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NIDAD 5. LA HISTORIOGRAFÍA GRIEGA.
Índice.
5.1. La Historiografía griega (Heródoto. Jenofonte. Tucídides). 5.2. Lecturas: Heródoto (Historias I, I); Tucídides (Guerra del Peloponeso I, I).
5.3. Textos: Antología, Apolodoro (II). 5.4. Morfosintaxis del pronombre relativo. 5.5. Étimos griegos.
APÉNDICE.
Actividades complementarias.
5.1. La Historiografía griega (Heródoto. Tucídides. Jenofonte).
5.1. Características del género..
5.1.1. Definición y orígenes de la Historiografía: los logógrafos.
La Historiografía es la ciencia que se encarga de recoger e interpretarlos hechos históricos del pasado. Como otros géneros literariostiene sus orígenes en Grecia. Concretamente la historiografíagriega nace en Jonia a finales del siglo VI a.C. La aparición de la historiografía está relacionada con el desarrollo de la filosofía y el pensamiento racional que se produce en esta época.
Es entonces cuando en Asia Menor los griegos empezarán a interpretar el mundo desde un punto de vista, ya no mitológico, sino racionalista o lógico, prescindiendo del mito para explicar las cosas, y se basarán en la razón.
La historiografía investiga, pues, el pasado de manera racional. Etimológicamente la palabra ”historia”, del griego ÉstorÐa, significa precisamente ”investigación o narración de lo que se ha visto y, por lo tanto, se conoce”. Por eso los pioneros de la historiografía reciben el nombre de logógrafos, pues son los primeros escritores de relatos que narraban sus propios viajes y aventuras. Este es el término que utiliza el historiador clásico Tucídides para referirse a sus predecesores y diferenciarse de ellos, ya que los logógrafos aún no aspiraban a las excelencias del estilo, carecían de espíritu crítico y se sentían atraído por todo lo popular, las anécdotas locales, etc., y habían preferido en definitiva ganarse el favor de su auditorio en detrimento de la verdad. De hecho en los relatos de los logógrafos se mezclaban hechos propiamente históricos, con observaciones y curiosidades geográficas, etnográficas, e incluso alusiones mitológicas. Su método consistía además en la simple acumulación de noticias de cualquier fuente.
5.1.2. Puntos fundamentales de la historiografía griega.
Como todo género literario, la historiografía responde a unas reglas literarias. Así pues, presentará siempre estas características indispensables:
- Proemio. En éste, el autor expone la temática de su obra, la explicación de su elección y su metodología. - Los excursos y discursos. Gracias a estos, el autor retrata a sus personajes.
Además, la ἱστορία, sobre todo a partir de Tucídides tiene carácter científico y como tal, sigue unos principios: - αὐτοψία: verificación personal de los hechos.
- ἀκοή : obtención de noticias a través de fuentes orales o escritas. - γνώµη: deducción personal.
5.1.2. Principales autores y obras.
Dejando los autores de época romana, Polibio y Plutarco, los autores fundamentales de la historiografía griega son Heródoto, Tucídides y Jenofonte.
5.2.1. Heródoto.
Como pretendía que su obra fuera entretenida no dudó en añadir una buena dosis de dramatismo a la narración, amenizándola con abundantes detalles sobre los aspectos más curiosos de los pueblos y las culturas tanto de los griegos como de los bárbaros, siendo el resultado una mezcla de historia, etnología y anécdotas.
Su metodología histórica se basaba tanto en la observación personal como en la obtención de datos a partir de fuentes escritas y orales que, sin embargo, no somete a crítica. Aparte de esta insuficiencia, la obra de Heródoto tiene la característica de no dar explicaciones políticas o comentarios de los acontecimientos y dar aún un excesivo protagonismo a los dioses como responsables de los destinos humanos.
Aparte de estos problemas excusables en todo pionero, la obra de Heródoto es importante porque supuso un impulso decisivo al género historiográfico, pues constituye la primera descripción del mundo antiguo a gran escala. Es la primera obra extensa que tenemos en prosa griega y es considerada por los historiadores una fuente importantísima a causa de su gran veracidad. Por esto Cicerón le nombró pater historiae.
El pensamiento político de Heródoto es también importante. Está convencido de los beneficios que representaba la libertad tomando como ejemplo el auge que alcanzaron los atenienses una vez instaurada la democracia. Por eso nos cuenta las Guerras Médicas, por mostrar cómo la libertad de los griegos fue decisiva a la hora de luchar y derrotar al ejército persa formado por súbditos al rey.
A nosotros Heródoto nos interesa sobre todo por su pensamiento ético, que tiene un valor totalmente actual. Cuando nos describe costumbres de los pueblos extranjeros, su entusiasmo nos hace entender la necesidad que tenemos los hombres de entender y respetar la diversidad cultural y el pluralismo. Recordamos la historia de Darío, que reunió en su corte un grupo de indios y de griegos para ponerlos a prueba. Primero preguntó a los griegos con qué compensación estarían dispuestos a comerse sus familiares muertos. Cuando estos respondieron que no lo harían por nada del mundo, se dirigió a los indios y les preguntó qué los podría convencer a ellos para que enterraran a sus muertos, y aquellos entonces se llevaron las manos a la cabeza escandalizados. Este es un ejemplo de porqué todos pensamos que las propias leyes o costumbres son siempre las mejores.
5.2.2. Tucídides.
Después de Heródoto la historiografía da un paso decisivo con Tucídides, quien compuso una historia sobre la Guerra del Peloponeso.
Se diferencia de su predecesor por el contenido, por su método y su finalidad: Si Heródoto describe un conflicto bélico del pasado, entre pueblos distintos culturalmente, Tucídides centra ahora la atención en un acontecimiento contemporáneo de su ciudad. Es decir, no le interesa la historia universal, sino que reduce el horizonte de su actividad literaria a un período concreto de un lugar particular. Tucídides deja de lado los mitos y prescinde de todas las informaciones que no son seguras, desestimando las informaciones difíciles de verificar como la de los logógrafos. Tucídides quiere llegar a la verdad de los hechos porque ya no se propone entretener, sino ofrecer unos conocimientos que tuvieran valor paradigmático; pretende transmitir un mensaje universal y explicar el presente y el futuro mediante el pasado.
