E
L MANUAL PARA LA VIDA DE
L
EO
B
ABAUTA
Personal Development Books
Índice general
1. Introducción 3
2. Simplicidad 5
2.1. Ordenando . . . 7
2.2. Evitando la multitarea . . . 11
2.3. Deshazte de tus compromisos . . . 15
2.4. Elimina todo lo que no sea esencial . . . 19
2.5. No hagas todo lo que aparezca en tu lista de tareas . . . 25
2.6. El arte de no hacer nada . . . 29
2.7. Despeja tu mente . . . 37
2.8. 72 trucos para simplificar tu vida . . . 43
2.9. Come más despacio . . . 57
3. Productividad 61 3.1. Dale sentido a tu día: las Tareas Más Importantes . . . . 63
3.2. Céntrate en tus Grandes Rocas . . . 65
3.3. Vacía tu bandeja de entrada . . . 69
3.4. Despeja tu escritorio . . . 73
3.5. Madruga más . . . 77
3.6. Cómo sentirte motivado cuando estés desanimado . . . 83
3.7. Aprovecha al máximo los días en los que te sientas perezoso . . . 91
Índice general
4. Felicidad 99
4.1. Cultiva la compasión en tu vida . . . 101
4.2. Evita el materialismo . . . 107
4.3. Consejos prácticos para vivir la Regla de Oro . . . 113
4.4. Acepta las críticas con elegancia y gratitud . . . 119
4.5. Ten fe en la humanidad, y restablece la amabilidad . . . 125
4.6. Aumenta la confianza en ti mismo . . . 131
1 Introducción
Al comenzarmi vida adulta, a los 17 años, hubiera estado muy bien que alguien a quien yo respetara me hubiera proporcionado un manual para mi vida, con todos los temas esenciales explicados como un listado de pasos a seguir.
Me hubiera enseñado a simplificar mi vida, algo que he tenido que aprender por mi cuenta durante los últimos años.
Me hubiera ilustrado sobre las bases de la felicidad, y de cómo ser productivo y cumplir mis sueños.
La vida no te proporciona un manual de este tipo, por supuesto, y ni siquiera el más preparado de todos nosotros podría escribir un texto de estas características.
Así que este libro no es más que un pobre intento de simular un manual de este estilo. Porque, a decir verdad, no puede existir un conjunto de instrucciones que funcionen para todos y cada uno de nosotros. Y, sinceramente, es mejor aprender haciendo que aprender leyendo.
Pero eso no va a evitar que lo intente. En mi blog Zen Habits he intentado compartir lo que he aprendido, las cosas que a mi me han
1 Introducción
funcionado y que me han permitido alcanzar mis éxitos durante estos últimos años:
Convertirme en un corredor Hacerme vegetariano Correr un maratón
Ser organizado y productivo Duplicar mis ingresos Completar un triatlón
Ser el autor de un blog de mucho éxito Saldar mis deudas
Perder unos 14 kilos de peso Vender un libro electrónico exitoso
Convertirme en una persona madrugadora Crear un hogar minimalista
Todo esto puede parecer una gran cantidad de objetivos cumplidos como para haberlo hecho en tan pocos años. Pero lo conseguí simple-mente aplicando unos cuantos principios, adoptando hábitos de uno en uno, aprendiendo a centrarme, y haciendo cosas que me encantan. Este libro no es más que una colección de algunas de mis mejores entradas en el blog Zen Habits. Se pueden encontrar de forma gra-tuita en el blog, pero las he reunido todas aquí a petición de mis lec-tores. Espero que algunas os sean de utilidad a vosotros... escoge los artículos que pienses que puedes aplicar a tu vida, y dales una opor-tunidad.
2.1 Ordenando
2.1.
Ordenando
Una de las cosasque más paz me proporciona es tener una casa limpia y ordenada. Cuando me levanto por la mañana y entro en un salón que está ordenado, tiene un aspecto minimalista, y en el que no hay trastos desperdigados, mi corazón se llena de tranquilidad y alegría.
Cuando, por el contrario, entro en un salón desordenado, lleno de juguetes y libros y cosas innecesarias por todos lados, entonces parece que se ha desatado el caos y mi mente se vuelve frenética.
Soy una persona ordenada y amante de la simplicidad desde hace unos años (quizá desde hace 8 ó 9 años) y soy bastante bueno en este tema, pero me he dado cuenta de que es necesario volver a echar un vistazo a tu nivel de desorden de vez en cuando.
Aquí tienes mis mejores trucos para ser una persona ordenada:
Divide la tarea en pequeñas partes.Resérvate unos 15 minu-tos para ordenar tan solo un estante, y cuando termines con el estante o con esos 15 minutos, celebra tu victoria. Al día sigu-iente ponte otros 15 minutos con otro estante. Ordenar un ar-mario completo o una habitación entera puede ser un trabajo sobrecogedor, y al final te puedes ver atrasándolo para siempre. Si este es tu caso, hazlo en pequeños pasos.
Resérvate unas cuantas horas para hacerlo. Este truco puede parecer un poco contradictorio con el anterior... y lo es. No es más que una estrategia diferente, y lo que quiero decir es que hagas lo que mejor te funcione a ti. A veces, en mi caso, me
2 Simplicidad
gusta reservar parte de una mañana, o una mañana entera de sábado, para ordenar un armario o una habitación. Lo hago de una sola vez, y cuando termino me siento estupendamente.
Vacía completamente el estante o el cajón. Sea la estrategia que utilices entre las dos anteriores, deberías centrarte en un único estante o cajón cada vez, vaciándolo completamente. A continuación, limpia dicho estante o cajón. Después, toma la pi-la de objetos que contenía y ordénapi-la (mira el siguiente truco), volviéndolo a colocar todo en su sitio de nuevo. A continuación, ponte con el siguiente estante o cajón.
Ordena todos los elementos de la pila, de uno en uno, y toma decisiones rápidas.Ten a mano una bolsa de basura y una caja donde poner las cosas que vayas a regalar. Cuando lo saques todo del estante o cajón, ordena los elementos de uno en uno. Escoge un objeto, y toma una decisión: basura, regalar o man-tener. No lo vuelvas a colocar en la pila. Hazlo con toda la pila, y pronto habrás terminado. Si sigues ordenando y reordenan-do toreordenan-dos los elementos de la pila no terminarás nunca. Vuelve a colocar en su sitio sólo aquello que quieras mantener, y colócalo de una forma que sea agradable de ver.
No tengas piedad.Puede que te encante acumular cosas, pero lo cierto es que nunca usarás la mayoría de los trastos que has acumulado. Si hay algo que no hayas usado durante el último año, deshazte de ello. Es tan sencillo como eso. Si solo lo has usado una o dos veces a lo largo del último año, pero sabes que no lo vas a usar durante el siguiente año, deshazte de ello. Tíralo si es algo que no debe salvarse de la basura, o regálaselo a alguien que quizá pueda usarlo.
¿Papeles? Sin piedad, a menos que sean importantes.Revistas, catálogos, correo basura, facturas de hace más de un año, no-tas manuscrino-tas escrino-tas por ti o por cualquier otro, material
an-2.1 Ordenando tiguo de trabajo... ¡tíralo todo! La única excepción deberías hac-erla con el material relacionado con tu declaración de la renta, que deberías conservar durante unos siete años (nota del tra-ductor: varios autores estadounidenses recomiendan mantener la documentación relacionada con los impuestos durante un pe-riodo de siete años; en el caso de otros países, como España o México, esto podría ser distinto), y otros documentos impor-tantes como garantías, certificados de nacimiento, casamiento o defunción, seguros y otros documentos de este estilo. Los re-conocerás cuando los veas. Todos los demás, ¡tíralos!
Si hay muchas cosas que no sabes si tirar, crea una caja de "quizás".Si no te decides a tirar algo porque piensas que a lo mejor podrías necesitarlo más adelante, ponlo en una caja, ciér-rala, etiquétala, y almacénala (garaje, sótano, armario), de man-era que quede fuman-era de tu vista. Lo más seguro es que nunca vuelvas a abrir de nuevo esa caja. Si ese es el caso, sácala de-spués de seis meses o un año, y tírala o regálala.
Crea un sistema para evitar que se acumule el desorden.Hay un motivo por el que tienes esas pilas tan altas de papeles por todos lados, y grandes montones de juguetes, libros y ropa. Es porque no has adoptado un sistema regular para mantener las cosas en su lugar, y deshacerte de lo que ya no necesitas. Nunca conseguirás la perfección, pero si piensas de una manera más inteligente sobre como tu casa se volvió tan desordenada, quizá puedas encontrar una manera de evitar que suceda de nuevo.
¡Celébralo cuando lo hayas conseguido!Esto es una regla gen-eral que deberías aplicar a cualquier aspecto de tu vida: celebra siempre tus triunfos, sin importar lo pequeños que sean. Inclu-so si lo único que has hecho es ordenar un cajón, eInclu-so es algo que está muy bien. Recompénsate con algo delicioso. Abre ese cajón (o armario, o lo que sea), y admira su simplicidad.
