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Estilos de vida y percepción de riesgo, en un grupo de adolescentes embarazadas

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Universidad Veracruzana

Instituto de Investigaciones Psicológicas

Maestría en Psicología de la Salud

ESTILOS DE VIDA Y PERCEPCIÓN DE RIESGO

,

EN UN

GRUPO DE ADOLESCENTES EMBARAZADAS

Tesis

Que para obtener el grado de

Maestra en Psicología de la Salud

Presenta:

María Sobeida Leticia Blázquez Morales

Directora de Tesis

Dra. Irma Aída Torres Fermán

(2)

“La mente que se abre a una nueva idea

jamás volverá a su tamaño original”

Un trabajo concluido es el resultado del trabajo en equipo, por eso:

Agradezco

A mis maravillosos padres Pompe y René, por su amor y apoyo incondicional, por darme la

oportunidad de vivir y el siempre creer en Mí, son un ejemplo de vida, los quiero mucho,

Gracias.

A los ángeles que iluminan mi vida y son mi motor para seguir adelante, Zobeidita y

Claudita, gracias por su presencia y apoyo, estoy muy orgulloso de ustedes, Las Amo.

A mis hermanas Dinorah, Elinor, Argene y Brenda, y a sus hermosas hijas Yesy, Elinorcita

y Brendita, a Javier y Vito, a todos ustedes por su amor y apoyo en todas las situaciones de

mi vida, por formar una Gran Familia, los quiero.

A mis abuelos Adolfo

( f ) ,

Darío

( f ) ,

Panchitay Luz

( f ) ,

tíos, primos... por ser parte de mi

vida y participar en todo lo que ahora soy y tengo, por los maravillosos recuerdos, por las

penas y las alegrías compartidas, que Dios los Bendiga.

A la Dra. Irma Aída Torres Fermán por su cariño, tolerancia, apoyo, comprensión y

paciencia, sin usted este trabajo no se habría realizado. Dr. Francisco Javier Beltrán

Guzmán por su amistad y apoyo incondicional Adela Ayulia Beltrán Torres por tu

participación en este trabajo y apoyo desinteresado, Rafael Bonifacio por ser parte de esta

maravillosa familia, a ustedes con cariño, Mil Gracias.

A la Dra. Patricia Pavón y Dra. Mary Carmen Gogeascoechea por su presencia, apoyo,

cariño y comprensión, Gracias Queridas Amigas.

A la Mira. Yamilet Ehrenzweig y Dra. María Eugenia Guadarrama por sus observaciones y

(3)

INDICE:

Introducción 6

Capítulo 1. Aproximación de la Psicología de la Salud al embarazo en

adolescentes 8

1.1. Psicología de la Salud 9

1.1.1. Concepto de salud 9

1.1.1.1. Modelo médico 10

1.1.1.2. Modelo de Leavell y Clark 10

1.1.1.3. Modelo biopsicosocial 11

1.1.1.4. Modelo integrador 14

1.1.2. Desarrollo histórico de la Psicología de la Salud 15

1.1.2.1. Psicología de la Salud en Cuba 15

1.1.2.2. Psicología de la Salud en México 17

1.1.2.3. Psicología de la Salud en España 18

1.1.2.4. Psicología de la Salud en Estados Unidos de Norteamérica 20

1.1.2.5. Psicología de la Salud en Brasil 22

1.1.2.6. Psicología de la Salud en Colombia 23

1.1.3. Definición de Psicología de la Salud 25

1.1.4. Psicología de la Salud: Modelos para el estudio 28

1.1.4.1. Modelo de Creencias sobre la Salud (MCS) 29

1.1.4.2. Modelo de la Teoría de la Acción Razonada (TAR) 30

1.1.4.3. Modelo de la Teoría de la Acción Social (TAS) 32

1.1.4.4. Modelo de Locus de Control en Salud 32

1.1.4.5. Modelo de Atribución de la Salud 33

1.1.5. Ámbito de aplicación de la Psicología de la Salud 35

1.1.6. Áreas de interés de la Psicología de la Salud 37

1.2. Embarazo en adolescentes desde la perspectiva de la Psicología de la

Salud 39

1.2.1. Intervención de la Psicología de la Salud en el embarazo de las

adolescentes 42

Capítulo II. Embarazo en adolescentes 46

2.1. Adolescencia 47

2.1.1. Delimitación cronológica 49

2.1.2. Conceptualización de la adolescencia 50

2.1.3. Características de la adolescencia en el marco de las Teorías del

Desarrollo Humano 52

2.1.3.1. Teoría psicosocial 52

2.1.3.2. Teoría cognitiva 54

2.1.3.3. Teoría psicoanalítica 56

2.1.4. Tareas de adolescencia 57

(4)

2.3. Descripción biológica del proceso del embarazo 61

2.4. El embarazo en adolescentes, un problema de salud pública 64

2.5. Factores predisponentes o factores de riesgo y factores protectores en

el embarazo en adolescentes 69

2.5.1. Factores predisponentes o de riesgo 70

2.5.1.1. Biológicos 70

2.5.1.2. Socioculturales 71

2.5.1.3. Psicológicos 74

2.5.1.4. Familiares 75

2.5.2. Factores protectores 75

2.6. Implicaciones del embarazo en los adolescentes 78

2.6.1. Implicaciones asociadas a la decisión de abortar 80

2.6.2. Implicaciones asociadas a la decisión de tener el hijo 81

2.6.2.1. Implicaciones socioeconómicas y educativas 81

2.6.2.2. Implicaciones biopsicológicas 85

2.6.2.2.1. Implicaciones psicológicas 85

2.6.2.2.2. Implicaciones biológicas 89

2.6.3. Implicaciones presentes en los adolescentes varones 93

2.7. Consecuencias del embarazo en adolescentes 94

2.7.1. Consecuencias psicosociales 95

2.7.2. Consecuencias biológicas 98

2.7.3. Consecuencias socioeconómicas 100

Capítulo III. Estilos de vida en las adolescentes embarazadas 102 3. 1. La salud y los estilos de vida en las adolescentes embarazadas 103

3.1.1. Morbilidad en los adolescentes 105

3.1.1.1. Morbilidad reproductiva y sexual de las adolescentes 108 3.1.1.2. Comportamientos saludables en la población adolescente 110 3.1.1.3. Factores promotores de salud en las adolescentes gestantes 112 3.1.1.4. Elementos del “Cuestionario de Estilo de Vida Promotor de la

Salud” 113

3.1.1.4.1. Autoactuálización 114

3.1.1.4.2. Responsabilidad con la salud 115

3.1.1.4.3. Ejercicio 119

3.1.1.4.4. Nutrición 121

3.1.1.4.5. Soporte interpersonal 125

3.1.2. Manejo de eventos estresantes durante el embarazo de la

adolescente 128

Capítulo IV. Métodos y procedimientos 144

4.1. Marco referencial 144

4.1.1. Aspectos históricos 144

(5)

