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UNIVERSIDAD AGRARIA DEL ECUADOR
SISTEMA DE POSTGRADO UNIVERSIDAD AGRARIA DEL ECUADOR
PROGRAMA DE MAESTRÍA EN AGROECOLOGÍA Y AGRICULTURA SOSTENIBLES
TESIS DE INVESTIGACIÓN COMO REQUISITO PREVIO PARA LA OBTENCION DEL TITULO DE
MAGISTER AGROECOLOGÍA Y AGRICULTURA SOSTENIBLES
ANÁLISIS DE LA SUSTENTABILIDAD DE DOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE BANANO (Musa sapientum)
CONVENCIONAL Y ORGÁNICO EN LA PROVINCIA EL ORO
MARCOS ANTONIO ESPINOSA AGUILAR
GUAYAQUIL – ECUADOR
AÑO 2015
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SISTEMA DE POSTGRADO UNIVERSIDAD AGRARIA DEL ECUADOR
CERTIFICACIÓN
Yo, Ing. Esmeralda Lara Obando, M.Sc., docente de la Universidad Agraria del Ecuador, en mi calidad de Director de tesis, CERTIFICO QUE: He revisado la Tesis de Investigación Titulada: ANÁLISIS DE LA SUSTENTABILIDAD DE DOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE BANANO (Musa sapientum) CONVENCIONAL Y ORGÁNICO EN LA PROVINCIA EL ORO, la misma que ha sido presentada por la estudiante Espinosa Aguilar Marcos Antonio; la cual cumple con los requisitos técnicos y legales exigidos por la Universidad Agraria del Ecuador para este tipo de estudios.
Atentamente,
___________________________
Ing. Esmeralda Lara Obando, M.Sc.
Guayaquil, 29 de Diciembre del 2015
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UNIVERSIDAD AGRARIA DEL ECUADOR
SISTEMA DE POSTGRADO UNIVERSIDAD AGRARIA DEL ECUADOR
TEMA
ANÁLISIS DE LA SUSTENTABILIDAD DE DOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE BANANO (Musa sapientum) CONVENCIONAL Y ORGÁNICO EN LA
PROVINCIA EL ORO
AUTOR
MARCOS ANTONIO ESPINOSA AGUILAR
TESIS DE INVESTIGACIÓN
APROBADA Y PRESENTADA AL CONSEJO DE POSTGRADO COMO REQUISITO PREVIO A LA OBTENCION DEL TITULO DE MAGISTER SCIENTIAE EN AGROECOLOGÍA Y AGRICULTURA
SOSTENIBLES
TRIBUNAL DE SUSTENTACION
Ing. Pedro Andrade Alvarado, M.Sc..
PRESIDENTE
Ing. Luis Burgos Miranda, M.Sc.
EXAMINADOR PRINCIPAL
Ing. Wilmer Pilaloa David, M.Sc.
EXAMINADOR PRINCIPAL
Ing. Esmeralda Lara Obando, M.Sc.
EXAMINADOR SUPLENTE
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AGRADECIMIENTO
Primeramente quiero agradecer a Dios por ser el guía de nuestro camino, a mi familia por el apoyo y a la Universidad Agraria del Ecuador con su Sistema de Post-Grado.
A la Ing. Econ Martha Bucaram Leverone de Jorgge M. Sc.
Rectora de la Universidad Agraria del Ecuador, de la misma manera a mi directora de tesis la Ing. Esmeralda Lara Obando, M.Sc.
Al personal académico Doctores y Magíster que nos brindaron sus conocimientos y experiencias y finalmente a los empleados de la Universidad Agraria del Ecuador en Guayaquil.
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DEDICATORIA
La presente meta alcanzada va dedica a mi familia, a la mujer que me acompaña día a día mi esposa Anabel Feijoo por su apoyo y esfuerzo dado a lo largo del tiempo de maestría y a mi hija Luana Rafaela que es la luz que ilumina mi camino, la responsable de mi esfuerzo, la batería que da vida a mis días.
El sacrificio no fue mío, fue de ellas..
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RESPONSABILIDAD
Los resultados, ideas, conclusiones, recomendaciones y demás contenido de esta Tesis de Grado de Maestría en Agroecología y Agricultura Sostenibles, son de responsabilidad del autor y la exclusividad de los derechos de la Universidad Agraria del Ecuador.
ING. MARCOS ANTONIO ESPINOSA AGUILAR CI: 070357834-4
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RESUMEN
La presente evaluación de realizó en la provincia de El Oro del cantón Machala, parroquia El Cambio en el sitio La Unión Colombiana, específicamente en dos fincas dedicadas a la producción de banano como actividad principal, una manejada de forma convencional bajo un paquete tecnológico basado en el uso de agroquímicos de propiedad de la compañía Jayunprod Cia. Ltda con nombre finca La Unión y la segunda mediante un sistema de producción orgánico de propiedad del señor Juan Cespedes; el tema que fundamente nuestra investigación es Análisis de la sustentabilidad de dos sistemas de producción de banano (Musa sapientum) convencional y orgánico en la provincia El Oro; en la misma describimos los sistemas de producción agrícola, evaluamos mediante indicadores sociales, económicos y ambientales, la sustentabilidad de los sistema de producción antes mencionados, y describimos una estrategia sustentable para la transformación del sistema de producción agrícola bananero. Utilizando la metodología del investigador argentino Santiago Sarandon se construyeron indicadores para cada punto considerado importante en la evaluación de la sustentabilidad de modo de poder cubrir de forma aproximada las tres dimensiones (Económica, Ambiental y Social) de cada sistema. La valoración de los indicadores se basó en la aplicación de índice numérico que varía de 0 a 4 en función de los límites de valoración asignado para cada indicador, siendo 4 el valor de mayor sustentabilidad, el 0 de menor y 2 el valor medio. Se comprobó que el sistema de producción orgánico presenta la mayor sostenibilidad en los factores económicos y ambientales, y en el social los dos sistemas (orgánico y convencional) son sustentables denotando el compromiso de ambas fincas evaluadas con el recurso humano.
Palabras claves: sustentabilidad, indicadores, sistema, agroecología.
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SUMMARY
This assessment conducted in the province of El Oro Machala canton, parish Site Change The Colombian Union, specifically in two farms dedicated to banana production as the main activity, conventionally managed under a technological package based on agrochemical use of company-owned farm Jayunprod Cia Ltda with name La Union and the second through a system of organic production owned by Mr. Juan Cespedes.; the topic is research to substantiate our analysis of the sustainability of organic and conventional two banana production systems (Musa sapientum) in the province El Oro; described in the same agricultural production systems, we evaluated by social, economic and environmental indicators, the sustainability of the production system described above, and describe a sustainable strategy for transforming the banana crop production system. Using the methodology of the Argentine researcher Santiago Sarandon indicators for each point considered important in the evaluation of sustainability so that we can cover roughly three dimensions (economic, environmental and social) of each system were built. The assessment of the indicators are based on the application of numerical index ranging from 0 to 4 based on the valuation limits assigned to each indicator, with 4 being the highest value sustainability, 0 and 2 lower average value. It was found that the organic production system has the highest sustainability in economic and environmental factors, and the two social systems (organic and conventional) are sustainable denoting the commitment of both farms assessed with the human resource.
Key words: Sustainability, indicators, system, agroecology.
