1 LA DEVOCIÓN POPULAR A LA VIRGEN DEL CARMEN:
PERSPECTIVAS PASTORALES PARA UNA ESPIRITUALIDAD MARIANA. EN EL CASO DE VILLA DE LEIVA.
ALEJANDRO GARCÍA RAMÍREZ. OCD
FACULTAD DE TEOLOGÍA BOGOTÁ, D. C.
2 LA DEVOCIÓN POPULAR A LA VIRGEN DEL CARMEN:
PERSPECTIVAS PASTORALES PARA UNA ESPIRITUALIDAD MARIANA. EN EL CASO DE VILLA DE LEIVA.
ALEJANDRO GARCÍA RAMÍREZ. OCD
Trabajo de grado
Para obtener el título de Teólogo
Director
OSCAR ALBEIRO ARANGO ALZATE Magíster en Teología
FACULTAD DE TEOLOGÍA BOGOTÁ, D. C.
3 Nota de aceptación __________________________________ __________________________________ __________________________________ __________________________________ __________________________________ __________________________________ __________________________________
__________________________________ Firma del presidente del jurado
__________________________________ Firma del jurado
__________________________________ Firma del jurado
4
Dedico este trabajo a Dios, que me dio la vida. A mi familia, a mi Comunidad de Orden Carmelitas Descalzos,
y a todas las personas que se acercan con amor y veneración a la devoción popular de la Virgen del Carmen, en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen
5 AGRADECIMIENTOS
Doy gracias a Dios por la oportunidad que me da cada día de encontrar en las cosas sencillas y en las personas que me rodean, Su amor entrañable y que me motiva para seguir caminando en la construcción del reino de Dios.
A mi familia, que desde niño me enseñó a balbucir y a rezar aquellas oraciones –El Ave María y Oh Señora mía- en honor a la Madre de Dios, bajo la advocación del Carmen. También me enseñó a descubrir en Ella la grandeza de una madre que acoge las súplicas de sus hijos.
Agradezco a mi comunidad, Orden Carmelitas Descalzos, Provincia de Santa Teresita Colombia, por su incondicional apoyo en la elaboración de esta investigación, porque creyeron en mí y me dieron la oportunidad de realizar mis estudios. Asimismo, porque su espiritualidad me enseñó a contemplar las cosas pequeñas para aspirar a las cosas grandes.
A Oscar Arango por su acompañamiento en la elaboración del trabajo, por compartir conmigo este sentimiento de amor y gratitud a la Virgen del Carmen y concretarlo a través de una investigación teológica.
6 EPÍGRAFE
CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN. (SS. Juan Pablo II, Chile, 3 de abril de 1987)
Santa María de la Esperanza, madre nuestra, Virgen del Carmen
extiende tu escapulario, como manto de protección, sobre las ciudades y los pueblos, sobre la cordillera y el mar,
sobre hombres y mujeres, jóvenes y niños, ancianos y enfermos, huérfanos y afligidos, sobre los hijos fieles y sobre las ovejas descarriadas.
Tú, que en cada hogar tienes un altar familiar, que en cada corazón tienes un altar vivo,
acoge la plegaria de tu pueblo que ahora de nuevo se consagra a Ti.
Estrella de los mares y faro de luz, consuelo seguro para el pueblo peregrino,
guía los pasos en su peregrinar terreno,
para que recorra siempre senderos de paz y de concordia, caminos de Evangelio, de progreso, de justicia y libertad.
Reconcilia a hombres y mujeres en un abrazo fraterno; que desaparezcan los odios y los rencores, que se superen las divisiones y las barreras, que se unan las rupturas y sanen las heridas.
Haz que Cristo sea nuestra paz, que su perdón renueve los corazones,
que Su Palabra sea esperanza y fermento en la sociedad.
7 CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÓN. 10
1. MARCO GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN. 14
1.1 TEMA. 14
1.2 TÍTULO. 14
1.3 DESCRIPICIÓN Y FORMULACIÓN DEL PROBLEMA. 14
1.4 JUSTIFICACIÓN. 16
1.5 OBJETIVOS. 19
1.5.1 Objetivo General. 19
1.5.2 Objetivos Específico. 19
1.6 MÉTODO. 20
1.6.1 . Explorando el camino de una teología del testimonio. 20
1.6.2 Componentes del testimonio. 20
1.6.3 Hermanéutica del testimonio. 22
1.6.4 Teología del testimonio. 24
2.0 CAPÍTULO I PROMESAS DE UN ENAMORADO:
TESTIMONIO DE VIDA 27
2.1 Historia personal y familiar de José del Carmen. 27
2.2 Antes de la fiesta de la Virgen del Carmen y el origen de su nombre. 29
2.3 Fiesta de la Virgen del Carmen. 31
8
2.5 Día del Trasnportador. 35
2.6 Salida de la Imagen de la Virgen del Carmen del Monasterio. 37
2.7 16 de julio día de la Virgen del Carmen. 39
2.8 Entrada de la Imagen de la Virgen del Carmen al monasterio. 40
2.9 Despues de la Fiesta de la Virgen del Carmen. 41
2.10 Conclusión 43
3. CAPITULO II HERMANÉUTICA DE LA ESPIRITUALIDAD MARIANA EN LA DEVOCIÓN POPULAR, EN EL RELATO DE JOSÉ
DEL CARMEN 44
3.1 Introducción. 44
3.2 La devoción de la virgen del carmen: una mirada. 45
3.3 El Escapulario. 46
3.4 El privilegio sabatino. 49
3.5 La devoción mariana en colombia. 50
3.6 La religiosidad Popular. 55
3.7 María en la religiosidad popular. 57
3.8 Expresiones populares de la devoción mariana. 59
3.9 En camino de una Espiritualidad mariana. 61
3.9.1 María en la fe del pueblo. 62
3.9.2 María la madre de Dios y de los hombres. 65
3.9.3 Réplica a la Espiritualidad mariana. 69
4.0 CAPÍTULO III PERSPECTIVAS PASTORALES PARA UN
ACOMPAÑAMIENTO DE LA ESPIRITUALIDAD MARIANA 79
9 4.2 lineamentos pastorales para una vivencia de la Espiritualidad mariana. 81
4.3 La categoría Madre de Dios como presupuesto para acompañar
la Espiritualidad mariana. 83
4.4 Dimensiones para una viviencia de la Espiritualidad mariana. 86
5.0 Conclusiones. 94
6. Bibliografía. 98
10 INTRODUCCIÓN
El ser humano vive en una auténtica sed de Dios, que lo lleva a estar en una constante
búsqueda de encuentro con Dios. Es así que muchos hombres y mujeres ven en la imagen de la Madre de Dios el camino seguro para llegar hasta su hijo Jesús, pues estos actos de peregrinación, de fiesta, de súplicas y acción de gracias son expresiones de una fe sincera que se da en esta búsqueda y tiene como expresión estos elementos que permiten hacer romería de la acción de Dios en su vida y lo trasmiten en tales actos hacia la Virgen del Carmen.
A continuación se presenta la estructura general del proceso de investigación, el cual parte de la utilización del testimonio narrativo, con el fin de realizar una aproximación a una espiritualidad mariana. El testimonio está basado en la historia de un hombre que está inmerso en las fiestas de la Virgen del Carmen, en Villa de Leiva, un municipio ubicado al oeste de Tunja. El propósito es interpretar la espiritualidad mariana que subyace en la devoción de la Virgen del Carmen y proponer algunos lineamentos pastorales para una vivencia de la espiritualidad mariana en el santuario dedicado a Nuestra Señora la Virgen del Carmen, en Villa de Leiva, Boyacá.
La investigación consta de tres partes fundamentales: 1) Análisis de la religiosidad popular a través de la descripción de un relato de la práctica religiosa de la Virgen del Carmen, en el santuario de villa de Leiva, en las fiestas del 16 de julio, 2) Establecimiento de los fundamentos teológicos de una espiritualidad mariana en la devoción de la Virgen del Carmen y 3) Propuesta de lineamentos pastorales para una vivencia de la espiritualidad mariana.
