T r i e n i o , n s 9 , m a y o 1 9 8 7
UNA EFIMERA REVISTA RELIGIOSA DURANTE EL TRIENIO LIBERAL
EL VERDADERO AMIGO D E LA RELIGION
GERARD DUFOUR
"El Padre de su Pueblo, el Rey Fernando, se presenta, no escoltado de los símbolos de la tiranía, sí sólo rodeado del sencillo acompañamiento que lleva un padre entre sus hijos:
llega Fernando, y con una intrepidez propia, presta a Dios y a la Nación su juramento. Jura, y en el momento, veo yo a los Angeles tutelares de la España tomar de su boca el juramen
to, subirlo al Empíreo, presentarlo al Omnipotente, y apro
bándolo Este, oigo retumbar en las bóvedas eternales los ecos de las aclamaciones". Así se expresó en la O r a c i ó n e u c a r í s - t i c a q u e e n e l c o n v e n t o d e P P . F r a n c i s c a n o s d e l a c i u
d a d d e P a m p l o n a c e l e b r ó l a S o c i e d a d P a t r i ó t i c a d e l a m i s
m a , c o n e l o b j e t o d e d a r g r a c i a s a l T o d o p o d e r o s o p o r
v e r l l e g a d o e l d e s e a d o 9 d e j u l i o (de 1820, día en el que Fernando VII juró la Constitución de 1812) e i m p l o r a n d o e l f a v o r d e l c i e l o p a r a l o s r e p r e s e n t a n t e s d e l a N a c i ó n r e u
n i d o s e n C o r t e s , el R.P. Juan Mata de Echeverría, "lector de Teología en el convento de la Merced Calzada de dicha ciu dad y miembro de la misma sociedad" (1).
Esta entusiasta descripción de la adhesión real al siste ma constitucional por parte de un predicador no debe extra
ñarnos: conformándose con los imprevisibles designios de la Divina Providencia, la casi totalidad del clero español ex
plicó y justificó con la mayor elocuencia la actitud de Fer
nando VII. La bibliografía de S o c i e d a d e s p a t r i ó t i c a s ... de Alberto Gil Novales ofrece una lista impresionante de sermo
nes u oraciones de títulos a cuál más significativo (2) y, en Francia, la revista ultrarrealista L ' A m i d e l a R e l i g i ó n e t
d u R o i notó con amargura que varios obispos habían escrito pastorales a favor del sistema constitucional (3)-
Animada por el muy reaccionario Nuncio Apostólico en Ma
drid, Mgr. Giustiniani, gran parte de los clérigos españoles, especialmente la jerarquía eclesiástica, no tardó en pasarse a la contrarrevolución. Sin embargo, tal actitud de hostili
dad al liberalismo no fue -ni mucho menos- tan unánime como intentó y logró hacerlo creer a partir de 1 8 2 3 una propagan
da realista que no podía justificar el restablecimiento del absolutismo por otro argumento que el religioso. Pero, con
trariamente a lo que quería dar a entender la publicación en 1823-1824 de la C o l e c c i ó n e c l e s i á s t i c a e s p a ñ o l a c o m p r e n s i v a d e l o s B r e v e s d e S.S., N o t a s d e M . R . N u n c i o , R e p r e s e n t a c i o n e s d e l o s S S . O b i s p o s , P a s t o r a l e s , E d i c t o s y
o t r o s d o c u m e n t o s r e l a t i v o s a l a i n n o v a c i o n e s h e c h a s p o r
l o s c o n s t i t u c i o n a l e s e n m a t e r i a s e c l e s i á s t i c a s d e s d e e l 7
d e m a r z o d e 1 8 2 0 ( 4) no faltaron sacerdotes españoles que
a n d u v i e r o n f r a n c a m e n t e p o r l a s e n d a c o n s t i t u c i o n a l : San
tiago Sedeño, en Segovia (5) y Antonio Bernabéu, en Alican
te (6), no fueron casos aislados. Lo prueban los trabajos de Cuenca Toribio sobre Medina Sidonia (7) y de Velasco Farinos en lo que respecta a Toledo (8). Añadamos que en Segovia, na da menos que 25 eclesiásticos (sin hablar de Sedeño) fueron procesados y condenados "a pena de reclusión indefinida en conventos" por liberalismo en 1825 (9)- Y que en Lucena, se
gún un informe redactado por un tal Fernando López, sólo apa recen 15 nombres en la L i s t a d e l o s c l é r i g o s q u e m á s s e d i s t i n g u i e r o n ... p o r s u s v i r t u o s a s c o s t u m b r e s y f i r m e a d h e s i ó n a c i a (sic) l a p e r s o n a d e n u e s t r o p e r s e g u i d o M o n a r c a mientras que 31 vienen en la de l o s e c l e s i á s t i c o s q u e m á s s e d i s t i n g u i e r o n p o r s u a d h e s i ó n y e x a l t a c i ó n p o r l a s f u _
n e s t a s i n s t i t u c i o n e s d e s t r u c t o r a s d e l A l t a r y d e l T r o
n o (10).