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ÍNDICE DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN………... 1
1.1. CARACTERIZACIÓN DEL TEMA ………... 2
1.2 PLANTEAMIENTO DE LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA ….. 2
1.3 JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA ………. 2
1.4 DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA……… 3
1.5 FORMULACIÓN DEL PROBLEMA ……….. 4
1.6 OBJETIVOS……….………. 4
1.6.1 Objetivo general……….……….. 4
1.6.2 Objetivos específicos……….……….. 4
1.7 HIPÓTESIS……….……….……….. 4
1.8 APORTE TEÓRICO……….………. 4
1.9 APLICACIÓN PRÁCTICA ……….……….. 5
CAPÍTULO 1 MARCO TEÓRICO 2.1. ESTADO DEL ARTE ……….………. 6
2.2. BASES CIENTÍFICAS Y TEÓRICAS DE LA TEMÁTICA ……. 7
2.2.1 Definición y alcance del desarrollo sostenible ……… 7
2.2.2 Agricultura convencional ……….………... 8
2.2.3 Agricultura sostenible 10
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2.2.4 Evaluación de la sostenibilidad en la agricultura ………... 11
2.2.5 El uso de indicadores de sustentabilidad ……… 12
2.2.6 Banano en el Ecuador ………... 24
CAPÍTULO 2 ASPECTOS METODOLOGICOS 3.1 METODOS ………...………... 27
3.1.1 Modalidad y tipo de investigación ……….... 28
3.1.2 Métodos de investigación ………... 28
3.1.3 Metodología utilizada en la investigación ……… 29
3.1.4 Variables ………...………. 38
3.1.5 Estadística descriptiva ………... 39
3.1.6 Población y muestra ………... 39
3.1.7 Técnicas ………... 40
3.1.8 Cronograma de actividades ………... 40
3.1.9 Metodología secuencial de toma de datos ………. 41
RESULTADOS 4.1 DESCRIPCIÓN DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA BANANERO CONVENCIONAL Y ORGÁNICO EN PROVINCIA DE EL ORO………. 42
4.1.1 Sistema de producción agrícola bananero convencional.. 42
4.1.2 Sistema de producción agrícola bananero orgánico ……. 42
xi 4.2 EVALUACIÓN MEDIANTE UN SISTEMA DE INDICADORES
SOCIALES, ECONÓMICOS Y AMBIENTALES, EL ANÁLISIS DE LA SUSTENTABILIDAD DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA BANANERO CONVENCIONAL Y ORGÁNICO EN PROVINCIA DE
EL ORO. ………...………... 43 4.3 ESTRATEGIA SUSTENTABLE PARA LA
TRANSFORMACIÓN DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN
AGRÍCOLA BANANERO. ………...……….. 55 DISCUSIÓN………...………... 59
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
CONCLUSIONES ………...……….…. 61 RECOMENDACIONES ………... 62
BIBLIOGRAFÍA CITADA ………...……….. 63 ANEXOS ………...………... 67 APENDICE ………...………... 71
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ANEXOS
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1: Variables dependientes, independientes, descriptores e indicadores seleccionados para evaluar la sustentabilidad de dos sistemas de producción de banano convencional y orgánico en la
provincia de El Oro. --- 38
ÍNDICE DE MAPAS Mapa Nº 1 Finca Sr. Juan Céspedes --- 69
Mapa Nº 2 Finca Sres. Jayunprod S.A. --- 69
ÍNDICE DE IMÁGENES Imagen Nº 1 Empacadora Finca Sr. Juan Céspedes --- 69
Imagen Nº 2 Empacadora Finca Sres. Jayunprod S.A. --- 69
Imagen Nº 3 Entrada Finca Sr. Juan Céspedes --- 70
Imagen Nº 4 Entrada Finca Sres. Jayunprod S.A. --- 70
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APENDICE
ÍNDICE DE CUADROS
Cuadro Nº 1: Tabla de Suficiencia de autoconsumo (SA) --- 32
Cuadro Nº 2: Tabla de Ingreso neto mensual (IN) --- 32
Cuadro Nº 3: Tabla de Uso de tecnología (UT) --- 32
Cuadro Nº 4: Riesgo económico (RE) --- 33
Cuadro Nº 5: Sistema de riego (SR) --- 33
Cuadro Nº 6: Nivel de cobertura (NC) --- 33
Cuadro Nº 7: Uso de agroquímicos (UA) --- 34
Cuadro Nº 8: Criterios de agregado de nutrientes (CAN) --- 34
Cuadro Nº 9: Uso de fertilizantes nitrogenados químicos(UFN) --- 34
Cuadro Nº 10: Utilización de abonos orgánicos (AO) --- 35
Cuadro Nº 11: Número de especies predominantes (EP) --- 35
Cuadro Nº 12: Prácticas de manejo integrado (MI) --- 35
Cuadro Nº 13: Satisfacción personal (SP) --- 36
Cuadro Nº 14: Servicios básicos (SB) --- 36
Cuadro Nº 15: Accesos a atención médica (AAM) --- 36
Cuadro Nº 16: Riesgo de intoxicación por agroquímicos (RIA) --- 37
Cuadro Nº 17. Escala de valoración y resultado para el indicador suficiencia de autoconsumo (SA) --- 71
Cuadro Nº 18. Escala de valoración y resultado para el indicador Ingreso neto mensual (IN) --- 71
Cuadro Nº 19. Escala de valoración y resultado para el indicador Uso de tecnología (UT) --- 71
Cuadro Nº 20. Escala de valoración y resultado para el indicador Número de productos para la venta (NPV) --- 71
Cuadro Nº 21. Escala de valoración y resultado para el indicador Sistema de riego (SR) --- 72
Cuadro Nº 22. Escala de valoración y resultado para el indicador Nivel de Cobertura (NC) --- 72
Cuadro Nº 23. Escala de valoración y resultado para el indicador Uso de Agroquímicos (UA) --- 72
xiv Cuadro Nº 24. Escala de valoración y resultado para el indicador
Criterios de agregado de nutrientes (CAN) --- 72 Cuadro Nº 25. Escala de valoración y resultado para el indicador Uso de fertilizantes nitrogenados (FN) --- 73 Cuadro Nº 26. Escala de valoración y resultado para el indicador
Utilización de abonos orgánicos (AO) --- 73 Cuadro Nº 27. Escala de valoración y resultado para el indicador
Número de especies predominantes (EP) --- 73 Cuadro Nº 28. Escala de valoración y resultado para el indicador
Prácticas de manejo integrado (MI) --- 73 Cuadro Nº 29. Escala de valoración y resultado para el indicador
Satisfacción personal (SP) --- 74 Cuadro Nº 30. Escala de valoración y resultado para el indicador
Servicios básicos (SB) --- 74 Cuadro Nº 31. Escala de valoración y resultado para el indicador Acceso a atención médica (AAM) --- 74 Cuadro Nº 32. Escala de valoración y resultado para el indicador Riesgo de intoxicación por agroquímicos (RIA) --- 74 Cuadro Nº 33. Promedio del análisis de sostenibilidad de las fincas El
Cisne y La Unión --- 75 Cuadro Nº 34. Resultados del análisis de sostenibilidad de las fincas El Cisne y La Unión --- 75 Cuadro Nº 35. Costo de producción por hectárea/año --- 76
xv ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico Nº 1. Suficiencia de autoconsumo (SA) --- 44
Gráfico Nº 2. Ingreso neto mensual (IN) --- 44
Gráfico Nº 3. Uso de tecnología (UT) --- 45 Gráfico Nº 4. Número de productos para la venta (NPV) --- 46
Gráfico Nº 5. Sistema de riego (SR) --- 46
Gráfico Nº 6. Nivel de Cobertura (NC) --- 47
Gráfico Nº 7. Uso de Agroquímicos (UA) --- 48
Gráfico Nº 8. Criterios agregado nutrientes (CAN) --- 48
Gráfico Nº 9. Uso de fertilizantes nitrogenados (FN) --- 49
Gráfico Nº 10. Abonos orgánicos (AO) --- 50
Gráfico Nº 11. Especies predominantes (EP) --- 50
Gráfico Nº 12. Prácticas de manejo integrado (MI) --- 51
Gráfico Nº 13. Satisfacción personal (SP) --- 52
Gráfico Nº 14. Servicios básicos (SB) --- 52
Gráfico Nº 15. Acceso a atención médica (AAM) --- 53
Gráfico Nº 16. Riesgo intoxicación agroquímicos (RIA) --- 54
Gráfico Nº 17. Análisis de sostenibilidad de las fincas El Cisne y La Unión --- 54
Gráfico Nº 18. Análisis de sostenibilidad de las fincas El Cisne y La Unión --- 55
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INTRODUCCIÓN
La actividad del banano en el Ecuador desde hace sesenta años ha tenido y tiene un peso importante en el desarrollo del país, tanto desde el punto de vista económico como social. En lo económico por su participación en el PIB y en la generación de divisas y en lo social por las fuentes de empleo que genera y más aún por su peso importante en determinadas regiones de la costa ecuatoriana.
