3. Productividad
3.6. Cómo sentirte motivado cuando estés desanimado
3.6.
Cómo sentirte motivado cuando estés
desanimado
Incluso las personas más motivadas– tú, yo, Tony Robbins – se pueden sentir desmotivadas a veces. De hecho, muchas veces nos encontramos tan desanimados que incluso pensar en realizar algún cambio positivo parece demasiado difícil.
Pero no pierdas la esperanza: con unos pequeños pasos, minúscu- los de hecho, puedes comenzar a andar el camino del cambio positi- vo.
Sí, lo se, a veces esto parece imposible. No tienes ganas de hacer na- da. A mi también me ha pasado, y de hecho aun me siento así alguna vez que otra. No estás solo. Pero he aprendido unas cuantas maneras de salir de ese estado de desánimo, y hoy te las explicaré.
Todo esto ha sido inspirado por el lector Roy C. Carlson, que pre- guntó:
”Me preguntaba si podrías escribir sobre por qué puede resultar tan difícil cambiar de dirección y empezar a tomar el control de nuestra vida. Debo admitir que me encuentro en ese tipo de situación, y recibir consejos sobre como evitar esta sensación negativa sería algo fantástico”.
Roy tan solo es una de las muchas personas que se siente así. Como ya he dicho, incluso yo a veces me siento así, y de hecho a veces debo hacer un gran esfuerzo para conseguir motivarme y hacer ejercicio – y usaré ésto como ejemplo para enseñar cómo salir de este estado de desánimo.
3 Productividad
Cuando dejo de hacer ejercicio durante una temporada, debido a alguna enfermedad, lesión o trastorno producido por algo que ocurra en mi vida, me es muy difícil empezar de nuevo. A veces incluso no me siento ni con ganas de pensar en ello. Pero siempre he encontrado una manera de vencer al desaliento, y aquí te indico algunas de las cosas que he aprendido y me han ayudado:
1. Una meta. Cuando me siento desmotivado, a menudo descubro que es porque me están sucediendo muchas cosas. Estoy inten- tando hacer demasiadas cosas. Y eso hace decrecer mi nivel de energía y motivación. Quizá este es el error más común que comete la gente: tratan de manejar muchas cosas a la vez, de conseguir simultáneamente muchos objetivos. No puedes man- tener tu nivel de energía y concentración (las dos necesidades básicas para conseguir una meta) si estás intentando cumplir dos o más objetivos a la vez. No es posible – yo lo he intentado muchas veces. Debes elegir una única meta, por ahora, y cen- trarte en ella completamente. Lo sé, es duro. Aun así, te hablo desde la experiencia. Siempre podrás volver a alguno de tus otros objetivos cuando hayas cumplido con tu Único Objetivo. 2. Encuentra inspiración. Mi inspiración viene de otros que han
conseguido aquello que yo deseo conseguir, o que están en pro- ceso de conseguirlo. Leo otros blogs, libros, revistas. Realizo búsquedas en Google relacionadas con mi meta, y leo historias de éxito. Zen Habits es tan solo un lugar en el que encontrar inspiración, no solo para mi sino que también para muchos lec- tores que han conseguido muchas cosas asombrosas, pero exis- ten más.
3. Entusiásmate. Esto puede parecer obvio, pero mucha gente no lo tiene en cuenta: si quieres evitar la desmotivación, consigue que tu meta te entusiasme. Pero, ¿cómo puedes conseguirlo cuan-
3.6 Cómo sentirte motivado cuando estés desanimado do te encuentras desanimado? Bueno, puedes empezar buscan- do inspiración en otros (mira el punto anterior), pero deberás tomar ese entusiasmo y construir sobre él. Yo he aprendido que hablando con mi mujer sobre lo que quiero conseguir, y con otras personas, y leyendo tanto como sea posible, y visualizan- do cómo sería mi vida en el caso en el que tuviera éxito (viendo los beneficios de conseguir mi objetivo en mi cabeza), consigo entusiasmarme con una meta. Una vez que lo he conseguido, es ya solo cuestión de aprovechar esa energía y seguir trabajando. 4. Crea expectación. Esto puede sonar duro, y mucha gente se saltará este truco. Pero funciona de verdad. Me ayudó a dejar de fumar después de muchos intentos fallidos. Si encuentras tu inspiración y quieres conseguir una meta, no empieces aho- ra mismo. Muchos de nosotros nos entusiasmamos y queremos empezar ya. Eso es un error. Selecciona una fecha en el futuro – dentro de una semana o dos, o incluso dentro de un mes – y conviértela en tu Fecha de Inicio. Márcala en el calendario. Entusiásmate con esa fecha. Hazla la fecha más importante de tu vida. Mientras tanto, ponte a escribir un plan de acción. Y realiza alguna de las acciones que comento a continuación en esta lista. Porque retrasando el comienzo, estarás creando ex- pectación, e incrementarás tu energía y concentración a la hora de ponerte a alcanzar tu meta.