4.2. Planteamiento del problema 147

4.3. Metodología 149

4.3.1. Objetivo general 149

4.3.2. Objetivos específicos 149

4.3.3. Tipo de estudio / 150

4.3.4. Población 150

4.3.5. Muestra 150

4.3.6. Criterios de inclusión 151

4.3.7 Criterios de exclusión ' 151

4.3.8. Objeto de estudio 151

4.3.9. Sujetos de estudio 152

4.3.10. Técnicas de recopilación de datos 152

4.3.11. Instrumentos 152

4.3.12. Definición conceptual de variables 154

4.3.13. Hipótesis 158

4.3.14. Procedimiento 158

4.3.15. Ubicación espacio-temporal 161

4.3.16. Recursos 161

Capítulo V. Resultados del estudio 162

5.1 Análisis descriptivo 162

5.1.1. Datos sociodemográficos 162

5.1.2. Datos de la variable Estilo de vida 167

5.1.3. Datos de la variable Percepción de riesgo frente al embarazo 179

5.2. Análisis estadístico de los datos 189

Capítulo VI. Conclusiones, discusión y recomendaciones 198

6.1. Conclusiones 198

6.2. Discusión 200

6.3. Recomendaciones 210

6.4. Fortalezas y limitaciones 215

Bibliografía 217

Anexos 236

Anexo 1 237

Anexo 2 238

Anexo 3 239

(6)

Introducción

Actualmente, en México, en el campo de la salud se abren espacios para que la

Psicología de la Salud se fortalezca y genere propuestas en las áreas de prevención

y promoción que permitan mejorar la calidad de vida de hombres y mujeres; y para

contribuir, de esta forma, a la consecución de las metas propuestas por los

programas prioritarios de la Secretaría de Salud en relación a la calidad de la

atención a la salud y la cobertura a nivel nacional.

El enfoque preventivo induce a desarrollar modelos de comportamiento donde

existan altos niveles de compromiso y responsabilidad por parte de la población en

general, en donde el individuo sea el actor principal de la conservación de un

adecuado estado físico y mental a partir de sus actitudes y comportamientos. Cabe

resaltar la importancia del trabajo de la psicología en este campo, ya que es la

disciplina idónea para orientar procesos-de cambio en la conducta.

Para lograr este enfoque preventivo es necesario, en un primer momento,

identificar los factores de riesgo presentes en los diferentes grupos vulnerables como

son: los niños, los ancianos y los adolescentes. De este último grupo es importante

considerar a las jóvenes que se embarazan, por ser esta situación una problemática

mundial de la salud pública. Las jóvenes gestantes se enfrentan a una doble

problemática: los cambios físicos y psicológicos, propios de la adolescencia, más

aquellos que conlleva el proceso del embarazo, y qué son de orden social, biológico,

económico y psicológico, entre otros. Dicha situación desencadena diversas

complicaciones, las cuales deberán ser abordadas desde este enfoque preventivo.

Con base en la experiencia clínica, en el área de control prenatal del Hospital

Escuela de la Universidad Veracruzana, donde se ha observado que la mayor

frecuencia de mujeres embarazadas que acuden a la consulta externa de control

prenatal, ocurre en el grupo de edad de los 14 a los 17 años; y debido a que de

manera recurrente, estas jóvenes presentan complicaciones de tipo: físico, familiar,

social y psicológico, es lo que condujo a la autora a diseñar el presente estudio, con

(7)

relacionado a los estilos de vida y la percepción de riesgo manifestada por las

adolescentes embarazadas.

Para llevar a cabo dicha investigación y después de una minuciosa búsqueda

y análisis de los estudios realizados en este campo, se decidió realizar el estudio de

tipo descriptivo cuantitativo, con un solo grupo de adolescentes gestantes usuarias

de la consulta externa de control prenatal del Hospital Escuela de la UV. Se eligió

aplicar dos instrumentos para obtener la identificación de los factores de riesgo antes

mencionados.

Los instrumentos utilizados fueron, en primer lugar, el “Cuestionario de Estilo

de Vida Promotor de la Salud” (CEVPS) realizado por S. Walker, M.J. Kerr, N.J.

Pender, y K. Sechrist, en 1990, y adaptado por Luis Flórez Alarcón en 1994, para

identificar los estilos de vida, y en segundo lugar, el “Inventario de Eventos

Estresantes y Psicosociales del Embarazo" (IEE) elaborado y validado por Luis

Flórez Alarcón en 1996, para detectar la percepción de riesgo.

La visión biopsicosocial de la problemática presente en el grupo de las

embarazadas adolescentes lleva a orientar la investigación hacia una perspectiva

holística, con la finalidad de aproximarse a una etapa preventiva de la atención a la

salud de las jóvenes gestantes, desde el punto de vista de la Psicología de la Salud

para, posteriormente, y con la información resultante, elaborar e implementar un

programa de educación para la salud, dirigido a la prevención de las complicaciones

(8)

Capítulo 1. Aproximación de la Psicología de la Salud al embarazo

en adolescentes

SUMARIO

1.1. Psicología de la Salud 1.1.1. Concepto de salud 1.1.1.1. Modelo médico 1.1.1.2. Modelo de Leavell y Clark 1.1.1.3. Modelo blopsicosocial 1.1.1.4. Modelo integrador

1.1.2. Oesarrollo histórico de la Psicología de la Salud

1.1.2.1. Psicología de la Salud en Cuba 1.1.2.2. Psicología de la Salud en México 1.1.2.3. Psicología de la Salud en España

1.1.2.4. Psicología de la Salud en Estados Unidos de Norteamérica 1.1.2.5. Psicología de la Salud en Brasil

1.1.2.6. Psicología de la Salud en Colombia 1.1.3. Definición de Psicología de la Salud 1.1.4. Psicología de la Salud: Modelos para el estudio 1.4.1. Modelo de Creencias sobre la Salud (MCS) 1.1.4.2. Modelo de la Teoría de la Acción Razonada (TAR) 1.1.4.3. Modelo de la Teoría de la Acción Social (TAS) 1.1.4.4. Modelo de Locus de Control en Salud 1.1.4.5. Modelo d e A ir íb u d ó n d e la S a lu d

1.1.5. Ámbito de aplicación de la Psicofogía de la Salud 1.1.6. Áreas de interés de la Psicología de la Salud

1.2. Embarazo en adolescentes desde la perspectiva de la Psicología de la Salud 1.2.1. Intervención de la Psicología de la Salud en el embarazo de las adolescentes

En este capítulo se aborda, en primer lugar, el concepto actual de salud, refiriendo

cómo ha evolucionado su concepción desde el Modelo biomédico (puramente

biológico), pasando por el Modelo de Leavell y Clark (con enfoque multicausal),

mecanicista, hasta llegar al Modelo biopsicosocial (que integra variables biológicas,

psicológicas, culturales y sociales) el cual contempla un cambio cualitativo en el

enfoque a la salud y propone un concepto integral. Se menciona cómo el desarrollo y

la consolidación de éste último da origen al llamado Modelo integrador,

representando éste la multicausalidad en la génesis dé las enfermedades; hace el

reconocimiento, además, del medio socio-ambiental y la conducta de las personas

como factores determinantes de la enfermedad. Se describe el desarrollo histórico de

la Psicología de la Salud relacionado con algunos países como Cuba, México,

España, Estados Unidos de Norteamérica, Brasil y Colombia, en donde esta

disciplina ha progresado; se señalan también algunos de los eventos que

favorecieron la aparición y desarrollo de la Psicología de la Salud en cada uno de

ellos. Asimismo se destacan algunas definiciones de Psicología de la Salud,

propuestas por autores que tienen una amplia trayectoria en este campo, como

Matarazzo, Rodríguez Marín, Godoy y Becoña, entre otros. Posteriormente se

mencionan las aportaciones de otras áreas a esta disciplina y se refieren algunos de

los modelos de estudio utilizados por la Psicología de la Salud, en sus acciones de

(9)

la acción razonada, el Modelo de la teoría de la acción social, el Modelo de locus de

control en salud y el Modelo de atribución de la salud. A continuación se alude a los

principales ámbitos de aplicación de la Psicología de la Salud, tomando en cuenta

sólo el concepto convencional de la misma. Se hace'mención de las principales

áreas de interés de esta disciplina. Finalmente se aborda el embarazo en

adolescentes desde la perspectiva de la Psicología de la Salud, y así comentar la

intervención que, desde esta área, se lleva a cabo en la situación de gestaciones en

adolescentes.