11 caso representa la expresión de la devoción de la Virgen del Carmen, en Villa de Leiva, Boyacá. Una investigación de este tipo es aquella que, a partir del testimonio, evidencia cómo éste irrumpe como atestiguación de una intencionalidad histórica que sobrepasa la experiencia misma del testigo y se hace memoria de una comunidad1. Por ello, abordar el testimonio como herramienta metodológica de investigación implica que en dicho proceso se asuma con radicalidad el problema histórico y se lea en los actos y experiencias el texto de la vida misma.
En el segundo capítulo se expone el desarrollo histórico de la devoción a la Virgen del Carmen, teniendo en cuenta sus dos promesas: el escapulario, que es un signo representativo de su devoción y ha sido un instrumento de fe de las personas que lo portan. La segunda promesa es el privilegio sabatino, medio de filiación entre la Virgen del Carmen y las personas que se acogen a esta devoción; este segundo signo expresa el interés de la Madre de Dios por sus hijos y representa el gran amparo del que goza ante su hijo Jesús. Luego de hacer esta contextualización histórica, se realiza una sucinta historia de cómo entró la devoción mariana a Colombia y cómo ha sido su expansión en lo corrido de los años. Luego, se hace una reflexión sobre la religiosidad popular y el influjo que ha tenido en la expansión de la devoción de la Virgen María en Latinoamérica, en especial en Colombia. De esta manera se presentan las expresiones más representativas en Colombia, en especial en las fiestas de la Virgen del Carmen en villa de Leiva. Por último, después de hacer un recorrido por la religiosidad popular mariana, llegamos al punto neurálgico de la investigación y es la presentación de un compendio de la espiritualidad mariana, que subyace en la devoción popular. El proceso tiene lugar tomando los elementos representativos de la reflexión anterior, pues ésta proyecta los elementos necesarios con los que se articula una espiritualidad mariana, que no es diferente a la espiritualidad cristiana, sino que se engrana en esta última elementos propios de su vivencia en torno a la Madre de Dios. En este apartado mostramos a María vinculada en la fe de un pueblo concreto, con una historia que no es ajena a la que viven hoy en día muchos hombres y mujeres, sino que posee el carácter esperanzador de que María, si es la Madre de Dios, la Teotokos, es por
1 Cfr. Ricoeur,
12 ende, en la conciencia de hombres y mujeres su madre, y así lo sienten y lo experimentan, vínculo filial que se da entre Ella y los seres humanos. Como cumplimiento, en la réplica de la espiritualidad mariana, se engrana el relato de José del Carmen y los elementos propios de una espiritualidad mariana, que permite hacer un acercamiento al análisis de la realidad en una fiesta de la Virgen del Carmen, en el caso de Villa de Leiva.
En la tercera parte se enuncian algunos referentes o lineamientos pastorales útiles en el trabajo de una espiritualidad marina subyacente en la devoción popular, en el caso de Villa de Leiva, concretamente, pero que se puede aplicar a los lugares marianos donde se trabaje la línea de la espiritualidad mariana. El primer referente parte de acentuar los lineamientos pastorales que lleven a hombres y mujeres a tener una vivencia más cercana de la Madre de Dios para que desde allí haya una interpelación personal sobre la importancia de María en la vida del cristiano, habida cuenta de que Ella es camino seguro para llegar a Su Hijo Jesús, que es el fin de todo cristiano. La misma investigación fue llevando a encontrar en la categoría Madre de Dios el presupuesto antropológico y cristológico con el cual todo hombre y mujer ha de acercase en la relación filial que se da entre ellos y la Virgen del Carmen, en este caso. La intención es que desde dicho presupuesto se articule mejor un acompañamiento en la espiritualidad mariana que permita un acercamiento más personal con la Madre de Dios. Por último, se tomaron las dimensiones propuestas por Pablo VI en 1974 en la Marialis Cultus, como dimensiones espirituales que se desprenden del
imaginario de María como la madre Dios. Adicionalmente, estas dimensiones permiten hacer una aproximación a los elementos fundacionales de la tradición mariológica, desde donde se han articulado las reflexiones en torno a la Madre de Dios que, en este caso, se toman para hacer una sucinta reflexión sobre la espiritualidad mariana.
14
1. MARCO GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. TEMA:
La Espiritualidad Mariana
1.2. TÍTULO:
La devoción popular a la virgen del carmen: Perspectivas pastorales para una espiritualidad mariana. En el caso de Villa de Leiva
1.3. DESCRIPCIÓN Y FORMAULACION DEL PROBLEMA
En 1645, con la llegada de las monjas Carmelitas Descalzas a Villa de Leiva2, se inicia una nueva era en la religiosidad de este municipio. Ellas, que llegaron por petición de los padres dominicos, encargados de acompañar la fe de este pueblo, sintieron la necesidad de tener allí un convento de monjas de clausura. Paulatinamente estas monjas fueron esparciendo la devoción a la Virgen del Carmen, advocación que acompaña la espiritualidad carmelitana. Muchos años después, el 5 de junio de 1911, llegan los primeros Carmelitas Descalzos de España, por petición de las monjas del monasterio de Villa de Leiva para que las acompañaran espiritualmente y difundieran por tierras boyacenses la espiritualidad del Carmelo Teresiano. Con la llegada de los frailes a la villa de Leiva, se continúo con la propagación de la devoción de la Virgen del Carmen. Desde ese entonces hasta nuestros días han crecido las diferentes manifestaciones de la piedad popular a través de peregrinaciones, cofradías, hermandades, gremios, novenas, que se enmarcan en la
2
Población que se encuentra ubicada a unos 40 km al oeste de Tunja, en el departamento de Boyacá. Reconocida como patrimonio histórico y cultural, se caracteriza por su arquitectura de estilo colonial y por sus variados paisajes rurales que van desde la zona de páramo con sus nacimientos y reservorios de agua hasta la zona desértica y seca. Fundada en 1572 con el nombre de Villa de Santa María de Leiva, fue declarada monumento nacional en el año 1954. Es considerada uno de los pueblos más hermosos de Colombia en donde sobresale su enorme y famosa plaza principal, empedrada (1,4 ha) que se encuentra flanqueada por viejos edificios coloniales. El municipio tiene una extensión de 128 km2 y su altura sobre el nivel del mar en el casco
15 celebración de la patrona, la Virgen del Carmen, la cual se realiza desde el 6 hasta el 17 del mes de julio.
A lo largo de la historia de esta fiesta se han venido adhiriendo los gremios, y las familias, tanto así que cada día una familia o un gremio trasportador se encarga de llevar hasta su casa la imagen de la Virgen y de preparar la pólvora y demás elementos que representan la devoción y veneración de Nuestra Señora.
Las prácticas religiosas o manifestaciones de piedad popular son herencia de la colonización, se puede ver cómo en la Conquista de América, en la expedición de Cristóbal Colón, venían misioneros que eran los encargados de enseñar la fe a través de imágenes religiosas, que cambiaban las culturas y ritos de los pueblos. Es por esto que la religiosidad popular ha sido la manera como el cristianismo se ha encarnado en la cultura3 y en los estratos étnicos latinoamericanos, y ha llegado a ser vivida y manifestada en y por el pueblo. De esta manera, la religiosidad popular no es una manifestación sentimental; sino una expresión de fe; no es un término excluyente de las referencias institucionales del culto católico o de la acción pastoral de la Iglesia.
Como consecuencia de esa evangelización encontramos un sin número de personas que profesan su fe, en la Santísima Virgen. En este sentido, se desarrolló una figura femenina en la cultura popular, permitiendo la posibilidad de un estudio sociológico, donde nos encontramos con grandes influencias de la culturas indígenas, ya que para ellas la Pacha Mama o la madre tierra, tenía un gran influjo. En las tradiciones indígenas la figura femenina, la madre, era signo de fecundidad y compañía. Teniendo en cuenta lo anterior y
al culminar mi año de noviciado en esta realidad y palpar de cerca la devoción a la Virgen
3 “Para la antropología, la cultura es el sustantivo común “que indica una forma particular de vida, de gente,
16 del Carmen y la gran afluencia de personas que se reunían en las fiestas del Carmen, me surgió la motivación por hacer esta investigación.
