el Tractatus de Translatione- Imperii.3in duda resultaría o~
-- — --
cioso volver sobre la cronología de loa tres tratados
'y
sobre los hechos que movieron al padovano a corregir la mi¬
ra,en los tratados menores
,
respecto de lo que yahabía
si¬do dicho en el ÿofensor Pació,Sobre este punto la literatu¬
ra marsiliana se ha explayado también en «forma más que sufi-
El tema aparece al comienzo del
capítulo
XII del JeTen¬sor Minor,cuando Marsilio anuncia au
intención
de determinar quién es el supremo legislador humano.El
padovano responde con unaformulación
tan breve como rica de contenidos:"el legislador humano supremo, sobre todo desie la época de Cris¬to hasta el presente y
quizá
también desde poco antes,ha si¬do,es y debe ser el del conjunto de los hombres que deben estar sometidosa los preceptos coactivos de la ley o su par-
latos ejerció sobre la persona de
Cristo
provenía deDios...
y bernardo dijo.».: 'ya queCristo
reconoció que también el noder ejercido sobreél
por el gobernador ro¬mano
había
sido ordenado por elcielo. . . ' "
(Cfr.Defensor Pacis,II,IV,12,en laed.cit0
,p.140,subrayado nuestro)Ȓ
33)Una presentación general del problema de la cronología entre los tratados en G.de Lagarde,La naissance de 1' esprit laique,vol«II,Marsile de Padoue ou le premiertheoricien de
l'fftat
lai'que.Paria
.1940,pp.32
es,(34)Para la
consideración
de dichos hechos en un contexto doctrinario v0C-0IIiglio,"La crisi dell'universalismo politico ueaiorvale nella formazione ideológica del particolarisrno statúale mocerno" ,en elvolccit. ,
Marsi¬lio da
Padova.a
cura di A, Checchini. .. ,
pp.229/328
jeneste trabajo Iliglio afirma que en el Defensor Pacis,
"la
unificación
del mundo bajo una suprema autoridad temporal había sidoexcluida
por Marsilio cono imposi¬ble y no conveniente en las condiciones contingentes"
,
pero "en lo que hace al imperio secular es sobre todo en las obras sucesivas que el padovano debe reconside¬
rar.
.
.la tesis del universalismo politico"( ibid.,p, 259) oSobre los hechos concratos que mueven a Marsilio a corregir posiciones y sobre las diferencias que exis¬ten entre el lugar que ocupa el Imperio en ei
Bef
ensor Pacis y en los trotados posteriores v,ibid.,
pp.259 as.
y¿i
to preponderante
(valeütior pars)
en cada región o provin-— - -
"-
cia" .Con su respuesta Marsilio va
más allá
de la iden¬tificación
del legislador con la valontior para.Incluye una ciará referencia a laduración
temporal del legislador .Acer¬ca de la vigencia
histórica
de esa autoridad nos alce,en e—fcoto,que ella subsiste hasta el presente y que tuvo su co¬
mienzo no solo en la ópoca de Cristo sino incluso antes de
ól.ha
referencia a la vigencia temporal de la autoridad del legislador asume particular importancia en virtud de que la duración cue el padovano propone para dicha_
autoridad coin¬cide con la
duración
del Imperio P.or.ano,la jurisdicción de óste persistió -tal corno ya lo había insinuado en el Defen¬sor Pacis- desde Cristo,es decir desde Augusto
.hasta
Luis delaviera.Pero ahora agrega,en clara
alusión
al Imperium ante¬rior a
Cristo,
que esa autoridad tuvo vigencia ya antes deCristo.
Con olio deja claramente establecido que la vigencia de la autoridad del legislador reproduce,
en el tiempo,una vigencia similar a la de la jurisdicción del Imperium Roma¬nan.
Con ello Harsilio deja vertácitamente
su tendencia a ver personificada la figura del legislador en el Imperio Ro¬mano
.
lista aún
tácita
referencia al Imperium sera enseguida ex- plicitada por Harsilio cuando indentiflea,ahora sí,
formalmen¬te,la autoridad del legislator supremus con la autoridad del gobernante de Roña«Esta
identificación
es introducida median¬te el recurso a la translatio
„
orí el pueblo y en el gobernan¬te romanos,de la facultad de legislar.3e trata en este caso
—y ello debe ser subrayado expresamente- de una identifica¬
ción a la que no había llegado en el defensor Pacis cuando allí había caracterizado la figura del lator sive factor le-
(i.f) ' ~ ~ "
gisv'
-
Y puesto que este poaer o autoridad lia sido trans¬mitido por el conjunto de las provincias o por su parte pre¬
ponderante
,
al pueblo romano,a causa de su inmensavirtud,
——
a—»«ÿÿjiiBii—aa—b—(y
5
)Ofr.DefensorHinor.XII.l
.en laed.áit.