Para apreciar debidamente la importancia del liberalismo entre los clérigos españoles, habría que establecer un minu
cioso fichero de cuantos se comprometieron durante el Trienio.
Una tarea que hemos empezado, pero que quizás sobrepase nues
tras posibilidades. Mientras tanto, para formarnos una idea de la amplitud y de los dintintos matices del movimiento reli gioso liberal (desde el catolicismo liberal hasta el libera
lismo cristiano, dos nociones que intentaremos precisar en un Coloquio Internacional en Aix-en Provence en noviembre de 1987), nos queda la prensa de la época, de la que -gracias al imprescindible catálogo establecido por Alberto Gil Novales en
S o c i e d a d e s p a t r i ó t i c a s ... (11)- podemos destacar títulos sig
nificativos.
En otra ocasión, analizamos una de las más importantes pu blicaciones religioso-liberales del Trienio: C r ó n i c a r e l i g i o s a (12). Hoy quisiéramos llamar la atención sobre una revista titulada E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n . Aunque tuvo que desaparecer rápidamente por falta de lectores, no deja de ser un intento y de representar un sistema de difusión ideoló gica en extremo interesante.
El primer número de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n
se compuso en Barcelona, en la imprenta de Francisco Ifern, calle de Agullers, y se vendió en la librería de Josef Se- llent, plaza del Angel, nS 5, a principios de marzo de 1821 por dos reales de vellón (el mismo precio que C r ó n i c a r e l i
g i o s a ) (13). Se presentaba como un cuaderno semanal que debía
salir cada viernes (1 4) y, efectivamente, durante su corta existencia (hasta mayo de 1821) mantuvo un ritmo regular de periodicidad, con cinco cuadernos en marzo, cuatro en abril y tan sólo dos en mayo. No se sujetó a un número fijo de pági
nas, ya que osciló entre 3 2 como mínimo (primera semana de mar zo y segunda de mayo) y 6 4 como máximo (cuarta de marzo y úl
tima de abril). Los dos últimos cuadernos alcanzaron hasta 80 y 129 páginas, aunque podemos preguntarnos si, frente a difi
cultades económicas evidentes, los editores no se valieron del socorrido sistema del número doble (1 5)-
Las dificultades financieras parecen evidentes con sólo leer los anuncios de precios de suscripción. En el primer nú mero, tan sólo se especificaba que la suscripción por trimes tre estaba abierta, sin ofrecer ningún tipo de reducción al lector. A partir del número 3, ya se proponían importantes descuentos a los suscritores que podían adquirir la revista por 20 reales el trimestre (en lugar de 26, si compraba los ejemplares sueltos); 38 reales por semestre y 76 por anuali
dad (en vez de 52 y 104). En el número 11, un .4vfso a l p ú
b l i c o tuvo incluso que especificar:
"Cuando se publicó el Prospecto de este Periódico titula do E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n no se aguardó a tener el número suficiente de suscritores, creyendo que éstos se aumentarían al paso que se fuese demostrando has ta la evidencia la conformidad del sistema constitucio
nal con los principios de la Religión católica. Antepuso^
mos, como era justo, el bien de la instrucción pública a nuestro interés propio; y no nos acordamos de que habría sido mejor para aumentar el número de suscriptores (mas no el de E s p a ñ o l e s j u s t o s y b e n é f i c o s , art. VI de nues
tra Constitución) el haber impugnado todas las reformas, aunque fuesen justas y bien hechas, hasta merecer que se nos prohibiesen dos o tres cuadernos. Pero como la cari
dad bien ordenada empieza por sí mismo, es muy justo que no nos arruinemos, y que desistamos de continuar este Pe riódico, hasta tener el suficiente número de suscritores y para que éstos no tengan que amortizar su dinero o se cansen de esperar, advertimos que bastará que pasen a senntar su nombre y sitio de residencia a los parajes acostumbrados, donde se venden los cuadernos de este Pe
riódico. Y si lo es, que no es de esperar, se aumentasen el número de suscritores (los cuales no se admitirán por menos de tres meses) volverá a continuar este Periódi
co" (16).