El desarrollo de la actividad bananera ha estado muy vinculada a la iniciativa privada de los ecuatorianos que han invertido su capital tanto económico como humano a las actividades de producción y exportación de la fruta, y ha recibido la valiosa contribución de capitales internacional que ha permitido que el Ecuador sea el primer país exportador de banano en el mundo con aproximadamente un 30% de la oferta mundial, seguidos por Costa Rica, Filipinas y Colombia, juntos abastecen más del 50% del banano consumido en el mundo.
Estos antecedentes resaltan la magnitud del impacto social, económica y ecológica de la industria bananera en el país a través de los años; puntos a los cuales se los medirá por medio de la evaluación de la sustentabilidad del sistema de producción agrícola que aportará en un rediseño de una estrategia para la transición hacia una agricultura sustentable, pudiéndose hacer extensiva en la provincia en general.
La investigación que fundamenta este artículo se enmarca en la evaluación de sostenibilidad, utilizando criterios de diagnóstico, principios e indicadores de evaluación e indicadores dentro los sistemas de producción agrícola, asumiendo su implicancia estratégica en la construcción de un desarrollo sostenible.
Estos sistemas se consideran como unidades críticas de análisis, por lo que un enfoque en esa dirección, contempla las pautas comunes metodológicas para construir indicadores de las empresas agropecuarias, integrando todas sus componentes (Scoponi, 2004).
2 En los últimos años ha surgido un gran interés en buscar mecanismos que permitan evaluar la sostenibilidad de los sistemas productivos. Sin embargo, en la práctica esto ha quedado relegado a la declarativa y no se ha hecho operativo el término, además, existen muy pocos intentos serios para medirla (Harold y otros, 2006).
La evaluación de la sostenibilidad de los sistemas de producción agrícolas mediante el uso de una metodología y uso de indicadores, permite observar claras tendencias en el desarrollo de los sistemas productivos. La utilidad y uso de este procedimiento metodológico se basa en la detección de puntos críticos de la sostenibilidad, establecer sus causas y proponer soluciones a mediano plazo.
1.1. CARACTERIZACIÓN DEL TEMA
El proyecto de investigación se basa en la necesidad de construir en colectivo un rediseño agroecológico de la unidad de producción bananera, que permita la transición hacia la sustentabilidad social, económica y ecológica, sirviendo de ejemplo para la provincia de El Oro, considerada como zona bananera por varias décadas.
1.2 PLANTEAMIENTO DE LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA
El modelo de agricultura moderno ha logrado incrementar los rendimientos por unidad de superficie de los principales cultivos, pero presenta una serie de problemas ambientales, socioculturales y económicos de gran magnitud.
La falta de información fundamentada en investigaciones acerca de las ventajas (económica, ambiental y social) de los sistemas de producción bananeros convencionales y orgánicos, ha permitido continuar con el proceso tradicional enfocado al uso de agroquímicos sin tomar en cuenta sus desventajas.
1.3 JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA
Como se sabe, Ecuador es líder mundial en la exportación de la fruta, posee buenas características de clima y suelo; sus productores nacionales (al
3 menos los más fuertes) han podido constituirse de manera vertical abarcando no sólo la producción sino la exportación, transportación e importación de la fruta.
La producción bananera si bien se ha mantenido por décadas como una de las más importantes para el desarrollo económico del país, requiere de políticas orientadas a generar un crecimiento productivo sostenido, en especial de los pequeños y medianos productores.
Entre sus debilidades están la inestabilidad política, la elevada deuda externa, altos niveles de inflación, gran dependencia del sector primario, lejanía frente a países europeos, elevado apalancamiento del sector, problema de la sigatoka negra, rezago en apoyo e investigación.
Actualmente, con la puesta en marcha de Sistemas de Gestión Ambiental (SGA) en las fincas, se ha mejorado el proceso productivo, minimizando su impacto ambiental. Sin embargo, el mejoramiento ambiental de las fincas no se debe detener, ya que la tecnología cambia constantemente y, nuestro compromiso debe ser de mejoramiento permanente.
1.4 DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA
La investigación se basará en el análisis de sustentabilidad mediante la metodología usada por el autor Santiago Sarandon, que consiste en una serie de pasos que conducen a la obtención de un conjunto de indicadores adecuados para evaluar los puntos críticos de la sustentabilidad de los dos sistemas de producción de banano convencional y orgánico en provincia de El Oro.
El motivo principal para la realización del estudio es la escasa o nula información existente en el tema, y que permitirá identificar los procesos a tomar como ejemplo para incrementar la sostenibilidad en las fincas bananeras en la provincia.
4 1.5 FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
¿Qué impactos medioambientales y socioeconómicos ha generado los sistemas de producción agrícola bananero convencional y orgánico en provincia de El Oro?
1.6 OBJETIVOS
1.6.1 OBJETIVO GENERAL
Analizar la sustentabilidad de dos sistemas de producción de banano (Musa sapientum) Convencional y orgánico en provincia de El Oro.
1.6.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Describir los sistemas de producción agrícola bananero convencional y orgánico en provincia de El Oro.
Evaluar mediante un sistema de indicadores sociales, económicos y ambientales, el análisis de la sustentabilidad del sistema de producción agrícola bananero convencional y orgánico en provincia de El Oro.
Detallar una estrategia sustentable para la transformación del sistema de producción agrícola bananero.
1.7 HIPÓTESIS
Al analizar la sustentabilidad de dos sistemas de producción de banano (Musa sapientum) Convencional y orgánico, aportará una estrategia sustentable para la transformación del sistema de producción agrícola bananero en El Oro.
1.8 APORTE TEÓRICO
La evaluación de sustentabilidad de los dos sistemas de producción agrícola de banano (Musa sapientum) Convencional y orgánico en provincia de El Oro, busca calificar las labores que se realizan actualmente he incorporar nuevas
5 técnicas que permitan la disminución del impacto ambiental causado por el mal uso de productos comercializados para la agricultura y labores de campo, además, desarrollar una alternativa agroecológica, que permita elevar los indicadores de sostenibilidad de las fincas.
1.9 APLICACIÓN PRÁCTICA
El contar con una alternativa agroecológica que permita elevar los indicadores de sostenibilidad de las fincas, generará propuestas de desarrollo agrícola sustentable, beneficiando al sistema desde los puntos de vista ecológico, social y económico. Además, por las nuevas regulaciones del estado las cuales solicitan fichas o licencias ambientales para los predios bananeros, la investigación ayudará y facilitará la aplicación de las mismas, pudiendo determinar las principales limitantes y jerarquizar los problemas presentes en cada unidad.
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CAPÍTULO 1
MARCO TEÓRICO
2.1. ESTADO DEL ARTE
La FAO señala en su más reciente informe sobre la El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación que la demanda de los servicios de los ecosistemas por la agricultura aumentará, para lo cual se deberá suministrar una mejor combinación de servicios de ecosistemas para satisfacer las demandas de la sociedad (FAO, 2007). Pero ¿cómo pueden generar servicios ambientales los productores agrícolas?, la FAO enfatiza que se debe hacer un cambio en los sistemas de producción, programas de reconversión de tierras y el mantenimiento del uso de la tierra para evitar la transformación del bosque en campos agrícolas.
