma de su alienación. Y entonces seres descontentos, un poco ciegos y un poco como enloquecidos, intentan recuperar a tientas aquella armonía perdida con el misterio y la sangre, pintando o escribiendo una realidad distinta a la que desdichadamente los rodea, una realidad a menudo de apariencia fantástica y demencial, pero que, cosa curiosa, resulta ser finalmente más profunda y verdadera que la cotidiana. Y así, soñando un poco por todos, esos seres frágiles logran levantarse sobre su desventura individual y se convierten en intérpretes y hasta en salvadores (dolorosos) del destino colectivo.”
Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas (fragmento)
14. ATÁVICAS
A) ancestrales B) instintivas C) orgánicas D) somáticas E) crónicas
15. REDENCIÓN
A) consagración B) conversión C) salvación D) abducción E) promoción
16. ALIENACIÓN
A) pasión B) confusión C) degradación D) enajenación E) ambición 17. El sujeto de la enunciación de este fragmento puede caracterizarse como un narrador
A) personaje testigo-pasivo en primera y tercera persona. B) personaje en primera persona.
C) omnisciente en tercera persona. D) testigo en segunda y tercera persona. E) personaje omnisciente en tercera persona.
18. El fragmento se refiere fundamentalmente a A) la desventura del hombre.
B) las necesidades atávicas. C) el origen de la angustia.
D) el porqué de la creación literaria. E) la felicidad zoológica perdida.
19. La técnica narrativa aplicada en el fragmento citado es el (la) A) monólogo.
B) racconto.
C) flash-back
D) corriente de conciencia.
20. La tesis que desarrolla el sujeto de la enunciación acerca del porqué de la escritura de un cuento, es que el arte
A) es un intento por parte del hombre de recuperar la armonía perdida con el universo. B) constituye la búsqueda en el hombre de su felicidad zoológica originaria perdida. C) responde a una necesidad atávica de un gran espacio para volar como los pájaros. D) es expresión de la locura y desesperación metafísica que embarga al hombre desde
que inventó el hacha.
E) es expresión máxima de su orgullo y alienación una vez que se instala a vivir en las ciudades.
21. Según el texto el origen de la angustia del hombre está relacionado con A) su vida apartado de la naturaleza en la vida alienada de la ciudad. B) su existencia en una vida de apariencia fantástica y demencial. C) su construcción de la cultura, que comprende la ciencia y la técnica. D) su intento de satisfacer sus necesidades atávicas y ser un dios. E) el deseo del hombre de reconciliarse con la armonía universal.
22. En la expresión con que concluye el fragmento citado “salvadores (dolorosos) del destino colectivo”, el paréntesis que enmarca al adjetivo “dolorosos” equivale al conector
A) en tanto. B) en cambio.
C) solo si.
D) sin embargo.
E) por ende.
23. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
TEXTO 3 (24-25)
1. “Este libro contiene los apuntes llegados hasta nosotros de aquel hombre, al que designaremos con una expresión que él empleo muchas veces: el Lobo de la Estepa.
2. Sería cosa de preguntarse si este manuscrito necesita una introducción; en cualquier caso, para mí es una necesidad añadir unas páginas a las del Lobo de la Estepa, en las que intentaré plasmar los recuerdos que conservo de él. Es poco lo que sé del Lobo de la Estepa, y ciertamente que desconozco todo su pasado y su origen. Sin embargo, debo decir, a pesar de todo, que conservo una impresión recia y simpática de su personalidad.
3. El Lobo de la Estepa era un hombre cerca de los cincuenta, que hace unos años se presentó en casa de mi tía pretendiendo alquilar una habitación amueblada. Se quedó con la habitación de la buhardilla y el reducido dormitorio de al lado. Volvió a los pocos días con dos maletas y un gran baúl de libros, y vivió nueve o diez meses con nosotros. Hacía una vida muy silenciosa y para sí, y si la vecindad de nuestros dormitorios no nos hubiera deparado algunos encuentros casuales en la escalera, no nos hubiéramos conocido nunca, pues el hombre no era nada sociable, y estoy por decir que no he conocido a nadie tan insociable como él; era realmente un lobo de la estepa, como él mismo solía llamarse; era un ser extraño, montaraz y tímido al mismo tiempo, muy tímido, un ser de otro mundo que el mío. No supe en qué profundo aislamiento había caído por motivo de su situación y su sino y hasta qué punto consideraba este aislamiento como su Destino, hasta que leí sus papeles. Sin embargo, el concepto que formé de él leyendo su manuscrito concordaba bastante con el que, más pálido y lleno de lagunas, había surgido de nuestro trato personal.”
Hermann Hesse, El Lobo de la Estepa (fragmento) 24. Desde el punto de vista de participación en los acontecimientos el sujeto de la enunciación se
presenta como narrador
A) personaje protagonista. B) personaje secundario.