1.1. Psicología de la Salud

Para hablar de la Psicología de la Salud, es necesario antes puntualizar lo que se

entiende por salud y de qué forma este concepto ha ido evolucionando junto con los

modelos explicativos de lo que hoy se conoce como el proceso salud-enfermedad.

1.1.1. Concepto de salud

En la historia de la humanidad, la salud ha sido considerada como uno de los valores

principales y como un beneficio universal, tanto personal como social, que trasciende

las diferencias culturales y la condición de especie. Sin embargo, al hablar de salud

necesariamente se debe mencionar a la enfermedad, ya que a través de la historia

se ha visto que están intrínsecamente relacionadas. Al respecto, Pascual y Ballester

(1997) y Laurell (1978) (véase en Torres & Beltrán, 1986) declaran que la salud y la

enfermedad se definen y se implican mutuamente en la dialéctica de la vida, ya que

no son más que dos momentos de un mismo fenómeno, y entre ellos se establece un

relación en constante cambio. El binomio salud-enfermedad ha experimentado una

transformación importante en las últimas décadas, al pasar de una concepción

“negativa”* basada en la ausencia de enfermedad, hasta tomar una dimensión

“positiva” en la que se consideran diferentes factores de bienestar, de ajuste

(10)

1.1.1.1. Modelo médico

De acuerdo con Martínez (2000) en el siglo XIX se instituye el llamado Modelo

médico o biológico-lesional de la enfermedad, mismo que durante muchos años

orientó la práctica médica y el establecimiento de los servicios de salud en el mundo.

Este paradigma está fundado en los estudios proporcionados por las ciencias

biomédicas. “El elemento central del modelo biológico-lesional de la enfermedad es

una alteración estructural y funcional de los órganos, tejidos, células o moléculas del

cuerpo humano. Esta alteración tiene sus causas o su etiología y se expresa por

determinados síntomas y signos, que constituyen lo que se conoce como el cuadro

clínico de las enfermedades” (Martínez, 2000, p. 100).

En resumen, son tres los componentes de dicho modelo:

1. El cambio o variación en la anatomía y fisiopatología del organismo.

2. Los orígenes de dicho cambio.

3. Los síntomas o signos característicos de la alteración orgánica en cualquiera

de sus manifestaciones.

Para Torres y Beltrán (1986) el modelo clásico de la medicina profesional, el Modelo

médico, imperó hasta finales del siglo XX y presentaba a la enfermedad como el

resultado de la acción de un agente patógeno específico, es decir, el enfoque era

puramente biológico. El análisis del proceso salud-enfermedad se abocaba a la

medicina curativa, y buscaba sólo un tipo de causa como origen de la enfermedad.

De este modo, se consideraba al individuo en forma abstracta al aislarlo de sus

condiciones sociales.

1.1.1.2. Modelo de Leavell y Clark

Posteriormente, y según lo manifestado por Morales Calatayud (1997), surge en

1965 el Modelo de Leavell y Clark, epidemiólogos norteamericanos que postularon

un enfoque alternativo de carácter multicausal; dentro del cual se tomaban en cuenta

las variables sociales en el proceso salud-enfermedad, representado por el Modelo

(11)

limitación de no profundizar suficientemente en los factores causales de naturaleza

social; presentaba, además, características biologicistas e individuales muy fuertes.

El sustento teórico para este modelo está representado, de acuerdo con Rojas

Soriano, (1982) por la epidemiología tradicional, la cual es definida como: “La rama

de la ciencia médica que estudia las relaciones entre los diversos factores y

condiciones que determinan la frecuencia y distribución de un proceso infeccioso,

enfermedad o estado fisiológico, en una comunidad humana” (p. 17).

Rojas Soriano (1982) menciona que este enfoque rebasa al modelo unicausal

en la indagación de los orígenes de la enfermedad; sin embargo, presenta un

abordaje ahistórico y mecanicista que prohíbe establecer categorías entre los

factores sociales y físicos a fin de conocer su grado de influencia sobre la salud de

los individuos, y sólo acierta a señalar relaciones externas e inmediatas entre los

fenómenos. No obstante, el mismo Rojas Soriano (1982) reconoce que: “Este

enfoque representa, sin duda, un avance significativo con respecto al anterior en la

concepción de la salud y la enfermedad y en las prácticas para prevenir los daños a

la salud y reestablecerla” (p.17).

1.1.1.3. Modelo biopsicosocial

La Organización Mündial de la Salud (OMS, 1974,1978) define a la salud como: “el

estado de completo bienestar físico, mental y social y no la mera ausencia de

afecciones o enfermedades”. Dicha definición, aun cuando ya contempla al elemento

social y pareciera mostrar un panorama más integral de la salud de los individuos,

dista mucho de ser completa en su visión sobre este aspecto tan importante en la

vida del ser humano, motivo por el cual ha sido objeto de debates y discusiones al

interior del ámbito académico-científico.

Al respecto, San Martín (1984, citado en Morales Calatayud, 1997) refiere que

la definición de la OMS se basa sólo en términos subjetivos, lo que ocasiona se

desdibuje la noción de salud y que cada vez sepamos menos de qué estamos

hablando cuando mencionamos “estado de salud”. Este autor propone como una

definición de salud la siguiente: “una noción relativa que reposa sobre criterios

(12)

estado de tolerancia y compensación físico, psicológico, mental y social, fuera del

cual todo otro estado es percibido por el individuo y por su grupo como la

manifestación de un estado mórbido" (p. 65).

Esta aproximación del concepto de salud integra elementos subjetivos,

objetivos y sociales. Lo cual da un cambio cualitativo en el enfoque hacia la salud,

donde el desarrollo de ésta se enfoca hacia un concepto integral formado por

aspectos biológicos, psicológicos y sociales que retoman tanto elementos objetivos

como subjetivos. Este hecho da lugar a que progresivamente se vaya conformando

el Modelo biopsicosocial de la salud, el cual insiste en que los agentes biológicos son

condiciones necesarias, pero insuficientes en el inicio de una enfermedad.

Ribes (1990), Matarazzo (1995), Becona, Vázquez y Oblitas (1995), Rodríguez

(1995), Godóy (1999), Grau (1999), entre otros, manifiestan que en los últimos treinta

años se ha reconocido la importancia que tiene la conducta sobre el proceso salud-

enfermedad. Refieren que un gran porcentaje (más de 50%) de las consultas en

países industrializados no presentan patologías orgánicas comprobables y las

conductas asociadas a las enfermedades crónicas son la causa principal de muerte

en estos países; además, la proliferación de enfermedades infecciosas y parasitarias

tiene que ver también con el comportamiento de las personas: malos hábitos de

higiene, sanidad, alimentación, abuso del tabaco y el alcohol, así como de la

exposición continua al estrés y desórdenes emocionales.