Una de las preocupaciones como teólogo es la comprensión de la religiosidad popular, ya que muchas veces ha sido vista con suspicacia en la reflexión teológica, pues ha sido presa de malas interpretaciones y se ha mezclado con supersticiones y rituales esotéricos que la han marginado. Pero, si se parte de que la religiosidad popular tiene en su raíz la mayor intención de acercar al hombre con su Dios, los hombres han bebido de la religiosidad popular y han encontrado en ella el medio para acercarse a Dios, por medio de la intercesión de los santos o de la Santísima Virgen, como en el caso de la advocación del Carmen que se remonta a las tradiciones del profeta Elías en el monte Carmelo.
Es desde este marco que se formula la siguiente pregunta de investigación: ¿Qué perspectivas pastorales se deben estructurar para asumir una espiritualidad mariana desde la devoción popular a la Virgen del Carmen en el caso de Villa de Leiva?
1.4. JUSTIFICACIÓN
La religiosidad popular es un “imprescindible punto de partida para conseguir que la fe del pueblo madure y se haga más fecunda”.4
El hombre es un ser íntimamente religioso, sea cual sea su idea de Dios. En este sentido, busca dar respuestas a sus necesidades existenciales, en el campo de la religiosidad popular. Mediante el presente trabajo de investigación se pretende responder a la pregunta planteada anteriormente, surgida durante los años de experiencia de vida religiosa. Teniendo como base que la advocación de la Virgen del Carmen ha sido para muchos un canal de transformación que se da en el sujeto y debe partir luego de ese sujeto a la realidad que lo
4 Aparecida,
17 circunda, vemos cómo los gremios de conductores, militares, marineros y la gente del común, muchas veces de los estratos más sencillos, tienen en sus hogares o en sus lugares de trabajo algún objeto relacionado con la imagen de la Virgen como escapularios, llaveros, estampas, entre otros
Cuando se empieza a pensar lo religioso se parte de dos ideas fundamentales: Dios y el hombre, estos dos conceptos en la religión juegan un papel importante ya que a partir de
allí se empezó a recorrer el camino de la religión, entendida en su perspectiva fenomenológica que se va articulando en unos acontecimientos que se enmarcan en el espacio de lo sagrado para brindarle así su fundamento. En este sentido, se podría decir que la religión es fruto de una conducta especial en el hombre, que se ve determinada por sus comportamientos y su ubicación en el mundo. Así, sus diversos predicados inciden en la forma de actuar, teniendo como base el fenómeno. Esto es lo que se nos devela Mircea Eliade que sostiene que “el hombre encuentra sus manifestaciones de lo sagrado en todo lo que ama, necesita y siente”5. Podemos afirmar entonces que este hecho de lo sagrado surge
debido a que el hombre está abocado a la grandiosidad que rodea toda su existencia, sin importar su ideología o cultura.
Pero frente a esto también se ha de decir que la reciente reflexión del episcopado latinoamericano en Aparecida dio grandes avances sobre la religiosidad popular, la cual le da el lugar adecuado para realizar desde allí una reflexión. En el numeral 262 nos encontramos con que:
Es verdad que la fe que se encarnó en la cultura puede ser profundizada y penetrar cada vez mejor la forma de vivir de nuestros pueblos. Pero eso sólo puede suceder si valoramos positivamente lo que el Espíritu Santo ya ha sembrado. La piedad popular es un ‘imprescindible punto de partida para conseguir que la fe del pueblo madure y se haga más fecunda’. Por eso, el discípulo misionero tiene que ser ‘sensible a ella, saber percibir sus dimensiones interiores y sus valores innegables’. Cuando afirmamos que hay que evangelizarla o purificarla, no queremos decir que esté
5 Fraijó,
18 privada de riqueza evangélica. Simplemente deseamos que todos los miembros del pueblo fiel, reconociendo el testimonio de María, traten de imitarla cada día más6.
De igual manera vemos que la espiritualidad es una “parte de la teología que estudia el dinamismo que produce el Espíritu, en la vida del alma: cómo nace, crece, se desarrolla, hasta alcanzar la santidad a la que Dios nos llama desde la eternidad y trasmitirla con la palabra, el testimonio de vida y el apostolado eficaz”7. Adicionalmente, hemos de tener
presente que la espiritualidad, según su fundamentación bíblica, es:
Los que viven según la carne, desean lo carnal; más los que viven según el espíritu, lo espiritual. Pues las tendencias de la carne son muerte; mas las del espíritu, son vida y paz, ya que las tendencias de la carne llevan al odio a Dios: no se conforman, ni se conforman al querer de Dios; así, los que están en la carne, no pueden agradar a Dios. Más ustedes no son de la carne, sino del espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en ustedes. Rm 8, 5-9.
La espiritualidad es la vida misma según el espíritu que nos acompaña, que habita en nuestra existencia. Espiritualidad no hay sino una, la del hombre. Bien lo expresan Pedro Casaldaliga y José María Vigil cuando afirman que: “la espiritualidad no es patrimonio exclusivo de personas especiales profesionalmente religiosas, o santas, ni siquiera es privativa de los creyentes. La espiritualidad es patrimonio de todos los seres humanos. Más aun, la espiritualidad es una realidad comunitaria, es la conciencia y la motivación de un grupo, de un pueblo. Cada pueblo tiene su cultura y cada cultura tiene su espiritualidad”8
.
Con estos presupuestos es que quiero emprender esta tarea, traspasando los límites meramente descriptivos y sopesándolos con una argumentación teológica, que nos dé como resultado, una aproximación a la pregunta planteada.
6Aparecida,
Documento conclusivo 124.
7 Rivero,
¿Qué es espiritualidad?, 1.
8
19 1.5 OBJETIVOS.
1.5.1 OBJETIVO GENERAL:
Identificar las perspectivas pastorales de la espiritualidad mariana en el caso de la religiosidad popular del Carmen en Villa de Leiva, a través de un análisis narrativo de la realidad.
1.5.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1. Analizar la religiosidad popular a través de un análisis descriptivo de un relato de la práctica religiosa de la Virgen del Carmen, en el santuario de Villa de Leiva durante las fiestas del 16 de julio.
2. Establecer los fundamentos teológicos de una espiritualidad mariana en la devoción de la Virgen del Carmen.
20
1.6MÉTODO
1.6.1 Explorando el camino de una teología del testimonio9.
Abordar teológicamente los testimonios o, dicho de otra manera, abordar una teología de testimonio, como lo pretendemos, nos sitúa en medio de procesos que verifican la novedad del acontecer del Dios de la vida de José del Carmen y por ende, en hombres y mujeres que llegan al santuario de Nuestra Señora del Carmen. Se presenta entonces una revelación evidenciada y validada a partir de los testimonios mismos10. Éste es el caso vivido en Villa de Leiva donde se mostró con mucha claridad que este testimonio condensa toda una riqueza para el estudio y la reflexión teológica.
1.6.2 Componentes del testimonio
En el plano semántico del término, el testimonio contiene elementos y características que le dan su propio significado. Estos elementos fundamentales que lo configuran son el testimonio y el testigo.
El testimonio como tal comporta, en primer lugar, un carácter de sentido que lo hace casi empírico. Es el resultado de la relación que hace el testigo de lo visto u oído de un
acontecimiento. En otras palabras, es la concreción del hecho sucedido por medio de una narración, pues trasporta las cosas vistas al plano de las cosas dichas. Ejemplo de ello lo encontramos en el relato de José del Carmen, una historia biográfica que representa la fe de
9 Este texto fue elaborado por el grupo de investigación Synetairos, en el cual se trabaja con comunidades y
grupos donde cada uno de los integrantes hace pastoral. En donde se trata de hacer memoria y lectura -en dichas comunidades- del acontecer de Dios en la historia, por medio de los relatos que cada una de las personas va narrando y en donde se va infiriendo el leguaje teológico de estos relatos. Por lo tanto, quiero dejar claro que este escrito ha sido adaptado a la lectura del relato de José del Carmen, en donde se evidencia la espiritualidad mariana subyacente en la devoción popular.