C) personaje testigo. D) omnisciente.
25. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización
A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
TEXTO 4 (26-27)
1. “Hace diez años tuve la fortuna de conocer a don Juan Matus, un indio yaqui del noroeste de México. Entablé amistad con él bajo circunstancias en extremo fortuitas. Estaba yo sentado con Bill, un amigo mío, en la terminal de autobuses de un pueblo fronterizo en Arizona. Guardábamos silencio. Atardecía y el calor de verano era insoportable. De pronto, Bill se inclinó y me tocó el hombro.
2. -Ahí está el sujeto del que te hablé –dijo en voz baja.
3. Ladeó casualmente la cabeza señalando hacia la entrada. Un anciano acababa de llegar.
4. -¿Qué me dijiste de él? –pregunté.
5. -Es el indio que sabe del peyote. ¿Te acuerdas?
6. Recordé que una vez Bill y yo habíamos andado en coche todo el día, buscando la casa de un indio mexicano muy “excéntrico” que vivía en la zona. No lo encontramos, y yo tuve la sospecha de que los indios a quienes pedimos direcciones nos habían desorientado a propósito. Bill me dijo que el hombre era un “yerbero” y que sabía mucho sobre el cacto alucinógeno peyote. Dijo también que me sería útil conocerlo. Bill era mi guía en el suroeste de los Estados Unidos, donde yo andaba reuniendo información y especímenes de plantas medicinales usadas por los indios de la zona.
7. Bill se levantó y fue a saludar al hombre. El indio era de estatura mediana. Su cabello blanco y corto le tapaba un poco las orejas, acentuando la redondez del cráneo. Era muy moreno: las hondas arrugas en su rostro le daban apariencia de viejo, pero su cuerpo parecía fuerte y ágil. Lo observé un momento. Se movía con una facilidad que yo habría creído imposible para un anciano.”
Carlos Castaneda, Una realidad aparte (fragmento)
26. Desde el punto de vista de participación en los acontecimientos el sujeto de la enunciación se presenta como narrador
A) personaje protagonista. B) personaje secundario. C) personaje testigo.
D) heterodiegético omnisciente. E) heterodiegético objetivo.
27. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización
A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
TEXTO 5 (28-31)
1. “¡Mi madre apareció a recibirme!
2. -¡Hijo mío! –exclamó estupefacta- ¿Tú vivo? ¿Has resucitado? ¿Qué es lo que veo, Señor de los Cielos?
4. Sí. Mi madre estaba allí. Vestida de negro unánime. Viva. Ya no muerta. ¿Era posible? No. No era posible. De ninguna manera. No era mi madre esa señora. No podía serlo. Y luego, ¿qué había dicho al verme? ¿Me creía, pues, muerto?
5. -¡Hijo de mi alma! –rompió a llorar mi madre y corrió a estrecharme contra su seno, con ese frenesí y ese llanto de dicha con que siempre me amparó en todas mis llegadas y mis despedidas.
6. Yo habíame puesto como piedra. La vi echarme sus brazos adorados al cuello, besarme ávidamente y como queriendo devorarme y sollozar sus mimos y sus caricias que ya nunca volverán a llover en mis entrañas. Tomóme luego bruscamente el impasible rostro a dos manos, miróme así, cara a cara, acabándome a preguntas. Yo, después de algunos segundos, me puse también a llorar, pero sin cambiar de expresión ni de actitud: mis lágrimas parecían agua pura que vertían dos pupilas de estatua.
7. Por fin enfoqué todas las dispersadas luces de mi espíritu. Retiréme algunos pasos atrás. E hice entonces comparecer, ¡oh, Dios mío!, a esa maternidad a la que no quería recibir mi corazón y la desconocía y le tenía miedo; la hice comparecer ante no sé qué cuento sacratísimo, desconocido para mí hasta ese momento, y di un grito mudo y de dos filos en toda su presencia, con el mismo compás del martillo que se acerca y aleja del yunque, con que lanza el hijo de su primer quejido, al ser arrancado del vientre de la madre, y con el que parece indicarle que ahí va vivo por el mundo y darle al mismo tiempo, una guía y una señal para reconocerse entrambos por los siglos de los siglos. Y gemí fuera de mí mismo:
8. -¡Nunca! ¡Nunca! Mi madre murió hace tiempo. No puede ser…
9. Ella incorporóse espantada ante mis palabras y como dudando de si yo era yo. Volvió a estrecharme entre sus brazos, y ambos seguimos llorando llanto que jamás lloró ni llorará ser vivo alguno.
10. -Sí –le repetía-. Mi madre murió ya. Mi hermano Ángel también lo sabe.