Como se temían los lectores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e
l a R e l i g i ó n , el número de lectores interesados no fue sufi
ciente y desapareció para siempre esta revista cuyas tiradas, desgraciadamente, ignoramos. Pero es interesante observar que las dificultades económicas que causaron su muerte no impi
dieron un intento de diversificación de la distribución por toda Cataluña. En efecto, si en el primer número el único si tio de venta indicado era la librería de Sellent, en la pía-
za del Angel, en Barcelona, a partir del número 3 se especifi có que se recibían las suscripciones también en Tarragona, li brería de Miguel Puigrubi, en Vich, en la de Ignacio Valls, y en Figueras, en la de Antonio Malos. En el número 7, se indi
caban nuevos puntos de venta: uno en Gerona (librería de Fer
mín Nicolau), otro en Manresa, en la de Ignacio Abadal (17).
Como los de C r ó n i c a r e l i g i o s a y de P o l í t i c a e c l e s i á s t i c a ,
los redactores de estos cuadernos conservaron el más riguroso anonimato. Así que ignoramos quién o quiénes se ocultaban ba
jo el calificativo de V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n . Tal título era una clarísima alusión a otro periódico barcelonés,
E l A m i g o d e l a R e l i g i ó n , al que intentaba explícitamente descalificar acusándole de falso. E l A m i g o d e l a R e l i g i ó n
(que a su vez, evocaba la famosísima revista francesa ultra- rrealista dirigida por Picot, L ' A m i d e l a R e l i g i ó n e t d u Ro í) se publicaba desde abril o mayo de 1820 en la imprenta de la Viuda de Pía, calle de Cotoners. Salía a la venta cada viernes: la elección del mismo día por parte de los editores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n muestra el evidente deseo de competencia (o de oposición) que les animaba con res pecto al que hasta entonces había sido el único periódico re
ligioso en Barcelona (18).
En cambio, E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n , estaba muy vinculado con otra publicación: E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d ,
impreso en Madrid, por Brugada, Agudo y compañía (19). En el primer cuaderno, después del anuncio de las condiciones de venta de la nueva revista, se añadían estas líneas:
"En dicha librería (de Josef Sellent) se suscribe al pe
riódico E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d que se publica en Madrid los lunes, jueves y sábado de cada semana. El eos te de la suscripción por tres meses son 12 rs porte fran co. Los que quieran informarse del mérito de este perió
dico podrán leer en dicha librería al Prospecto y pape
les que han salido hasta ahora" (20).
Esta propaganda a favor del periódico madrileño (cuya pu blicación había empezado el primero de enero de 1 8 2 1) se re
pitió en E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n hasta el núme ro 6 inclusive (primera semana de abril de 1821), o sea has
ta la desaparición de E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d cuyo úl
timo ejemplar lleva la fecha 1 de abril. Pero los redactores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n no se contentaron con este anuncio: del número 1 hasta el 5 inclusive, sobre un to tal de 229 páginas impresas, 43 (o sea, el 1 9 % ) están copia
das íntegramente de E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d . Así que
E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n se presentaba sobre to
do como una especie de relevo, en Cataluña, de una revista madrileña. Una actitud interesante que nos invita a un estu
dio global de la prensa barcelonesa frente a la madrileña du rante el Trienio y que, además, no deja de evocar las estra
tegias de diversificación de nuestros modernos grupos depren sa.
Los artículos copiados de E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d
versan sobre temas concretos de vida cotidiana: la licitud de ir a los toros (21), a los bailes (22) o a la comedia (23), pero no de los juegos prohibidos (24). Con este último punto aparece claramente la ideología o mejor dicho el sistema del periódico madrileño: según él, el buen cristiano (hubiera si do más exacto decir el buen católico) debía atenerse en todo al respeto más riguroso de las leyes civiles. Incluso cuando se trataba de comercio o de impuestos, e insistía particular mente en afirmar que "es pecado introducir géneros prohibi
dos o interesarse voluntariamente por el contrabando" (2 5).