5. Pon tu objetivo en un sitio visible. Imprime tu meta usando un tamaño de letra grande. Usa pocas palabras, como si fuera un mantra (”Hacer 15 minutos de ejercicio. Todos los días”), y colócala en la pared o en la puerta de la nevera. Hazlo en casa y en el trabajo. Ponla en tu fondo de escritorio en el ordenador. Deberías tener recordatorios de este tipo para mantener tu con- centración y conseguir que tu entusiasmo se mantenga. Una fo- to que represente tu meta (como un modelo con unos abdomi-
3 Productividad
nales musculados, por ejemplo) también podría ayudar. 6. Comprométete públicamente. A ninguno de nosotros le gusta
quedar mal delante de los demás. Pondremos mucho más em- peño en hacer algo que hayamos dicho públicamente que va- mos a hacer. Por ejemplo, cuando quise correr mi primer maratón, empecé a escribir una columna sobre ello en mi periódico local. Toda la isla de Guam (de aproximadamente 160.000 habitantes) sabía cual era mi meta. No podía echarme atrás, incluso aunque mi motivación fuera o viniera, y seguí con ello hasta que lo con- seguí. Bien, no hace falta que te comprometas anunciando tu meta en un periódico, pero podrías hacerlo con amigos, tu fa- milia o compañeros de trabajo, y también podrías escribirlo en tu blog, si tienes alguno. Y hazte responsable de tus compro- misos – no sólo te comprometas una vez, comprométete tam- bién a dar detalles sobre tu progreso cada semana más o menos. 7. Piensa sobre ello todo los días. Si piensas en tu meta todos los días, es más probable que se cumpla. Por eso escribir tu meta y colgarla en una pared o ponerla en tu fondo de escritorio (como he comentado anteriormente) ayuda mucho. Enviarte a ti mis- mo recordatorios diarios también ayuda. Y si te comprometes a realizar un pequeño paso que te acerque cada día más a tu meta (incluso aunque sea durante cinco minutos), entonces lo conseguirás con total seguridad.
8. Obtén algún tipo de ayuda. Es muy difícil conseguir algo solo. Cuando decidí correr un maratón, tuve la ayuda de mis amigos y mi familia, y una gran comunidad de corredores en Guam que me animaron en mis carreras de 5.000 metros y que corrían largas distancias conmigo. Cuando decidí dejar de fumar, me uní a un foro en Internet que me ayudó mucho. Y por supuesto, mi mujer Eva me ha ayudado en cada etapa de mi camino. No hubiera podido cumplir mis objetivos sin su ayuda, o sin la
3.6 Cómo sentirte motivado cuando estés desanimado ayuda de todos aquellos que me apoyaron. Encuentra tu red de apoyo, ya sea en el mundo real o en Internet, o en ambos. 9. Date cuenta de que existe un ir y venir de motivación. La moti-
vación no es algo que permanezca constante a lo largo del tiem- po. Viene y se va, y se vuelve a ir y a venir, como la marea. Pero date cuenta de que a pesar de que puede desaparecer, no lo hará para siempre. En algún momento volverá. Tan solo sigue con tus planes y espera a que la motivación vuelva. Mientras tanto, lee sobre tu meta (mira más arriba), pide ayuda (mira más ar- riba), y haz alguna de las otras cosas de esta lista hasta que tu motivación vuelva.
10. Sigue con ello. Pase lo que pase no te rindas. Incluso si no te sientes motivado en absoluto hoy o esta semana, no lo dejes. Te lo repito, la motivación volverá. Piensa en tu meta como un largo viaje, y en tu estado de desánimo como un bache en el camino. Un pequeño bache no debería hacerte abandonar. Pien- sa a largo plazo, maneja con habilidad los flujos y reflujos, y lo conseguirás.