Respi-2 Simplicidad
ra profundamente y sé consciente de que has hecho algo bueno. Disfruta de la sensación de paz.
2.2 Evitando la multitarea
2.2.
Evitando la multitarea
Te encuentras trabajando en dos proyectossimultáneamente, mien-tras tu jefe coloca dos nuevos informes sobre tu mesa. Estás hablando por teléfono mientras te llegan tres nuevos correos electrónicos. Estás intentado salir pronto por la puerta para que te de tiempo a com-prar algunas verduras para la cena de camino a casa. Tu Blackberry se estropea y también tu teléfono móvil. Tu compañero de trabajo te interrumpe para pedirte algo de información y tu Google Read tiene más de 100 entradas pendientes de leer.
Estás haciendo malabarismos con tus tareas a una velocidad com-parable a la de los mejores artistas de circo. Felicidades, campeón de la multitarea.
En estos tiempos de tecnología instantánea nos vemos constante-mente bombardeados por una gran sobrecarga de información y una gran cantidad de peticiones que requieren invertir parte de nuestro tiempo. Esto es en parte la razón por la que GTD (nota del traductor: Getting Things Done, el sistema de productividad de Dave Allen) es tan popular en esta sociedad de la información – es un sistema basado en tomar decisiones rápidas y diseñado para mantener todas las exi-gencias de nuestra vida bajo control. Pero incluso aunque utilicemos GTD, algunas veces la cantidad de tareas a realizar es tan elevada que nuestro sistema empieza a degradarse.
Este artículo trata sobre como evitar la multitarea – una guía lo más simple posible para trabajar por tu salud mental.
Primero, unas cuantas razones por las que la multitarea es perjudi-cial:
2 Simplicidad
1. La multitarea es menos eficiente, debido a que debemos
cam-biar de esquema mental cada vez que abordamos una nueva tarea, y después volver a cambiar al volver a la anterior.
2. La multitarea es más complicada, y por lo tanto, es más
prob-able sufrir ansiedad o cometer errores.
3. La multitarea puede ser una locura, y en este mundo tan
caóti-co necesitamos poner fin al terror y encaóti-contrar un oasis de paz y tranquilidad.
He aquí algunos consejos para evitar la multitarea:
1. Primero prepara varias listas de tareas pendientes separadas
por contexto (por ejemplo, llamadas, ordenador, recados, casa, a la espera, etc.) para determinar qué es lo que puedes hacer en cada situación.
2. Dispón de una herramienta de captura de información (como
por ejemplo una libreta) para poder tomar notas inmediata-mente cuando detectes que se debe hacer alguna cosa.
3. Ten una bandeja de entrada física y una en forma de
cuen-ta de correo electrónico (cuen-tan pocas bandejas de entrada como sea posible) de tal forma que toda la información entrante sea recogida en un mismo lugar (la primera para todos los pape-les, la segunda para toda la información digital).
4. Planea tu día en bloques, dejando algunos bloques abiertos
entre medias para tareas urgentes que puedan surgir.Podrías probar bloques de una hora, o de media hora, dependiendo de lo que mejor te funcione a ti. O prueba esto: bloques de cuarenta minutos, separados por bloques de veinte minutos para tareas diversas.
2.2 Evitando la multitarea
Tarea Más Importante.No hagas ninguna otra cosa hasta que ésta no esté terminada. Tómate un pequeño descanso, y en-tonces continua con tu segunda Tarea Más Importante. Si con-sigues completar dos o tres de estas tareas por la mañana, el resto de tu jornada será un paseo.
6. Cuando estés trabajando en una tarea durante uno de tus
blo-ques temporales, elimina todas las distracciones.Cierra tu pro-grama de correo electrónico, e incluso desconéctate de Internet si es posible. Apaga tu teléfono móvil. Intenta también no con-testar tu teléfono. Céntrate en una única tarea, e intenta com-pletarla sin preocuparte por el resto de cosas.
7. Si sientes la necesidad apremiante de echarle un vistazo a tu
correo electrónico o de cambiar a otra tarea, detente.Respira profundamente. Céntrate de nuevo. Vuelve a la tarea que tienes entre manos.
8. Si llega algo mientras estás trabajando, ponlo en la bandeja de
entrada, o anótalo en tu sistema de captura.Vuelve a la tarea que tienes entre manos.
9. De vez en cuando, y siempre que hayas terminado una tarea,
procesa tus anotaciones y tu bandeja de entrada, añadiendo nuevas tareas a tus listas de tareas y cambiando tu planifi-cación si es necesario.Procesa tu correo electrónico y otras ban-dejas de entrada a intervalos regulares y predeterminados. 10. Hay algunas ocasiones en las que una interrupción es tan
ur-gente que no puede esperar a que completes la tarea que estás llevando a cabo en ese momento. En ese caso, anota en que punto de tu tarea te han interrumpido (escribiéndolo si tienes tiempo), y aparta todos los documentos relacionados con dicha tarea juntos a un lado (quizá en una carpeta etiquetada como ”acción” o en una carpeta de proyecto). Cuando puedas volver
2 Simplicidad
a tu tarea podrás sacar el contenido de la carpeta y echarle un vistazo a tus notas para saber por dónde ibas.
11. Respira profundamente, estírate, y toma un descanso de vez
en cuando. Disfruta de la vida. Sal afuera y aprecia la natu-raleza. Mantente cuerdo.
2.3 Deshazte de tus compromisos
2.3.
Deshazte de tus compromisos
Como antiguo editor de un periódico, una de las cosas que aprendí fue a recortar bastante la longitud de los textos que pasaban por mis manos (por favor, no hagáis ningún comentario sarcástico acerca de por qué no hago esto con las entradas de mi blog). Eliminaba todo lo que no era necesario, y obtenía como resultado una historia con mucho más significado.
Recomiendo encarecidamente que apliques esto a tu vida. Hoy aplicaremos esto a tus compromisos.
Haz un inventario de todos tus compromisos personales, sin im-portar de qué tipo sean. Aquí tienes los más comunes:
Trabajo:todos tenemos muchos compromisos adquiridos en nue-stros trabajos. Añádelos todos a tu inventario.
Trabajo por cuenta propia:algunos de nosotros somos autónomos, o hacemos trabajos por cuenta propia para ganar dinero. Más compromisos.
Familia:es posible que debamos cumplir un rol como marido, mujer, padre, madre, hijo o hija. Cualquiera de estos roles con-lleva algunos compromisos.
Niños: mis hijos participan en diversas actividades, como el equipo de fútbol, el coro, el campeonato académico, el equipo de baloncesto, concursos de deletreo, y alguna más. Cualquiera de sus compromisos es mio también.
Cívicos:podríamos ser voluntarios de diferentes organizaciones, o miembros de una organización sin ánimo de lucro.
2 Simplicidad
Religiosos:muchos de nosotros estamos muy involucrados con nuestras iglesias, o somos miembros de alguna organización re-ligiosa. O quizá nos hemos comprometido a asistir a los oficios religiosos una vez por semana.
Aficiones:quizá te gusta practicar deporte, como correr o ir en bici, o construyes maquetas, o eres parte de una organización secreta y desconocida relacionada con el mundo de los cómics. Todas estas aficiones vienen acompañadas de — ¡sorpresa! – compromisos.
Hogar:además de todo lo relacionado con la familia, hay ciertas cosas que debes hacer en casa.
Internet:podríamos ser habituales en un determinado foro, lista de correo o grupo de Google. Todo esto son comunidades vir-tuales que conllevan compromisos.
Puede ser que en tu caso existieran otras categorías. Agrégalas a tu listado de compromisos.
Ahora examina detalladamente cada uno de los elementos de la lista y pregúntate a ti mismo: ¿cómo proporciona esto valor a mi vida? ¿Cómo de importante es para mi? ¿Esto está en consonancia con mis valores y objetivos? ¿Cómo afectaría a mi vida si lo abandonara? ¿Me aleja esto de mis objetivos en la vida?
Estas preguntas son duras, pero te sugiero que intentes al menos eliminar un elemento de tu lista – el compromiso que te proporciones menor valor a cambio de tu inversión de tiempo y esfuerzo. Deshazte de él, al menos durante unas semanas, y comprueba si puedes vivir sin él. Vuelve a comprobar tu lista pasado un tiempo y pregúntate si podrías eliminar algún otro compromiso. Elimina sin piedad, conser-vando tan solo aquellos que de verdad signifiquen algo para ti.
