Luneaticos. P o e m a s p a r a c a d a L u n e s d e L u n a. T e r e s i t a c a r r a s c o p e r e z :

10  Descargar (0)

Texto completo

(1)

Luneaticos Poemas para cada Lunes de Luna

T e r e s i t a c a r r a s c o p e r e z :

(2)

Sol de la noche,

a veces eres plátano, otras naranja

La Luna se asomaba en la noche estrellada.

Luna, lunita con estrellitas Luna, lunera con nubes enteras.

Silencio en la noche la luna va a hablar pero su enamorado el sol no la puede escuchar porque durmiendo ya está.

Tiene la luna una pena que el cielo no puede curar porque ella sale de noche y el sol amanecerá.

Fue una noche de verano que un deseo pidió

y el cielo por un momento a los dos juntó.

Sol y Luna se besan contentos ya están

y el cielo se llena de estrellas al ver su felicidad.

Autor: Marazul

La l un a y e l Sol

(3)

La l un a y e l Sol

ww

Hay tanta soledad en ese oro.

La luna de las noches no es la luna

que vio el primer Adán. Los largos siglos de la vigilia humana la han colmado

de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

Autor: Jorge Luis Borges

L a l u n a

Luneaticos,

poemas para cada lunes de luna”, corresponde a una antología de poemas que hablan acerca de la luna, aquella que ha sido objeto común de inspiración entre escritores y poetas.

Los poemas aquí presentados han sido escogidos principalmente por su naturaleza temática; en cada uno se habla de la luna, de sus características, sus efectos y su relación con las personas. También se desprende de ellos el vínculo

semántico y fónico que los une.

El objetivo es trabajar la poesía con niños entre los 10 y 13 años, y generar un interés que permita que tanto niños como jóvenes se conviertan en lectores y productores de poesía.

Los poemas acá presentes inspiracn a aquellos que la observan, debido a su mística, romanticismo y comprende nuestra visión más cercana de lo que conocemos como universo.

Es importante mencionar, que la poesía no consiste solo en embellecer un texto para otorgarle cierta emocionalidad, sino que es una forma diferente de comprender lo que se lee, de ir más allá de lo que se puede observar en cada palabra, es decir, establecer una relación entre ellas y su significado.

Los poemas que componen esta antología, son idóneos para desarrollar ciertas habilidades en los estudiantes, que además de identificar figuras retóricas, puedan analizar párrafos y también versos, de esta manera comprender lo que nos quieren contar, permitiendo fortalecer la fluidez lectora y la dicción.

Esta antología es para que niños y jóvenes se encanten con el género poético, y cuando quieran leer o escribir poesía, se asomen durante la noche a su ventana cada lunes, pues allí en lo alto verán como la luna nos observa a todos, no importando donde estés, o de donde seas.

(4)

ol og ía d e po em as p ar a ca da l un es d e lu na

Cuando sale la luna se pierden las campanas y aparecen las sendas impenetrables.

Cuando sale la luna, el mar cubre la tierra y el corazón se siente isla en el infinito.

Nadie come naranjas bajo la luna llena.

Es preciso comer fruta verde y helada.

Cuando sale la luna de cien rostros iguales, la moneda de plata solloza en el bolsillo.

Autor: Federico García Lorca

L a l

Canción para bañar la luna El niño y la luna

La luna

Hombre que mira la luna Luna de cristal

El romance de la Luna Sol, lunas y estrellas

Romance del niño que ahogó a la luna Amor lunático

Canción a lunares El sapo y la luna Así es

La luna se asoma

La luna (José Luis Borges) La luna y el sol

w w w w w w w w w w w w w w w

(5)

ww

El cielo es el cielo La nube es de tiza.

La cara del sapo Me da mucha risa.

La luna es de queso Y el sol es de sol.

La cara del sapo Me da mucha tos.

Autor: Maria Elena Walsh

A s í e s

Un sapo croaba camuflado en el agua y la luna viajaba vestida de enagua.