Estos mismos autores manifiestan que a nivel macro, los cambios sociales

han representado un factor importante en la génesis de los problemas de salud; el

desarrollo urbano, económico, industrial y político, entre otros, van impactando la

estructura de las comunidades y la forma en que funcionan las familias. Existe un

desmoronamiento de los sistemas tradicionales de apoyo, una baja cohesión social,

migración y desarraigo, enajenación mental, destrucción de las estructuras sociales,

vulnerabilidad a las adicciones, problemas de salud mental y de desarrollo humano

integral.

En el mismo sentido, Labrador, Cruzado y Muñoz (1996) coinciden con lo

expresado anteriormente, al asegurar que en las últimas décadas ha sido reformado

(13)

conservación, sino de desarrollo, y que la cirugía y la farmacología no son métodos

efectivos para enfrentar el reto en las labores preventivas que implica la nueva

ideología de la salud. Destacando el papel de los elementos psicológicos como

determinantes de la conducta, Buceta (1997) comenta que la salud del individuo

depende de los estados psicológicos: mientras más se sientan amados y apoyados,

mayor será el efecto positivo en su bienestar físico.

Coincidiendo con este enfoque, Engel (1997) postula que cualquier

enfermedad vista desde el Modelo biopsicosocial es el resultado de complejas

interacciones entre variables biológicas, psicológicas, culturales y sociales que,

imbricadas, explican las diversificaciones que se producen en su inicio, su severidad

y su curso. Asimismo, señala la importancia de considerar tales variables, junto a los

factores biológicos, como determinantes de la enfermedad y su tratamiento, y sugiere

que este modelo debe poner mayor énfasis en el paciente, en el contexto social

donde éste se desenvuelve, en el papel del médico y el sistema de cuidados de la

salud.

Ejemplo de ello es lo que menciona Oblitas (2003) cuando dice que, desde

tiempos ancestrales, los médicos han sido quienes se han hecho cargo de la salud,

entendida ésta como lo que hay que conservar o curar frente a agresiones puntuales,

como accidentes e infecciones. Él afirma que está comprobado científicamente que

la salud está influenciada por tres aspectos importantes: la conducta, los

pensamientos y las relaciones sociales; de los cuales, la primera tiene un gran

impacto, toda vez que ésta este conformada por hábitos saludables y por la

búsqueda de cuidados médicos.

Por todo lo dicho, ' quedan de manifiesto los basamentos teóricos y

características del enfoque integral (en donde se consideran tanto los aspectos

psicológicos como los sociales), a partir de los cuales se da una transformación en la

perspectiva que de la salud deben tener en la áctualidad los equipos médicos y, por

ende, las políticas sanitarias, para ir dejando de lado la visión puramente biomédica,

y asumir paulatinamente la importancia que tienen los factores comportamentales y

(14)

Este nuevo escenario ocasionó que los conceptos de salud y enfermedad

dieran un giro total: desde una perspectiva negativa centrada en la patogénesis

(atención a la enfermedad) hasta una perspectiva positiva centrada en la

salutogénesis (promoción, prevención y mantenimiento de la salud), situación que

favoreció que la psicología en el área de la salud se insertara en este proceso de

cambio.

1.1.1.4. Modelo integrador

El progresivo desarrollo y consolidación del Modelo biopsicosocial, que asume no

sólo la multicausalidad en la génesis de las enfermedades, sino que también

reconoce que el medio socio-ambiental y el comportamiento de los individuos son los

principales determinantes de los padecimientos, ocasionó que creciera la importancia

del papel de las ciencias de la conducta en especial de la psicología, en el

reconocimiento del proceso salud-enfermedad, considerándola como disciplina

fundamental para llevar a cabo acciones de promoción, prevención, tratamiento y

rehabilitación de la enfermedad.

Este hecho encontró, además, apoyo en las aportaciones que al concepto

salud han hecho científicos de renombre como Frenk (1994), destacado investigador

del área de la salud en México y del mundo actual, quién destaca que la salud se

expresa en el cuerpo de individuos concretos y que hoy se sabe que la sanidad de

una población depende de una red multicausal de factores biológicos y sociales: “El

medio ambiente y las condiciones de éste, la organización social, la estructura

económica, el nivel de demócracia, el grado de urbanización, las condiciones

materiales de existencia, la escolaridad, la nutrición, la fecundidad y los estilos de

vida, son todos elementos determinantes de la salud, a los cuales el sistema de

atención debe dar respuesta” (p. 26).

Coincidiendo con esto, Aréchiga (2000) refiere que la salud ya no es

considerada únicamente como la ausencia de enfermedad o un estado de equilibrio

individual, sino más bien es concedida como una vida sana que transcurre dentro de

un bienestar integral, insertada en una dimensión social. Respecto de esta

(15)

exponer los avances más firmes de la ciencia del conocimiento y ponerlos al alcance

de las personas y de los lugares, con la finalidad de poder representar la diferencia

significativa entre la vida y la muerte, logrando, de esta manera, despuntar la

propuesta de “salud para todos” en un futuro inmediato.

Así surge el llamado Modelo integrador de salud y enfermedad bajo una

perspectiva biopsicosocial, en donde además de las acciones mencionadas

anteriormente se suman las de investigación, evaluación, intervención, formación y

gestión, así como el análisis y mejora del sistema sanitario, la elaboración y

aplicación de programas destinados al control o modificación de los elementos que

intervienen en el proceso salud-enfermedad y de la atención de la salud, surgiendo

así la llamada Psicología de la Salud.

1.1.2. Desarrollo histórico de la Psicología de la Salud

La denominación de Psicología de la Salud nace en los Estados Unidos de

Norteamérica (EE.UU.) constituyéndose como un área genérica de la psicología,

varios autores coinciden en señalar que surge en el seno de la American

Psychological Association (APA) como resultado de una serie de sucesos.

Sin embargo, para comprender mejor este devenir de la Psicología de la Salud

en las diferentes regiones del mundo, el cual no ha sido uniforme y se ha presentado

con diferentes características en cada lugar, se mostrará por apartados su desarrollo

en los principales países en los que ha tenido influencia, a saber: Cuba, México,

España, Estados Unidos de Norteamérica, Brasil y Colombia.

1.1.2.1. Psicología de la Salud en Cuba

En América Latina pronto tomó eco la Psicología de la Salud; Morales Calatayud

(1997) menciona que en Cuba, en 1969, se integra la psicología al servicio de la

atención primaria a la salud, orientándola hacia propósitos de promoción y

prevención. Este autor refiere que, en un primer momento, el trabajo se llevaba a

cabo en un modelo de organización para los centros de atención primaria

(16)

programas que ya estaban funcionando. Posteriormente, en 1974, este modelo

evolucionó hacia el de “medicina en la comunidad” con un mayor énfasis en la

participación popular, en donde se reconocía la importancia de la investigación sobre

problemas psicológicos y sociales en la atención primaria. Diez años después la

atención primaria en Cuba avanzó mucho más hacia su integración a la comunidad,

a la promoción de la salud y a la prevención de las enfermedades; dentro de este

proyecto, el psicólogo del centro de atención primaria mantuvo una participación muy

activa, como profesor, asesor e interconsultante de los miembros de ese pequeño

equipo interdisciplinario en salud, junto a los cuales evaluaba los problemas de salud

de las personas y los problemas del ambiente, además de diseñar y valorar

intervenciones; acciones correspondientes a la figura del psicólogo de la salud. Por lo

que en diciembre de 1984, y auspiciado por la Sociedad Interamericana de

Psicología, el Grupo Nacional de Psicología, la Sociedad Cubana de Psicología de la