11. Empieza con pasos pequeños, muy pequeños. Si te está costan- do mucho empezar, puede ser debido a que estés intentando empezar a lo grande. Si por ejemplo lo que quieres es hacer ejer- cicio, podrías pensar que debes hacer entrenamientos intensos cinco días a la semana. No – al contrario, empieza con pasos pequeños, minúsculos. Haz tan solo ejercicio durante dos min- utos. Lo sé, suena ridículo. Pero funciona. Comprométete a hac- er dos minutos de ejercicio diario durante una semana. Podrías querer hacer más, pero no pases de los dos minutos. Es tan fá- cil que no podrás fallar. Hazlo a la misma hora, todos los días. Tan solo algunas abdominales, dos flexiones, y correr un poco. Una vez que hayas conseguido hacer ejercicio diario durante dos minutos a lo largo de una semana, sube hasta cinco min-
3 Productividad
utos, y no te pases de ese tiempo durante la siguiente semana. En un mes ya estarás haciendo 15 ó 20 minutos de ejercicio di- ario. ¿Lo que quieres es madrugar más? No trates de levantarte directamente a las cinco de la mañana. Despiértate 10 minutos más pronto durante una semana. Eso es todo. Cuando lo hayas conseguido, levántate 10 minutos aun más pronto durante la siguiente semana. Pasos minúsculos.
12. Apóyate en tus pequeños éxitos. Como dije antes, si empiezas con pequeños pasos cada semana, seguro que tendrás éxito. No puedes fallar si empiezas a hacer algo que es extremadamente fácil. ¿Quién no es capaz de hacer ejercicio durante dos min- utos? (te pido disculpas si ese es tu caso). No sólo te sentirás bien contigo mismo, sino que además tendrás sensación de éx- ito. Toma esa sensación de éxito y apóyate en ella cuando des tu siguiente paso, que también debe ser minúsculo. Añade dos o tres minutos más a tu rutina de ejercicios, por ejemplo. Con cada paso (cada paso no debería durar menos de una semana) te irás sintiendo cada vez más exitoso. Haz que cada paso sea muy, muy pequeño y no podrás fallar. Tras unos pocos meses, tus pequeños pasos te habrán proporcionado un gran progreso y un gran éxito.
13. Lee sobre ello todos los días. Cuando pierdo mi motivación, leo un libro o un blog que trate sobre mi meta a conseguir. Me inspira y me revigoriza. Por alguna razón, leer ayuda a moti- varte y a concentrarte en aquello sobre lo que estas leyendo. Así que lee algo relacionado con tus metas todos los días, si puedes, especialmente si no te sientes motivado.
14. Pide ayuda cuando tu motivación desaparezca. ¿Te encuen- tras en problemas? Pide ayuda. Mándame un correo electróni- co. Únete a un foro en Internet. Consigue a un compañero que se una a ti. Llama a tu madre. No importa a quien, encuentra a
3.6 Cómo sentirte motivado cuando estés desanimado alguien para contarle tus problemas. Hablar sobre ello ayuda. Pídeles consejo. Pídeles ayuda para sobreponerte al desánimo. Funciona.
15. Piensa en los beneficios, no en las dificultades. Un problema común es que solemos pensar en lo duro que es algo. ¡Hacer ejercicio parece tan duro! Tan solo pensar en ello te hace sentir cansancio. Pero en lugar de pararte a pensar en lo duro que es algo, piensa en todo aquello que puedes conseguir si lo haces. Por ejemplo, en lugar de pensar lo cansado que es hacer ejerci- cio, concéntrate en lo bien que te sentirás cuando lo hayas he- cho, y lo sano y delgado que te verás a largo plazo. Los benefi- cios de algo te darán energía para continuar.
16. Elimina los pensamientos negativos; reemplázalos por pen-
samientos positivos. Es importante que empieces a examinar tus pensamientos. Intenta reconocer diálogos interiores nega- tivos, que son los que realmente te desaniman. Tan solo pasa unos días siendo consciente de cada pensamiento negativo. En- tonces, tras unos pocos días, trata de erradicarlos como a in- sectos, y trata de reemplazarlos por sus correspondientes pen- samientos positivos. Erradica el ”¡Esto es muy duro!” y reem- plázalo por ”¡Puedo hacerlo! ¡Si ese inútil de Leo puede, yo tam- bién!” Suena cursi, pero funciona. De verdad.