10 Cfr., Ricoeur,
21 hombres y mujeres que han dejado sus experiencias plasmadas como testimonio de vida, frente a su relación con la Virgen del Carmen:
Ésta es mi historia sobre la Virgen del Carmen y todo lo que Ella ha hecho en mi vida, y en mi familia. Es que definitivamente me pongo a repasar cada momento de mi vida y veo que la Virgencita me acompaña en todo momento, en mi trabajo, en mi vida de familia, en lo que he podido conseguir, hasta el nombre mío le pertenece a Ella. Es por esto que yo durante las fiestas me dedico a Ella y, gracias a Dios, mis hijos y mi esposa me apoyan en todas las actividades que realizo y me acompañan a la fiesta11.
El fragmento anterior expresa como aquello que ha sido visto y oído es ahora expresado y narrado por aquél que ha sido testigo de los hechos. Trascurre de esa manera el paso de lo visto y oído al plano de la exteriorización por medio de lo articulado como narración.
El testigo, dentro del testimonio como tal exige el reconocimiento de algo más que la mera narración de un hecho. Se trata de identificar, por consiguiente, el sentido que tiene y el papel fundamental que juega quien hace la relación del acontecimiento, exteriorizado y expresando lo sucedido como narración. En principio, el testimonio supone como mínimo dos personajes: aquél que testimonia lo que ha visto y oído y aquél que lo recibe. De esta manera, el testimonio se inscribe en el ámbito de una relación dual sobre unos determinados hechos. Pero la principal acción recae en el testigo, pues sin el testigo, el testimonio en sí no tendría ningún sentido.
Soy José del Carmen, nací en villa de Leiva, Boyacá, hace 49 años… Ésta es la fe de mis viejos y desde que la conocí y me consagraron a Ella nunca la he dejado de invocar o de rezarle; tanto así que tengo una imagen hermosa que me compré hace unos años de Ella y la tenemos en el cuarto donde dormimos. Cuando me levanto o me voy acostar en las noches le digo: ‘Virgencita del Carmen, bendice y acompáñame en este problema’ y eso sí, le doy gracias todos los días por las cosas bellas que me regala, entonces le rezo un Padre Nuestro, un Avemaría o a veces rezamos el rosario, mi esposa y yo; eso sí, no siempre porque a veces llego muy cansado de los viajes o de trabajar, pero durante su novena no me pierdo ni uno12.
11
Véase relato de José del Carmen, 43.
22 La narración se convierte entonces en el contenido del testimonio que ahora, en segundo plano, es expuesta a la luz y exteriorizada ante un oyente que la acoge. Lo narrado pone en juego la conciencia misma del testigo. El testigo se encuentra en un compromiso que le significa asumir un riesgo sobre sí mismo y a su vez sobre lo que ha testimoniado. Pues el testimonio comienza a formar parte de algo diferente. Deja de ser una simple narración para convertirse en testimonio de un corazón, es decir, de un componente en el que el testigo no sólo compromete sus palabras, sino también su propia vida y, en ese sentido, su vida pertenece al destino de lo verdadero.
La realidad que viven las personas durante las fiestas del Carmen en Villa de Leiva está contada a través del testimonio de José del Carmen, que con sus expresiones y gestos, llegan a convertirse en signo de sentido y esperanza para quienes lo escuchan. En ese orden de ideas, el sentido del testimonio se invierte; el término y el contenido del testimonio ya no designan una acción de palabra, sino que la acción se carga de entidades, es decir, se objetiva y se hace real. Lo oral deja de ser narración y se convierte en acción. Semánticamente, según Ricoeur, “el testimonio es la acción misma en tanto atestigua en la exterioridad al hombre interior mismo, su convicción, su fe”13. En fin, la palabra deja ver su contenido por medio de acciones reales y objetivas.
Como consecuencia, el testimonio comporta un compromiso no sólo de palabras, sino de hechos que sostienen la palabra exteriorizada. Con el testimonio emitido por el testigo, en nuestro caso José del Carmen, en último término se dilata el contenido de una confesión de fe que viene luego a convertirse en una narración.
1.6.3 Hermenéutica del testimonio
¿Por qué la hermenéutica del testimonio? Porque no basta el testimonio como tal, se quiere su interpretación. Significa que desde la teología, la hermenéutica adquiere un carácter distinto y pasa a situarse en el plano de lo testimonial. Una teología del testimonio adquiere
13 Cfr. Ricoeur,
23 otro significado que permite comprender, de otro modo, el sentido de la acción de Dios en la historia del hombre, en la forma como ellos y ellas hacen consciente el paso salvador de Dios en sus historias.
Para Ricoeur, el interés que tiene cuando habla de hermenéutica consiste en indagar, desde la comprensión filosófica, si es posible encontrar, en los actos contingentes, el atestiguamiento de que lo injustificable esté presente aquí y ahora. En otras palabras, si en un momento de la historia se puede captar el carácter de lo que él llama absoluto. A juzgar por el sentido mismo de la hermenéutica, el testimonio tiene un efecto de doble sentido. Es decir, el testimonio “es un acto de la conciencia de sí mismo sobre ella misma y un acto de la comprensión histórica sobre los signos que el absoluto entrega de sí mismo”14. Este
juego de palabras hace parte de un nivel más profundo de la hermenéutica filosófica que no nos corresponde desarrollar aquí, pero nos introduce al tema de lo que es la dialéctica de sentido, es decir, a la comprensión que el testimonio exige de sí mismo y hace que sea interpretado.
El testimonio resulta entonces, ante todo, un acto de la conciencia, esto es, un acto interno y propio de una persona; pero, al mismo tiempo, es una narración, una confesión y una manifestación. Así pues, podríamos concluir este primer momento interpretando tres elementos importantes para una teología del testimonio. En primer lugar, la profunda capacidad sensible que llevó a José del Carmen a comprender la realidad de otra manera y, por ende, a darle un giro total al sentido de su vida, En segundo lugar, la capacidad de releer su historia a la luz de una realidad que conmovió todos los componentes de su estructura humana, y lo condujo a resignificar el sentido de la vida, bajo la luz maternal de la Madre de Dios. Por último, el momento mismo de la acción. Es decir, no sólo se dio una relectura de la historia personal y una nueva interpretación a las situaciones a las que se ve abocado en su cotidianidad, sino que asumió una posición radical de acción que hoy puede leerse como testimonio en la espiritualidad mariana, subyacente en la devoción popular.
24 1.6.4 Teología del testimonio, testigo y memoria histórica como una proclamación15
El testimonio de José del Carmen en las fiestas de la Virgen del Carmen no sólo presenta lo que el testigo ha visto u oído, sino que su narración nos transporta a los acontecimientos, a la memoria a través del tiempo, para comprender cómo fue el proceso, cómo el testigo hace suyo estos hechos y cómo luego puede proclamarlos y divulgarlos. En palabras de José del Carmen:
La Virgencita me ha acompañado en todos los momentos de mi vida, desde niño hasta ahora que soy padre de familia y trabajo como conductor. Ella siempre me acompaña, muy en especial en los viajes; me ha librado de todo mal y peligro que a diario debemos enfrentar los conductores por las carreteras donde, en el día o en la noche, debemos transitar… Son tantos los motivos que me llevan a querer a la Virgencita del Carmen que a veces me vuelvo obsesivo con Ella, creo que por ser la madre de nuestro Señor Jesús y nos la dio a los hombres por madre nuestra para que nosotros la amáramos y la respetáramos aquí en la tierra. Además, Ella me socorre, me auxilia y me fortalece en todos los momentos de mi vida, familiar, laboral y personal16.
Nos adentramos en una inicial justificación teológica del testimonio, primero en la apropiación y luego en la proclamación donde encontramos el sentido teológico, kerigmático y profético tanto de los testimonios mismos como de los testigos17. De esta manera, el testimonio se constituye de dos momentos: uno que alude a lo interior, la profundización, en el que el testigo se hace testigo de lo trascendente y éste es el hecho que le permite que él pueda dar testimonio. Y en un segundo momento, que nos habla de lo exterior, en el cual se hace necesaria la expresión, la manifestación del testimonio, representadas en la fiesta, la novena, la pólvora, los desfiles y hasta las verbenas populares.