En los últimos años, la creciente conciencia sobre el negativo impacto ambiental, social y cultural de ciertas prácticas de la agricultura moderna, ha llevado a plantear la necesidad de un cambio hacia un modelo agrícola más sustentable, Sin embargo, el término sustentabilidad no se ha hecho “operativo”, debido, entre otras razones, a la dificultad de traducir los aspectos filosóficos e ideológicos de la sustentabilidad en la capacidad de tomar decisiones al respecto.
El concepto de sustentabilidad es complejo en sí mismo porque implica cumplir, simultáneamente, con varios objetivos: productivos, ecológicos o ambientales, sociales, culturales, económicas y temporales (Sarandón. 2009).
La sostenibilidad es un paradigma que pretende cumplir simultáneamente con objetivos de dimensiones productivas, económicas, sociales, culturales y ecológicas o ambientales. Para abordar todas estas dimensiones, la evaluación de la sostenibilidad de un proceso de producción debe hacerse mediante el enfoque de sistemas dinámicos, y en forma multidisciplinaria. Para ello, no existen parámetros ni criterios universales, y las herramientas y/o metodologías apropiadas aún están en proceso de desarrollo (Nahed. 2008).
7 No hay dudas que el mantenimiento de niveles adecuados de producción agrícola, junto con la conservación de los recursos naturales es hoy uno de los mayores desafíos que deberá enfrentar la humanidad en las próximas décadas (Sarandón, 2014).
2.2. BASES CIENTÍFICAS Y TEÓRICAS DE LA TEMÁTICA
2.2.1 DEFINICIÓN Y ALCANCE DEL DESARROLLO SOSTENIBLE
El informe presentado por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo a Naciones Unidas de la Comisión Brundtland definió el desarrollo sostenible como "el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades" (Organización de Naciones Unidas, 1987).
La FAO (Food and Agriculture Organization of the United Nations) define el desarrollo sustentable como:
“El manejo y conservación de la base de recursos naturales, y la orientación de los cambios tecnológicos e institucionales, de manera que garantice la satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras, ahora y en el futuro. Este desarrollo sustentable, en los sectores de la agricultura, la silvicultura y la pesca, conserva los recursos de la tierra, el agua, plantas y animales, no degrada el medio ambiente, es técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable”
(Organización de Naciones Unidas, 1991).
De esta definición pueden derivar al menos dos conclusiones centrales para el tratamiento de la cuestión, (a) el desarrollo sustentable tiene sentido en la medida que satisface las necesidades de las personas; (b) si las necesidades de las generaciones presentes no son satisfechas, no habrá legado ni generaciones futuras, o será para muy pocos.
La Declaración de Río de 1992 asumió la citada definición e incorporó un conjunto de principios asociando la sostenibilidad a un nuevo modelo de
8 desarrollo y, por lo tanto, centro de las políticas (Organización de Naciones Unidas, 1992).
El desarrollo sostenible implica dos ideas principales sobre las que existe un amplio consenso:
El desarrollo tiene una dimensión económica, social y ambiental y sólo será sostenible si se logra el equilibrio entre los distintos factores que influyen en la calidad de vida.
La generación actual tiene la obligación frente a las generaciones futuras
"de dejar suficientes recursos para que puedan disfrutar, al menos del mismo grado de bienestar que ellos".
Las definiciones anteriores permiten afirmar que el desarrollo sostenible es la combinación de tres factores: el bienestar y cohesión social, desarrollo económico, y el respeto al medio ambiente.
Por lo tanto, el desarrollo sostenible está relacionado con el mejoramiento de la calidad de vida, el acceso a los servicios básicos, el aumento de los niveles educativos, seguridad alimentaria, la posibilidad de tener empleo, vivienda y trabajo, la disponibilidad de recursos naturales por parte de la actual y futuras generaciones y fundamentalmente la participación política.
2.2.2 AGRICULTURA CONVENCIONAL
La agricultura convencional está basada en la utilización de tecnologías que reúnen el mejoramiento genético, monocultivo e insumos de origen industrial para el aumento de la producción y la productividad (Castro y Amador, 2007). Su origen se dio por la llamada Revolución Verde, nombre con el que se bautizó en los círculos internacionales al importante crecimiento de la producción agrícola que se dio a partir de 1943, como consecuencia del empleo de técnicas de producción modernas, concretadas en la selección genética y la explotación intensiva permitida por el regadío y basada en la utilización masiva de fertilizantes, pesticidas y herbicidas (Armiño, 2000). La importancia de esta
9 revolución radicó en que mostraba perspectivas muy optimistas con respecto a la erradicación del hambre y la desnutrición en los países en vías de desarrollo.
En la mayoría de los países latinoamericanos, experimentaron en la segunda mitad del siglo XX, la denominada revolución verde, la cual incluyó la tecnificación de la agricultura, ocasionando a su vez una estructuración en el medio rural (García, 2002). Pero es a inicios de la década de los 80, mediante el mejoramiento genético, la utilización de maquinaria, insumos químicos, crédito, investigación, extensión y la intervención directa del Estado en la comercialización de los productos, que se produjeron avances importantes en el sector agrícola, con la agricultura convencional (Arias, 2005). Entre los beneficios directos de la agricultura sobre las zonas rurales están: la educación primaria se generalizó, mejoraron los servicios de salud, cobertura amplia de acueductos rurales, servicios de electrificación y telefonía, debido a una modernización tecnológica, conjuntamente con procesos de cambios sociales en el ámbito rural (García, 2002).
Sin embargo, la agricultura convencional ha generado altos costos humanos y ambientales, debido a prácticas incorrectas en el uso de los insumos químicos para la producción. Las consecuencias principales han sido erosión y degradación de los suelos, contaminación de aguas, pérdida de biodiversidad, resistencia de plagas a los insecticidas, residuos de contaminantes y riesgos en la salud humana. Pero en general, muchos científicos están de acuerdo en que el modelo agrícola propuesto por la revolución verde afronta una crisis ambiental (Altieri, 1997). Debido a que la producción convencional busca satisfacer los intereses de los grandes agro exportadores y las transnacionales, pero no satisface las necesidades sociales de los pequeños y medianos productores, ni de los consumidores en general (Martínez, 2002).
Además, a la agricultura convencional se le hace responsable junto con la utilización de combustibles fósiles, al cambio climático, debido al aumento en la concentración de gases de efecto invernadero (GEI), principalmente en la concentración de óxidos nitrosos (N2O), en parte como consecuencia del cambio
10 de uso de la tierra (IPCC, 2007). Esta situación generará cambios en todas las latitudes del planeta, para el caso de América Latina, se experimentarían pérdidas en la diversidad biológica, la productividad de algunos cultivos importantes disminuiría, así como la producción pecuaria, poniendo en grave situación la seguridad alimentaria de las familias y en general de los países, cambios en la precipitación y desaparición de glaciares afectarían la disponibilidad de agua potable, agrícola y generación hidroeléctrica (IPCC, 2007).
2.2.3 AGRICULTURA SOSTENIBLE
La agricultura sostenible generalmente se refiere a un modo de agricultura que intenta proporcionar rendimientos sostenidos a largo plazo, mediante el uso de tecnologías ecológicas de manejo. Esto requiere que el sistema agrícola sea considerado como un ecosistema debido a que la agricultura, bajo un razonamiento lógico, no está orientada hacia la búsqueda de altos rendimientos de un producto en particular, sino a la optimización del sistema como un todo. La adopción de una agricultura sostenible por parte de los productores envuelve el uso de técnicas de mejoramiento genético, niveles apropiados de fertilizantes y químicos, un buen entendimiento de la naturaleza, de la interacción entre fertilizantes, pesticidas, y rotaciones de cultivo, y cómo estas interacciones influyen en los rendimientos y en el ingreso del productor, lo menciona (Haydee.