Salud del Ministerio de Salud Pública de Cuba, la Organización Mundial de la Salud

(OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se celebró en La Habana

el “Primer Simposio Internacional de Psicología de la Salud”, área ya presente. Se

abordaron los siguientes temas:

1. Reproducción, sexualidad y papeles sexuales.

2. Psicología y salud colectiva.

3. Estrés y apoyo social.

4. Atención psicológica a enfermos crónicos.

5. Cuidados prenatales.

6. Adicción a drogas y alcohol.

7. Patologías psicológicas y su dimensión social.

8. Servicios de salud.

Este evento favoreció que en 1985 se estableciera el Plan de actividades de

psicología para el policlínico con médicos de familia, con tareas de promoción de

cambios de estilos de vida, atención a problemas del área materno-infantil, familias y

parejas, atención a enfermedades crónicas y a escuelas, así como tareas de

(17)

Por otro lado, en México, algunos psicólogos motivados por la preocupación sobre el

estado de salud de los mexicanos, se abocaron a abordar los aspectos psicológicos

del proceso salud-enfermedad y cómo se manifiestan en los individuos desde

diferentes enfoques y teorías. Partiendo de esta idea se gestaron en las

universidades, más que en el trabajo directo en las instituciones y servicios de salud,

acciones correspondientes al área de la Psicología de la Salud.

Por ejemplo, en 1982, y según lo refiere Ortiz (1996), las Instituciones de

Educación Superior (IES) que participaron en éstas acciones fueron la Universidad

Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Veracruzana (UV) y el

Instituto de Salud Pública, quienes iniciaron formando grupos de psicólogos que

abordaron la temática metodológica y el objeto de estudio de la Psicología de la

Salud. Estos grupos de investigación y trabajo, hicieron énfasis en la actividad

profesional interdisciplinaria orientándola hacia el estudio integral del sujeto y de los

factores que intervienen en el proceso salud-enfermedad, subrayando que el estado

psicológico de una persona es el resultado de la relación entre el estado orgánico y

el físico (Torres & Beltrán 1986).

Los trabajos, productos de estas investigaciones, y según lo cita Morales

Calatayud (1997), fueron presentados en las Memorias del Primer Congreso

Internacional de Psicología y Salud en 1993 y en el Congreso Mexicano de

Psicología, en 1995; y las publicaciones más relevantes en esta área fueron los

libros: Psicología de la Salud. Campos y aplicaciones, de Torres y Beltrán, 1986;

Psicología y salud: un análisis conceptual, de Ribes, 1990; Psicología y salud.

Aportes del análisis de la conducta, de Pina, 1992, y Psicología y salud. La

experiencia mexicana, de Ortiz, 1996. Asimismo se da la aparición de publicaciones

científico-académicas como las revistas: Psicología y Salud de la UV, a partir de

1991, y Salud y Sociedad de la Universidad de Sonora, en 1992. Es así como inicia

en México la Psicología de la Salud, influida fuertemente por los psicólogos de la

salud de Cuba, los cuales parten de una perspectiva teórica del estudio del proceso

(18)

mismo, pudiendo realizar un abordaje científico del mismo al considerar el tipo de

estructura socioeconómica en que vive el sujeto, entre otros factores fundamentales.

1.1.2.3. Psicología de la Salud en España

En España la Psicología de la Salud se generó en la década de los setenta, pero no

fue hasta los ochenta que se presentó como un campo específico. Comenta Mansilla

(1984, citado en Simón, 1999) que en España, el Sistema Nacional de Salud hacía

referencia a un concepto integral de la salud el cual implicaba aspectos sanitarios

distintos de los puramente curativos, tales como: la promoción de la salud, la

prevención de la enfermedad y la rehabilitación social. Refiere que estos elementos

eran considerados como puntos prioritarios en la Ley General de Sanidad (LGS)

dentro del sistema de salud de España, enfocándolos a la promoción de la salud, a la

educación sanitaria, a la prevención de la enfermedad, a la rehabilitación funcional y

a la reinserción social. Situación que favoreció que el campo de la Psicología de la

Salud fuera fácilmente recibido, al estar estrechamente ligado a la correcta aplicación

de la LGS (Rodríguez Marín, 1991, citado en Simón, 1999).

Simón (1999) señala que en España, además de esta situación socio-

sanitaria, se suscitaron otros acontecimientos de tipo académico que favorecieron la

consolidación del área de la Psicología de la Salud; ejemplo de ello, son los

siguientes eventos:

• La aparición en 1984 de un área denominada Psicología y Salud, dentro del /

Congreso del Colegio Oficial de Psicólogos, la cual enfocó sus acciones a los

puntos prioritarios de la LGS.

• La creación en 1987 de Departamentos Universitarios de Psicología de la Salud, a

raíz de los acuerdos tomados en el / Congreso del Colegio Oficial de Psicólogos, y

la realización del / Congreso Nacional de Psicología de la Salud, en donde se

expusieron varios temas del área.

• La constitución, en 1988, de la primera asociación de Psicología de la Salud, la

(19)

interior de ella se iniciaron varias investigaciones enfocadas principalmente a la

promoción de la salud.

• En 1989, la edición de la revista de Psicología de la Salud en la Universidad de

Alicante.

• La consolidación, en 1990 dentro del Congreso de la Sociedad Española de

Psicología, de Psicología de la Salud como un área sólidamente constituida y

claramente diferenciada.

• La constitución en 1993 de la Sección de trabajo sobre Psicología de la Salud,

como una organización colegial y, en 1994, la celebración en Alicante de la VIII

Conferencia de la Sociedad Europea de Psicología de la Salud.

El trabajo de los psicólogos de la salud en España, ha estado íntimamente ligado al

trabajo en los hospitales psiquiátricos y en otros centros de atención a la salud

mental. Sin embargo, la progresiva aplicación de la LGS, en las diferentes

comunidades, ha favoreciendo la creciente incorporación de los psicólogos de la

salud al sistema sanitario en general, lo que ha contribuido a que la investigación en

Psicología de la Salud, en este país, se desarrollara aceleradamente en los últimos

años.

Ya que “de los 80 hasta ahora es claramente evidente el crecimiento

acelerado que nuestra Psicología de la Salud ha experimentado, ya la consistencia

que ha alcanzado'se ha visto reconocida al celebrarse en julio de 1994, en Alicante

la VIII Conferencia de la Sociedad Europea de Psicología de la Salud, con una

abundante participación de psicólogos españoles” (Simón, 1999, p. 182).

La Psicología de la Salud en España, sigue presentando problemas en el

concepto, según lo manifiesta Rodríguez Marín (1995), porque al parecer no está

suficientemente claro y diferenciado, lo que lleva a confundirla en ocasiones con la

psicología clínica, la terapia de conducta, o la medicina comportamental. A pesar de

esto, se sigue consolidando a través de la realización de numerosos trabajos de

investigación y publicaciones que han aportado información relevante a los temas de

promoción de la salud, prevención de la enfermedad, recuperación, rehabilitación y

(20)

En Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) la Psicología de la Salud, y según lo

manifestado por Simón (1999), surge a raíz del artículo “The role of psychology in the

delivery of health Services” de William Schofield publicado en la revista American

Psychological Association en el año de 1969, el cual ocasionó el surgimiento

organizado de un grupo de psicólogos ante la preocupación de lo expuesto en el

artículo, ya que en él se afirmaba que sólo 9%, de aproximadamente 4,700 artículos

publicados entre 1966 y 1967, se referían a temas no incluidos tradicionalmente

dentro del campo de la salud mental. Es decir, durante ese período se habían

publicado muy pocos artículos sobre temas de aplicación de la psicología en el

campo de la salud.