2.3 Deshazte de tus compromisos Deshacerte de un compromiso puede que te haga sentir culpable, porque los demás desearán que lo mantengas. Pero por otra parte supondrá una gran liberación no tener que volver a cumplir con di-cho compromiso cada día, semana o mes. Te hace ahorrar mudi-cho tiempo, y mientras algunas personas puedan sentirse decepcionadas, tú tienes que pensar en lo que es importante para ti, y no para cualquier otro. Si nos comprometiéramos para cumplir con todas las expectati-vas de los demás, nunca tendríamos tiempo para nosotros mismos.
Tómate un tiempo para eliminar algunos de tus compromisos, y verás como consigues simplificar mucho tu vida. Te lo agradecerás.
2.4 Elimina todo lo que no sea esencial
2.4.
Elimina todo lo que no sea esencial
Si eres como yo, tendrás un listado con muchas tareas pendientes de hacer, quizás divididas por contextos (trabajo, hogar, recados, lla-madas, etc.). Tu lista de tareas es tan larga que es sobrecogedora. Nun-ca consigues que quede vacía porque crece Nun-cada día.
Simplifica tus listas hasta que contengan tan solo lo más esencial, y eliminarás la necesidad de disponer de un sistema complejo de plan-ificación.
Imaginemos primero una situación ideal. Hace poco comencé a simplificar mi implementación del método GTD hasta conseguir de-jarlo prácticamente en nada. Todavía tengo largas listas de tareas pen-dientes, pero no las suelo mirar muy a menudo. En lugar de esto he comenzado un proceso de simplificación, así como de eliminación de todo lo que no es importante.
Ahora mi lista de tareas pendientes consiste básicamente en un lis-tado de tres cosas esenciales que me gustaría hacer hoy. También ten-go una lista de pequeñas tareas de las que me gustaría deshacerme, todas a la vez, en apenas unos 30 minutos más o menos, dejando el resto de mi día libre para tareas más importantes. Todavía uso mi agenda como un medio para recordar todas mis citas, pero no la utili-zo como un sistema de planificación. De hecho, ya no necesito ningu-na herramienta de planificación – he reducido mi lista a tres tareas, cada día.
¿Cómo puedes llegar a este punto? Aquí tienes unos cuantos pasos clave:
2 Simplicidad
Elimina, elimina.Tómate unos cuantos minutos para revisar tu listado de tareas y proyectos, y trata de ver cuánto puedes sim-plificarlo. Conviértelo en un reto. ¡Intenta dejarlo a la mitad! Si tienes 50 elementos, déjalos en 25. Entonces, unos días más tarde, intenta eliminar todavía más elementos. ¿Cómo escoger que tareas eliminar? A veces una tarea ha pasado tanto tiempo en nuestro listado que ya no es necesario llevarla a cabo. Tacha estas tareas. Otras veces puedes delegar una tarea. Hazlo, y bór-rala. Sigue leyendo para conocer más consejos.
Conoce qué es lo esencial.¿Cómo puedes saber qué es esen-cial? Sabiendo cual es tu objetivo principal, y también conocien-do tus otros objetivos, si es necesario. Nunca deberías centrarte en más de un objetivo a la vez, aunque si necesitas 2 ó 3 también está bien. Pero no intentes seguir 10 objetivos o así. Estos 2 ó 3 objetivos se traducirán en proyectos esenciales. Cualquier tarea será esencial siempre que te ayude a acercarte a tus objetivos, y no esencial si no tiene nada que ver con ellos.
Simplifica tus compromisos.¿Con cuántos proyectos te encuen-tras comprometido? ¿En cuántas actividades extracurriculares estás involucrado? No lo puedes hacer todo. Debes aprender a decir que no, y a valorar tu tiempo. Y si por algún motivo ya has dicho que sí, todavía es posible decir no. Simplemente sé hon-esto y di que ya estás liado con una gran cantidad de proyectos que es necesario completar urgentemente, y que por lo tanto ya no dispones de tiempo para otras cosas. Poco a poco deberías ser capaz de ir reduciendo la cantidad de tus compromisos a un número muy pequeño – tan solo mantén aquellos que le pro-porcionen valor y alegría a tu vida.
Reduce tu número de fuentes de información.Últimamente he empezado a eliminar la mayoría de mis fuentes RSS. Tam-bién respondo a muchos menos correos electrónicos que antes.
2.4 Elimina todo lo que no sea esencial Y desde hace más de un año, no he leído ni un solo periódico, ni he visto televisión (excepto DVDs), o leído una única revista. Las noticias han dejado de proporcionarme valor. Simplifica las entradas a tu vida, y podrás simplificar las salidas.
Revisa semanalmente. Tu lista de tareas pendientes tiende a crecer a lo largo de la semana. Dedica unos cuantos minutos cada semana a eliminar, y luego eliminar más todavía. No nece-sitas una lista de tareas pendientes enorme para ser productivo – tan solo tienes que hacer aquello que importa.
Grandes Rocas.Durante tu revisión semanal, piensa en aque-llas tareas importantes que te gustaría completar a lo largo de la siguiente semana. Estas tareas son tus Grandes Rocas. Aho-ra planifícalas en tu agenda como la primeAho-ra cosa a hacer du-rante el día, a lo largo de diferentes días de la siguiente semana. Haz que estas tareas se correspondan con las Tareas Más Impor-tantes de cada día, y complétalas siempre en primer lugar – no dejes que se vean desplazadas al final del día.
El máximo valor.Veamos un ejemplo basado en dos redactores de noticias. El primero de ellos está siempre muy ocupado y escribe docenas de artículos cada semana. Todos estos artícu-los están bien, pero no son más que mera rutina. El segundo redactor escribe un único artículo esta semana, pero consigue un titular en primera página, consigue que se hable de él por toda la ciudad y en todos los blogs de Internet, recibe un premio de periodismo y se convierte en alguien importante dentro de la profesión. Gracias a este artículo consigue una mejora en su situación laboral y un contrato para escribir un libro. Puede que el ejemplo sea un poco exagerado, pero ilustra bastante bien el hecho de que algunas tareas merecen mucho la pena a largo pla-zo, mientras que otras simplemente te mantienen ocupado y no cuentan para nada. El primer redactor podría haber
permaneci-2 Simplicidad
do toda la semana en la cama, y su vida no hubiera cambiado demasiado (excepto que no le hubieran pagado durante dicha semana). Céntrate en esas tareas importantes, que harán de ti alguien importante, que te generarán beneficios a largo plazo, y que te darán satisfacción y felicidad. Todas estas tareas son tus Grandes Rocas. Elimina lo demás.
Tres TMIs (Tareas Más Importantes).Este será tu sistema de planificación todos los días: anota tus tres Tareas Más Impor-tantes en una hoja de papel (yo escribo la mía en un Moleskine). Eso es todo. Tacha cada tarea cuando la completes. Dedica tu día entero, si es posible, a dichas tareas, o al menos la primera mitad del día. Tus TMIs serán básicamente las Grandes Rocas que hayas planificado para ese día, junto con alguna otra TMI que debas realizar.
Junta las tareas pequeñas.A lo largo del día surgirán una se-rie de tareas que deberás completar obligatoriamente, ya que de lo contrario podrían suponerte un problema para más ade-lante. Anótalas en una pequeña lista de tareas pequeñas (la mía se encuentra en la parte inferior de una página de mi libreta de bolsillo). Lo más probable es que no necesites hacerlas aho-ra. Simplemente anótalas y dejálas para más tarde. Establece un periodo de tiempo (quizá 30 minutos o algo así) para com-pletarlas todas juntas a cierta hora del día (quizá a las 4 de la tarde). Primero completa tus TMIs, y entonces completa todas estas tareas pequeñas de una sola vez. Estas tareas podrían ser llamadas de teléfono, enviar correos electrónicos, escribir una pequeña carta, llevar a cabo algún tipo de papeleo, etc. Trata de quitártelas rápidamente de encima y entonces elimínalas de tu lista. Puede que se queden algunas pendientes para mañana. Es mejor dejar las tareas pequeñas para mañana que las más importantes. Aplica esto mismo a la lectura de tu correo
elec-2.4 Elimina todo lo que no sea esencial trónico – si lo haces varias veces a lo largo del día, se convertirá en una fuente continua de interrupciones. Hazlo solamente una o dos veces al día.
2.5 No hagas todo lo que aparezca en tu lista de tareas
2.5.
No hagas todo lo que aparezca en tu
lista de tareas
Un lector de Zen Habitsllamado Jeremy Martin me envió la sigu-iente pregunta:
”Mi problema es que si mantengo una lista de tareas pendientes, sin im-portar si tienen mucha prioridad o si están relacionadas con proyectos per-sonales, me siento culpable si no me esfuerzo en hacer disminuir su tamaño. Esto normalmente me lleva a un estado en el que me siento quemado, con lo que casi no puedo hacer nada. Nunca sé cuando es correcto relajarse, o cuan-do es correcto descansar y jugar a un videojuego, leer un libro, o cualquier otra actividad de ocio”
”¿Tienes algún consejo que me pueda ser de utilidad?”