2011).
Estos modernos métodos de producción han reducido costos y han aumentado la variedad de alimentos disponibles. Sin embargo, es necesario aplicar un enfoque sistemático para identificar en cada punto del proceso productivo, los principales problemas que se puedan presentar y establecer los correctivos y soluciones.
La agricultura se caracteriza por su heterogeneidad en cuanto a clima y suelo se refiere (componente agroecológico) y por el bajo nivel socioeconómico y cultural de la mayoría de los productores, de manera que el proceso de intervención para el mejoramiento de los sistemas de producción requiere un conocimiento integral de los aspectos técnicos, económicos y sociales. Estos son
11 necesarios para buscar las alternativas de producción que hagan al sistema lo más eficiente y estable en el tiempo; con el fin de disminuir los efectos negativos del entorno y extraentorno a los cuales está expuesto (Haydee, B. 2011).
El aspecto anterior conduce al estudio de los sistemas de producción agrícola en forma integral para conocer, comprender, explicar e intervenir los complejos fenómenos agrícolas hacia un mejoramiento adecuado en función de la introducción y adaptación de cambios tecnológicos con base a su racionalidad económica (Hart, 1979).
2.2.4 EVALUACIÓN DE LA SOSTENIBILIDAD EN LA AGRICULTURA
Para el autor Sánchez (2009), las diferentes dimensiones que componen el concepto de desarrollo sostenible enfrentan problemas en su análisis a nivel operativo, en términos temporales. Esto debido a que cuando se analiza la sostenibilidad se debe considerar la producción futura y las necesidades concretas a satisfacer.
En este orden de ideas, la sostenibilidad puede entenderse como una construcción social que varía de acuerdo con la demanda, teniendo una formulación especifica en los ámbitos geográficos y temporales. Estos conflictos han dificultado la implementación del concepto de sostenibilidad como herramienta guía en el desarrollo agrario.
La evaluación de la sostenibilidad en la agricultura tiene en cuenta el uso de indicadores como herramienta de cuantificación, sin embargo éstos presentan problemas en su interpretación dependiendo del contexto. Sánchez, Prager, Ángel y Sarria (2010), señalan el avance en la generación de instrumentos da validación para los sistemas agroecológicos a partir de indicadores confiables y análisis a corto, mediano y largo plazo. Sin embargo, enfatizan la debilidad frente a la apropiación de conocimiento agroecológico por parte de las comunidades y la falta de trabajo en redes para la generación de conocimientos de forma colectiva que involucren los diversos sectores (gubernamental, industrial, académico, etc.), lo cual debilita su consolidación a escala local.
12 Los indicadores de sostenibilidad relevantes, desarrollados bajo el enfoque agroecológico, pueden agruparse en: indicadores de actividad biológica en el suelo (materia orgánica, enzimas, presencia de hongos micorrízicos, respirometría, etc.), indicadores de biodiversidad y sanidad de los agroecosistemas, indicadores referentes al componente animal e indicadores de productividad y mercadeo.
Investigaciones realizadas por León (2010) que han sido llevados a cabo en Colombia (específicamente en los departamentos de Santander, Bolívar y Boyacá) en fincas agroecológicas y convencionales, emplearon en su evaluación de sostenibilidad indicadores vinculados con las características del suelo como:
estructura, actividad biológica, color, olor, contenido de materia orgánica, incidencia de plagas y enfermedades. Otros indicadores del sistema productivo son la diversidad de cultivos, manejo, diversidad circundante y prácticas para la conservación de agua. De igual forma, se han incorporado indicadores sociales como el liderazgo de los agricultores, tenencia de la tierra, nivel de educación, generación de empleo y provisión de servicios públicos.
En estos estudios los autores identificaron que los proyectos que logran más fácilmente altos índices de sostenibilidad están basados en el fortalecimiento institucional, la búsqueda de una certificación orgánica o la implementación de modelos de producción limpia. Sin embargo, los autores de la metodología consideran que algunos de los indicadores empleados, como por ejemplo el nivel de educación, pueden castigar los proyectos debido a que los bajos niveles de escolaridad de los agricultores no implican el uso de prácticas que vayan en contra de la sostenibilidad ambiental.
2.2.5 EL USO DE INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD
Los autores Astier y Masera (1997) para la evaluación de la sustentabilidad, se utilizan indicadores, los cuales deben ajustarse a las condiciones específicas de un sistema y deben servir como base para la elaboración de modelos económicos-ecológicos y para el análisis del impacto ambiental. Los indicadores ayudan a los investigadores a simplificar, cuantificar,
13 analizar y comunicar información a los diferentes niveles de la sociedad sobre fenómenos complejos. Esto con el propósito de reducir el nivel de incertidumbre en la elaboración de estrategias y acciones referentes al desarrollo y al ambiente y para permitir una mejor definición de las prioridades y urgencias (Fallas, 2009).
Para plantear los indicadores, se debe pasar por un proceso de selección, considerando varios criterios de calidad, especialmente los que permiten regenerar el ciclo agro productivo, eficacia/costo, su poder explicativo y significativo en relación con el problema específico (Masera et al, 1999):
Deben ser fáciles de medir y su definición deber ser eficiente desde un punto de vista de costos.
Debe ser posible repetir las mediciones a lo largo del tiempo.
Deben dar una explicación significativa con respecto a la sustentabilidad del sistema.
Deben ser sensibles a los cambios en el sistema
2.2.5.1 Definición y características de los indicadores
¿Qué es un indicador? Un indicador es una variable, seleccionada y cuantificada que nos permite ver una tendencia que de otra forma no es fácilmente detectable. Un aspecto que es necesario definir, de acuerdo al objetivo de la evaluación, es el tipo o clase de indicadores a utilizar. Esto se refiere al modelo de indicadores de presión, de estado o de respuesta. (Sarandón 2002).
Indicadores de estado a los que aportan información sobre la situación actual de sistema.
Indicadores de presión son aquellos que indican el efecto que las prácticas de manejo ejercen sobre los indicadores de estado.
Indicadores de respuesta indican qué se está haciendo para modificar el estado actual del sistema.
14 Por ejemplo, el % de materia orgánica del suelo es un indicador de estado:
nos brinda información sobre un aspecto de la calidad del suelo en un momento dado. Los indicadores de presión son aquellos que nos indican las acciones que pueden modificar esta variable, por ejemplo, la intensidad de laboreo del suelo.
Un excesivo laboreo del suelo, disminuirá la materia orgánica del mismo. Los indicadores de respuesta se refieren a qué es lo que se está haciendo para remediar este problema. Por ejemplo, cambio de la labranza convencional por el sistema de siembra directa.
El autor argentino Sarandón (2002) recalca la importancia de tener en claro el tipo de indicadores con los que se va a trabajar ya que no es conveniente mezclar indicadores de estado con indicadores de presión. Independientemente de la clase de indicador escogido, es fundamental que la elección de los mismos cumpla con el requisito de que todos ellos se deduzcan de alguno de los objetivos o categorías de análisis elegidos. Por otro lado, ninguna de las dimensiones o condiciones de sustentabilidad debe quedar sin un indicador que la cuantifique o evalúe.
A pesar de que existe una gran variabilidad en el tipo de indicadores, se pueden sintetizar algunas características que estos deberían reunir: (Sarandón, 2002)
• Estar estrechamente relacionados con (o derivado de) algunos de los requisitos de la sustentabilidad.
• Ser adecuados al objetivo perseguido.
• Ser sensibles a un amplio rango de condiciones y a los cambios en el tiempo.
• Presentar poca variabilidad natural durante el período de muestreo.