,p.2h4 (3
ó)Cfr.Defensor Pacis.I,
XII, ?
322
#
¿entonces?
el pueblo romano tuvo y tiene siempre el poder de legislar sobre todas las provincias del mundo..."(37)«11
populus ro:.ianu3 se presenta,puéo,en el Defensor Minor,corno la primera figura propiamente romana del tratado.Respecto de ella conviene llamar la
atención,
en primer lugar,sobre el de¬recho o facultad que Marsilio atribuye a ese pueblo ;y en se¬
gundo lugar sobre el curioso fundamento que alega para funda¬
mentar ese derecho.Kl pueblo de Roma es titular,por transfe¬
rencia,del derecho a legislar sobre todas las provincias del mundo,Su
jurisdicción
esmundial.
Y el fundamento de dicho de¬recho descansa en un
mérito intrínseco
a ese pueblo :1a virtusromana»
La segunda figura rondana del
Defensor
minor es el prin¬ceps ronanornn,el gobernarte de los
romanos»
Su autoridad co¬mo legislador descansa,
también,
en una transferencia del po¬der,
en su favor,por parte del pueblo romano .y oj ese pue¬blo ha transferido a su gobernante el poder de legislar,debe decirse que su gobernante tiene ese poder" .Aunque la fi¬
gura del goIternante romano está por encima del pueblo
romano,
ellaestá
también ,al mismo tiempo,inmediatamente subordinada a ese pueblo,ya que su autoridad dura mientras no sea revoca¬da por
él:
"ese poder de legislar debe durar ydurará
mientras no le sen retirado al pueblo romano por el conjunto de las(3q) provincias o al gobernante romano por el pueblo romano" '
,
Másaún,
dichapotestades
debidamente revocada o revocablecuando la congregación de los mandantes
así
lo decida median¬te
deliberación
:"cuando el conjunto de las provincias,
porsí
mismas o por medio cié sus
síndicos,©
el pueblo romano se hayan reunido debidamente y hayan llevado a cabo,ellos o su parte preponderante,
unadeliberación
concerniente a talrevocación
u(4C)
• •• 0
(37)Cfr.De
fensor Minor,
loe.
cit,
(30)Cfr.ibid.
(
39
)Cfr«ibid„
(40)Cfr.ibid„
323
*
Llegados a este punto
,
conviene llana?.' laatención
so¬bre algunos aspectos sobresalientes de la doctrina marsilia- na de la
soberanía.
En primer lugar,dicha doctrina se resuel¬ve er¿ una
tríada constituida
por el conjunto de todo3 los hombrea(universitas honinum),el pueblo ronano y el princeps romanoriim(gobernante
de los romanos).En segundo lugar I-'arsi- lio extrae uno de ios miembros de e3atríada,
el populus roma-r,us y le atribuye un
mérito
especial,una excedería virtus de la que,en principio,carece la universitas hominun.Precisamen¬te,es gracias a dicha virtud que los romanos sobresalen so¬
bre el resto del mundo.En tercer lugar,en virtud de dicha a-
tribución,el
populus romanas queda convertido en poseedor de una suerte de inminente derecho que lotransforma,
a su vez,en instancia capaz de recibir,cono receptor legitimado por su virtud,el poder que,por medio de la translatio
.le
llega desde la universitas honinum.Y en cuarto lugar,el populusrománias resulta finalmente extrapolado de la tríada y trans- binado en
única
sede legítima,en iinico posible delegado yen s electo depositario de un poder que recibe de la instan¬
cia anterior a
él
y cayo ejercicio detenta con privilegio sobre el resto de los pueblo¿«lío parece necesario llamar la.a
tención
aobre el hecho de que,con un procedimiento semejan¬te,1-íarsilio no solo intentaba justificar el dominio políti¬
co romano en el mundo.De lo que se trata ahora,en particular, es de que con ese dominio legitimado tfarsilio aspiraba a le¬
gitimar la
coronación
de Luis,en 1328,por parte del pueblo romano.Para el padovano se trataba,en otrostérminos,
de mos¬trar que los derechos de Luis como Emperador habían sido ra¬
tificados por la
única
instancia,
anterior al princeps(al go¬bernante romano) que se presentaba,gracias a sus virtudes naturales,como legítima depositarla del poderwC. respecto G-.de Lagarde ha formulado lo que puede ser considerado como una denuncia:"La justificación, del orden establecido es la
única
excusa cié semejante irrealismo" ,
Pero al mismo tiem-(41)CfroLa naiasance de 1'esprit lai'que