Muchos de nosotros nos tenemos que enfrentar con este problema, y no hay una respuesta sencilla.
Aquí tienes mis sugerencias:
1. Selecciona de 1 a 3 Tareas Más Importantes (TMIs) cada día. Las 1, 2 ó 3 cosas que realmente deseas hacer dicho día. Esto es un añadido que hago al sistema GTD, no parte de él. Sin embar-go, he comprobado que me ayuda a centrarme en lo importante. GTD asume que tú sabes qué es lo que necesariamente debe ser hecho, lo cual es cierto, pero es muy útil determinarlo al princi-pio del día, y asegurarte de que esas tareas son completadas. 2. Completa tus TMIs durante las primeras horas del día. Una
2 Simplicidad
un extra. Y si te apetece tomar un descanso y jugar después de completar tus TMIs, podrás hacerlo sin preocuparte de que lo importante quede sin hacerse.
3. Nunca conseguirás vaciar tu lista. Esto es algo que tuve que aprender por las malas. Trataba de eliminar todas las tareas de una de mis listas separadas por contexto (por ejemplo, la lista de @llamadas), pero tan pronto como tachaba 2 ó 3, otras 2 ó 3 venían a ocupar su lugar. Hoy en día, lo que intento es dis-minuir el número de elementos de mis listas lo máximo posible, dentro de unos límites razonables.
4. GTD no consiste en completar todo lo que aparezca en tu lista. Consiste en saber qué es lo que debe ser hecho, de tal forma que cuando estés haciendo algo, tengas la completa seguridad de que el resto de cosas que no estés haciendo en ese momento están almacenadas en tu sistema, y que no tendrás que preocu-parte de ellas en ese momento. En otras palabras, saca todo de tu cabeza y mételo en un sistema confiable de tal forma que no tengas que estar preocupado por otras cosas mientras te con-centras en la tarea que tienes entre manos.
5. También es conveniente planificar tu tiempo en bloques. Yo establezco un bloque para llamadas y correos electrónicos, otro para escribir, otro para entrevistas (esto en concreto consume gran parte de mi tiempo de trabajo), etc. De esta forma, cuando me encuentro en un bloque trato de completar el mayor número de tareas relacionadas, y no me preocupo por el resto hasta el bloque de mañana. Esto tampoco es parte de GTD, que desacon-seja seguir una planificación de este tipo, pero es un buen añadi-do. Carecer totalmente de planificación puede producirte, como has visto, bastante ansiedad, porque nunca sabes qué es lo que tienes que hacer.
2.5 No hagas todo lo que aparezca en tu lista de tareas Por último, solamente decir que puedes probar estos métodos por ti mismo, pero deberías buscar qué es lo que funciona en tu caso. Algunos de estos consejos te pueden servir, y otros no. ¡Es tu sistema el que tiene que adaptarse a ti, no al revés!
2.6 El arte de no hacer nada
2.6.
El arte de no hacer nada
Es cierto, todos sabemos cómo no hacer nada.Todos sabemos có-mo desperdiciar el tiempo y no hacer nada con él. Pero muchos de nosotros estamos siempre tan ocupados que no tenemos muchas opor-tunidades de hacerlo. Y cuando por fin podemos dedicarnos a perder el tiempo, nuestra cabeza está siempre pensando en otras cosas. No nos podemos relajar y disfrutar de estos momentos.
No hacer nada puede ser una pérdida de tiempo, o un tipo de arte. Aquí te explico como convertirte en un maestro, y de paso, mejorar tu vida, deshacerte de la ansiedad y ser más productivo cuando estés realmente trabajando.
Empieza poco a poco
No hacer nada, en el sentido estricto de la palabra, puede ser muy duro si intentas hacer demasiado nada a la vez. Haz pequeños nadas al principio. Tómate unos 5 ó 10 minutos, y practica en un lugar se-guro – en casa, ni en el trabajo ni en un lugar publico abarrotado. Podrías también no sentirte preparado para hacerlo en medio de la naturaleza, así que hazlo en tu dormitorio o en tu salón. Busca un momento y un lugar sin distracciones, sin ruido, y sin gente para mo-lestarte.
Elimina todas las distracciones
Televisión, ordenador, teléfonos móviles, teléfonos normales, Black-berries, y etc. No hacer nada es complicado cuando nuestras her-ramientas de comunicación nos interrumpen porque alguien quiere que hagamos algo.
2 Simplicidad
Ahora cierra tus ojos y no hagas nada. Sí, algún listo por ahí podría decir que estás haciendo algo – estás sentado aquí o allí, cerrando tus ojos. Pero quiero decir hacer nada en el sentido de que si alguien nos llama para preguntarnos qué estamos haciendo podamos contestarle ”Oh, nada”. No les dejes llamarte de todas formas, ya que te pueden distraer.
Tras 5 ó 10 minutos de no hacer nada, puedes dejarlo y ponerte a hacer algo. Pero trata de hacerlo todos los días, o tantas veces como puedas, porque la práctica hace al maestro.
Respirar
El primer elemento a dominar para convertirse en un maestro del no hacer nada es la respiración. Podrías sospechar que lo que estás haciendo en realidad es meditar. Bien, deshazte de esas sospechas. No estás aquí para tener sospechas – no deberías estar haciendo nada. Primero inspira lentamente, y a continuación expira también lenta-mente. Siente como el aire entra en tu cuerpo, a través de tu nariz, y baja directamente a tus pulmones hasta llenarlos. Ahora siente como sale de tu cuerpo, a través de tu boca, y siente la agradable sensación que se produce al vaciarse tus pulmones.
Haz esto durante 5 ó 10 minutos, si puedes. Practícalo tanto como puedas. Cuando veas que estás empezando a pensar en otras cosas, como por ejemplo lo estupendo que es el blog Zen Habits, bueno, ¡para! No te dejes vencer , y vuelve a concentrarte en tu respiración.
Relajación
2.6 El arte de no hacer nada estamos tensos, entonces no hacer nada es completamente inútil. El primer paso para la relajación es encontrar un lugar cómodo para no hacer nada – una silla suave, un sofá, una cama limpia y bien hecha. Una vez que hayas encontrado el lugar, colócate y muévete para con-seguir que se adapte mejor a la forma de tu cuerpo. Piensa en cómo se tumba un gato y consigue ponerse cómodo. Los gatos son muy buenos en el arte de no hacer nada. Nunca podrás llegar a su nivel de maestría, pero podrías utilizarlos como fuente de inspiración.
A continuación, prueba la técnica de la respiración. Si no estás com-pletamente relajado al llegar a este punto (y una pequeña siesta sería un gran indicador de que has conseguido la relajación), entonces trata de automasajearte. Sí, el masaje es mucho más eficaz cuando es ad-ministrado por otras manos diferentes a las tuyas, pero el automasaje también está muy bien. Empieza con tus hombros y con tu cuello. Continua con tu cabeza e incluso con tu cara. También tu espalda, brazos y piernas. Evita todas las áreas que te puedan llevar a hacer algo más íntimo (aunque eso podría ser relajante también).
Otra buena forma de alcanzar la relajación es mediante un ejerci-cio en el que tensas cada músculo de tu cuerpo, individualmente, y entonces lo relajas. Empieza con tus pies, luego tus piernas, y sigue hacia arriba hasta tus cejas. Si puedes hacerlo hasta llegar a la parte superior de tu cabeza, entonces este artículo puede que sea muy bási-co para ti.
Una vez que te encuentres relajado, comprueba si te puedes relajar todavía más. Trata de no relajarte tanto que pierdas el control de tus fluidos corporales.
2 Simplicidad
El baño – una técnica avanzada
Aquellos que estén comenzando en el arte del no hacer nada de-berían evitar esta técnica. Pero para aquellos que hayan adquirido la habilidad suficiente para completar con éxito los pasos anteriores, la técnica del baño puede ser maravillosa.
El baño debe ser agradable y caliente. El agua no debe estar tibia, sino que caliente. Las burbujas también son un requisito, incluso si eres demasiado hombre para ello. No se lo digas a ninguno de tus amigotes y ya está. Otros accesorios de baño, como esponjas, jabones y esencias son opcionales.
Una vez más, debes deshacerte de todas las distracciones. El baño te sentará mejor si no hay nadie en casa, pero si esto no puede ser, haz saber a todo el mundo que NO PUEDES ser interrumpido, incluso si la casa se está derrumbando. Si alguien rompe esta regla, podrá ser objeto de tu ira infernal.
Entra en el baño muy despacio, primero con un pie y después con el otro. Si el baño está a una temperatura lo suficientemente alta, lo mejor es que entres poco a poco. Cuando llegues a las partes más sen-sibles del cuerpo, como la entrepierna, lo mejor es cerrar fuertemente tus ojos y meterte en el agua hirviendo todavía más despacio a pesar de tus instintos de huir. Una vez que hayas conseguido meterte com-pletamente (lo cual incluye tener la cabeza debajo del agua) cierra los ojos y siente el calor.