• Tener habilidad predictiva.
• Ser directos: a mayor valor más sustentables.
• Ser expresados en unidades equivalentes. Mediante transformaciones apropiadas. Escalas cualitativas.
• Ser de fácil recolección y uso y confiables.
15
• No ser sesgados (ser independientes del observador o recolector)
• Ser sencillos de interpretar y no ambiguos.
• Brindar la posibilidad de determinar valores umbrales.
• Ser robustos e integradores (brindar y sintetizar buena información).
• De características universales pero adaptados a cada condición en particular.
2.2.5.2 Pasos a seguir para la evaluación de la sustentabilidad
La metodología está basada en la originalmente propuesta por Sarandón (1998, 2002a), y posteriores trabajos de Flores & Sarandón, (2004, 2006), Flores et al., (2007), Sarandón et al., (2006a y 2006b).
Consiste en una serie de pasos que conducen, como producto final, a la obtención de un conjunto de indicadores adecuados para evaluar los puntos críticos a la sustentabilidad de los agroecosistemas. Se ha intentado que la misma sea sencilla y que permita, de manera rápida, fácil y de bajo costo, evaluar aquellos aspectos que comprometen el logro de la sustentabilidad de los sistemas agrícolas.
Paso 1: Establecer y definir el marco conceptual de la sustentabilidad
Es un paso esencial para el éxito del trabajo. A diferencia de algunos otros tipos de indicadores, que brindan un modelo que permite tener una aproximación cierta al valor real, en el caso de la sustentabilidad, no existe un valor real de referencia contra el cual testar o comprobar los resultados obtenidos. De ahí que la coherencia interna del proceso es esencial. Por ello, es necesario el desarrollo de lo que se denomina marco conceptual de la evaluación, entendido como el sistema de valores o ideas que define lo que es bueno o malo para la sustentabilidad, y del que se desprenden calificaciones positivas o negativas en relación a la misma, lo manifiesta (Sarandon, 2014) citado por (Imbach et al., 1997).
16 Es importante definir también la escala temporal ya que ésta tiene que ver con las futuras generaciones, y, por lo tanto, es intrínseco a la sustentabilidad y no puede separarse de ella, mientras más claros estén estos conceptos, más sencillo será obtener resultados y proponer las medidas de corrección adecuadas (Sarandón, 2014).
Paso 2: Definir los objetivos de la evaluación
Sarandón (2014) manifiesta que de este depende la metodología a emplear y las características de los indicadores a desarrollar. No existe una sola forma de encarar la evaluación de la sustentabilidad ya que ésta depende del objetivo o del tipo de pregunta que se busca responder. La definición de los objetivos de la evaluación constituye la esencia del proceso evaluativo y puede abordarse buscando la respuesta a las siguientes preguntas:
¿Qué se va a evaluar?
¿Por qué se va a evaluar?
¿Para qué se va a evaluar?
¿Para quién? ¿Quién es el destinatario de la evaluación?
La definición de qué, por qué y para qué evaluar, es fundamental para lograr claridad en la elección del conjunto de indicadores a utilizar. Una de las principales dificultades surge al no tener claro qué es lo que se quiere evaluar:
¿es la sustentabilidad de la finca? ¿Es la sustentabilidad del agricultor/a, o la sustentabilidad del modelo productivo que ese agricultor/a eligió para realizar, en ese lugar y con esas características socioculturales? La mayoría de las veces es esto último lo que interesa saber, pero no siempre está claro.
La definición de quién será el destinatario de la evaluación (el para quién) es importante para adaptar la metodología al requerimiento de los usuarios, de forma que los resultados sean lo más significativos posibles para ellos. No es lo mismo desarrollar un conjunto de indicadores para los científicos/as, que para una auto evaluación de los propios agricultores/as, o para los políticos/as. Tampoco
17 serán los mismos indicadores si deseamos hacer una evaluación rápida que si disponemos de un tiempo más prolongado. Tampoco si vamos a ir una sola vez a la finca que si podemos hacerlo varias veces, por ejemplo, en diferentes épocas del año. La disponibilidad o no de instrumental también tiene una gran importancia en la definición del tipo de indicador más adecuado (Sarandón, 2014).
Paso 3: Definir y caracterizar el sistema a evaluar
Sarandón (2014) nos dice que el análisis puede realizarse en varios niveles: de finca o predio, en el ámbito regional o de cuenca. Para cada uno de estos niveles existirán indicadores y metodología apropiada. Lo que es sustentable a cierto nivel (finca) puede no serlo en otro (en el ámbito regional), y viceversa. El tipo de indicadores elegido está influenciado fuertemente por esta decisión, además, es conveniente tener en cuenta, por lo menos, tres niveles jerárquicos: el sistema que nos interesa, el que está por encima o lo contiene y los subsistemas o componentes del mismo.
El análisis deberá ser planteado con un abordaje holístico y dentro de un enfoque sistémico, definiendo los límites del sistema, los componentes del mismo y sus niveles jerárquicos superior e inferior. En este caso es muy útil, y casi imprescindible, realizar un diagrama o esquema (modelo) del sistema a analizar.
Este tipo de diagramas permite percibir y analizar las interrelaciones entre los componentes del sistema, distinguir las entradas y salidas (deseadas o no) del mismo y detectar las consecuencias de la acciones humanas sobre la sustentabilidad del sistema en estudio (Sarandón, 2014).
Paso 4: Relevamiento inicial de datos. Diagnóstico preliminar
Una vez establecidos los objetivos y el nivel de análisis, Sarandón (2014) procede a la recopilación y análisis de la información existente sobre los sistemas a evaluar: características de la zona geográfica, latitud, altitud, tipo de suelos, clima, vegetación y fauna predominante, tipologías de productores en la zona, aspectos socioculturales, etc. Esto puede basarse en el uso de mapas, cartas topográficas, censos, publicaciones, series históricas y todo otro dato (ecológico,
18 económico y/o sociocultural) que se considere que puede aportar información preliminar sobre el objeto de estudio. Este diagnóstico inicial permite relevar la información que se utilizará como base para la selección del conjunto de indicadores a utilizar.
Los aspectos específicos a considerar en esta etapa de diagnóstico dependerán del nivel de análisis con el que se esté trabajando y del grado de información de que se disponga.
Paso 5: Definición de las dimensiones de análisis
Sarandón (2014) menciona que dada la característica multidimensional de la sustentabilidad, existe más de una dimensión de análisis (ecológica, económica, social, entre otras). La mayoría de los autores proponen, al menos, tres dimensiones de evaluación: la ecológica, la económica y la social o socio- cultural. Por lo tanto, los indicadores deberán evaluar el grado de cumplimiento de cada uno de estos objetivos. Es decir, habrá indicadores ecológicos, económicos y socioculturales.
Paso 6: Definición de categorías de análisis, descriptores e indicadores
En función del marco conceptual adoptado según Sarandón (2014), y para cada dimensión seleccionada, se deben definir diferentes niveles de evaluación, de lo más general a lo particular, como categorías de análisis, descriptores e indicadores. Cuando los indicadores seleccionados así lo requieran, se pueden seleccionar niveles inferiores de evaluación a los que se propone denominar como subindicadores y variables.
Las categorías de análisis son un aspecto de un sistema, significativo desde el punto de vista de la sustentabilidad, mientras que los descriptores son características significativas de un elemento de acuerdo con los principales atributos de sostenibilidad de un sistema determinado.
Los indicadores deben ser sensibles a un amplio rango de condiciones y a los cambios en el tiempo. Por ejemplo, la textura del suelo, aunque importante, no
19 es un buen indicador, pues generalmente no presenta variaciones en el tiempo.