Saltaba y saltaba el sapo encantado y la luna observaba con su color plateado.

El sapo y la luna se andaban buscando y cerca a la laguna estuvieron charlando.

Juntos planearon su viaje nocturno y ambos se marcharon en el mismo turno.

Detrás de la luna el sapo remaba porque en la laguna la luna viajaba.

JAutor: Javier Villegas

El s a po y la l un a

(6)

No te miento no lo voy a superar ya no

no te burles

seguiré pensando en tí por siempre

Recorreré tus constelaciones las que aprendí de memoria con mis manos

despacio

Inventaré nuevos planetas y les pondré tu nombre

así podré acariciarte con mi boca cada vez que los nombre

otra vez

como aquella vez

Aprenderé a esquivar los cometas que me traen tu recuerdo siempre iluminan mi cielo cuando estás lejos

Te encontraré en cada luna cada noche

y te llamaré

a través de tu ventana me escucharás entonces sabrás lo que te he amado y verterás lágrimas con forma de perseidas y sus destellos iluminarán mis sueños Autor: Angel irredento

Am

La luna a lunares viene porque alunada ya está.

Recién, recién se despierta sobre la cuna del mar La luna está bostezando, los duendes cuidan sus sueños.

Usan pijamas a rayas y gorros rojos pequeños Y algún grillito les canta una canción, les da un beso y luna lunera duerme en un colchón de luceros Autor: Justina Cabral

ares

Ro ma n ce del

(7)

La luna a lunares viene porque alunada ya está.

Recién, recién se despierta sobre la cuna del mar La luna está bostezando, los duendes cuidan sus sueños.

Usan pijamas a rayas y gorros rojos pequeños Y algún grillito les canta una canción, les da un beso y luna lunera duerme en un colchón de luceros Autor: Justina Cabral

Ca nc i ó n a l u n ares

ww

La Luna llena y el Sol se pusieron a jugar, y al escondite jugaban una tarde frente al mar.

El niño de ojos de cielo quiso con ellos jugar;

fue a decírselo a la Luna, escondida en el pinar.

Corre el niño hacia la Luna, la Luna corriendo va, y sólo se detenía,

cuando el niño, a descansar - Espérame, Luna boba, que no quiero hacerte mal.

Pero si el niño corría, la Luna corría más.

Frente a un pozo se detiene y, asomándose al brocal, en el agua ve a la Luna, que muy quietecita está.

-

La tibieza de la mañana en cada sol que amanecía se extendía por la sabana junto a los claros del día…

Una estrella serena brillaba y el cielo resplandecía;

la luna callada miraba en la noche que nacía

Autor: Alejandro José Diaz Valero.

S o l , lu n a s y est r e l la s

Ro ma n ce del ni ñ o que a ho gó a la lu na

Esta vez, ¡oh, Luna mala!

no te podrás escapar.

El niño, para guardarla, la tapa pone al brocal.

En esto, la madre inquieta al hijo viene a buscar ...

En sus sueños vio a la Luna toda la noche llorar.

Por la mañana temprano, a la Luna fue a soltar, pero en las aguas dormidas la Luna no estaba ya.

- La luna se ahogó en el pozo;

yo fui el culpable, mamá.

Y su mamá le consuela cuando al niño ve llorar.

Autor: Humberto Zarrilli

(8)

La luna vino a la fragua con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna, que ya siento sus caballos.

Niño déjame, no pises, mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya, ay como canta en el árbol!

Por el cielo va la luna con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

el aire la está velando Autor: Federico García Lorca,

E l romance de l a Lun a

Una luna blanca brillante y blanda que vive en el agua, posada en un ancla, sal del agua luna del mar, que el tesoro te esperará.

Tu corona de oro, tu collar de plata, pero sobre todo tu corazón de cristal, la luna del mar se mira en el agua con su brillo y su sombra de ojos.

Tú... luna del mar me sorprendes con tu blancura y tu hermosura.