Estos elementos constitutivos permitieron abordar el testimonio en el equipo investigativo como herramienta y como proceso teológico. Comprender en primer momento en el interior de las mismas personas y de la comunidad la exigencia que se da en el encuentro con la
15 Para comprender mejor este apartado es necesario remitirse a las encuestas realizadas en el trabajo de
campo en las fiestas de la Virgen del Carmen, anexos, 118.
16
Véase relato de José del Carmen, 31.
17 Cfr. Ricoeur
25 imagen de la Madre de Dios y, por consiguiente, con su hijo Jesús. Y, por otro lado, la experiencia exterior, como manifestación de la vida del testigo en la historia, a través de su palabra, de sus acciones18. El testigo como narrador no tiene simplemente una responsabilidad con la palabra que enuncia, sino que el testigo puede dar testimonio porque ha sido elegido para proclamar un mensaje, es decir, tiene una misión.
En conclusión, se puede inferir que estos aspectos quieren insistir aún más en el sentido profético y kerigmático del testimonio19. Desde esta perspectiva el testimonio no pertenece al testigo. Ser testigo no es una acción individual. El testimonio se convierte en un compromiso que no tiene que ver con la explicitación de la veracidad de los hechos, sino con el destino final de la verdad. Así, el testimonio es la acción misma en tanto que presenta en la exterioridad al ser humano interior en sus convicciones profundas, no como palabra individual, sino comunitaria. No sólo en responsabilidad con lo que se enuncia, sino con lo que se hace. No sólo para hablar verdad sino para direccionar y dar sentido a la verdad. Para tejer con quien escucha el testimonio confianza, comunidad, memoria. De esta forma, el testimonio surge como intermediario de las acciones históricas, en medio de su cotidianidad, donde hace visible y palpable los acontecimientos internos que lo llevan a expresar esta acción que lo hace salir de sí e ir en busca del trascendente.
En nuestro caso, esto se aborda de la siguiente manera:
1. Hacer un análisis descriptivo a partir del relato de la religiosidad popular de la Virgen del Carmen en Villa de Leiva contada por sus protagonistas (testimonial).
2. A) Desarrollo histórico de la devoción de la Virgen del Carmen. B) La religiosidad popular en el contexto colombiano.
C) La espiritualidad mariana subyacente de la devoción popular (crítico-hermenéutico).
18Cfr. Ricoeur, Texto testimonio y narración, 14-16.
26 3. Perspectivas pastorales para un acompañamiento de la espiritualidad mariana, en el
27 CAPÍTULO I
2. 0 LA PROMESA DE UN ENAMORADO: TESTIMONIO DE VIDA
A continuación se encuentra el relato de José del Carmen, un testimonio de vida en el que se narra la experiencia de fe de un hombre sencillo que desde niño su fe a girado en torno a María, bajo la advocación de la Virgen del Carmen. Un hombre enamorado de esta advocación que refleja en su historia de vida las manifestaciones de muchos hombres y mujeres que como él, con actos sencillos y devocionales expresan su reconocimiento de Dios en la acción maternal de María, como camino para llegar su hijo Jesús.
2.1 Historia personal y familiar de José del Carmen.
28 a sembrar papa, a ordeñar las vacas, a picarle cuido a los animales, hasta que mi papá me envió para Medellín, a Monticelo que es el seminario menor de los padres carmelitas. Allí estudié el bachillerato junto con mi hermano y estuve cuatro años. Hice hasta noveno de bachillerato y me vine para Villa de Leiva a buscar trabajo. Estuve como cinco meses en la finca y un día que vine al pueblo y le pedí trabajo como ayudante de un camión a don Antonio Montaña y empecé a trabajar como ayudante. Durante tres años viajábamos llevando verduras a Bogotá, traíamos carga de Cartagena, de Buenaventura. Durante esos viajes aprendí a manejar carro. Cuando ya estaba experto en manejar el camión, el dueño del carro me lo dio para que lo trabajara yo y con juicio y dedicación fui ahorrando y después de cinco años se lo compré; después con el tiempo me compré otro.
Un día de descanso conocí a Mónica, que es hoy en día mi esposa. Fuimos novios durante tres meses, hasta que le propuse matrimonio. Nos casamos por la mañana y salimos los dos a viajar. Vivimos unos años en Bogotá hasta que nació la niña. Como ella se sentía sola, se vino para Villa de Leiva y ahí nació el niño. Cuando la niña tenía ocho años y el niño cinco, me compré una casa en Bogotá y nos fuimos a vivir allí. Gracias a Dios ahora vivimos más cómodos. Marcela está en tercer semestre de medicina en la Nacional; ella es muy inteligente y es parecida a mí, alegre, trabajadora, luchadora, se le mide a todo. En cambio Alejandro es más serio, le gusta la música, el teatro, se la pasa viendo películas, quiere estudiar comunicación social.
29 Mis padres son de cuna humilde, ellos no estudiaron pues mi abuelo puso a trabajar a mi papá desde muy niño y mi madre debía ayudar en la casa a mis abuelos. Ellos se casaron muy jóvenes; mi mamá tenía cómo 14 años y mi papá 16. Con el tiempo y ambos trabajando en fincas vecinas compraron la tierrita en Llano Blanco. Mi papá se llama Justiniano Sierra y tiene 75 años y mi madre María del Carmen Montaña; ella tiene 70 años. Ellos son dos viejos que lucharon juntos, se sacrificaron y nos sacaron adelante; nos enseñaron a ser honestos, sinceros, de corazón puro, a ganarnos el pan de la mesa con el sudor de la frente. Ellos no se quejaban por nada, todo lo cultivaban en la finquita. Mi papá siempre fue muy responsable, nunca lo vimos con mujeres, o borracho armando peleas, siempre estaba en casa, salía al pueblo a mercar. Y mi madre en el hogar, siempre alegre, sonriente, vivía feliz allí en su casita, cuidando a sus hijos y a su esposo. Ahora que ya están mayores y los achaques de la edad los afectan se han venido para la Villa, ahí tienen su casita propia, y siguen felices como siempre lo han sido.
Yo tengo cuatro hermanos: Belisario que es el mayor y vive en la finca que teníamos, con su esposa y sus tres hijos. Después sigue José Jesús, que vive en Tunja; ese sí estudió para ser abogado en la universidad, y trabaja en la Gobernación. Ese también se casó y sólo tiene un hijo que ya está en la universidad. Yo soy el tercero, vivo en Bogotá, me casé, tengo dos hijos. Y por último, la niña, Carmen Alicia, vive aquí en Villa de Leiva, al lado de la casa de mis papás; ella tuvo un hijo, pero el papá de él se murió de un cáncer hace mucho tiempo cuando el niño estaba pequeño.
2.2 Antes de las fiestas de la Virgen del Carmen y el origen de su nombre.
30 Pues vea que la Virgen hizo el milagro porque después de eso yo me recuperé de esa enfermedad. Además me acuerdo que mi papá estando muy niños nos inscribió a mis hermanos y mí en la cofradía del Carmen. Para hacernos hermanos de la Virgen y nos impusieran el escapulario y tener la patente de la Virgen.
Lo de las cofradías es que hay ya como una institución que los laicos se escriben como hermanos de la Virgen, reciben una patente con el nombre y la fecha de inscripción, reciben el escapulario y aquí en Villa de Leiva se le pide que un padre carmelita se los ponga la primera vez. Y cuando se le acaba tiene que cambiárselo. Y cada año la gente trae una limosnita pequeña, lo que pueda, para ayudar al culto a la Virgen. Y desde el momento de la inscripción, es decir, ellos se sienten hermanos de la Virgen, se les da una patente y se les explica en qué consisten esas obligaciones como cristianos, en qué consiste el amor a la Virgen y qué se exige en su vida familiar y personal y ellos ya se sienten como parte del Carmelo e incluso los padres le enseñan a sus hijos eso, los escriben. Es pues una cosa que se va perpetuando20.