Para Tucídides hay unas leyes inmutables que rigen el comportamiento humano, que se repiten independientemente de las épocas y que hay que conocer para entender lo que nos rodea y evitar así repetir los errores. Tucídides piensa que en la naturaleza humana hay siempre un deseo de dominar a los demás para satisfacer los nuestros propios intereses y esto es los que explica, en último término, las causas de las guerras. Por todo esto podríamos decir que Tucídides es un pensador político o el creador de la historia política.
5.2.3. Jenofonte.
La obra literaria de Jenofonte fue prolífica y de contenido diverso. Tiene obras de carácter histórico–político, como la Anábasis, que narra la expedición en ayuda del príncipe persa Ciro contra su hermano, basada en el relato de su propia experiencia militar y el posterior regreso de los mercenarios griegos, o las Helénicas, continuación de la obra de Tucídides sobre la guerra del Peloponeso. Otras son de carácter filosófico, como la Apología de Sócrates, que reconstruye la defensa del pensador ante los jueces, escrita según algunos autores en respuesta a la Apología compuesta por Platón. Escribió también obras didácticas, como la Ciropedia, la historia novelada de Ciro el Viejo, que contiene numerosas opiniones sobre la política con una finalidad moral; o el Cinegético, un tratado de caza en el que se insiste en su valor educativo en el desarrollo del carácter y como entrenamiento para la guerra.
Por lo que respecta a las obras históricas, hay que decir que Jenofonte no continúa el método de Tucídides, ya que no hay en su obra reflexión sobre las causas y consecuencias de los hechos. Jenofonte suele perderse en la acumulación de episodios y discursos sin una lógica interna, salvo la cronológica. Hoy se lo estima más como literato que como historiador, es decir no tanto por la exactitud histórica como por la sencillez de su prosa y su estilo vivo.
De Jenofonte destaca también el interés por la psicología de los individuos. Mientras que Tucídides no trataba las personalidades concretas, pues la raíz de los conflictos para él sobrepasa los hombres particulares, en Jenofonte hay una preeminencia del individuo sobre la colectividad. Un claro ejemplo es la Apología de Sócrates, donde el historiador trata de exponer el comportamiento y la reacción de su maestro delante del tribunal que le juzgó y le condenó.
5.3. Influencia posterior.
La literatura es una de las aportaciones del mundo clásico que aún perviven con mayor vigor en nuestros días. De hecho puede decirse que la literatura, tal y como la entendemos hoy, es un invento genuinamente griego y latino. Darle a la palabra escrita un valor estético es algo que ya había ocurrido antes pero no con la intensidad e importancia que adquirió en la antigüedad clásica.
Tucídides, Aristóteles ... sentaron las bases de la épica, el teatro, la lírica, la historia o la filosofía, respectivamente. La influencia que la literatura griega ejerció sobre las literaturas occidentales se produjo a través de los autores latinos, sobre todo hasta el siglo XIX. Fue a partir del Romanticismo cuando se halló en los originales griegos una fuente renovadora de la literatura occidental.
De entre los historiadores griegos, Tucídides fue el más conocido y valorado en los siglos posteriores. Su senda la siguen en Grecia Jenofonte y Polibio y más tarde en Roma Salustio. Su influjo siguió siendo importante en la época renacentista. Jenofonte fue muy valorado por su sencillez. En Roma su influjo se percibe en Cicerón y Séneca. Su imagen de gobernante ideal, recogida en Ciropedia, se percibe en una obra renacentista tan relevante como El Príncipe de Maquiavelo.
5.2. Lecturas: Heródoto (Historias I, I); Tucídides (Guerra del Peloponeso I, I).
- Heródoto, Historias I 1, 1 (Traducción de C. Schrader).
Esta es la exposicion del resultado de las investigaciones de Herodoto de Halicarnaso para evitar que, con el tiempo, los hechos humanos queden en el olvido y que las notables y singulares empresas realizadas, respectivamente, por griegos y bárbaros —y, en especial, el motivo de su mutuo enfrentamiento— queden sin realce. Los persas mas versados en relatos del pasado pretenden que los fenicios fueron los responsables del conflicto, pues, tras llegar, procedentes del mar que se llama Eritreo, a este nuestro mar, se establecieron en esa región que en la actualidad siguen habitandoy se empeñaron, en seguida, en largas travesias; y, dedicados al transporte de mercancías egipcias y asirias, arribaron a diversos países, entre ellos a Argos (Argos, por aquel enton ces, aventajaba ampliamente a las demas regiones del país que hoy en día se llama Grecia). Los fenicios, al llegar, pues, a territorio argivo, pusieron a la venta su cargamento y, al cuarto o quinto día de su llegada, cuando ya lo tenían vendido casi todo, acudieron hasta la playa muchas mujeres y,entre ellas, la hija del rey; su nombre, como corroboran los propios griegos, era Io, hija de Ínaco. Mientras las mujeres, arrimadas a la popa del navío, compraban los artículos que más eran de su agrado, los fenicios se alentaron mutuamente y se lanzaron sobre ellas. La mayoria de las mujeres, sin embargo, logró escapar, pero lo y otras fueron raptadas; las subieron entonces a bordo y se hicieron a la mar con rumbo a Egipto.