En su publicación, Schofield hacía hincapié en la ausencia del abordaje de la

psicología al campo de los servicios de salud, en comparación con otros

profesionales sanitarios; menciona además las posibilidades de que esa ausencia se

compensara, para lo cual señalaba que eso dependía en muy buena parte de las

decisiones y de los intereses de los propios psicólogos.

Schofiel mencionaba en su artículo que “los psicólogos americanos no se han

sentido muy atraídos por los problemas de salud y enfermedad como áreas fecundas

para la actividad investigadora tanto básica como aplicada” (Simón, 1999, p. 29). A

partir de esta publicación se suscitaron en los EE.UU. varios movimientos de

psicólogos preocupados por la investigación e intervención en otras áreas de la salud

que no fueran la mental, y en 1993 se organizó un grupo de trabajo sobre

investigación en salud, coordinada por el propio Schofield.

En este artículo se advierte que los psicólogos no habían percibido los

beneficios que entrañaba, para su trabajo, intervenir en otras áreas que no fuera la

mental, proponiendo mejoras al mantenimiento de la salud, a la prevención de la

enfermedad y al sistema de prestación de los servicios de salud. Refiere Simón

(1999) que posteriormente, y mediante una encuesta aplicada en 1974, se puso de

(21)

psicólogos de la salud, tomando en cuenta los temas abordados en sus

investigaciones.

Sin embargo, para el verano de 1978 se integró un grupo de psicólogos que

trabajaban el área de la salud, para ello se organizó una serie de reuniones

coordinadas principalmente por Stephen M. Weiss, Joseph D. Matarazzo y George

C. Stone, además de los miembros de la Sección del Network. Este grupo solicitó

alcanzar el estatus de “División” en la reunión que la APA celebró ese año en

Toronto. Petición que fue concedida, aprobándose entonces la, constitución de la

“División de Psicología de la Salud” (División 38).

Esta división marcó como objetivos fundamentales los siguientes:

1. Promover las contribuciones de la psicología como una disciplina interesada

en la comprensión de la salud y la enfermedad a través de la investigación

básica y clínica.

2. Alentar la integración de la información biomédica acerca de la salud y la

enfermedad con el conocimiento psicológico que se tiene en el momento.

3. Informar a la comunidad científica y profesional, así como al público en

general, de los principales resultados de las investigaciones y de las

actividades y servicios en esa área.

4. Facilitar y promover la formación de profesionales y la creación de servicios

especializados en Psicología de la Salud.

Refiere Morales (1999) que para septiembre de 1979, Joseph Matarazzo pronunció

el discurso presidencial de la División de la Psicología de la Salud, dentro de la

reunión de la Asociación Americana de Psicología que se celebró en Nueva York. En

ese mismo año, Stone, Cohén y Adler editaron el primer libro de Psicología de la

Salud.

En los EE.UU., los psicólogos que aparecen dedicados a la aplicación de la

psicología al campo de la salud es de 1,500 en 1980, y de 3,500 para 1988. En enero

de 1982 aparece el primer número de la revista Health Psychology de Psicología de

la Salud, y en 1983 tiene lugar la Primera Conferencia Norteamericana sobre la

(22)

realizada en todo el mundo sobre este tópico. A raíz de esta conferencia aparecen

también, por primera vez, un conjunto de directrices para la formación de

especialistas en Psicología de la Salud y se inicia el desarrollo de programas de

posgrado en este campo (Morales, 1999).

1.1.2.5. Psicología de la Salud en Brasil

La Psicología de la Salud en Brasil se inicia según lo mencionan Piña, Obregón y

Vera (2003) en la década de los cincuenta, aun cuando la reglamentación de los

profesionales de la psicología en ese país se registra en el año de 1961; “El Dr.

Jorge Grau ex presidente de la Asociación Latinoamericana de Psicología de la

Salud (ALAPSA), expuso en el V Congreso Iberoamericano de Psicología de la

Salud, celebrado en Cartagena, Colombia (abril de 2000), [...] que Brasil fue el país

que inició más precozmente los trabajos en este campo en todo el mundo, teniendo

como pionera a la eterna maestra Dra. Mathilde Neder” (Piña et al., 2003, p. 21).

En Brasil, la Psicología de la Salud se inicia con la oficialización de los

servicios en psicología hospitalaria, con lo cual comienzan las actividades y acciones

en salud de los psicólogos. Esto se genera a raíz de que ocurren innumerables

epidemias en este país en la década de los treinta. Por lo que para los años

cuarenta, las políticas en salud se encaminaron a las inversiones y acciones en salud

dentro de un modelo centrado en la institución hospitalaria, adoptando un modelo

importado de los EE.UU., dentro del cual el hospital pasaba a ser el símbolo máximo

de atención a la salud. Esto favoreció las actividades intrahospitalarias de los

psicólogos, y dio origen al término de “Psicología Hospitalaria” (Cohn & Elias, 1996,

citados en Piña et al., 2003).

En este país la psicología es reconocida oficialmente como profesión en los

años sesenta, observándose, desde su inicio, una presencia significativa de

psicólogos en los hospitales generales. Estos profesionales buscaban siempre

referencias técnicas y científicas para aplicarlas en sus actividades dentro de los

hospitales, con el objetivo principal de ampliar su campo, perfeccionar sus

herramientas, sus recursos y, de esta manera, hacer frente a las demandas del

(23)

En los ochentas en Brasil se incrementó la productividad en el campo de la

Psicología de la Salud que emanó de la psicología hospitalaria. En esta época,

además del trabajo operativo de los psicólogos en el campo de salud, se organizaron

diferentes eventos académicos en esta área, de los cuales destacan dos: el Primer

Encuentro Nacional de psicólogos en el Área Hospitalaria, en 1983, a raíz del cuál

surgieron varios núcleos de trabajo de psicólogos que se enfocaban a la asistencia y

a la elaboración de programas de enseñanza e investigación, y en 1987 se realizó el

II Seminario Internacional de Psicología de la Salud, en la ciudad de Sao Paulo (Pina

et al., 2003).

Para los años noventa, de la psicología hospitalaria en Brasil, derivaron otras

áreas muy específicas como la psicooncología, la psicología aplicada a la cardiología

y los cuidados paliativos, entre otras. Y aparecieron programas de posgrado

encaminados al área de la Psicología de la Salud, los cuales presentaban

dificultades o limitaciones en la delimitación teórica de la misma (Piña et al., 2003).

Los principales factores de éxito de la Psicología de la Salud en Brasil, en

cuanto a su desarrollo, fueron dos: a) la intervención comprensiva de los modelos

teóricos aparentemente distantes y la orientación de los esfuerzos psicológicos en la

preservación de dolencias, y b) la modificación de creencias y actitudes frente a las

enfermedades, invalidez y muerte (Piña et al., 2003).

1.1.2.6. Psicología de la Salud en Colombia

En Colombia, la Psicología de la Salud surgió de manera similar que en el resto de

los países de Latinoamérica (Matarazzo, 1982, & Stone, 1988; citados en Flórez,

1999). Sus inicios se presentaron en la década de los setentas, con los aportes de la

medicina comportamental en el área del análisis experimental del comportamiento.