Podrías comenzar a sudar. Esto es algo bueno. Deja fluir el sudor. Ten a mano un vaso de agua, porque podrías deshidratarte del sudor. Un buen libro es otra manera de disfrutar de tu baño. Permite que el
2.6 El arte de no hacer nada calor penetre en tus músculos, y que éstos se relajen completamente, y siente todas tus preocupaciones y toda tu ansiedad abandonar tu cuerpo para disolverse en el agua.
Un baño caliente es todavía mejor si es inmediatamente seguido por una ducha fría. Lo hagas o no, sal del baño una vez que el agua ya no esté caliente y tu piel esté muy arrugada.
Saborear y sentir
No hacer nada es también muy agradable cuando lo acompañas de buena bebida o comida. Un buen té o café, vino, chocolate caliente, y otras bebidas afrodisiacas son muy adecuadas. Lo mejor es tomar estas bebidas sin acompañarlas de nada más, como comida, un libro u otras distracciones. Concéntrate en el líquido conforme lo sorbes lentamente, disfrutando a fondo su sabor, textura y temperatura en tu boca antes de tragarlo. Cierra tus ojos mientras lo haces. Disfruta de tu bebida.
La comida también está muy bien: fresas, postres deliciosos, pan recién hecho, la mejor... sopa... del mundo, o cualquier otra cosa con la que disfrutes mucho. Asegúrate de comer lentamente, saboreando cada bocado. Mastica lentamente, y cierra los ojos mientras disfrutas de la comida. Siente la textura en tu boca. Es como alcanzar el éxtasis.
No hacer nada en la naturaleza
Una vez que hayas superado las etapas anteriores, estarás prepara-do para practica este arte en la naturaleza. Busca un lugar apacible – el jardín de tu casa, si es lo suficientemente apacible, un parque, el bosque, la playa, un río, un lago – los lugares con agua son
exce-2 Simplicidad
lentes. Los mejores lugares son aquellos a los que no llegue el sonido del tráfico o de la ciudad.
En la naturaleza puedes practicar durante 20 minutos, una hora, o incluso más tiempo. Existen menos distracciones, y realmente po-drás aislarte de todas las fuentes de ansiedad de tu vida cotidiana. No dejes a tu mente vagar – concéntrate en los parajes naturales que te rodean. Observa con detenimiento las plantas, el agua y la vida salva-je. Aprende a apreciar la majestuosidad de la naturaleza, el milagro de la vida.
Incorporando el arte a tu vida diaria
Este es el último paso para convertirte en un maestro. No lo in-tentes hasta que hayas adquirido la práctica suficiente en todas las etapas anteriores.
Empieza a intentar no hacer nada cuando estés esperando en una fila, en la sala de espera del médico, en el autobús, o en el avión. Espera, sin leer ningún periódico o revista, sin hablar por teléfono, sin comprobar tu correo electrónico, sin escribir una lista de tareas, sin hacer ningún tipo de actividad, sin preocuparte de lo que tendrás que hacer más adelante. Espera, no hagas nada. Concéntrate en tu respiración, o prueba alguna de las técnicas de relajación que hemos comentado anteriormente. Concéntrate en quienes tengas alrededor – obsérvalos, trata de entenderlos, escucha sus conversaciones.
A continuación, trata de no hacer nada mientras conduces. Sí, debes conducir, pero intenta no hacer nada más. No escuches la radio, una cinta o las noticias. No practiques la multitarea. No uses el teléfono móvil, no comas y no te maquilles. Tan solo conduce. Concéntrate
2.6 El arte de no hacer nada en tu conducción, mirando lo que vas dejando atrás, y siente tu res-piración. Relájate, y no te preocupes por el resto de conductores (¡pero no te choques con ellos!). Conduce lentamente, tomándotelo con cal-ma con el acelerador y el freno. Esta técnica viene acompañada de un gran efecto secundario: el ahorro de combustible.
Por último, trata de no hacer nada en medio del caos, como en tu lugar de trabajo o en otro sitio agobiante. Simplemente apágalo todo, cierra tus ojos, y piensa en tu respiración. Prueba una técnica de rela-jación. Trata de hacer esto durante 5 ó 10 minutos las primeras veces, hasta que seas capaz de hacerlo durante 20 ó 30 minutos. Si consigues hacer esto en medio de un día de agobios o con los niños, serás capaz de centrarte más en la tarea que tengas entre manos. Estarás relajado y preparado para concentrarte, para conducirte a un estado de acción (cuidado: no hacer nada puede hacerte tener problemas con tu jefe, ¡así que ten cuidado! Pero si consigue hacerte más productivo, a tu jefe no debería importarle).
Por último, ten en cuenta que el arte de no hacer nada no puede ser dominado de la noche a la mañana. Necesitarás horas y horas de práctica, así como trabajo duro (no hacer nada no es fácil). ¡Pero disfrutarás cada minuto! Inténtalo hoy.
2.7 Despeja tu mente
2.7.
Despeja tu mente
”Me aterroriza no conseguir un estado mental perfecto”– Rey Lear (Shakespeare)
El mundo de ansiedad y preocupaciones y recados que hacer y proyectos que completar y ruido en el que nos vemos inmersos llena nuestra mente de desorden y caos.
Nuestra mente a veces no puede encontrar la calma que tan deses-peradamente busca.
Muchos lectores me han escrito agradeciéndome mis artículos rela-cionados con el orden y la organización... pero pidiéndome, a veces con un poco de desesperación, que escriba acerca de cómo ordenar o despejar la mente, y no solo el hogar o el escritorio.
Es una petición totalmente válida – si hay algo que necesita orga-nización, eso es nuestra mente, en mi opinión – pero también es una tarea de enormes proporciones. ¿Cómo despejas tu mente? Esto no funciona como si tuvieras un montón de pensamientos por ahí desor-denados, esperando a que los cojas y decidas cuáles debes conservar y cuáles debes meter en una caja para deshacerte más adelante de ellos. La mente no es como una bandeja de entrada, que puedas ordenar y sobre la que puedas actuar.
El cerebro es un órgano complejo y confuso, el núcleo de nosotros como seres humanos (si crees, como yo hago a menudo, que el alma se encuentra en la mente y no en el corazón). La mente a menudo se en-cuentra cubierta por una mortaja que oculta viejas heridas y traumas, y formada por tantas capas de consciencia que ni siquiera el mejor de
2 Simplicidad
los psicoanalistas ha conseguido nunca atravesarla por completo. Así que, ¿cómo comenzamos a despejarla? Realmente no es difícil, si lo piensas un poco: el acto de simplificar no debería hacerse com-plejo.
Puedes despejar tu mente por medio de acciones simples, cosas que ya hemos comentado aquí antes, pero que con casi total seguridad garantizan que se obtendrá un efecto positivo. Las pequeñas cosas pueden hacer grandes cambios, especialmente si se combinan. Prueba unas cuantas, y comprueba si te funcionan a ti.
1. Respira. Tan sencillo y tan efectivo. Respira profundamente unas pocas veces, y sigue por unos cuantos minutos, concentrándote tan solo en tu respiración. Observa como tu respiración hace que el aire entre en el cuerpo y luego salga. Esto tiene un efec-to relajante, especialmente si vuelves a concentrarte en tu res-piración cada vez que tu mente se pierda un poco. Esto permite que otros pensamientos fluyan (nota: algunos podrían llamar a esto meditación, pero esa palabra suele asustar a la gente, así que simplemente lo he llamado respiración).
2. Anótalo. Si tienes muchas cosas en tu cabeza, te puede ayudar anotarlas en un papel para sacarlas de allí. Este es uno de los hábitos esenciales de Zen To Done (y de GTD, por supuesto)... anotar tus tareas e ideas. Esto evita que tu cabeza se llene con todo lo que necesitas recordar y hacer.
3. Identifica lo esencial. Esto es prácticamente un mantra en Zen Habits (¿te lo puedes imaginar? Todos nosotros aquí en Zen Habits, sentados en la posición del loto, cantando lentamente: ”Identifica lo esencial... identifica... lo esen... cial...”). Pero es-to es así porque es un detalle crucial en es-todo lo que escribo: si
2.7 Despeja tu mente quieres simplificar u organizar, el primer paso es identificar qué es lo más importante. En este caso, identificar qué es lo más im-portante en tu vida, y qué es aquello imim-portante en lo que de-berías estar concentrado ahora mismo. Haz una pequeña lista con todas estas cosas.
4. Eliminar. Ahora que has identificado lo esencial, puedes iden-tificar lo que no lo es. ¿Qué cosas que forman parte de tu vi-da no son realmente necesarias o importantes para ti? ¿En que cosas estás pensando ahora y que no están en la pequeña lista que acabas de hacer? Eliminando tantas de estas cosas como puedas, podrás eliminar mucha basura de tu mente.