Y consagró nada menos que dos artículos para dejar establecí do que "estamos obligados en conciencia a pagar las contri
buciones" y que es pecado mortal (y no sólo venial) "el de
jar de pagarlas" (26). Y con esta afirmación de los deberes financieros de cualquier católico para con el Estado tenemos con toda evidencia una refutación del laxismo que debieron de manifestar en este asunto varios directores espirituales que veían así una excelente manera de minar el régimen libe
ral.
Fuera de los artículos de E l C r i s t i a n o e n l a S o c i e d a d ,
no pusieron mucho de su cosecha los redactores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n : se contentaron con publicar extrac
tos como el del D i s c u r s o p r o n u n c i a d o p o r e l c i u d a d a n o y D o c t o r e n a m b o s d e r e c h o s D o n F r a n c i s c o D í a z V a r d e r a e n
e l o g i o d e S a n I s i d o r o , a r z o b i s p o d e S e v i l l a e n l a A c a d e
m i a N a c i o n a l d e S a g r a d o s C á n o n e s , H i s t o r i a y d i s c i p l i n a
e c l e s i á s t i c a a 4 d e A g o s t o (27) o del que pronunció, en Fran cia, en 1 8 0 0, E l C i u d a d a n o L u d e n B o n a p a r t e a l P r i m e r C u e r p o l e g i s l a t i v o a l p r e s e n t a r u n p r o y e c t o d e l e y p a r a e l res
t a b l e c i m i e n t o d e l a R e l i g i ó n (28). Y a pesar de una "Adver
tencia" publicada en el número 3, en la cual afirmaban:
"Nada debe ser más propio de un periódico que se titula
A m i g o d e l a R e l i g i ó n ni más interesante a los lectores como el recoger aquellas noticias que son relativas a los progresos y a la situación de nuestros hermanos católicos de todo el orbe" (2 9)
tales noticias se limitaron a dos resúmenes de las discusio
nes del 1 y del 3 de marzo de 1821 en la Cámara de los Comu
nes de Londres sobre "la emancipación de los Católicos de In
glaterra" (30). Y al fin y al cabo, las informaciones sobre el extranjero, e incluso las informaciones a secas, fueron muy raras en esta revista que más bien que periódico comprometido quería presentarse como una obra de referencia en asuntos re
ligiosos, publicando, por ejemplo, la D e c l a r a c i ó n d a d a p o r e l C l e r o d e F r a n c i a e n 1 9 d e m a r z o d e 1 6 9 2 a c e r c a d e l a
p o t e s t a d e c l e s i á s t i c a (31) o la D e c l a r a c i ó n e n f o r m a d e p r a g m á t i c a s a n c i ó n r e d a c t a d a e n F r a n c f u r t s o b r e e l M e i n
p o r l o s e n v i a d o s d e l a s d i f e r e n t e s p o t e n c i a s , p r o t e s t a n t e s
d e A l e m a n i a , p o r l o t o c a n t e a l a o r g a n i z a c i ó n d e s u s dio
c e s i s c a t ó l i c a s e n s u s e s t a d o s (32).
Sólo en dos circunstancias entabló una polémica. Primero, fue en el número 5, con una D e c l a r a c i ó n s o b r e e l a b u s o q u e s e h a c e d e l a l i b e r t a d p o l í t i c a d e l a I m p r e n t a en la cual revelaron los redactores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i
g i ó n sus sentimientos conservadores. Así, no vacilaron en es
cribir:
"Vemos con sumo dolor el abuso que se ha hecho estos últi_
mos días de la pluma en varios folletos y papeles profa
nando lo sagrado ya con los títulos que les ponen sus au
tores, ya aplicando a sus escritos expresiones y palabras propias de las oraciones".
E insistían:
"¿Quién no se irrita de oir llamar a una composición Cre
do político, a otra, letanía...?".