Ἡροδότου Ἁλικαρνησσέος ἱστορίης ἀπόδεξις ἥδε, ὡς μήτε τὰ γενόμενα ἐξ ἀνθρώπων τῷ χρόνῳ ἐξίτηλα γένηται, μήτε ἔργα μεγάλα τε καὶ θωμαστά, τὰ μὲν Ἕλλησι τὰ δὲ βαρβάροισι ἀποδεχθέντα, ἀκλεᾶ γένηται, τά τε ἄλλα καὶ δι᾽ ἣν αἰτίην ἐπολέμησαν ἀλλήλοισι. Περσέων μέν νυν οἱ λόγιοι Φοίνικας αἰτίους φασὶ γενέσθαι τῆς διαφορῆς. Τούτους γὰρ
ἀπὸ τῆς Ἐρυθρῆς καλεομένης θαλάσσης
ἀπικομένους ἐπὶ τήνδε τὴν θάλασσαν, καὶ οἰκήσαντας τοῦτον τὸν χῶρον τὸν καὶ νῦν οἰκέουσι, αὐτίκα ναυτιλίῃσι μακρῇσι ἐπιθέσθαι, ἀπαγινέοντας δὲ φορτία Αἰγύπτιά τε καὶ Ἀσσύριατῇ τε ἄλλῃ ἐσαπικνέεσθαι καὶ δὴ καὶ ἐς Ἄργος. τὸ δὲ Ἄργος τοῦτον τὸν χρόνονπροεῖχε ἅπασι τῶν ἐν τῇ νῦν Ἑλλάδι καλεομένῃ χωρῇ. ἀπικομένους δὲ τούς Φοίνικας ἐς δὴ τὸ Ἄργος τοῦτο διατίθεσθαι τὸν φόρτον. πέμπτῃ δὲ ἢ ἕκτῃ ἡμέρῃ ἀπ᾽ ἧς ἀπίκοντο, ἐξεμπολημένων σφι σχεδόν πάντων, ἐλθεῖν ἐπὶ τὴν θάλασσαν γυναῖκας ἄλλας τε πολλάς καὶ δὴ καὶ τοῦ βασιλέος θυγατέρα: τὸ δέ οἱ οὔνομαεἶναι, κατὰ τὠυτὸ τὸ καὶ Ἕλληνές λέγουσι, Ἰοῦν τὴν Ἰνάχου: ταύτας στάσαςκατά πρύμνην τῆς νεὸς ὠνέεσθαι τῶν φορτίων τῶν σφι ἦν θυμός μάλιστα: καὶ τοὺς Φοίνικας διακελευσαμένους ὁρμῆσαι ἐπ᾽ αὐτάς. τὰς μὲν δὴ πλεῦνας τῶν γυναικῶν ἀποφυγεῖν, τὴν δὲ Ἰοῦν σὺν ἄλλῃσι ἁρπασθῆναι. ἐσβαλομένους δὲ ἐς τὴν νέα οἴχεσθαι ἀποπλέοντας ἐπ᾽ Αἰγύπτου.
- Tucídides, Guerra del Peloponeso I, I-1. (Traducción de J.J. Torres).
Tucidides de Atenas escribio la historia de la guerra entre lospeloponesios y los atenienses. relatando cómo
se desarrollaron sus hostilidades, y se puso a ello tan pronto como se declaró, porque pensaba que iba a ser importante y más memorable que las anteriores. Basaba su conjetura en el hecho de que ambos pueblos la emprendían en su mejor momento gracias a sus recursos de todo tipo, y en que veía que los restantes griegos, unos de inmediato y otros disponiéndose a ello, se alineaban en uno u otro bando. Ésta fue, en efecto, la mayor conmoción que haya afectado a los griegos y a buena parte de los bárbaros; alcanzó, por así decirlo, a casi toda la humanidad. Pues los acontecimientos anteriores, y los todavía más antiguos, era imposible,
ciertamente, conocerlos con precisión a causa de la distancia del tiempo; pero por los indicios a los que puedo dar crédito cuando indago lo más lejos posible, no creo que ocurriera nada importante ni en lo referente a las guerras ni en lo demás.
γενέσθαι οὔτε κατὰ τοὺς πολέμους οὔτε ἐς τὰ ἄλλα.
Actividad: Reconoce las características del género y señala ejemplos de las mismas en las lecturas.
5.3. Textos: Antología, Apolodoro (II).
1. APOLODORO.
- Lee la Segunda parte de la Antología, Apolodoro (II).
- Analiza sintácticamente y traduce los siguientes textos:
27. Καλλιόπης μὲν οὖν καὶ Οἰάγρου, κατ᾽ ἐπίκλησιν δὲ Ἀπόλλωνος, Λίνος, ὃν
Ἡρακλῆς ἀπέκτεινε, καὶ Ὀρφεὺς ὁ ἀσκήσας
1κιθαρῳδίαν, ὃς ᾄδων ἐκίνει λίθους τε καὶ
δένδρα.
28. ὁ δὲ ὑπέσχετο
2τοῦτο ποιήσειν, ἂν
3μὴ πορευόμενος Ὀρφεὺς ἐπιστραφῇ
4πρὶν εἰς
τὴν οἰκίαν αὑτοῦ παραγενέσθαι
5· ὁ δὲ ἀπιστῶν ἐπιστραφεὶς
6ἐθεάσατο τὴν γυναῖκα,
29. εἶχον δὲ αἱ Γοργόνες κεφαλὰς μὲν περιεσπειραμένας
7φολίσι
8δρακόντων, ὀδόντας
δὲ μεγάλους ὡς συῶν, καὶ χεῖρας χαλκᾶς, καὶ πτέρυγας χρυσᾶς, δι᾽ ὧν ἐπέτοντο. τοὺς
δὲ ἰδόντας λίθους ἐποίουν.
30. ἐπιστὰς
9οὖν αὐταῖς ὁ Περσεὺς κοιμωμέναις, κατευθυνούσης
10τὴν χεῖρα Ἀθηνᾶς,
ἀπεστραμμένος
11καὶ βλέπων εἰς ἀσπίδα χαλκῆν, δι᾽ ἧς τὴν εἰκόνα τῆς Γοργόνος
ἔβλεπεν, ἐκαρατόμησεν
12αὐτήν.