La estructura, o la materia orgánica, en cambio, sí resultan buenos indicadores, porque se modifican en un plazo relativamente corto con diferentes prácticas de manejo. Por otro lado, los indicadores no deben tener gran variabilidad natural durante período de análisis como podría ser el caso de la humedad del suelo o el nivel de nitratos. Son demasiado variables en el corto plazo.
Una característica siempre deseable es que los indicadores sean de fácil recolección y uso, aunque esto no siempre es posible. Otro aspecto importante a tener en cuenta es la independencia del observador en la determinación del valor del indicador. Hay que evitar utilizar indicadores fáciles y rápidos de obtener, pero demasiado ambiguos: por ejemplo: alto o bajo rendimiento, buena o mala rentabilidad, alta o baja densidad de malezas, alta o baja biodiversidad. Lo que para un observador puede ser alto o bajo, para otro puedo no serlo tanto. La interpretación de los mismos debe ser sencilla, para que nos indique rápidamente lo que está pasando.
Siempre que sea posible, es interesante y útil establecer valores umbrales.
Esto es, definir un valor por debajo del cual la sustentabilidad del sistema evaluado se verá seriamente comprometida. Aunque no deja de tener cierto grado de subjetividad, constituye una gran ayuda para la interpretación de los resultados de su aplicación (Sarandón, 2014).
Paso 7: Estandarización y ponderación de los indicadores
Debido a las múltiples dimensiones de la sustentabilidad Sarandón (2014), los indicadores se expresan en unidades diferentes, en función de la variable que se quiera cuantificar (ecológica, económica, sociocultural). Esto dificulta enormemente la interpretación de los resultados por lo cual es necesario realizar una síntesis. Como un indicador es algo que debe hacer perceptible un fenómeno o tendencia que de otra manera no sería detectada, la claridad de la información que brinda es esencial y debe tenerse en cuenta en su construcción y cuantificación.
20 Existen varias formas de lograr superar este inconveniente. La propuesta que hacemos es la construcción de escalas sencillas, por ejemplo de 0 a 4, siendo 0 la categoría menos sustentable y 4 la más sustentable.
Independientemente de las unidades en que se hayan obtenido originalmente, los valores de cada indicador se expresarán en algún valor de la escala.
De esta manera, todos los indicadores serán directos: cuanto mayor valor tengan mayor será la sustentabilidad. Esto facilitará la comparación de diferentes sistemas productivos e incluso de sistemas similares de diferentes zonas. Una vez aceptada esta metodología surge la duda ¿de cuántos valores me conviene construir la escala? Una escala muy amplia (por ejemplo de 0 a 10) permitirá una mayor sensibilidad en el análisis de la sustentabilidad (sintonía fina), pero resulta sumamente difícil de construir (prácticamente imposible) y, a veces, puede incluso resultar forzado asignar valores coherentes para todas esas categorías. Una escala pequeña (por ejemplo de 0 a 2) resulta más sencilla de construir, pero puede resultar un poco burda para el objetivo que buscamos. En general, una escala con 4 o 5 valores es adecuada.
Se debe decidir la importancia relativa de los diferentes indicadores, subindicadores y variables que los componen: su ponderación. Esto es, en definitiva, un coeficiente por el cual se debe multiplicar, tanto el valor de los subindicadores y las variables que los forman, como los propios indicadores.
Un criterio útil para ponderar es el de la reversibilidad, es decir la posibilidad o dificultad de volver a la situación inicial; cuanto más difícil, más importante. Esto es especialmente útil cuando trabajamos con indicadores que miden distintos aspectos de deterioro ambiental. Según este criterio, la conservación de la vida del suelo será más importante que mantener la fertilidad química del mismo, ya que esta última puede reponerse por medio de fertilizantes, pero no es fácil reconstruir la vida del suelo una vez perdida. Lo mismo sucede con la biodiversidad. Es importante porque su pérdida o deterioro es, generalmente, irreversible.
21 Es importante reconocer un cierto grado de subjetividad en la ponderación de los indicadores ya que depende de la capacidad de entender la función de ese componente sobre la sustentabilidad del sistema en cuestión. Pero no resulta un impedimento importante cuando lo que deseamos hacer es una evaluación comparativa.
Cuando se trabaja con indicadores que deben ser usados por los agricultores/as, es fundamental que ellos participen en la ponderación de los mismos, reflejando sus valores y criterios sobre la importancia que cada uno de ellos tiene para el logro de sistemas sustentables. De esta manera, es mucho más probable que los propios agricultores/as se “apropien” de esta metodología, que si les entregamos una metodología hecha exclusivamente desde el punto de vista científico.
Debe tenerse en cuenta que, para la ponderación y construcción de las escalas de estandarización, se deberán analizar también algunos otros atributos de los indicadores como la confiabilidad, importancia, pertinencia y dificultad de obtención. La confiabilidad de los indicadores brindará elementos de juicio para su correcta ponderación. Un indicador puede ser fácil de obtener pero poco confiable y otros, pueden ser más difíciles de medir pero confiables. Por otra parte, hay indicadores confiables y fáciles de obtener, pero poco importantes. En lo posible, deben elegirse los indicadores más fáciles de obtener, a igualdad de importancia y confiabilidad. Un dato a resaltar es que la importancia de los indicadores, es decir, el peso relativo de cada uno, debe establecerse antes de ir al campo y no después. Esto es fundamental: con la ponderación estamos señalando el rol que cumple ese indicador en la sustentabilidad del sistema a evaluar y esto es independiente de lo que encontremos en el campo.
Determinar el grado de importancia de los indicadores no es sencillo ya que requiere entender su aporte a la sustentabilidad. La correcta elección de los indicadores apropiados depende de la capacidad de comprensión del funcionamiento del sistema (Sarandón, 2002).
22 Paso 8: Análisis de la coherencia de los indicadores con el objetivo planteado.
Una vez construido el conjunto de indicadores, debe analizarse si la utilización de los mismos permite complementar los objetivos definidos en el paso 2. Puede suceder que, una vez que hemos desarrollado los indicadores, nos demos cuenta que son demasiado complicados o difíciles de obtener, requieren de una alta tecnología, lo que no es compatible con los objetivos buscados, por ejemplo, para pequeños productores. En este caso, deberán replantearse los mismos, retomando el método en el paso 6 (definición de categorías de análisis, descriptores e indicadores). En caso de cumplir con las condiciones, se puede seguir adelante con los próximos pasos (Sarandón, 2014).
Paso 9: Construcción o elección de los instrumentos o metodologías adecuadas
Sarandón (2014) manifiesta la vital importancia de este punto cuando se quieren obtener datos derivados de preguntas a los agricultores o aspectos socioculturales. En este caso, es importante la construcción y preparación de encuestas o entrevistas adecuadas, teniendo en cuenta el enfoque de género. La integración de un equipo interdisciplinario que incluya sociólogos, geógrafos, o antropólogos, entre otros, puede ser muy importante.
Paso 10: Recoger los datos y calcular los indicadores
La información necesaria para la construcción de los indicadores es muy variada, depende de innumerables factores, disponibilidad de recursos, objetivos planteados, y de la escala temporal y espacial adoptada. Dicha información puede obtenerse mediante encuestas o entrevistas, por relevamiento de datos a campo y/o análisis de laboratorio, o por recopilación y análisis bibliográfico (Sarandón, 2014).
Paso 11: Análisis y presentación de los resultados
23 La idea de lograr la simplificación de la realidad compleja, exige que los resultados sean expresados de manera sencilla y clara. Una forma de hacer esto es representándolos en un gráfico tipo tela de araña, radar, ameba o cometa, como lo representa Astier & Masera (1996) Flores & Sarandón (2004) entre otros autores. Es un gráfico sencillo de construir y visualmente muy ilustrativo, donde se representan los valores de los indicadores obtenidos y se comparan con una situación ideal.