Muy concretamente, denunciaban por este motivo "la obra titu
lada P o l í t i c a r e l i g i o s a ", especialmente el Discurso V sobre
"La tolerancia religiosa en armonía con el derecho divi
no" (33). Pero no nos equivoquemos: la crítica a P o l í t i c a r e
l i g i o s a no era una mera cuestión de vocabulario. Como indica
ba el título del discurso incriminado, P o l í t i c a r e l i g i o s a abo gaba efectivamente a favor de la tolerancia religiosa, e in
cluso obraba por la unión de todos los cristianos (y no única mente de los católicos) para volver (en contra del papado) a la pureza de la Iglesia primitiva. Tal actitud ecuménica
a v a n t l a l e t t r e (la manifestación más destacada del libera
lismo cristiano en España) no podía sino horrorizar a los re
dactores de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n que, aferra
dos al artículo 12, título 2, capítulo 2 de la Constitución, rechazaban para los Españoles toda posibilidad de desviarse de la religión católica, apostólica, romana. Tal intransigen
cia se manifestó también muy claramente en la segunda polémi
ca que mantuvo durante nada menos que cinco números con la I m p u g n a c i ó n d e c u a n t o s e r r o r e s c o n t i e n e e n m a t e r i a r e l i g i o s a
l a o b r a q u e s e p u b l i c ó e l a ñ o p a s a d o e n M a d r i d t i t u l a d a
' E l e m e n t o s d e d e r e c h o n a t u r a l ' p o r B u r l a m a q u i , t r a d u c i d o s
d e l l a t í n a l f r a n c é s p o r B a r b e y r a c y a l c a s t e l l a n o p o r D .
M . B . G a r c í a S u e l t o (34). No tuvo mejor suerte la T r a d u c c i ó n d e l V e r ó n i c ó , R e g l a d e f e c a t ó l i c a condenada también por he terodoxa en la reseña que salió junto con el principio de la de Burlamaqui (35).
173 Una actitud tan conservadora en lo religioso no se compa
gina con su pretendido liberalismo político: protestar contra el abuso, en lo religioso, de la libertad de la imprenta era protestar contra la libertad de imprenta a secas. Fue lo que había dicho en el Vaticano a la Congregación para los asuntos de España Mgr. Du Mont: los católicos no podían jurar la Cons titución española porque ésta admitía la libertad de la im
prenta (36). En definitiva, el liberalismo de E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n se ceñía al escrupuloso respeto de la Constitución. Y sobre todo del famoso artículo 12. No había hecho otra cosa en Barcelona el provisor eclesiástico don Jo- sef Abellá cuando, en 1820, había intentado hacer condenar por la Oficialidad la obra de Llórente, P r o y e c t o d e c o n s t i t u c i ó n r e l i g i o s a c o n s i d e r a d a c o m o p a r t e d e l a c i v i l n a c i o n a l . Una maniobra que, sin la decidida oposición de la Sociedad Patrió tica, primero, y del abogado Grassot luego, hubiera sustitui
do, en aplicación de la propia Constitución, la difunta censu ra inquisitorial por una activísima censura diocesana, en per fecta conformidad con los deseos y exhortaciones del Nuncio Giustiniani (37).
La similitud de actitudes es evidente. Los redactores de
E l V e r d a d e r o A m i g o d e l a R e l i g i ó n han hallado en la mismísi ma Constitución la mejor manera de defender el catolicismo más intransigente. Y como proteger los altares era lo mismo que proteger el trono (como se volverá a repetir a lo largo de la
I g n o m i n i o s a d é c a d a ) , bien hubiera podido completar su títu
lo, para ser fiel del todo a su modelo francés, añadiendo: "y del Rey".
N O T A S
(1) "Lo da a luz la misma Sociedad, Pamplona, en la imprenta de Javier Gadea, año 1820", p. 11.
(2) Alberto Gil Novales, L a s S o c i e d a d e s P a t r i ó t i c a s ( 1 8 2 0 - 1 8 2 3 ) . L a s l i b e r t a d e s d e e x p r e s i ó n y d e r e u n i ó n e n e l o r i g e n d e l o s p a r t i d o s p o l í t i c o s . Madrid, Editorial Tec- nos, 1975, II, p. 1069-1210.
(3) L ' A m i d e l a R e l i g i ó n e t d u R o i , sábado 21 de junio de 1820, n^ 612, tomo XXIV, p. 192 y miércoles 18 de octu
bre de 1 8 2 0, n9 6 4 6, Ibid., p. 3 2 0.