31. παραγενόμενος δὲ εἰς Α ἰθιοπίαν, ἧς
13ἐβασίλευε Κηφεύς, εὗρε τὴν τούτου
θυγατέρα Ἀνδρομέδαν παρακειμένην βορὰν θαλασσίῳ κήτει. Κασσιέπεια γὰρ ἡ
Κηφέως γυνὴ Νηρηίσιν
14ἤρισε
15περὶ κάλλους, καὶ πασῶν εἶναι κρείσσων ηὔχησεν
16·
1 Participio de aoristo de ἀσκέω. 2 Aoristo de ὑπέχω.
3 Conjunción condicional.
4 Aoristo de subjuntivo pasivo de pasivo de ἐπιστρέφω. 5 Infinitivo de aoristo de παραγίγνοµαι.
6 Participio de aoristo pasivo de ἐπιστρέφω. 7 De περισπεράω: “rodear”.
8 De φολίς, -ίδος ἡ: “escama”.
9 Nominativo singular masculino del participio de aoristo de ἐφίστηµι. 10 De κατευθύνω: “dirigir”.
11 Participio de perfecto mediopasivo de ἀποστρέφω. 12 Aoristo del verbo καρατοµέω: “decapitar”.
13 Genitivo adverbial regido por los verbos de mando o de gobierno. 14 Νηρείς, -ιδος ἡ: “Νereida”.
32. μετὰ
17δὲ τὴν πρὸς Μινύας μάχην συνέβη
18αὐτῷ κατὰ
19ζῆλον Ἥρας μανῆναι
20, καὶ
τούς τε ἰδίους παῖδας, οὓς ἐκ Μεγάρας εἶχεν, εἰς πῦρ ἐμβαλεῖν καὶ τῶν Ἰφικλέους δύο·
33. διὸ καταδικάσας
21ἑαυτοῦ φυγὴν καθαίρεται μὲν ὑπὸ Θεσπίου, παραγενόμενος
22δὲ
εἰς Δελφοὺς πυνθάνεται
23τοῦ θεοῦ ποῦ κατοικήσει
24. ἡ δὲ Πυθία τότε πρῶτον
Ἡρακλέα αὐτὸν προσηγόρευσε
25·
34. ἡ δὲ Πυθία τότε πρῶτον Ἡρακλέα αὐτὸν προσηγόρευσε
26· τὸ δὲ
27πρώην Ἀλκείδης
προσηγορεύετο. κατοικεῖν δὲ αὐτὸν εἶπεν
28ἐν Τίρυνθι, Εὐρυσθεῖ λατρεύοντα ἔτη
δώδεκα, καὶ τοὺς ἐπιτασσομένους ἄθλους δέκα ἐπιτελεῖν,
35. δεύτερον δὲ ἆθλον ἐπέταξεν
29αὐτῷ τὴν Λερναίαν ὕδραν κτεῖναι
30· αὕτη δὲ ἐν τῷ
τῆς Λέρνης ἕλει ἐκτραφεῖσα
31ἐξέβαινεν
32εἰς τὸ πεδίον καὶ τά τε βοσκήματα καὶ τὴν
χώραν διέφθειρεν
33.
36. τῷ ῥοπάλῳ δὲ τὰς κεφαλὰς κόπτων οὐδὲν ἀνύειν ἠδύνατο· μιᾶς
34γὰρ κοπτομένης
κεφαλῆς δύο ἀνεφύοντο. ἐπεβοήθει δὲ καρκίνος τῇ ὕδρᾳ ὑπερμεγέθης, δάκνων τὸν
πόδα.
37. διὸ τοῦτον ἀποκτείνας ἐπεκαλέσατο καὶ αὐτὸς βοηθὸν τὸν Ἰόλαον, ὃς μέρος τι
καταπρήσας
35τῆς ἐγγὺς ὕλης τοῖς δαλοῖς ἐπικαίων τὰς ἀνατολὰς τῶν κεφαλῶν
ἐκώλυεν ἀνιέναι.
38. ἐπεὶ δὲ κάμνον τὸ θηρίον τῇ διώξει συνέφυγεν
36εἰς ὄρος τὸ λεγόμενον Ἀρτεμίσιον,
κἀκεῖθεν
37ἐπὶ ποταμὸν Λάδωνα, τοῦτον διαβαίνειν μέλλουσαν
38τοξεύσας συνέλαβε
39,
καὶ θέμενος
40ἐπὶ τῶν ὤμων διὰ τῆς Ἀρκαδίας ἠπείγετο
41.
39, ἦν δὲ ἐν Στυμφάλῳ πόλει τῆς Ἀρκαδίας Στυμφαλὶς λεγομένη λίμνη, πολλῇ
συνηρεφὴς ὕλῃ· εἰς ταύτην ὄρνεις
42συνέφυγον ἄπλετοι, τὴν ἀπὸ τῶν λύκων ἁρπαγὴν
17 Subraya en el diccionario el valor de preposición de acusativo con sentido temporal, más que de adverbio aunque éste figure normalmente al principio de las preposiciones.
18 Busca primero en el diccionario la forma verbal simple ἔβη.
19 Subraya el valor causal como preposición de acusativo; raro el valor adverbial, aunque es el primero que figura en el diccionario.
20 Infinitivo aoristo de µαίνω.
21 Nominativo singular masculino del participio de aoristo sufijal sigmático de καταδικάζω. 22 De παραγίγνοµαι con el sentido de “presentarse”.
23 Lleva suplemento en genitivo. 24 Futuro de κατ-οικέω.
25 Aoristo de προσαγορεύω, con el sentido de llamar. 26 Aoristo de προσαγορεύω, con el sentido de llamar. 27 Más que copulativa tiene un sentido explicativo.