5. Escribe un diario. Esto es similar al consejo de ”Anótalo” de más arriba, pero con un poco más de profundidad. Mantener un diario (ya sea en papel o en Internet, no importa) te ayuda a explorar diferentes áreas de tu vida sobre las que no sueles detenerte mucho a pensar. Y esta exploración podrían ayudarte a encontrar algunas cosas en tu mente que hasta ahora no te habías dado cuenta de tener allí, cosas que pueden ser elim-inadas o sobre las que podrías pensar más. Y además, llevar estos pensamientos a un diario es otra forma de sacarlos de tu mente.
6. Replanteate tus hábitos de sueño. A veces no dormimos lo su-ficiente, o nuestros patrones de sueño no son los ideales. No estoy diciendo que debas cambiar tus patrones de sueño, pero a veces esto puede hacer maravillas. Y si no piensas sobre ello, no te darás cuenta de cuánto tu sueño (o la falta de él) te está afectando.
7. Pasea. Salir fuera y hacer algún tipo de actividad física es una gran manera de sacar cosas de tu mente. Yo prefiero correr o hacer trabajo de jardinería, pero sea lo que prefieras tú no im-porta. Gastar algo de energía física despeja la mente.
2 Simplicidad
8. Mira menos televisión. A mi la televisión no me relaja, aunque pudiera parecer que hacer el vegetal delante de la televisión po-dría ser bueno para ello. La televisión llena tu cabeza de ruido, pero sin todo lo bueno de la música, leer, o tener una buena conversación. Mira menos televisión, y te darás cuenta de que tu mente empezará a estar más tranquila.
9. Entra en contacto con la naturaleza. Esto es algo similar al con-sejo de ”Pasea” explicado anteriormente, pero sin tanta carga de actividad. A mi me gusta ir a algún sitio donde haya agua... al mar, al río, a un lago, o incluso a una fuente hecha por el hombre si no hay nada más disponible. También ver la lluvia caer me ayuda. A veces esto puede ser tanto relajante como un potenciador de la concentración.
10. Haz menos cosas. Toma tu lista de tareas y tacha la mitad de las cosas que aparezcan en ella. Simplemente escoge unas cuantas cosas que deberían ser terminadas hoy, y céntrate tan solo en ellas. Deja el resto. Si haces menos, tendrás menos cosas en tu cabeza.
11. Ve más despacio. Puede parecer un poco extraño, lo sé, pero an-dar, hablar, trabajar o conducir despacio puede suponer un gran cambio. Es como si estuvieras diciendo: ”no estoy dispuesto a tener agobios en mi vida, sin importar lo que otras personas es-peren de mi. Quiero tomármelo con calma”. Como resultado, tu mente se sentirá también menos apurada.
12. Olvídalo. ¿Hay algo que te preocupa? ¿Estás enfadado con al-guien? ¿Frustrado? ¿Estás en medio de una rencilla? A pesar de que todo esto son emociones y pensamientos naturales, no son en absoluto necesarios. Intenta olvidarlos. Ya sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero merece la pena.
2.7 Despeja tu mente Organizar mi escritorio o mi hogar me ayuda a calmarme. Tener muchas cosas alrededor tuyo genera un desorden visual que ocupa parte de tu mente, aunque no te des cuenta de ello. 14. Una única tarea. Abordar múltiples tareas simultáneamente es,
en la mayoría de las ocasiones, una buena manera de llenar tu mente con un montón de actividad que no repercute directa-mente en tu productividad o tu felicidad. En lugar de ello, trata de realizar tus tareas de una en una. Olvídate de todo lo demás, hasta que hayas terminado con la tarea en la que estés inmer-so. Entonces podrás continuar con la siguiente, y así sucesiva-mente.
15. Desahógate. A veces puede ser de gran ayuda compartir tus problemas con otro ser humano. Si tienes pareja o un gran ami-go o un miembro cercano de tu familia o un compañero de tra-bajo... hazle saber cómo te sientes. Para devolverles el favor es-cúchales a ellos también. Ya, esto es solo hablar... pero puede suponer una gran ayuda para tu salud mental.
2.8 72 trucos para simplificar tu vida
2.8.
72 trucos para simplificar tu vida
”La simplicidad es la cumbre de la civilización”– Jessie Sampter
El concepto de vida simple o sencilla tiene diferente significadoy diferente valor para cada uno. Para mí significa eliminar todo excepto lo esencial, cambiando el caos por la paz, y utilizar mi tiempo para hacer cosas que realmente sean importantes.
Significa deshacerse de muchas de las cosas que haces para poder pasar más tiempo con la gente y aquello que amas. Significa deshac-erse del desorden para quedarse tan solo con todo aquello que real-mente nos proporciona valor.
Sin embargo, conseguir la simplicidad no es un proceso sencillo. Lo importante es el viaje, no el destino, y a menudo se trata de un viaje en el que das dos pasos hacia delante para a continuación dar un pequeño paso hacia atrás.
Si estás interesado en simplificar tu vida, te proporciono a contin-uación una buena guía (si no estás interesado, no sigas leyendo).
La lista corta
Para aquellos cínicos que se quejen de que la siguiente lista es de-masiado larga, simplemente decir que sólo son necesarios dos pasos para simplificar:
1. Identificar qué es lo más importante para ti 2. Eliminar todo lo demás
2 Simplicidad
Esto por supuesto no es útil a menos que veas cómo puedes apli-carlo a diferentes áreas de tu vida, así que a continuación te presento una lista larga.
La lista larga
No existe una guía paso por paso para simplificar tu vida, pero he recopilado una lista incompleta de ideas que debería ayudar a cualquiera que busque conseguir una vida más simple. No todos es-tos trucos te servirán – selecciona aquellos que te llamen la atención e intenta aplicarlos a tu vida.
Un aviso importante: esta lista será criticada por ser demasiado complicada. No te agobies. Simplemente selecciona los trucos de uno en uno. Cuando hayas terminado con uno de ellos continúa con el siguiente.
1. Haz una lista de las 4 ó 5 cosas que sean más importantes para
ti.¿Qué es lo más importante para ti? ¿Qué es lo que más val-oras? ¿Cuáles son las 4 ó 5 cosas que más deseas en tu vida? La simplificación comienza por identificar estas prioridades, ya que el objetivo será conseguir más tiempo libre para dedicarlo a estas cosas.
2. Evalúa tus compromisos. Échale un vistazo a todo lo que es-tá girando en torno a tu vida. Todo, desde el trabajo al hog-ar, pasando por las actividades de tus hijos, o tus aficiones, o tus negocios. Reflexiona sobre cuáles de estas cosas son las que realmente te proporcionan valor, y sobre cuáles te encanta hac-er. ¿Cuál de todos estos elementos tiene algo que ver con esas 4 ó 5 cosas más importantes que incluiste en la lista del punto anterior? Deshazte de todo aquello que no tenga nada que ver
2.8 72 trucos para simplificar tu vida con lo que apuntaste en tu lista.
3. Evalúa tu gasto del tiempo. ¿Cómo pasas el día? ¿Qué cosas haces desde que te levantas por la mañana hasta que te acues-tas por la noche? Haz una lista, y comprueba si todas esas activi-dades son compatibles con tu lista de prioriactivi-dades. Si no, elimina todo aquello que no lo sea, y concéntrate en lo que realmente es importante. Rediseña tu día.
4. Simplifica las tareas relacionadas con tu trabajo. Nuestra jor-nada laboral se construye sobre un listado sin fin de tareas pen-dientes. Si simplemente tratas de hacer todas las tareas de la lista nunca conseguirás terminarlo todo, y peor aun, no con-seguirás disponer de tiempo para ponerte a hacer lo realmente importante. Concéntrate en las tareas esenciales y deshazte de las demás.
5. Simplifica tu lista de tareas personal. Siguiendo con el mismo espíritu del punto anterior, piensa en todas tus tareas person-ales. A veces nuestra lista personal de tareas es tan larga co-mo la del trabajo. Y tampoco conseguico-mos completarla. Así que céntrate en lo más importante, y busca vías alternativas para eliminar las demás (automatizar, eliminar, delegar o contratar a alguien que te ayude).
6. Aprende a decir no. Adquirir este hábito es imprescindible para aquellos que tratan de simplificar sus vidas. Si no puedes decir que no, siempre tendrás demasiado que hacer.
7. Reduce el número de canales de comunicación. Hoy en día nuestras vidas se ven afectadas por diversas tecnologías de co-municación: correo electrónico, mensajería instantánea, correo tradicional, Skype, Twitter, foros, etc. Pueden absorber tu día completamente si dejas que eso suceda. Te aconsejo limitar tus canales de comunicación: consulta el correo sólo a ciertas horas
2 Simplicidad
del día, un número determinado de minutos (yo recomiendo dos veces al día, pero hazlo como mejor te funcione a ti). Conéc-tate a tu cliente de mensajería instantánea una única vez al día, durante un tiempo limitado. Haz tus llamadas telefónicas tan solo a cierta hora. Lo mismo con el resto de tus comunicaciones. Diseña una planificación y cíñete a ella.