Fueron muy relevantes las aplicaciones clínicas de la medicina comportamental al

biofeedback, así como los intentos de extender los principios esenciales del

condicionamiento clásico y del condicionamiento operante en el tratamiento de

múltiples disfunciones (Vinaccia, 1989, & Ospina, 1993, citados en Flórez, 1999). A

raíz de esta situación se realizaron investigaciones y trabajos clínicos de extensión

(24)

crisis asmáticas en niños, entre otros. Se presentó, además, una gran expectativa

por lograr avances significativos en el abordaje de los tratamientos de algunos

problemas de salud física, los cuales se basaron casi exclusivamente, en el uso de

procedimientos de condicionamiento. Acciones todas que favorecieron la aplicación

de una psicología específica para problemas de salud. Lo que ocasionó que en este

país se experimentaran cambios en sus cuadros de morbimortalidad similares a los

que se daban en los países desarrollados y en vías de desarrollo.

Después de las aplicaciones de la llamada medicina comportamental, surgió la

Psicología de la Salud como tal, la cual continuó el enfoque anterior, además de

darle gran relevancia al análisis y a la incorporación de factores ambientales y de

comportamiento, en la asociación de éstos a los problemas de salud predominantes

en la vida contemporánea de ese país; como, por ejemplo, los derivados de los

accidentes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, y los accidentes

cerebrovasculares. En Colombia, la Psicología de la Salud se enfocó principalmente

en la coexistencia de las enfermedades infectocontagiosas, características de los

países en vías de desarrollo, además de problemas propios de países más

desarrollados, como las enfermedades crónico-degenerativas. Uno de los más

destacados representantes de la Psicología de la Salud en ese país es Flórez (1999),

quien ha trabajado mucho en este campo de la psicología, dictando conferencias y

talleres sobre temas tan diversos como la educación para la salud y realizando

investigaciones sobre salud reproductiva, especialmente en adolescentes; campo

dentro del cual tiene numerosos trabajos ya publicados. Muchos de estos trabajos

han marcado la pauta para investigaciones subsecuentes. Cabe señalar que también

ha abordado el manejo de los aspectos comportamentales asociados al tratamiento

de los pacientes con cáncer.

Dentro del desarrollo de la Psicología de la Salud en Colombia, Flórez (1999)

refiere como datos importantes los siguientes: en primer lugar, la creación, en 1989,

en la Universidad Nacional de Colombia, del programa Especialización en Psicología

Clínica Experimental y de la Salud, el cual posteriormente se transformó en el

programa Especialización en Psicología y Salud; en 1990, la fundación de la

(25)

los Concursos Colombianos de Investigación en Psicología de la Salud; en

noviembre de 1996, la creación de la sección de Colombia de la Asociación

Latinoamericana de Psicología de la Salud (ALAPSA), la cual fue formalizada

oficialmente como Seccional Colombia de ALAPSA hasta noviembre de 1999, según

lo registra el Acta Constitutiva, hecho que abrió vías de integración importantes entre

los psicólogos colombianos y los demás psicólogos e instituciones latinoamericanos,

principalmente en las áreas de formación posgraduada y de intercambio de

experiencias en el campo de la Psicología de la Salud.

Flórez (1999) refiere que en la actualidad, a pesar del gran desarrollo

alcanzado y del dinamismo existente al interior del ámbito académico-científico, la

situación de la psicología y de los psicólogos en el ámbito de la salud pública dista

mucho de ser la óptima, tomando en cuenta que es bajo el nivel de empleo y de

remuneración de los psicólogos en el sector de la salud en general. Sin embargo,

este autor comenta que, en la medida en que se amplíe el horizonte tradicional de la

psicología clínica de la salud al preocuparse más por la prevención primaria, la

educación y la promoción de la salud, se logrará un avance en su implementación lo

que hará que se consolide, desligándola del tan criticado Modelo biomédico, para

poder tener un mejor presente y un futuro prometedor a través de la proyección a

corto y mediano plazo de la Psicología de la Salud en Colombia.

1.1.3. Definición de Psicología de la Salud

El término Psicología de la Salud surge de la conjunción de la psicología y de la

medicina conductual. El acta de nacimiento o carta de naturalización de la Psicología

de la Salud se la da la American Psychological Association (APA), quien la define a

partir de la proposición original de Joseph Matarazzo (1982); ésta fue revisada y

ligeramente modificada quedando de la siguiente forma:

(26)

Esta conceptualización de la disciplina, muestra las tareas que aborda la ciencia

psicológica en todo el campo de la salud e indica sus momentos primordiales. La

Psicología de la Salud se aplica, como disciplina, al conocimiento del bienestar y de

la enfermedad a través de la investigación básica y clínica; además, exhorta a la

integración de la información biomédica acerca del proceso salud-enfermedad, a

partir del conocimiento psicológico. De igual manera, promueve la educación y los

servicios de la salud y la enfermedad e informa, tanto a la comunidad psicológica y

biomédica como al público en general, sobre los resultados de las actuales

investigaciones y la asistencia que brinda en este ámbito.

Destacados investigadores de la Psicología de la Salud han desarrollado sus

propias conceptualizaciones, mismas que contienen elementos coincidentes y que

delimitan el ejercicio del profesional de dicha área.

Por ejemplo, Rodríguez Marín (1991) define a la Psicología de la Salud como:

Un área de aplicación de la psicología en el marco de la salud, que estudia los factores emocionales, cognitivos y comportamentales asociados a la salud y enfermedad físicas de los individuos, integrando las aportaciones de las diferentes disciplinas psicológicas, y colabora en el diseño y aplicación de programas de intervención individuales, grupales y comunitarios, para la promoción de la salud, la prevención, tratamiento y rehabilitación de la enfermedad y para conseguir una buena calidad de vida del enfermo, (p. 57)

Este autor postula que la Psicología de la Salud no sólo va a estudiar la conducta de

las personas enfermas sino también de las sanas, por ello se le considera una

aproximación “positiva” de la salud; esto implica que toma en cuenta la promoción,

prevención y tratamiento de la enfermedad bajo una perspectiva integral

biopsicosocial. Definición que se consideró la más adecuada para los fines de este

trabajo.

Simón (1993) la define como: “La confluencia de las contribuciones

específicas de las diversas parcelas del saber psicológico (psicología clínica,

psicología básica, psicología social, psicobiología) tanto a la promoción y

mantenimiento de la salud como a la prevención y tratamiento de la enfermedad” (p

19).

En esta definición se puede apreciar que el autor resalta las contribuciones de

(27)

estableciéndola como una disciplina con un enfoque holístico para el abordaje de la

promoción de la salud y de la prevención y tratamiento de la enfermedad.

Por su parte, Taylor (1995) da la siguiente definición: “Campo de la psicología

dedicado al conocimiento de las influencias psicológicas en cómo la gente

permanece sana, por qué enferma y cómo responden cuando están enfermos” (p.

20). En esta definición se puede observar cómo todas las acciones de la Psicología

de la Salud sitúan en el centro del proceso al individuo, pero considerando el

contexto biopsicosocial en el cual se encuentra inmerso.