11. Y aquí las manchas de sangre que advirtiera en mi rostro, pasaron por mi mente como signos de otro mundo.
12. -¡Pero hijo de mi corazón! –susurraba casi sin fuerzas ella- ¿Tú eres mi hijo muerto y al que yo misma vi en su ataúd? Sí. ¡Eres tú, tú mismo! ¡Creo en Dios! ¡Ven a mis brazos! Pero, ¿qué?... ¿No ves que soy tu madre? ¡Mírame! ¡Mírame! ¡Pálpame, hijo mío! ¿Acaso no lo crees?
13. Contempléla otra vez. Palpé su adorable cabecita encanecida. Y nada. Yo no creía nada.
14. -Sí te veo –le respondí-, te palpo. Pero no creo. No puede suceder tanto imposible.
15. ¡Y me reí con todas mis fuerzas!”
Cesar Vallejo
28. El sujeto de la enunciación del texto se puede caracterizar como un narrador A) omnisciente que emite juicios acerca del mundo narrado.
B) omnisciente que no emite juicios. C) personaje protagónico.
D) personaje secundario. E) testigo pasivo.
29. Una de las siguientes opciones corresponde al título del cuento. De acuerdo al contenido, ¿cuál cree Ud. que es la opción correcta?
A) “Encuentro de dos sobrevivientes”. B) “El hijo que reniega de su madre”. C) “Vestidos de negro unánime”. D) “El día del juicio final”.
30. El tipo de mundo representado en este relato es el A) cotidiano.
B) onírico.
C) mítico. D) fantástico.
E) maravilloso.
31. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
TEXTO 6 (32-35)
1. “Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo está decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
2. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela”.
Julio Cortázar, Continuidad de los parques
32. El motivo característico de este relato es A) el motivo del doble.
B) el motivo de la realidad dentro de la realidad. C) la metamorfosis.
33. El tipo de mundo representado en este relato es el A) cotidiano.
B) onírico.
C) mítico. D) fantástico.
E) maravilloso.
34. El sujeto de la enunciación del texto se puede caracterizar como un narrador A) omnisciente que emite juicios acerca del mundo narrado.
B) omnisciente que no emite juicios. C) personaje protagónico.
D) personaje secundario. E) testigo pasivo.
35. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
TEXTO 7 (36-38)
“Sí porque anteriormente él jamás había hecho algo parecido a pedir su desayuno en la cama con dos huevos desde el hotel City Arms en que se le dio por hacerse el enfermo en la cama con su voz quejosa mandándose la parte con esa vieja bruja de señora Riordan que él creía forrada en y no nos dejó un cuarto de penique todo en misas para ella y su alma la gran avara siempre andaba con miedo de gastar cuatro peniques para su mezcla de alcohol etílico y metílico contándome todos sus achaques tenía demasiado charla de vieja acerca de la política y los terremotos y el fin del mundo tengamos ahora un poco de diversiones mientras podemos si todas las mujeres fueran como ella naturalmente que nadie le pedía que usara trajes de baño y escotes supongo que su piedad provenía de que ningún hombre la miró nunca dos veces espero no ser nunca como ella milagro que no quería que nos tapáramos la cara pero era una mujer bien educada sin duda y su charla acerca del señor Riordan por aquí y el señor Riordan por allá supongo que se alegró de librarse de ella y su perro oliéndome la piel y siempre dando vueltas para meterse debajo de mis enaguas especialmente sin embargo me gusta eso en él cortés con las ancianas así y mozos y mendigos tampoco se siente demasiado orgulloso de nada pero no siempre si a él le pasara alguna vez algo realmente serio es mucho mejor para ellos ir a un hospital donde todo está limpio pero supongo que yo tendría que emplear un mes para persuadirlo y después tendríamos una enfermera de hospital a continuación”
James Joyce, Ulises (fragmento)
36. El narrador del fragmento arriba citado puede caracterizarse como un narrador A) testigo.
B) omnisciente.
C) objetivo. D) personaje.
E) omnisciente personal.
37. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se puede definir como focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
38. La técnica narrativa contemporánea aplicada en el fragmento es el (la) A) estilo directo.
B) racconto.
C) monólogo. D) premonición.
TEXTO 8 (39-42)
1. “Samuel Spade tenía larga y huesuda la quijada inferior, y la barbilla era una V protuberante bajo la V más flexible de la boca. Las aletas de la nariz retrocedían en curva para formar una V más pequeña. Los ojos, horizontales, eran de un gris amarillento. El tema de la V lo recogía la abultada sobreceja que destacaba en medio de un doble pliego por encima de la nariz ganchuda, y el pelo, castaño claro, arrancaba de sienes altas y aplastadas para terminar en un pico sobre la frente. Spade tenía el simpático aspecto de un Satanás rubio.