(4) Madrid, imprenta de Aguado, 1823-1824, 14 vols.
(5) Gérard Dufour, "Del Catolicismo liberal al Liberalismo exaltado: el canónigo D. Santiago Sedeño y Pastor", en
T r i e n i o , n? 1, mayo 1983, PP- 3-26.
(6) Eknilio La Parra López, "Antonio Bernabéu: ui clérigo cons titucional", en T r i e n i o , n? 3, mayo 1984, pp- 105-131.
(7) José Manuel Cuenca Toribio, "Procesos de curas liberales en Medina Sidonia (Cádiz) de 1 8 2 3. Notas para el estudio de la segunda restauración religiosa de la España contem poránea" en H i s p a n i a S a c r a , 1972, pp. 387-400.
(8) Angel Martínez de Velasco Farinos, "Estudio del clero to ledano a través del concurso parroquial de 1825" en Ibid., pp. 453-463.
(9) Archivo Diocesano de Segovia, P r o c e s o s 1825.
(10) Archivo Histórico Nacional, C o n s e j o s 3 8 0 4.
(11) Alberto Gil Novales, op. cit., "Indice alfabético de pe
riódicos", II, pp. 987-1047.
(12) Gérard Dufour, "La C r ó n i c a r e l i g i o s a : un intento de libe ralismo cristiano ¿español o francés?" en L a P r e n s a e n l a R e v o l u c i ó n l i b e r a l , Madrid, Universidad Complutense,
1983, PP- 57-65.
(13) Art. cit., p. 59.
(14) Portada del número 1.
(15) En marzo, n^ 1: 3 2 p.; n? 2: 4 8 p.; n^ 3: 4 7 p.; n2 4 : ( 4 p.; n? 5: 4 8 p.. En abril, n? 6: 21 + XI + 16 p.; n? 7:
32 p.; n® 8: 4 8 p.; ne 9: 6 4 p. En mayo, ne 10: 80 p.;
n® 11: 128 p. (En el ejemplar conservado en la Biblio
teca Nacional de Madrid -que es el único que conocemos (1/40608)- faltan las páginas 1 6 a 6 4 de este último cuaderno).
(16) Portada del n® 11.
(17) Portadas de los núms. 1, 3 y 7-
(18) Cfr. Alberto Gil Novales, op. cit., II, p. 9 8. (19) Ibid., II, p. 1004.
(20) Ne 1, P . :ì.
(21) Ne 2, pp. 39-42 y ne 3, pp. 40-43.
(22) Ne 3, pp. 44-47.
(23) Ne 1, p p. 28-32.
(24) Ne 5, p p. 4 1-4 8. (25) Ne 1, pp. 25-27.
(26) Ne 2, pp. 33-38.
(27) Ne 2, pp. I-3 2. (2 8) Ne 9, pp. 8-6 4. (29) Ne 3, p- 1.
(30) Ne 7, pp. 6-10.
( 3 D Ne 6, p p. 1-16.
(3 2) Ne 4, p p. 14-31 y ne 5, pp. 37-38.
(33) Ne 4, p p. 49-64 y ne 5, pp. 39-41.
(34) Ne 7, pp. 1 1-1 6; ine 8, pp. 1 - 4 8 (entero); ne 9, pp.1-7; n® 10 , p p. I-I8; :ne 11, pp. 80-128.
(35) Ne 7, pp. 1 7-3 2.
(3 6) Archivio Segreto Vaticano, S e g r e t a r i a d i S t a t o ( E s t e r i ) ,
Rubrica 249, anno 1 8 2 0, fase. 14- V o t o d i M o n s i g n o r D u
M o n t , p. 14: "Ora la Costituzione Spagnola non sólo per
mette ma protege tali cose acordando la libertà politica della Stampa. Dunque è manifesto che non si potrà fare il
Giuramento".
(37) Vid. Gérard Dufour, J u a n A n t o n i o L l ó r e n t e e n F r a n c e ( 1 8 1 3 - 1 8 2 2 ) . C o n t r i b u t i o n à l ' é t u d e d u L i b é r a l i s m e c h r é t i e n e n F r a n c e e t e n E s p a g n e a u d é b u t d u X I X è m e s i è c l e , Ginebra, Droz, 1982, pp. 238-259.