Yo siempre le dije a mi papá que quería cargar la Virgen y él me decía ‘cuando seas grande y tengas fuerza, te dejaré ese puesto mijito’. Y así crecí esperando ese día en que pudiera cargar la Virgen. Me acuerdo también que el 16 de julio hicimos la Primera Comunión los cuatro, eso fue en la misa de las seis de la mañana. Mi papá siempre buscaba que todo fuera en la fiestas del Carmen, hasta la ropa que estrenábamos nos la compraba para esa fecha pues los dos viejos son muy amantes a la Virgencita, ellos heredaron esa fe a la Virgen de mis abuelos.
20 Véase entrevista principal # 1,
31 Además, la Virgencita me ha acompañado en todos los momentos de mi vida, desde niño hasta ahora que soy padre de familia y trabajo como conductor, Ella siempre me acompaña, muy en especial en los viajes; me ha librado de todo mal y peligro que a diario debemos enfrentar los conductores por las carreteras donde, en el día o en la noche, debemos transitar. Vea que una vez trayendo una carga de Buenaventura, por la línea nos paró la guerrilla, eran como las siete de la noche y empezaron a bajar la carga para quemarnos las tractomulas. En ese momento invoqué a la Virgencita del Carmen y vea que no alcanzaron a quemármela, pues llegaron y me bajaron del carro y en ese momento les dieron orden de que no quemaran más carros y me salvé de que me quemaran el carrito y de perder la carga. Es que si le contara todo lo que Ella ha hecho en mi vida, aquí amaneceríamos; Ella ha sido muy buena conmigo, vivo agradecido con mis padres por haberme puesto José del Carmen, pues es un orgullo llevar su nombre y me siento un hijo a la cual Ella protege y quiere. Son tantos los motivos que me llevan a querer a la Virgencita del Carmen que a veces me vuelvo obsesivo con Ella, creo que por ser la madre de nuestro Señor Jesús y nos la dio a los hombres por madre nuestra para que nosotros la amáramos y la respetáramos aquí en la tierra; además Ella me socorre, me auxilia y me fortalece en todos los momentos de mi vida, familiar, laboral y personal. La protección, el acompañamiento a la hora de la muerte y las almas del purgatorio, además es una Virgen. Yo no sé que tiene, Ella con su
escapulario, vea los conductores dan la vida por Ella, y en todo rincón de Colombia allá
está la Virgen y allá hay fiesta el 16 de julio. Es una Virgen que llega mucho a la vida21.
2.3 Fiesta de la Virgen del Carmen.
Este año la comunidad de los padres carmelitas me invitaron a una reunión en el mes de mayo para coordinar junto con ellos La fiesta de la Virgen del Carmen, que se lleva a cabo
21 Véase entrevista principal # 1,
32 aquí en Villa de Leiva del 14 al 17 de julio. Lo que se pretendía en esa reunión era describir cada una de las actividades que se realizan durante estos días y designar las funciones de cada uno de los organizadores. A esta reunión asistimos los representantes del gremio de conductores, que en este caso soy yo. El señor Campo Elías Espitia, encargado de coordinar el gremio de los constructores, electricistas y ebanistas. El señor Fernando Borja, representante de los cargueros. La señora Mariela Peña, que trabaja en el almacén de los padre; ella es la secretaria de la comisión de las fiestas de la Virgen del Carmen, que organiza la alcaldía. El comandante de la Estación de Policía. La hermana Inés, priora del convento de las carmelitas y los padres Alonso Salgado, superior de los padres carmelitas y el padre Arcesio Escobar. Nos invitaron a celebrar las fiestas con la mejor disposición y entrega para que estas fiestas no se nos queden solamente en un espectáculo más, sino que se vea todo el amor y la entrega de cada uno de los participantes durante los actos religiosos y las manifestaciones de afecto que se hacen durante las fiestas. Además para que los peregrinos que nos acompañaran en estas de fiestas, se lleven una palabra, un gesto de esperanza en medio de tantas situaciones difíciles que viven muchas de las personas que vienen al Carmen. Nos reunimos dos o tres veces antes de las fiestas; en cada reunión repasábamos día por día lo que se iba a realizar y la logística de cada acto, para que este año haya más organización y seguridad para los peregrinos que vengan al santuario de la Virgen del Carmen.
La fiesta va del 14 al 17 de julio. El 14 de julio es el día del gremio de los trasportadores. Este día empieza con una alborada a las cinco de la mañana, después el rosario de aurora y la misa de la novena. Luego la misa de los trasportadores a las 9.00 am y a las doce el repique de campanas. Por la tarde a las 6.00 pm es el desfile de las carrozas por el pueblo, luego se bendicen los carros a las 8.00 pm en la plazuela del Carmen y ahí se ofrece un espectáculo de juegos pirotécnicos. Y por último, la verbena en la plaza del pueblo.
33 padre predicador de las fiestas. Luego se sale con la imagen de la Virgen por las calles del pueblo y se deja en la capilla grande de Mamá Linda Renovada.
El 16 es la fiesta central de la Virgen del Carmen. La fiesta comienza a las 5.00 am con una alborada, luego el rosario de la aurora a las 5.30 y la misa de la novena. Durante todo el día hay misas casa hora hasta las 6.00 de la tarde; de igual manera hay confesiones todo el día. A las 11.00 es la misa solemne de la fiesta que la preside el obispo de la Diócesis de Chiquinquirá; terminada la misa se sale con la imagen de la Virgen en procesión por las calles del municipio. Durante todo el día los hermanitos del Carmen están pendientes de las bendiciones de los carros y de los objetos religiosos; también están pendientes de recibir las intenciones de las misas y las salves que piden los peregrinos. A las 6.00 de la tarde está la procesión de carros y motos por el pueblo, luego llegan a la plazuela del Carmen y allí los del gremio de constructores, ebanistas y electricistas ofrecen un espectáculo de juegos pirotécnicos y por último, la verbena en la plaza principal.
El 17 de julio es el último día de la fiesta de la Virgen del Carmen. Éste es el día del gremio de los ebanistas, constructores y electricistas. A las 11 de la mañana es la misa solemne en honor a ellos, luego se hace la última procesión con la imagen de la Virgen del Carmen. Esta última es más larga y se demora un poco, casi dos horas. Después se llega con la imagen a la puerta del monasterio, allí se le hace un homenaje de despedida, se le dan sus últimas palabras, se canta la salve y se ingresa la imagen y se cierra la puerta del monasterio. Con este acto se terminan cada año las fiestas de la virgen del Carmen.
2.4 Durante la novena en honor a la Virgen del Carmen.
34 salimos con una imagen de la Virgen pequeña, a llevarla a la casas, mientras vamos en esta procesión, “hay voladores, pólvora para animar el rosario. De nuevo se reza el Santo Rosario como el día anterior”22
. Se reza el Santo Rosario, se tiran voladores, se canta a la
Virgen y cuando se llega a la casa, se puede notar la alegría de las personas que la reciben.
Uno de esos días la llevan a la casa de mis papás; ese día arreglamos un altarcito para Ella y está toda la noche con nosotros. Es algo significativo para mis viejos, pues ya hace como diez años que llega la Virgencita a la casa; casi siempre es el tercer día de la novena que Ella va. Mi papá, aunque está ya muy mayor, consigue la mejor pólvora en Chiquinquirá para ese día. En la casa cuando llega, eso es una fiesta para nosotros; mi hermana, mi esposa y los chinos míos, junto con los de mi hermana, se encargan de arreglar el altar y la puerta de la casa, para que cuando Ella llegue encuentre bien bonita la casa. El anda de la Virgen del Carmen está decorada y cada casa hace un altar para poner la Virgen cuando llega a la casa”23
. Al otro día empieza el rosario desde la casa hasta el Carmen. Por la
mañana, a eso de las 5.00 a.m., se les ofrece a las personas que vienen tinto o aromática, luego empiezan a rezar y bendicen la casa y salimos para la misa de seis. Esa visita es muy hermosa y vivimos muy agradecidos con los padres carmelitas que nos llevan la Virgen a la casa de mis papas, pues ellos están ya mayores y no es fácil conseguir un cupito, pues hay familias que ya tienen muchos años de llevar la Virgen a sus casas y no sueltan esa tradición.