Permite detectar los puntos críticos de cada sistema, como la distancia entre la situación ideal y la actual (Sarandón, 2002). Sintetiza numerosa información importante y permite una visión general, holística del problema.
Aunque es muy ilustrativo, este método resulta poco adecuado cuando se quieren comparar varios establecimientos o sistemas.
Por ejemplo, si queremos comparar 10 fincas, la superposición de tantas líneas lo haría poco útil. En este caso, es necesario sintetizar aún más la información hasta obtener un solo valor o índice de sustentabilidad relacionando todos los indicadores entre sí, considerando la importancia relativa de cada uno de ellos (ponderación) o su contribución a la sustentabilidad, para construir un supra valor o índice de sustentabilidad (Sarandón, 2014).
Paso 12: Determinación de los puntos críticos a la sustentabilidad
Este es el objetivo de la metodología según Sarandón (2014), por lo tanto, el resultado buscado. Si está bien hecho, el análisis de los indicadores permitirá detectar los puntos críticos del manejo del sistema que atentan o comprometen la sustentabilidad. Esto se aprecia como la diferencia entre el valor ideal y el valor real obtenido. Por otra parte, si los indicadores están bien construidos, nos brindarán información valiosa acerca de las causas que originan estos problemas.
La definición de los principales puntos críticos permite prestar especial atención, en el futuro, al manejo de tales aspectos con el fin de promover el avance hacia la sustentabilidad.
24 Paso 13: Replanteamiento de los indicadores elegidos
Este paso se utilizará si fuera necesario comprobar si la metodología empleada fue la correcta Sarandón (2014), además, recomienda que se puede ir ajustando la metodología al cumplimiento de los objetivos, si existen dudas acerca de los resultados, o si se considera que la metodología no estuvo adecuada a los objetivos, o que los resultados son muy diferentes de lo esperado, entonces conviene ir al paso 6 y comenzar de nuevo el desarrollo de indicadores.
Paso 14: Propuestas de corrección y /o monitoreo
El objetivo de esta metodología es, por un lado, permitir una evaluación de la sustentabilidad, pero también facilitar las propuestas de medidas correctivas a realizar para mejorar, dentro de lo posible, los puntos críticos. A partir del diagnóstico efectuado, se pueden proponer medidas correctivas y efectuar un monitoreo de las mismas en el tiempo (Sarandón, 2014).
2.2.6 BANANO EN EL ECUADOR
El banano es la fruta más cultivada a nivel mundial y el cuarto cultivo más grande luego del trigo, el arroz y el maíz. Además es parte fundamental de la economía de pequeños países tales como Costa Rica, Ecuador, Filipinas, Colombia, Guatemala, Honduras y Panamá cuyos ingresos están basados en la agricultura y explotación de recursos naturales. (INEC, sf).
Anualmente, en el mundo se produce un promedio de 78,8 millones de toneladas de banano de las cuales 16,3 millones de toneladas se exportan y el restante se dedica al autoconsumo. Los principales países vendedores de la fruta a nivel mundial son: Ecuador, Filipinas, Costa Rica, Colombia y Guatemala;
mientras que los principales importadores son: Estados Unidos, Alemania, Bélgica y Japón. Adicionalmente, a nivel mundial se consume un promedio de 9,51 Kg/persona/ año, y los países que mayor consumo poseen por habitante son los asiáticos. (INEC, sf).
25 Dentro de la economía la exportación bananera representa también el 2%
del PIB general, 26% del PIB agrícola, 8% de las exportaciones generales, 27%
de las exportaciones agropecuarias y 20% de las exportaciones no petroleras. El 95% de la producción ecuatoriana se exporta, llega a 43 mercados a nivel mundial, Como lo menciona PROECUADOR (2013), además, que las inversiones en el área de producción alcanzan un estimado de $4.000 millones de dólares entre plantaciones cultivadas de banano, infraestructura, empacadoras, puertos, constituyéndose en una de las más importantes por el monto y el alcance que tiene en la economía nacional.
La producción bananera del país, se realiza en 20 provincias del territorio continental. La Costa aporta con el 89% de la producción nacional, Sierra con el 10% y el Oriente con el 1%. En la Costa, las de mayor producción son: la provincia de Los Ríos con el 35 % de la producción total y Guayas con el 32%.
En la Sierra en las regiones cálidas de las provincias de Cañar el 3.8%, Bolívar con el 1.8, Pichincha, Sto,Domingo de los Tsachilas con 1.4% y Loja con el 0.8%
de la producción nacional, las demás provincias tienen una producción menor (PROECUADOR, 2013).
La producción orgánica de banano se ha establecido en las última dos décadas en diferentes países en el continente Americano, tomando así conciencia del severo daño ambiental producido por el descontrolado uso de químicos sobre la naturaleza y en la salud de los mismos. Uno de los importantes cambios graduales de esta producción orgánica de banano es el desarrollo de un mercado preferencial en precios, fomentando en la conciencia de los consumidores la adquisición de productos que garanticen el producto fue producido protegiendo el medio ambiente y que los niveles contaminantes sean inferiores a los productos convencionales. Esta garantía se la puede encontrar en el mercado de productos bajo certificaciones como: ISO 9000, Orgánico, Eco – K, Natural Clem Sytem. Estas normas son establecidas como un punto intermedio donde se busca la producción de alimentos requeridos por el consumidor y la
26 realidad de generar productos que no sean tan exigentes y posibles para la producción (Maura, 2007).
Actualmente la producción orgánica de banano ha aumentado considerablemente la demanda en los mercados externos de los productos, de tal forma que este tipo de producción ha surgido como una alternativa para la reactivación y competitividad entre las producciones convencional versus las orgánicas, creando un sin número de plazas de trabajo y una alternativa de producción. El precio del banano orgánico que oscila entre el 30% y el 80% con relación al convencional, lo cual incentiva a los productores al incremento de los volúmenes de producción. El principal riesgo comercial para los productores orgánicos es la inconstancia en los cambios de políticas en los países importadores.
En nuestro país existe un gran potencial para la producción orgánica de banano, actualmente se presenta 55.000 Has dedicadas a la producción orgánica ubicando el cuarto puesto en América (Maura, 2007).
27
CAPÍTULO 2
ASPECTOS METODOLOGICOS 3.1 METODOS
El presente análisis se lo realizó en la provincia del El Oro, cantón Machala, parroquia El Cambio, en el sitio La Unión Colombiana, en dos fincas productoras de banano una manejada de forma convencional y la segunda de forma orgánica, ubicadas a una distancia de 200 metros la una de la otra. Cabe mencionar que ambas poseen certificación GlobaGap.
Este sitio se encuentra a 4 Km. del Cantón Pasaje y a 14 Km. de distancia de la ciudad de Machala capital de la provincia de El Oro. Posee una altura de 32 msnm promedio y comprende una superficie parroquial aún no definida.
El área geográfica del estudio se encuentra entre los puntos UTM 623980;
9635534 y 624350; 9635618; la primera corresponde a la finca “La Unión” con 17 hectáreas de banano convencional de propiedad de la empresa Jayunprod S.A., y la segunda a la Finca “Las Mercedes” con 9.25 ha. De banano orgánico de propiedad de biólogo Juan Céspedes.
En cuanto a las estaciones climáticas de la zona están bien definidas, así tenemos que la estación seca o verano corresponde a los meses de mayo a diciembre mientras que la estación lluviosa o invierno corresponde a los meses de enero hasta abril, teniendo un clima cálido húmedo.
La temperatura promedio está entre 19 y 25ºC, siendo las más altas en los meses de enero hasta mayo y las temperaturas más bajas del año se registran en los meses de junio hasta diciembre.
La humedad es similar a la temperatura, el contenido de vapor de agua en la atmósfera alcanza su mínimo en el verano y su máximo en el invierno. La humedad relativa promedio oscila desde un 72 % hasta un 84 %.