28 De este principal dependen las subordinadas sustantivas con infinitivos que siguen: κατοικεῖν, ἐπιτελεῖν, matizados por los participios λατρεύοντα y ἐπιστασσοµενους.
29 De ἐπιτασσω.
30 Infinitivo de aoristo activo de κτείνω.
31 Nominativo singular femenino del participio aoristo de ἐκτρέφω. 32 De ἐκβαίνω.
33 De διαφθείρω. 34 Numeral ἐις, µία, ἕν,
35 Nominativo singular masculino del participio aoristo activo de καταπίµπρηµι. 36 Aoristo de indicativo de συµφεύγω.
37 Καὶ ἐκεῖθεν: “y desde allí”.
38 Participio de presente femenino de µέλλω. 39 Aoristo de συλλαµβάνω.
40 Participio de aoristo medio de τίθηµι. 41 Imperfecto medio de ἐπείγω.
δεδοικυῖαι
43.
40. ταῦτα κρούων ἐπί τινος ὄρους τῇ λίμνῃ παρακειμένου τὰς ὄρνιθας ἐφόβει· αἱ δὲ
τὸν δοῦπον οὐχ ὑπομένουσαι
44μετὰ δέους ἀνίπταντο
45, καὶ τοῦτον τὸν τρόπον
46Ἡρακλῆς ἐτόξευσεν αὐτάς.
41. αἱ Λήμνιαι τὴν Ἀφροδίτην οὐκ ἐτίμων· ἡ δὲ αὐταῖς ἐμβάλλει δυσοσμίαν, καὶ διὰ
τοῦτο οἱ γήμαντες
47αὐτὰς ἐκ τῆς πλησίον Θρᾴκης λαβόντες αἰχμαλωτίδας
συνευνάζοντο αὐταῖς.
42. δέκατον ἐπετάγη
48ἆθλον
49τὰς Γηρυόνου βόας ἐξ Ἐρυθείας κομίζειν. Ἐρύθεια δὲ ἦν
… νῆσος, ἣ νῦν Γάδειρα καλεῖται. ταύτην κατῴκει
50Γηρυόνης ... τριῶν ἔχων ἀνδρῶν
συμφυὲς
51σῶμα ... .
43. θερόμενος δὲ ὑπὸ Ἡλίου κατὰ τὴν πορείαν, τὸ τόξον ἐπὶ τὸν θεὸν ἐνέτεινεν· ὁ δὲ
τὴν ἀνδρείαν αὐτοῦ θαυμάσας χρύσεον ἔδωκε δέπας, ἐν ᾧ τὸν Ὠκεανὸν διεπέρασε.
44. καὶ παραγενόμενος εἰς Ἐρύθειαν ἐν ὄρει Ἄβαντι αὐλίζεται. αἰσθόμενος δὲ ὁ κύων
ἐπʹ αὐτὸν ὥρμα
52· ὁ δὲ καὶ τοῦτον τῷ ῥοπάλῳ παίει, καὶ τὸν βουκόλον Εὐρυτίωνα τῷ
κυνὶ βοηθοῦντα ἀπέκτεινε.
45. Ἡρακλῆς δὲ ἐνθέμενος τὰς βόας εἰς τὸ δέπας καὶ διαπλεύσας εἰς Ταρτησσὸν Ἡλίῳ
πάλιν ἀπέδωκε τὸ δέπας. ... καὶ τὰς βόας Εὐρυσθεῖ κομίσας δέδωκεν. ὁ δὲ αὐτὰς
κατέθυσεν Ἥρᾳ.
46. ὁμολογήσαντος δὲ σὺν ὅρκοις Θησέως δεῖται Δαιδάλου μηνῦσαι τοῦ λαβυρίνθου
τὴν ἔξοδον. ὑποθεμένου
53δὲ ἐκείνου, λίνον εἰσιόντι Θησεῖ δίδωσι· τοῦτο ἐξάψας
Θησεὺς τῆς θύρας ἐφελκόμενος εἰσῄει.
47. καταλαβὼν δὲ Μινώταυρονἐν ἐσχάτῳ μέρει τοῦ λαβυρίνθου παίων πυγμαῖς
ἀπέκτεινεν, ἐφελκόμενος δὲ τὸ λίνον πάλιν ἐξῄει. καὶ διὰ νυκτὸς μετὰ Ἀριάδνης καὶ
τῶν παίδων εἰς Νάξον ἀφικνεῖται.
48.
…
καὶ τὴν νῆσον παρέπλει
54τῶν Σειρήνων. αἱ δὲ Σειρῆνες ἦσαν Ἀχελῴου καὶ
Μελπομένης μιᾶς τῶν Μουσῶν θυγατέρες, Πεισινόη Ἀγλαόπη Θελξιέπεια. τούτων ἡ
μὲν ἐκιθάριζεν, ἡ δὲ ᾖδεν, ἡ δὲ ηὔλει,
49. εἶχον δὲ ἀπὸ τῶν μηρῶν ὀρνίθων μορφάς. ταύτας παραπλέων Ὀδυσσεύς, τῆς ᾠδῆς
βουλόμενος ὑπακοῦσαι
55, Κίρκης ὑποθεμένης
56τῶν μὲν ἑταίρων τὰ ὦτα ἔβυσε κηρῷ,
ἑαυτὸν δὲ ἐκέλευσε προσδεθῆναι
57τῷ ἱστῷ.
50
. …
Ἀγήνωρ δὲ παραγενόμενος εἰς τὴν Φοινίκην γαμεῖ Τηλέφασσαν καὶ τεκνοῖ
θυγατέρα μὲν Εὐρώπην, παῖδας δὲ Κάδμον καὶ Φοίνικα καὶ Κίλικα. τινὲς δὲ Εὐρώπην
οὐκ Ἀγήνορος ἀλλὰ Φοίνικος λέγουσι.