Para la fiesta de la Virgen del Carmen mi mamá y mi hermana se venían para el pueblo antes de iniciar la fiesta de la Virgen para participar en la novena y en los rosarios, donde se lleva la Virgen a las diferentes casas. Mi papá y el resto de los hombres llegábamos para la fiesta de los trasportadores el 14 de julio, pues no podíamos dejar la casa sola. Los días que estábamos en el pueblo, el ranchito lo cuidaba una vecina, para que no dañaran el cultivo y
22 Véase diario de campo,
anexo 5,139.
35 darle de comer a los animales. Cuando el 16 de julio caía en semana muchos vecinos nos pedían el favor de pagarles las salves, la hermandad y las intenciones de la misa.
2.5 Día del transportador
Cuando yo empecé a trabajar con el padrino, estábamos por el mes de abril más o menos y él me habló de participar en el gremio de los conductores para comenzar a preparar el homenaje que le hacen los conductores a la Virgen del Carmen. Yo me entusiasmé mucho porque a la Virgencita del Carmen la quiero mucho y hablamos con el padre Veremundo, para empezar a recoger los fondos para hacerle la fiesta de los conductores a la Virgen; esto hace ya 24 años y cada año nos reunimos los transportadores para coordinar todo lo relacionado con la fiesta de la Virgen. A pesar de que viva en Bogotá, ellos saben que yo participo y colaboro con la organización. Hace dos años me nombraron como presidente del gremio de conductores que participan en la fiesta. Mi función es coordinar la pólvora, el desfile, los recordatorios, que son los botones, estar pendiente del modelo de carroza, porque cada año la cambiamos; después hay que venir hablar con los padres carmelitas para la misa del gremio y organizar también el programa para ese día, ya que se tienen también actos civiles, con la alcaldía y en la plaza principal hacemos una verbena en honor a los conductores.
36 trasportadores de Villa de Leiva; luego se ofrece un almuerzo con los integrantes del gremio, y por la tarde es la procesión que sale de Ritoque24 a las afueras de la Villa. Allí el año pasado le hicimos una gruta a la Virgen, pues es camino obligado para salir de la villa; esta gruta la hicimos en honor de todos los compañeros conductores que ya murieron. A esta hora salimos de allí y vamos por todo el pueblo con todos los carros que nos acompañen; el desfile lo inicia el carro de bomberos, después van las motos y luego todos los carros. Se hace una carroza que es donde va la imagen del Carmen y cada año le vamos variando el modelo.
En el recorrido tiramos voladores, hacemos sonar las sirenas o los pitos de los carros para que la gente sepa que es la fiesta de la patrona de los conductores. Cuando llegamos a la plazuela del Carmen, los padrecitos del Carmen, nos bendicen los carritos y luego hacemos los juegos pirotécnicos, y pues para rematar, se ofrece una verbena en la plaza principal. Para esa fecha traemos una orquesta bien buena para rematar el día y para que nos amenice bien bueno, porque este día debe ser el mejor. Esta tradición ya lleva cincuenta años, que cumplimos este año y pues va hacer por lo alto esta fiesta, hasta estamos rifando un carro para este año para recoger más fonditos, pues la situación económica está complicada y por cumplir estos cincuenta años vamos hacer un homenaje a todos los que han sido gestores y han participado de esta tradición.
Por ejemplo, este año tenemos tres carrozas que van a salir en el desfile de la Virgen del Carmen, pues como le dije, este año queremos fajarnos con la celebración, porque ya llevamos cincuenta años de tradición, que nos dejaron algunos amigos conductores que han fallecido. Fueron ellos quienes sacaron adelante este día y no podemos perder la tradición. Por ejemplo, el padre Veremundo era un padre que nos impulsaba para rendirle este
37 homenaje a la Virgen del Carmen. Él nos reunía, nos decía cómo debíamos organizar esta celebración y él junto, con otros amigos, le dieron forma a la celebración que tenemos hoy.
2.6 Salida de la imagen de la Virgen del monasterio
El 15 de julio a medio día, como es ya tradición familiar, vengo con mi familia, mis papás, las familias de mis hermanos a la salida de la Virgen, pues mi papá nos dejó a mis hermanos y a mí ese legado de ser cargueros:
38 Virgen treinta, cuarenta o cincuenta años y cuando están muy envejecidos, ya están pensando en la sucesión de la familia; entonces ahí aparece el hermano, el sobrino, el hijo, el nieto y se presenta, éste es mi remplazo. Y para ellos es sagrado venir a cargar la Virgen, unos tienen los palos marcados porque no quieren que nadie se los quite y es un fervor grandísimo25.
Pues mi papá heredó ser carguero también, entonces todos esperábamos afuera a que abrieran la puerta y ver la “Mechudita”26 y llevarla en el anda por todo el pueblo. Es una emoción muy grande cuando abren esa puerta y se ve “la Mechudita” toda bien arreglada.
Lo cierto es que las hermanas guardan una imagen muy bella de Virgen con un niño que parece que va a saltar de los brazos de la Virgen, es muy simpático. Las hermanas adornan muy bien la imagen, de hecho ellas se van turnando y se nombra un grupo de religiosas de clausura contemplativas para adornar el anda de la Virgen como llaman ellas adornar el anda de la Virgen, y la adornan de una manera preciosa27.
En ese momento entramos los cargueros, y la sacamos hasta la puerta, después un padre carmelita da el sermón de bienvenida, “Tanto en la salida como en la entrada, hay unas palabras de bienvenida y salida, a cargo del padre Jorge Humberto Machado, que predico el triduo en honor a la Virgen del Carmen”28 y terminado eso, salimos con la procesión por las
calles del pueblo, esta procesión la anima la banda sinfónica del Carmelo, se llevan estandartes de la Virgen, le damos la vuelta a la plaza y después la dejamos en la Iglesia del Carmen para que los peregrinos la saluden.
25 Véase entrevista
principal # 1, anexo 3, 120.
26 Mechudita es un apelativo de cariño que le tienen a la imagen de la Virgen del Carmen, porque su cabellera
es bastante larga.
27Véase entrevista principal, # 3,
anexo 3, 124.
28 Véase diario de campo # 7,
39 2.7 16 De julio día de la Virgen del Carmen
El 16 de julio por la mañana, empezamos el día con el rosario de aurora, después paso al camarín del Carmen a saludarla y prenderle una vela con mi esposa y mis dos hijos, a quienes trato de trasmitirles la fe en la Virgen del Carmen. Ésta es la herencia que nos dejaron los viejos y gracias Ella nunca nos ha faltado nada y cuando hemos estado en peligro, nos ha protegido siempre. “Una familia trae un ramo de rosas, y se paran en actitud de oración, después de estar al frente de la imagen se persignan y dejan el ramo en el altar”29.
Este día venimos y le traemos un ramo de flores, rezamos en familia, me confieso y le encomendamos nuestro hogar, que a los chinos les vaya bien en el estudio, rezamos por la familia de mi esposa y pues yo le entrego mi vida y mis carritos, para que siempre me vaya bien en el trabajo. A mis abuelos, al igual que a mis padres no les faltaba el escapulario, rezaban por la noche el rosario, compraban la imagen de la Virgen y la llevaban para la casa, cada año llegaba una imagen nueva y aun lo hacen.
Luego de estar en el camerino del carmen30, vamos y pagamos la misa, las salves que rezan los hermanitos. Allí nos dan la patente que consiste en una imagen de la Virgen que uno se lleva como recuerdo de la fiesta; así mismo, compramos escapularios para cada uno, pues yo no me lo quitó ni para bañarme y cada año lo renuevo; además compro unas imágenes de la Virgen y lo que vendan en el almacén para llevarle a los amigos de recuerdo. Después vamos y los hacemos bendecir de los hermanitos. Ahí mientras está uno en el
29
Véase diario de campo # 5. anexo 5, 141.
30 El camerino del carmen es el lugar donde esta la imagen de la Virgen del Carmen dentro del Templo, en el
40 almacén se encuentra con los amigos de la infancia, con personas que uno conoce, se hacen relaciones sociales; ya cuando son las nueve de la mañana me voy para mi casa me pongo la pinta, pues desde niño siempre aprendí a estar bien presentado para este momento.