8. Limita tu consumo de medios de comunicación. Este truco no será del gusto de todo el mundo, así que si la información pro-porcionada por los medios de comunicación es importante para ti, por favor pasa al siguiente (así como en el caso de cualquier truco que no creas que te vaya a servir). Sin embargo, pienso que los medios de comunicación – televisión, radio, Internet, revistas, etc. – pueden llegar a dominar nuestras vidas. No les dejes hacerlo. Simplifica tu vida y tu consumo de información limitando la cantidad de la misma que consumes.
9. Haz una limpieza de tus trastos. Si consigues dedicar un fin de semana a deshacerte de todos los trastos que no te hacen falta, te sentirás estupendamente. Consigue cajas y bolsas de basura para todos esos trastos que quieras regalar o tirar.
10. Deshazte de grandes objetos. Nuestras vidas están repletas de desorden, pero si empiezas con las cosas grandes, simplificarás tu vida rápidamente y a lo grande.
11. Ordena tus habitaciones. De una en una, examina tus habita-ciones y elimina todo lo que no sea necesario. Actúa como si fueras el editor de un periódico, dejando tan solo lo esencial y eliminando todo lo demás.
12. Revisa cajones y armarios. Una vez que hayas examinado ca-da habitación, ponte con tus armarios y escritorios. Ordena tus lejas y cajones de uno en uno.
estal-2.8 72 trucos para simplificar tu vida lar? ¿Están los cajones tan llenos que no los puedes ni cerrar? Simplifica tu armario de la ropa deshaciéndote de todo aquello que ya no te pongas. Trata de construir un armario de la ropa minimalista centrándote en estilos simples y colores lisos que emparejen perfectamente entre ellos.
14. Simplifica tu ordenador. Si en tu ordenador hay demasiados archivos y desorganización, considera trabajar completamente online. Esto puede simplificarte la vida en gran medida. 15. Organiza tu vida digital. Si no te ves capaz de controlar tu
des-orden digital, todavía hay esperanza. Lee esta guía para curarte y poder eliminar el desorden.
16. Escribe una frase sobre la simplicidad. ¿Cómo sería para ti una vida simple? Anótalo.
17. Limita tus impulsos consumistas. Si eres un esclavo del ma-terialismo y el consumismo, existen medios para que te libres de ello. Yo he pasado por lo mismo, y aunque no estoy com-pletamente recuperado, me siento mucho más libre que antes. Si puedes librarte del materialismo, podrás comenzar a adop-tar el hábito de comprar menos. Y eso significará menos trastos, menos gastos, y una vida menos frenética.
18. Libera tiempo. Busca formas de liberar más tiempo para las cosas que realmente son importantes. Eso significa eliminar to-do lo que no deseas, deshacerte de toto-do lo que te haga perder el tiempo, y dejar espacio para lo que realmente quieres hacer. 19. Haz lo que te realmente te guste. Una vez que hayas
consegui-do liberar más tiempo, asegúrate de invertirlo en hacer cosas que te gusten. Vuelve a tu listado de 4 ó 5 cosas importantes. Haz cosas relacionadas con ellas, nada más.
20. Pasa más tiempo con la gente que amas. Seguramente el listado que has construido con las 4 ó 5 cosas más importantes para
2 Simplicidad
ti contendrá a alguna de las personas que amas (si no es así, quizá deberías pensártelo otra vez). Ya sean tu esposa, tus hijos, una pareja, tus padres, otros miembros de tu familia, tu mejor amigo, o lo que sea, encuentra tiempo para hacer algo con ellos, para conseguir más intimidad con ellos (no necesariamente en el sentido sexual).
21. Pasa algo de tiempo en soledad. Busca tiempo para pasarlo contigo mismo. El tiempo en soledad es bueno para ti, aunque a algunas personas les resulte incomodo. Puede que necesites práctica para acostumbrarte al silencio y a escuchar tu voz inte-rior. Suena muy ”new-age”, lo sé, pero es muy relajante. Y esta calma es necesaria para encontrar lo que realmente es impor-tante para ti.
22. Come despacio. Si te tragas la comida casi sin masticarla, no sólo no estás disfrutando de su sabor, sino que además no es-tás comiendo de una forma saludable. Come más despacio para perder peso, mejorar la digestión y disfrutar más de la vida. 23. Conduce despacio. La mayoría de la gente se vuelve agresiva
al conducir, pitando, agobiándose, enfadándose y frustrándose. Y al mismo tiempo, poniéndose en peligro a sí mismos y a los demás. Conducir más despacio no es sólo más seguro, sino que además es más barato y puede ser muy relajante. Pruébalo. 24. Vive el presente. Esta frase es muy importante si lo que quieres
es disfrutar de una vida más simple. Vivir el aquí y el ahora, vivir el momento, te hace consciente de tu vida y de lo que está sucediendo a tu alrededor y dentro de ti. Mejora en gran medi-da tu salud mental.
25. Haz tu vida más eficiente. Muchas veces vivimos encadenados a sistemas complejos y no planificados porque no hemos pen-sado mucho sobre ellos. En lugar de esto, céntrate en un único
2.8 72 trucos para simplificar tu vida sistema cada vez (tu sistema para hacer la colada, tu sistema para hacer recados, tu sistema para tratar el papeleo, tu sistema para trabajar con el correo electrónico, etc.) y trata de hacerlo más simple y eficiente, reflejándolo por escrito. Una vez hecho esto, cíñete a tu nuevo sistema.
26. Crea un sistema simple para manejar tu correo postal y tu
pa-peleo.Si no dispones de ningún sistema, los papeles se te amon-tonarán. Un sistema simple te ayudará a mantenerlo todo en orden.
27. Crea un sistema simple para las tareas del hogar. Otro ejemplo de sistema simple es recoge-conforme-ensucies.
28. Despeja tu escritorio. Si tienes un escritorio desordenado puedes distraerte y sufrir desorganización y ansiedad. Conseguir un es-critorio despejado requiere tan solo una pequeña cantidad de pequeños hábitos.
29. Establece rutinas. La clave para mantener tu vida simple es es-tablecer rutinas.
30. Mantén la bandeja de entrada de tu correo electrónico vacía. ¿Está la bandeja de entrada de tu correo electrónico saturada de correos tanto nuevos como ya leídos? ¿Siguen amontonándose los mensajes? Si es así, eres una persona normal – pero podrías ser más eficiente y conseguir un correo electrónico más simple siguiendo tan solo unos pequeños pasos.
31. Aprende a vivir frugalmente. Vivir frugalmente significa com-prar menos, querer menos cosas, y dejar menor rastro en el planeta. Está directamente relacionado con la simplicidad. 32. Haz que tu casa tenga un estilo minimalista. Una casa
min-imalista tiene lo que hace falta, y poco más. Es también muy tranquila (y además mucho más fácil de limpiar).
2 Simplicidad
33. Encuentra otras maneras de ser minimalista. Hay montones. Puedes encontrar maneras de ser minimalista prácticamente en cualquier área de tu vida.
34. Considera vivir en una casa más pequeña. Si vacías tu casa de trastos, seguramente no necesitarás tanto espacio. No quiero decir que debas vivir en un barco (aunque hay mucha gente que lo hace felizmente), pero si te encuentras cómodo en una casa más pequeña, no solo será más barata, sino que más fácil de mantener, y una gran simplificación para tu vida.
35. Considera conducir un coche más pequeño. Este es un gran paso, pero deberías pensar que si tienes un gran coche o un monovolumen, quizás no necesitas tanto espacio. Estos coches son más caros, usan más gasolina, y son más difíciles de aparcar y de mantener. Simplifica tu vida con menos coche. No es nece-sario que sea minúsculo, sobre todo si tienes familia, pero trata de encontrar un coche pequeño que te permita transportar a toda tu familia cómodamente. Quizá no es algo que creas que vayas a hacer ahora, pero deberías considerar planteártelo co-mo un cambio a largo plazo.
36. Aprender qué es ”suficiente”. La sociedad materialista en la que nos vemos inmersos hoy en día parece apoyar el que ca-da vez se quiera más y más, sin que se vea fin en el horizonte. Por supuesto, puedes conseguir el último juguetito tecnológico, o más ropa o zapatos. Más trastos. Pero, ¿cuándo tendrás sufi-ciente? Mucha gente no lo sabe, y eso les mantiene comprando más y más. No tiene fin. Súbete al tren sabiendo cuánto es sufi-ciente para ti, y apeate cuando lo alcances.