43 Participio de perfecto nominativo plural femenino de δείδω. 44 Participio de presente femenino de ὑποµένω.
45 Aoristo de ἀνα-ἵπτηµι = ἀναπέτοµαι: “echar el vuelo”. 46 Acusativo adverbial: “de esta manera”.
47 Participio de aoristo de γαµέω sustantivado, tradúzcase por “marido”. 48 3ª persona del singular del aoristo pasivo de ἐπιτάσσω.
49 Predicativo del infinitivo sujeto κοµίζειν. 50 De κατοικέω.
51 Συµφυής, -ές: “unido, combinado”. Gerión tenía 6 brazos y 6 piernas, esto es, estaba formado por tres hombres unidos por la cintura.
52 De ὁρµάω.
53 Participio de aoristo medio, genitivo singular masculino de ὑποτίθηµι. 54 Imperfecto de indicativo activo de παραπλέω.
55 Rige genitivo.
51. ταύτης Ζεὺς ἐρασθείς
58, Ῥόδου ἀποπλέων, ταῦρος χειροήθης γενόμενος,
ἐπιβιβασθεῖσαν
59διὰ τῆς θαλάσσης ἐκόμισεν εἰς Κρήτην. ἡ δέ, ἐκεῖ συνευνασθέντος
60αὐτῇ Διός, ἐγέννησε Μίνωα Σαρπηδόνα Ῥαδάμανθυν.
52. καθ᾽ Ὅμηρον δὲ Σαρπηδὼν ἐκ Διὸς καὶ Λαοδαμείας τῆς Βελλεροφόντου. ἀφανοῦς
61δὲ Εὐρώπης γενομένης ὁ πατὴρ αὐτῆς Ἀγήνωρ ἐπὶ ζήτησιν ἐξέπεμψε τοὺς παῖδας,
εἰπὼν μὴ πρότερον ἀναστρέφειν πρὶν ἂν ἐξεύρωσιν
62Εὐρώπην.
53. Κάδμος δὲ καὶ Τηλέφασσα ἐν Θρᾴκῃ κατῴκησαν. ὁμοίως δὲ καὶ Θάσος ἐν Θρᾴκῃ
κτίσας πόλιν Θάσον κατῴκησεν. [2] Εὐρώπην δὲ γήμας
63Ἀστέριος ὁ Κρητῶν δυνάστης
τοὺς ἐκ ταύτης παῖδας ἔτρεφεν…
–
Analiza mofológicamente las palabras subrayadas de los textos anteriores.
5.4. Morfosintaxis del pronombre relativo.
singular plural
masc. fem. neutro masc. fem. neutro
nominativo ὅς ἥ ὅ οἵ αἵ ἅ
acusativo ὅν ἥν ὅ οὕς ἅς ἅ
genitivo οὗ ἧς οὗ ὧν ὥν ὧν
dativo ᾧ ᾓ ᾧ οἷς αἷς οἷς
–
El pronombre relativo concuerda en género y número con su antecedente, pero se declina en el caso que exige su función dentro de la oración:–
ἡπόλιςἥνστέργω (la ciudad que amo).ἥν es femenino singular, pues concuerda con πόλις, pero aparece en acusativo porque es complemento directo de
στέργω.
–
Γράφετεπάνταἅνοεῖτε (escribid todo lo que pensáis).ἅ es neutro plural, pues concuerda con πάντα y además está en caso acustaivo porque realiza la función de complemento directo del verbo νοεῖτε.
5.5. Étimos griegos.
Aplica las reglas de transcripción a las raíces de los étimos griegos propuestos por la Ponencia de la PAEGs de Griego II de las Universidades Andaluzas, busca su significado y escribe dos derivados castellanos como mínimo de cada uno de los étimos:
Étimo griego Resultado de aplicar las reglas de transcripción a la
raíz
Significado Derivados castellanos
Πέντε Περί Πνεῦµα Πόλις Πολύς Πούς, ποδός Πρῶτος
58 Participio de ἐράω.
59 Participio de aoristo pasivo, acusativo singular femenino de ἐπιβιβάζω. 60 Participio de aoristo pasivo de συνευναζόµαι, participio absoluto. 61 Genitivo singular de ἀφανής.
Πῦρ Σῶµα Τόπος Τραύµα
APÉNDICE. La Historiografía griega: Orígenes y rasgos generales.
1. HISTORIA DEL TÉRMINO “HISTORIA”.
En relación con el significado de la palabra “historia” se ha de indicar que historíe procede de hístor, el “testigo” o, literalmente, “aquel que ve”: hístor es de la misma raíz que p. ej. latín uidere,“ver”: La referencia a la etimología del término nos permite comprender mejor por qué la idea de “historia” implicaba para los griegos la noción de autopsia, de ser testigo directo.
De este significado primordial pasa a significar la “investigación” y el “relato de la investigación: de aquí surge nuestro concepto de “historia” como relato de acontecimientos.
Esta pretensión de autopsia, de “ver” los acontecimientos, hace que los historiadores no duden en presentar (inventando las palabras) los supuestos diálogos y discursos de sus personajes, como si ellos mismos hubieran sido testigos de esas conversaciones: así sucede ya con Heródoto y Tucídides.
Puede señalarse que también en este punto hay una similitud entre historia y leyenda: los cantores de poesía épica también pasan por testigos presenciales de lo que narran: así, de Homero se decía que había sido testigo de las guerras tebana (de la que hablaba en la Tebaida) y troyana (de la que habla en la Ilíada).
2. DIFERENCIAS ENTRE LA HISTORIOGRAFÍA GRIEGA Y LA HISTORIOGRAFÍA MODERNA.
Conviene hacer dos indicaciones generales sobre la historiografía griega y otras formas de hacer historia: 1) Una peculiaridad de la historia de Grecia la diferencia de la romana en sus orígenes: en Roma la historia surge de la redacción de Anales; en cambio, este tipo de “diarios públicos” no han existido en Grecia, o al menos no están en la base de la historiografía griega (algunos indicios apuntan, sin embargo, a que sí pudo haber “anales” en ciertos sitios, como p. ej. Samos).