2. -¿Sí, cariño? –le dijo a Effie Perine.
3. Era una muchacha largirucha y tostada por el sol. El vestido de fina lana se le ceñía dando la impresión de estar mojado. Los ojos, castaños y traviesos, brillaban en una cara luminosa de muchacho. Acabó de cerrar la puerta tras de sí, se apoyó en ella y dijo:
4. -Ahí fuera hay una chica que te quiere ver. Se llama Wonderly.
5. -¿Cliente?
6. -Supongo. En cualquier caso, querrás verla. Es un bombón.
7. -Adentro con ella, amor mío –dijo Spade-, ¡adentro!
8. Effie volvió a abrir la puerta y salió al primer despacho, conservando una mano sobre la bola de la puerta, en tanto que decía:
9. -¿Quiere usted pasar, miss Wonderly?
10. Una voz dijo «gracias» tan quedamente que sólo una perfecta articulación hizo inteligible la palabra, y una mujer joven pasó por la puerta. Avanzó despacio, como tanteando el piso, mirando a Spade con ojos del color del cobalto, a la vez tímidos y penetrantes.
11. Era alta, cimbreña, sin un solo ángulo. Se mantenía derecha y era alta de pecho. Iba vestida en dos tonos de azul. El pelo que asomaba por debajo del sombrero azul era de color rojo oscuro, y los llenos labios, de un rojo más encendido. A través de su sonrisa brillaba la blancura de los dientes.”
Dashiell Hammett, El halcón maltés (fragmento)
39. El narrador del fragmento arriba citado se puede caracterizar como un narrador A) protagonista.
B) personaje secundario.
C) personaje testigo. D) omnisciente.
E) objetivo.
40. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento se identifica como focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.
41. El habla de los personajes en el fragmento es reproducido mediante la técnica del A) monólogo.
B) soliloquio.
C) estilo directo. D) estilo indirecto.
E) estilo indirecto libre.
42. Las descripciones de los personajes Samuel Spade, Effie Perina y miss Wonderly, realizadas por parte del narrador, corresponden, respectivamente, a
TEXTO 9 (43-46)
“Lo que ellos cuentan es como sigue: en tiempos antiguos este mundo estuvo en peligro de desaparecer. Un llama macho que pastaba en una montaña con excelente yerba, sabía que la Madre Lago (el mar) había deseado (y decidido) desbordarse, caer como catarata. Este llama entristeció; se quejaba: “in, in”, diciendo lloraba, y no comía. El dueño del llama, muy enojado, lo golpeó con una coronta de choclo: “Come, perro –le dijo-, tú descansas sobre la mejor yerba”. Entonces el llama, hablando como si fuera un hombre, le dijo: “Ten mucho en cuenta y recuerda lo que voy a decirte: ahora, de aquí a cinco días, el gran lago ha de llegar y todo el mundo acabará”, así dijo, hablando. Y el dueño quedó espantado; le creyó. “Iremos a cualquier sitio para escapar. Vamos a la montaña Huillcacoto, allí hemos de salvarnos; lleven comida para cinco días”, ordenó, dijo. Y así, desde ese instante, el hombre se echó a caminar, llevando a su familia y al llama. Cuando estaba a punto de llegar al cerro Huillcacoto, encontró que todos los animales estaban reunidos: el puma, el zorro, el huanaco, el cóndor, todas las especies de animales. Y apenas hubo llegado el hombre, el agua empezó a caer en cataratas; entonces allí, apretándose mucho, estuvieron hombres y animales de todas partes, en el cerro de Huillcacoto, en un pequeño espacio, sólo en la punta, hasta donde el agua no pudo alcanzar. Pero el agua logró tocar el extremo del rabo del zorro y lo mojó; por eso quedó ennegrecido. Y cumplidos los cinco días, el agua empezó a descender, se secó; y la parte seca creció; el mar se retiró más, y retirándose y secándose mató a todos los hombres. Sólo ése de la montaña vivió y con él volvió a aumentar la gente, y por él existe el hombre hasta hoy.
José María Arguedas, Dioses y hombres de Huarochiri (fragmento)
43. El tipo de mundo representado en este relato es el A) cotidiano.
B) onírico.
C) mítico. D) fantástico.
E) maravilloso.
44. El narrador del fragmento arriba citado se puede caracterizar como un narrador A) protagonista.
B) personaje secundario.
C) personaje testigo. D) omnisciente.
E) objetivo.
45. El habla de los personajes en el fragmento es reproducido mediante la técnica del A) monólogo.
B) corriente de la conciencia.
C) estilo directo. D) estilo indirecto.
E) estilo indirecto libre.
46. La focalización o perspectiva del narrador en el fragmento es focalización A) cero.
B) interna fija.
C) interna variable. D) interna múltiple.
E) externa.