Nos venimos todos para la misa de once que es la misa campal y la celebra el obispo. Terminada la misa salimos con la imagen de la Virgen por el pueblo; es la segunda procesión que se hace en su salida del monasterio y para cargar la Virgen en la procesión. Durante esta procesión es mucha la gente que asiste, pues participan de la misa de once y luego se quedan para hacer el recorrido por las calles del pueblo.
En las horas de la noche, a eso de las seis de la tarde, el gremio de los constructores, ebanistas y electricistas, que se agruparon hace como 24 años, al igual que el de los trasportadores, se encargan de hacer el desfile de la carroza de la Virgen del Carmen. Después que llegan a la plazuela del Carmen hacen sus espectáculos de juegos pirotécnicos, luego de terminar las vísperas a la Virgen del Carmen, se encargan de patrocinar la verbena popular.
2.8 Entrada de la imagen de la Virgen al monasterio
El 17 de julio a las once de la mañana se ofrece la misa solemne por el gremio de los constructores, ebanistas y electricistas. Terminada la misa, salimos con la imagen de la Virgen del Carmen por las calles del pueblo; esta procesión es más larga que las anteriores, pues es la despedida de la Virgen y uno puede notar la fe de la gente, se canta, se reza, a la Virgen le tiran confetis, bombas, para demostrarle a Ella que es la dueña y señora de Villa de Leiva. Y sus hijos de esta tierra quieren despedirla de la mejor manera, antes que entre de nuevo a su convento de donde salió hace dos días para estar con la gente que viene y vive en Villa de Leiva.
41 permitió celebrar con mi esposa, mis hijos, mis padres y mis hermanos su fiesta. Y el otro sentimiento es de tristeza, de nostalgia, cuando ya vamos llegando al monasterio y el padre hace las palabras de despedida a mí me dan ganas de llorar, pues Ella se entra allí a su monasterio y se lleva guardados todos los deseos, esperanzas y sufrimientos de las personas que han venido a verla. Es que es como cuando se le va a uno un ser querido que sabe que ya no lo volveremos a ver si no hasta dentro de cierto tiempo y lo queremos tanto que quisiera no se fuera. Así me sucede a mí, yo soy ahí parado escuchando las palabras del padre, pero con esa tristeza de que Ella se vaya y no la vuelva a ver y bueno ya cuando uno entra a la Mechudita en su monasterio y se cierra la puerta, pues nos abrazamos los cargueros, algunos lloramos, otros se van con sus familias y salimos todos del convento de las carmelitas para sus casa. Y uno se va con la esperanza que el otro año, si Dios quiere y Ella nos presta la vida, la volveremos a ver.
2.9 Después de la fiesta de la Virgen del Carmen
42 satisfechos. Pues el viernes antes de esta reunión nos reunimos los del gremio para evaluar estas fiestas y dar cuentas de lo que gastamos y lo que nos quedó para el año entrante, además había que gestionar los papeles del carro que se rifó. Mis colegas los trasportadores ellos expresaron que hubo orden en la celebración de la misa, que la procesión de la Virgen este año estuvo más organizada y que la verbena estuvo muy buena, pues se disfrutó en un ambiente familiar. Al representante de los cargueros le gustaron mucho las palabras que este año le dieron a la Virgencita; además recalcó que ellos ya se están organizando mejor para las procesiones. El padre Alonso nos recordó de nuevo la importancia de vivir las fiestas de la virgen del Carmen con toda la elegancia y devoción que Ella inspira en sus seguidores y de no convertir esos días en unos espectáculos donde la gente pierda el fervor y la devoción a la Virgencita del Carmen. Dicen por ahí que recordar es vivir y así me pasó a mí en esa reunión; me acordaba de cada una de los actos que se hacen, de las actividades que se llevaban a cabo durante la fiesta y lo mejor es saber que los peregrinos se fueron muy contentos de estas fiestas que se realizan con muchos amor, tanto por los padres y las monjas carmelitas, como por cada uno de los gremios y personas que se encargan de estas fiestas.
43 2.10 Conclusión
Bueno ésta es mi historia sobre la Virgen del Carmen y todo lo que Ella ha hecho en mi vida y en mi familia. Es que definitivamente me pongo a repasar cada momento de mi vida y veo que la Virgencita me acompaña en todo momento, en mi trabajo, en mi vida de familia, en lo que he podido conseguir, hasta el nombre mío le pertenece a Ella. Es por esto que yo durante las fiestas me dedico a Ella y gracias a Dios, mis hijos y mi esposa me apoyan en todas las actividades que realizo y me acompañan a la fiesta. Ésta es la fe de mis viejos y desde que la conocí y me consagraron a Ella nunca la he dejado de invocar o de rezarle; tanto así que tengo una imagen hermosa que me compré hace unos años y la tenemos en el cuarto donde dormimos. Cuando me levanto o me voy acostar en las noches le digo: ‘Virgencita del Carmen, bendice y acompáñame en este problema’ y eso sí, le doy gracias todos los días por las cosas bellas que me regala; entonces le rezo un Padre Nuestro, un Avemaría o a veces rezamos el rosario, mi esposa y yo; eso sí no siempre porque a veces llego muy cansado de los viajes o de trabajar, pero durante su novena no me pierdo ni uno.
44 CAPÍTULO II
3.0 HERMANEUTICA DE LA ESPIRITUALIDAD MARIANA EN LA DEVOCIÓN POPULAR, EN EL RELATO DE JOSÉ DEL CARMEN
3.1 Introducción
En el capítulo anterior encontramos el relato de José del Carmen, un hombre que cuenta su experiencia de fe en la devoción a la Virgen del Carmen, a través de los rasgos que caracterizan una religiosidad popular. Estas manifestaciones que encontramos en el relato de José del Carmen permiten hacer una reflexión acerca de la espiritualidad que subyace en la devoción de la Virgen del Carmen, pues su estilo de vida no sólo está marcado por unas prácticas concretas, sino que ponen en evidencia aquellos rasgos que suscitan la devoción a la Virgen del Carmen dentro de la religiosidad popular.
45 Villa de Leiva. El objetivo es poder comprender en su conjunto la hermenéutica que se evidencia en las diferentes manifestaciones que las personas le tributan a la Virgen María, muy en especial bajo la advocación de la Virgen del Carmen.
3.2La devoción de la Virgen del Carmen: una mirada
En el desarrollo histórico de la devoción a la Virgen del Carmen se ha de tratar el origen de dicha devoción, el origen del escapulario, su privilegio sabatino y por último, la entrada de dicha devoción a tierras latinoamericanas y su expansión en Colombia.
La devoción a la Virgen del Carmen remonta sus orígenes al monte Carmelo, en Haifa al norte de Israel. Probablemente lo más relevante de esta devoción es aquello que nos narra sobre la existencia de los primeros monjes de vida eremítica inspirados por el profeta Elías. “El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, quien en el siglo IX antes de Cristo defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. Inspirándose en la figura de Elías, surgió al Orden contemplativa de los ‘Carmelitas’”31
. En el monte Carmelo erigieron una capilla en
honor a Nuestra Señora. “Sobre la montaña a mano izquierda, en un lugar muy hermoso y sano, los eremitas latinos poseen un eremitorio: ellos se llaman hermanos del Carmelo y tienen allí una Iglesia dedicada a nuestra Señora; alrededor se encuentran fuentes milagrosas y bellas flores perfumadas”32. Más adelante aparece en el año 1282 la idea de
que la Orden fuera fundada en honor a la Virgen María, tomando el nombre de hermanos de la gloriosa Virgen María.
La dedicación de una capilla a Nuestra Señora ostenta su importancia como una orden que nace a los pies de la Virgen María, resaltando su matiz mariano como una comunidad con una orientación religiosa definida. Los primeros monjes, después de vivir en Tierra Santa como eremitas, emigran Europa hacia el año 1274, pasando a ser una Orden Mendicante,
31
Madre Adela, sctjm., Nuestra Señora del Carmen, 1.
32 Ortega,