2) Hay una diferencia importante con respecto a la historiografía moderna: la historiografía griega es un género literario: fue considerada así por todos los tratadistas de la Antigüedad; los historiadores utilizan recursos comunes que son marca del género (p. ej., lo dicho antes sobre los discursos); hay dependencia con respecto a géneros literarios canónicos como la épica y el teatro: en este sentido es muy significativa la elaboración dramática de la obra de Tucídides (mira en la entrada 26. Tucídides); parte del carácter literario de la historia griega es que no distinga entre hecho e interpretación: en este punto existe una diferencia clara con la historia moderna.
3. LA HISTORIA ANTES DE LA HISTORIA.
Los primeros logógrafos, a finales del s. VI a. C., se dedicarán en sus narraciones a depurar los relatos legendarios de los elementos considerados ahora como contrarios a la razón, al lógos (recuerdo, como indicaba al principio, que el nacimiento de la historiografía es otra manifestación del paso del mito al lógos).
¿Qué llenaba el lugar de la historia antes de la invención de ésta? Los griegos, en las fases orales de su cultura, habían expresado la memoria del pasado en forma de leyendas tradicionales, a bastantes de las cuales subyace un fondo histórico. Se ha dicho, p. ej. que la leyenda de las guerras tebanas recuerda acontecimientos históricos de época micénica (en torno a 1250 a. C.): según algunos arqueólogos, Tebas fue destruida poco antes de Troya; esto coincidiría con los datos de la saga, según la cual los asaltantes de Tebas (los Epígonos) participaron después en la guerra de Troya (Diomedes, Esténelo, Euríalo).
Con todo, el caso más paradigmático de leyenda con posible fondo histórico es el de la guerra de Troya, sobre la cual trata el poema griego más antiguo que conservamos, la Ilíada. Se ha escrito mucho sobre el problema de la historicidad de la guerra de Troya. La cuestión recibió un planteamiento romántico en el s. XIX a través de Schliemann: siguiendo los datos de la Ilíada identificó los restos de varias ciudades superpuestas en el montículo de Hisarlik (Asia Menor); una de esas ciudades sería, según Schliemann, Troya.
La cuestión no está clara, pero en favor de la historicidad de la guerra de Troya hablan: los hallazgos de Hisarlik; las tablillas hititas; la propia tradición oral sobre esa guerra.
oriental quedeja su huella en la Ilíada. Además, cantó la guerra de Troya inspirándose en la realidad que tenía al alcance de la mano, la realidad de Cilicia, y en concreto en las ruinas de la fortaleza hitita de Karatepe.
Lo interesante de verdad es que, sea o no sea histórica la guerra de Troya, los griegos creían en su realidad: recibían la leyenda tradicional como memoria del pasado.
Es muy significativo que el historiador más importante de Grecia, Tucídides, cuando tiene que reconstruir la historia más remota de su pueblo, eche mano de la saga en la Arqueología (los primeros capítulos de su Historia).
Ahora bien, aunque a muchas leyendas subyazca un fondo histórico es importante señalar que: Esto no puede demostrarse para todas las leyendas: es más, en el caso de muchas leyendas ese fondo histórico es improbable, p. ej. en el caso de Edipo: su leyenda presenta elementos obvios de cuento popular (el héroe mata al monstruo y se casa con la reina).
La leyenda, pese a su ocasional trasfondo histórico, es algo distinto de la historia por dos motivos:
1) El tiempo de la leyenda es distinto del tiempo de la historia: es un tiempo que está más allá de la historia; por eso, los receptores de las leyendas son incapaces (en principio) de situarlas con respecto al tiempo en que ellos viven.
2) La leyenda, y el mito en general, se hallan vinculados con el rito y la religión: en el caso de la historia, esa vinculación no existe.
Lo curioso es que, cuando nace la historia, nace intentando racionalizar la leyenda, extrayendo un lógos del mythos: eso es lo que sucede (a finales del s. VI a. C.) con los llamados logógrafos.
4. EL NACIMIENTO DE LA HISTORIOGRAFÍA EN EL ENTORNO DE JONIA.
El nombre logógraphos significa en griego “el que pone por escrito un lógos, un discurso”: es decir, estos autores concebían sus obras como discursos para ser leídos en público.
Por los fragmentos sabemos que los logógrafos escribían en prosa: el dato es importante, porque la literatura anterior a ellos se componía en verso. ¿A qué causa obedece el paso del verso a la prosa?: este cambio guarda relación con el paso de una cultura oral a una cultura escrita; en una cultura oral es necesario memorizar la obra para poderla transmitir, y el hecho de que esté en verso facilita la memorización: es muy difícil componer prosa si la herramienta de la escritura no está desarrollada. Pero, cuando la transmisión deja de depender de la memoria y se confía a la escritura, se hace posible el desarrollo la prosa: esto es lo que sucede en Grecia a finales del s. VI. a. C. En ese momento, y sobre todo en el S. V, es cuando irrumpen los nuevos géneros en prosa, a saber:
- la filosofía; - la medicina;
- y el género que a nosotros nos interesa: la historiografía.
La historiografía primitiva de los logógrafos nace en Jonia, igual que la filosofía, y este hecho no es casual: en ese lugar, el encuentro (traumático) con otras culturas obligó a los griegos a reflexionar sobre su propia cultura:
* la reflexión llevó a una crítica racional del mito y de las creencias sobre el pasado;
* así nació la historiografía que, como la filosofía, representaba un intento por emanciparse de lacultura tradicional acrítica.
5. LOGÓGRAFOS MÁS DESTACADOS: HECATEO DE MILETO; FERÉCIDES DE ATENAS.
No conservamos íntegra la obra de ninguno de los logógrafos, pero tenemos suficientes fragmentos como para poder conocer sus nombres y algunas de sus características.