37. Diseña un menú semanal simple para tus cenas. Si el decidir qué cenar es algo que os agobie mucho a ti o a tu familia, con-sidera el diseñar un menú semanal. Escoge tantos platos como sean necesarios para rellenar un menú semanal de cenas,
es-2.8 72 trucos para simplificar tu vida coge una para cada día, y ves al supermercado a por los ingre-dientes. Ahora ya sabrás que vas a cenar todas las noches, y además dispondrás de los ingredientes necesarios. No te com-pliques preparando recetas difíciles – escoge platos que puedan ser cocinados en 10 ó 15 minutos (o menos).
38. Come de forma saludable. Puede no resultar obvio cómo el comer de forma saludable está relacionado con la simplicidad, pero piensa en qué ocurre si no lo haces: si consumes muchas grasas, o mucha sal o azúcar, o fritos, seguramente tendrás prob-lemas médicos a largo plazo. Podríamos estar hablando de var-ios años en el futuro, pero imagina constantes visitas a los médi-cos, pasar por hospitalizaciones, viajes a la farmacia, recibir ter-apias, ser operado, etc. Creo que coges la idea. No ser saludable es complicado. Comer de manera saludable simplifica todo esto a largo plazo.
39. Ejercicio. Este punto está muy relacionado con el anterior, ya que el ejercicio simplificará mucho tu vida a largo plazo, pero va incluso más allá: hace que el agobio y la ansiedad desaparezcan y te hace sentir mejor. Es fantástico.
40. Ordenar antes de organizar. Mucha gente comete el error de intentar organizar un escritorio desordenado o un armario a reventar. Esto no es solo duro sino que además es complica-do. Simplifica el proceso deshaciéndote de toda la basura que puedas, y a continuación organizando. Si ordenas lo suficiente, puede que ni siquiera necesites organizar nada.
41. Ten un lugar para cada cosa. Es un consejo antiguo, pero es el mejor consejo para mantener tus cosas organizadas. Después de ordenarlas, claro.
42. Encuentra la simplicidad interior. No soy una persona muy espiritual, pero he descubierto que dedicar algo de tiempo a mi
2 Simplicidad
yo interior crea una simplicidad tranquila, en lugar de una con-fusión caótica. Podrías pasar este tiempo rezando o comunicán-dote con Dios, o meditando, o escribiendo un diario, o conocién-dote a ti mismo, o en la naturaleza. Hagas lo que hagas, dedicar tiempo a tu yo interior es algo que merece la pena.
43. Encuentra la forma de descargar tu ansiedad. Todos nosotros tenemos que enfrentarnos al agobio o la ansiedad – sin impor-tar cuánto simplifiques tu vida, todavía sentirás ansiedad en de-terminadas circunstancias (excepto tras llevar a cabo la simpli-ficación definitiva, la muerte). Así que encuentra la manera de descargar la ansiedad cuando te encuentres en estas situaciones. 44. Trata de vivir sin coche. Bueno, esto es algo que yo personal-mente no he probado, pero conozco a algunas personas que sí que lo han hecho. Es algo que haría si no tuviera hijos. Andar, ir en bici, o utilizar el transporte público. Reduce los gastos y te proporciona tiempo para pensar. Un coche además es muy complicado, requiriendo no sólo que pagues ciertos gastos, sino que busques un seguro, le hagas revisiones cada cierto tiempo, mantenimiento, reparaciones, gasolina, y mucho más.
45. Busca una forma creativa de autoexpresión. Ya sea la escritura, la poesía, la pintura, el dibujo, dirigir películas, diseñar páginas web, bailar, practicar con el monopatín, o cualquier otra cosa. Todos debemos satisfacer nuestra necesidad de autoexpresión, y encontrar una forma de hacerlo tiene como consecuencia que nuestra vida sea más satisfactoria. Sobre todo si consigues rem-plazar con esto todo el tiempo que estabas dedicando anterior-mente a tareas de trabajo que no te interesaban.
46. Simplifica tus metas. En lugar de perseguir media docena de metas o más, simplifica y quédate solo con una. No solo te sen-tirás menos agobiado, sino que además te permitirá conseguir un éxito mayor. Podrás concentrarte en esa única meta y
dedi-2.8 72 trucos para simplificar tu vida carle toda tu energía. Eso te dará muchas más posibilidades de éxito.
47. Monotarea. Realizar múltiples tareas simultáneamente es más complicado, más agobiante, y generalmente menos productivo. Trata de abordar tus tareas de una en una.
48. Simplifica tu sistema de archivo. Apilar tus papeles y ya está no funciona. Pero un sistema de archivo no tiene por qué ser complicado para ser útil. Diseña un sistema sencillo.
49. Desarrolla una mayor capacidad de relajación. Si cada pequeño hecho que sucede te llena de ira y agobio, nunca conseguirás una vida simple. Aprende a abstraerte de todo y tener una vida más tranquila.
50. Reduce tu consumo de anuncios. Los anuncios hacen que de-seemos tener cosas. Están diseñados para eso, y funcionan. Bus-ca vías de disminuir tu exposición a la publicidad, ya sea impre-sa, online, por televisión o radio, o de cualquier tipo. Querrás tener muchas menos cosas.
51. Vive más pausadamente. Hazlo todo despacio, con tranquili-dad, y prestando especial atención a lo que estás haciendo. 52. Haz cada día una lista de Tareas Más Importantes (TMIs).
De-cide las 3 tareas más importantes del día, aquellas que te gus-taría que se llevaran a cabo dicho día. No trates de basarte en una larga lista de tareas que seguramente no completarás al fi-nal de la jornada. Una simple lista con 3 cosas, esas que te hagan sentir que has conseguido algo.
53. Establece rutinas para el comienzo y el final del día. Una gran forma de simplificar tu vida es establecer rutinas para el princi-pio y el final de cada día.
54. Crea un ritual matutino de escritura. Si te gusta escribir, como a mi, conviértelo en un ritual tranquilo a desarrollar durante las
2 Simplicidad
primeras horas del día.
55. Aprende a no hacer nada. No hacer nada podría ser consider-ado un tipo de arte, y debería ser parte de la vida de cualquier persona.
56. Lee ”Walden”, de Thoreau. Un libro esencial sobre el tema de la simplificación. Disponible de manera gratuita en Wikisources. 57. Opta por la calidad en lugar de por la cantidad. Trata de no
acumular muchos trastos a lo largo de tu vida... en lugar de eso, quédate con unas pocas posesiones, aquellas que realmente te satisfagan y que te vayan a durar mucho tiempo.
58. Lee ”Simplify your life”, de Elaine St. James. Uno de mis au-tores favoritos en el campo de la simplicidad.
59. Llena tus días de pequeños placeres. Haz una lista de tus pe-queños placeres favoritos, y espárcelos a lo largo de tu día. 60. Simplifica tus fuentes RSS. Si sigues docenas de fuentes RSS,
o incluso más de cien (yo una vez lo hice), probablemente lo único que conseguirás será agobiarte tratando de estar siempre al día. Simplifica tu lectura de fuentes RSS.
61. Pero suscríbete a Unclutterer. Probablemente el mejor blog so-bre la simplificación que puedas encontrar (sin contar Zen Habits, por supuesto).
62. Diseña un patio delantero en tu casa fácil de mantener. 63. Lleva menos cosas. ¿Están tus bolsillos abarrotados? Plantéate
llevar contigo sólo lo esencial. 64. Simplifica tu vida online.
65. Esfuérzate por automatizar tus fuentes de ingresos. Esto no es algo fácil, pero se puede hacer, y de hecho ya hay quien lo ha conseguido. A mí mismo, por ejemplo, me ha funcionado.
2.8 72 trucos para simplificar tu vida 66. Simplifica tus cuentas. Mucha gente evita hacer cuentas con su dinero (lo cual es muy importante) porque es muy duro o muy complicado.
67. Simplifica tu vida financiera.
68. Aprende a hacer equipajes ligeros. ¿A quién le gusta tener que arrastrar un montón de equipaje durante sus viajes?
69. Utiliza un sistema de productividad minimalista. El sistema Zen To Done, en su versión minimalista, es lo único que necesi-tas. Todo lo demás solo sirve para decorar.
70. Deja espacios de tiempo entre tus obligaciones del día. Cuan-do tengas que acudir a determinadas citas, o necesites realizar ciertas cosas, no te las planifiques una a continuación de la otra, sin tiempo para respirar. Deja algo de espacio entre todas las cosas que necesites hacer, de tal forma que puedas tener tiem-po para imprevistos, y puedas disfrutar de un día mucho más relajado.
71. Vive más cerca del trabajo. Esto puede significar o bien buscar un trabajo más cercano a tu casa, o bien buscar una casa más cercana a tu trabajo. Cualquiera de las dos opciones simplificará mucho tu vida.
72. Pregúntate siempre: ¿esto simplificará mi vida? Si la respuesta es no, reconsidéralo.