Tú... luna bella con ojos azules, azules del mar.

Mira la arena, luna de cristal, parece que llegará algo de verdad.

Mira la sirena que llega, ya que con su viento te irás al cielo;

este es el día en que te marcharas; este es el día en que te despedirás;

adiós luna hermosa; adiós luna del mar; que tu hermosura nunca acabar...

Mira el marinero, el marinero mira el cielo y dice así: mira esa bola, esa bola del mar... parece que es una luna de cristal...

Autor: Jaime Sabines

L u n a de cr i s tal

Canc i ón p ara b a ña r a la l u na

(9)

ww

La luna vino a la fragua con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna, que ya siento sus caballos.

Niño déjame, no pises, mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño, tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya, ay como canta en el árbol!

Por el cielo va la luna con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

el aire la está velando Autor: Federico García Lorca,

E l romance de l a Lun a

Ya la Luna baja en camisón

a bañarse en un charquito con jabón.

Ya la Luna baja en tobogán

revoleando su sombrilla de azafrán.

Quien la pesque con una cañita de bambú, se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna viene en palanquin a robar un crisantemo del jardín Ya la luna viene por allí

su kimono dice no, no y ella sí.

Quien la pesque con una cañita de bambú, se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna baja muy feliz

a empolvarse con azucar la nariz Ya la luna en puntas de pie en una tacita china toma té

Quien la pesque con una cañita de bambú, se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna vino y le dio tos

por comer con dos palitos el arroz Ya la luna baja desde allá

y por el charquito-quito nadará

Quien la pesque con una cañita de bambú, se la lleva a Siu Kiu

Autor: Maria Elena Walsh

La luna y el niño juegan un juego que nadie ve;

se ven sin mirarse, hablan lengua de pura mudez.

¿Qué se dicen, qué se callan, quién cuenta una, dos y tres, y quién, tres, y dos, y uno y vuelve a empezar después?

¿Quién se quedó en el espejo, luna, para todo ver?

Está el niño alegre y solo:

la luna tiende a sus pies nieve de la madrugada, azul del amanecer;

en las dos caras del mundo

—la que oye y la que ve—

se parte en dos el silencio, la luz se vuelve al revés, y sin manos, van las manos a buscar quién sabe qué, y en el minuto de nadie pasa lo que nunca fue...

El niño está solo y juega un juego que nadie ve.

Autor: Mariano Brull

E l ni ñ o y la Lu n a

Canc i ón p ara b a ña r a la l u na

(10)

Es decir la miraba porque ella se ocultó tras el biombo de nubes

y todo porque muchos amantes de este mundo le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna durante siglos consiguió transformar el vientre amor en garufa cursilínea la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli cuando los amantes ricos la miraban desde sus tedios y sus pabellones satelizaba de lo lindo y oía que la luna era un fenómeno cultural pero si los amantes pobres la contemplaban desde su ansiedad o desde sus hambrunas entonces la menguante entornaba los ojos porque tanta miseria no era para ella hasta que una noche casualmente de luna con murciélagos suaves con fantasmas y todo esos amantes pobres se miraron a dúo dijeron no va más al carajo selene se fueron a su cama de sábanas gastadas con acre olor a sexo deslunado

su camanido de crujiente vaivén y libres para siempre de la luna lunática fornicaron al fin como dios manda o mejor dicho como dios sugiere.

Autor: Mario Benedetti

H omb r e que m ir a l a l u na

La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas.

Es buena como hipnótico y sedante y también alivia

a los que se han intoxicado de filosofía Un pedazo de luna en el bolsillo

es el mejor amuleto que la pata de conejo:

sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que nadie lo sepa y para alejar a los médicos y las clínicas.

Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido,

y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir

Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver.

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues,

y dale la llave de la luna

a los presos y a los desencantados.

Para los condenados a muerte y para los condenados a vida

no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas

Autor: Jaime Sabines

L a lu n a

Figure

Actualización...

Referencias

Related subjects :