Antes de hablar de los logógrafos propiamente dichos (Hecateo y Ferécides) debemos mencionar el caso de los autores de descripciones de viajes, que también son base de la historia posterior.
Esas descripciones nacían de una necesidad práctica (eran el antecedente de las “cartas de navegación”). Pero junto al interés práctico surge la curiosidad etnográfica, el interés por otros pueblos y costumbres (los nómoi); partiendo de las costas, los autores tratan las curiosidades de los pueblos del interior.
Algunos autores de Periplos (o descripciones de navegaciones): -Escílax de Carianda (finales del S. VI);
- Eutímenes (S. VI).
- Avieno tradujo al latín, en fecha muy posterior, un periplo del s. VI a. C.: es una descripción importante de las costas de España.
El logógrafo más importante (Heródoto lo llama logopoiós) fue Hecateo de Mileto: debió de nacer en torno al año 550 a. C. Su ambiente era el de la naciente filosofía jónica: fue discípulo de Anaximandro. Su talante racionalista lo evidencia la siguiente anécdota: durante la revuelta de Jonia contra los persas propuso que las ofrendas de Creso al Apolo de Dídima fueran utilizadas para construir una flota; esto refleja la actitud racionalista de su vida y obra. Su talante racionalista, su actitud de crítica a la tradición, lo evidencia asimismo el principio de su obra: Lo que aquí escribo es el relato de lo que me parece verdadero. Pues los griegos cuentan demasiadas cosas y, en mi opinión, son ridículas.
Escribió dos textos:
1) El Planisferio, obra fundamentalmente geográfica pero que incluye observaciones de historia: Hecateo fue un viajero, como los autores de Periplos (especialmente importante debió de ser su viaje a Egipto). Las experiencias de sus viajes se hallaban recogidas en su Planisferio; a partir de fuentes indirectas sabemos que: Hecateo concebía el mundo como una superficie circular rodeada por el Océano; el Planisferio debía de adoptar la forma de un periplo del Mediterráneo, con observaciones etnográficas, mezclando datos empíricos (lo observado en los viajes) con especulaciones.
que se le llamó “guardián del Hades” porque mataba a muchas personas. O que las hijas de Dánao debieron de ser en realidad unas veinte (y no cincuenta).
Actividades complementarias: 1. Lectura de Aristófanes, Las avispas.
La obra gira en torno a Filocleón (que significa amigo de Cleón), y su hijo Bdelicleón (que odia a Cleón), cuyos nombres-parlantes marcan su posición ante el político ateniense Cleón de Atenas, blanco favorito de las burlas de Aristófanes. Filocleón es adicto a los juicios de la corte ateniense, y pasa todo su tiempo como miembro del jurado, juzgando a los demás.
Bdelicleón quiere ayudar a su padre, así que le encierra en casa, pero Filocleón hace todo lo posible por salir de allí para ir a al juzgado. Protagoniza unos cómicos y poco exitosos intentos de fuga, incluida una parodia de la huida de Ulises de la gruta del cíclope Polifemo en el libro IX de la Odisea, empleando un burro en lugar de un carnero. A su rescate se presenta el coro, miembros del jurado como Filocleón, y como él también veteranos de las Guerras Médicas, molestos, correosos e incisivos como las avispas. Bdelicleón y sus sirvientes pelean contra las avispas, siendo la victoria para los primeros. Finalmente, todos deciden debatir el asunto y aceptar el resultado de la discusión. Las razones que esgrime Bdelicleón se imponen, haciendo ver a su padre y al coro de avispas que son el mero instrumento de los poderosos como Cleón. Con el coro derrotado, Filocleón se resigna a quedarse en casa, pero sin renunciar a su papel como juez.
Para ayudar a su padre a superar su adicción, Bdelicleón monta un juzgado en su propia casa para que su padre lo presida. A falta de alguien a quien acusar, Filocleón juzga al perro de la familia por haberse comido un poco de queso siciliano (aparentemente esto hacía referencia a un juicio reciente en el que Cleónacusó al general ateniense Laques por aceptar sobornos de los enemigos sicilianos de Atenas. Posiblemente sea también una burla del juicio de Cleón al mismo Aristófanes, riéndose de que Cleón, también conocido como el perro, le imputara con lo que Aristófanes consideraba unos cargos ridículos).
En un juicio absurdo, Bdelicleón defiende el perro y, cuando todo lo demás falla, un grupo de niños vestidos como los cachorros del perro salen a escena. Filocleón ni se inmuta, pero Bdelicleón intercambia las cajas donde estaban depositados los votos sin que se diera cuenta, haciendo que su voto apareciera junto con los que le consideraban inocente. Cuando se cuentan "todos los votos", y se absuelve al perro, Filocleón se desmaya, pues hasta ahora jamás había absuelto a nadie.
Entonces ambos acuden a un simposio. Profundizando en el tema del cambio de roles, Bdelicleón le enseña a su padre cómo comportarse de forma adecuada en el simposio. En esta escena vemos una (intencionada) inconsistencia de Bdelycleón como personaje: expresa su desdén por cómo Cleón manipulaba a los miembros del jurado, pero sin embargo engaña a Cleón y a sus siervos en esta reunión de clase alta.
Sólo se muestran las conscecuencias de esa fiesta al final: Filocleón se emborrachó, insultó a casi todo el mundo en el simposio, secuestró a una flautista, y golpeó una bandeja de pan. Algunos a los que ofendió durante la noche vienen a informarle de las denuncias que le pondrán, pero el despreocupado Filocleón se ríe de ellos. Lo importante es que está feliz; el coro comenta que ha mejorado considerablemente. La obra termina con un final absurdo y acorde con la trama, cuando Filocleón reta a tres cangrejos (los hijos de Carcino, que representan a los dramaturgos de Atenas) a participar en un concurso de baile. En este relato literario podemos observar un claro ejemplo de la sátira. 2. Visionado de Las avispas (UCA, 2009).