Por otro lado, y coihcidente con el planteamiento de Rodríguez Marín, Godoy

(1999) define a la Psicología de la Salud.como:

El conjunto de contribuciones científicas y profesionales (investigación, evaluación, intervención, formación y gestión) de la psicología relativas a la promoción y acrecentamiento de la salud y a la prevención, tratamiento y rehabilitación de la enfermedad, así como al análisis y mejora del sistema sanitario y de las políticas de salud, y consistentes en la investigación de la importancia de los factores comportamentales en la preservación de la salud (y generación, mantenimiento o eliminación de la enfermedad) y la elaboración y aplicación de programas destinados al control o modificación de los mismos, (p. 54)

De nueva cuenta en la definición de la Psicología de la Salud, aportada por el autor

antes mencionado, la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad son

las estrategias por excelencia que se rescatan, además del tratamiento y

rehabilitación de las enfermedades. Hace énfasis en los factores comportamentales

como fundamentales en la preservación de la salud, por lo que éxpresa que la

elaboración y aplicación de programas específicos para el control y modificación de

los mismos es esencial.

Aportaciones recientes como las de Becoña, Vázquez y Oblitas (2000) la

definen como:

El agregado de las contribuciones educativa, científica, y profesional de la disciplina de la psicología para la promoción y mantenimiento de la salud, la prevención y tratamiento de la enfermedad, y la identificación de los correlatos etiológicos y diagnósticos de la salud, la enfermedad y-disfunciones relacionadas, (p. 25)

Definición que retoma muchos de los conceptos mencionados por Rodríguez Marín,

al contemplar la etiología y los diagnósticos de salud, para realizar intervenciones

(28)

tratamiento de la enfermedad. Especifica las contribuciones educativas y científicas

que esta disciplina aporta a la comunidad en general.

Todas las definiciones antes mencionadas coinciden en señalar que la

Psicología de la Salud es una disciplina que se aboca a considerar, en el proceso

salud-enfermedad, estados multifactoriales y multideterminados (cognitivo-afectivo-

emotivo-motivacionales, psicofisiológicos, conductuales y psicosociales), en la

prevención y tratamiento de la enfermedad, ya sea aguda o crónica. Reconoce la

ampliación del modelo biomédico de la salud y la enfermedad, encaminado a la

construcción de un modelo integrador de naturaleza biopsicosocial.

1.1.4. Psicología de la Salud: Modelos para el estudio

En un principio, en el desarrollo de la Psicología de la Salud, las aportaciones de la

psicología clínica y la psicología comunitaria, como disciplinas más ligadas al área de

la salud bajo diferentes modelos, cubrieron ciertas necesidades. La primera,

entendiéndose según Simón (1999), como el conjunto de posibles actuaciones

(comprensión, explicación, diagnóstico, evaluación, prevención, tratamiento y

rehabilitación) sobre sujetos que presentan problemas o trastornos psicológicos, es

decir centrándose en los trastornos a nivel individual, y estableciendo una relación

entre el psicólogo (con sus conocimientos y su actuación) y su paciente, dentro de

una dimensión de apoyo entres ambos. Por otro lado, y según lo mencionado por

este mismo autor, la psicología comunitaria está destinada a la comprensión,

explicación y solución de los problemas desde el punto de vista supraindividual

(social o comunitario) del individuo, es decir, se aboca principalmente a la prevención

de trastornos a nivel social comunitario.

El objetivo prioritario en ambas (aunque no el único) se orientó a la

enfermedad mental. Posteriormente, la medicina conductual, definida por Godoy

(1991) como un “conjunto integrado de conocimientos biospsicosociales relacionados

con la salud y la enfermedad física y dirigidos a la promoción de la salud y a la

prevención, diagnóstico tratamiento y rehabilitación de la enfermedad” (p. 872),

(29)

psicosociales para completar los conocimientos relacionados con la salud y la

enfermedad, enfocados a la salud física, enfermedades crónicas, principalmente, y la

salud mental con referencia a la física.

En este contexto, comenta Simón (1993) que la psicología se enfocó a la

prevención y la promoción de la salud, centrándose además en la rehabilitación y en

el tratamiento, motivo por el cual surgió la llamada Psicología de la Salud. Ésta se

avocó a la prevención, centrando sus intervenciones en la modificación de hábitos y

estilos de vida inadecuados en los individuos y en el propio medio social.

Para llevar a cabo estas acciones de promoción de la salud y la prevención,

tratamiento y rehabilitación de la enfermedad, considerando la dimensión social y

comunitaria; la Psicología de la Salud se apoyó en varios modelos, los cuales

contienen clases de variables similares y pueden ser integrados

complementariamente. De estos modelos sólo se mencionarán algunos.

1.1.4.1. Modelo de Creencias sobre la Salud (MCS)

Este modelo se desarrolló para explicar y predecir las conductas preventivas en

salud, fue desarrollado originariamente por Rosenstock (1966). Inicialmente se

elaboró para la conducta preventiva de salud y luego fue extendido para estudiar el

cumplimiento terapéutico (Becker & Maiman, 1975, citados en Morales, 1999). El

Modelo de Creencias sobre la Salud (MCS) propone la explicación del

¡

comportamiento protector y/o preventivo, centralizándose en las variables

psicosociales, y tomando como base teorías psicológicas bien establecidas, como la

teoría del campo social de Lewin, la teoría de la “expectativa de valor” y la teoría de

la “toma de decisiones en condiciones de incertidumbre” (Maiman & Becker, 1982,

citados en Rodríguez Marín, 1995).

Dentro del MCS, “la hipótesis original es la de que una persona no llevará a

cabo un comportamiento de salud (prevención, participación, cumplimiento o

rehabilitación) a menos que tenga niveles mínimos de motivación e información

sobre salud” (Rodríguez Marín, 1995, p. 38). Es decir, cuando la persona se vea así

misma como potencialmente vulnerable y vea la condición (enfermedad) como

(30)

cuenta de las pocas dificultades para poner en práctica la conducta en salud

(Rosenstock, 1974, citado en Rodríguez Marín, 1995). En este modelo se contempla

que los factores demográficos, personales, estructurales y sociales influyen en las

conductas en salud, pero también se considera que estas variables trabajan a través

de sus efectos sobre las creencias de salud de las personas, más que como causas

directas de las acciones saludables (Maiman & Becker, 1982, citados en Rodríguez

Marín, 1995).

Coincidiendo con este enfoque, Becker y colaboradores (1979) y King, (1984)

(citados en Morales, 1999) postulan que la decisión de una persona para realizar una

acción concreta relacionada con la salud está determinada por una serie de

creencias de salud específicas, incluyendo los aspectos de susceptibilidad o

percepción de la vulnerabilidad hacia una enfermedad determinada; la gravedad

percibida de la enfermedad y de sus consecuencias, tanto de carácter orgánico como

social; los beneficios y los costos o barreras de la acción de salud recomendada; las

características demográficas, sociales y culturales; y los estímulos para la acción o

elementos de carácter interno y externo que pueden provocar estas percepciones

señaladas y guiar la conducta de salud apropiada (por ejemplo, síntomas, campañas

en los medios de comunicación, consejo de otras personas).

En el MCS se debe considerar que sólo la interacción entre todos los factores

puede predecir la conducta de salud. Rodríguez Marín (1995) refiere que este

modelo tiene sus limitaciones porque los estudios sobre la eficacia explicativa son

retrospectivos, resultando imposible determinar si la creencia en salud existía antes o

se generó después de realizada la investigación. Sin embargo, se puede comprobar

la hipótesis del modelo cuando se sabe que la creencia existía antes de la conducta

que, se supone, determina.

1.1.4.2. Modelo de la Teoría de la Acción Razonada (TAR)

El Modelo de la Teoría de la Acción Razonada (TAR) subraya el papel de los

factores cognitivos como determinantes de la conducta en general y en particular de

las conductas én salud, hace hincapié en la intención de actuar del individuo e

Referencias

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