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y59

instituir* una función en vistas a los beneficios que de ella se derivan en favor de la ciudad 0Cono se puede entrever

,

el objeto de la

distinción

es denostrar que,a pesar del ori¬

gen divino del sacerdocio,

óste

no puede escapar a la juris¬

dicción

humana.Marsilio dejaría ver

aquí

un cierto positi¬

vismo tanto cuando pone la segunda causa en una voluntad

humana

-que determina la

función

de cada miembro de la so¬

ciedad- como cuando hace depender de esta voluntad al sacer-

fOJV

docio

,

incluso en su función episcopal! .Con ello el pa- dovano intenta salvar el origen divino del sacerdocio

,

pero al mismo tiempo procura ponerle

límites .

Según una adecuada ex¬

presión de de Lagarde,la

distinción

consigue "salvaguardar la idea de una

institución

divina reduciendo al mismo tiempo su alcance

"

.La segunda potestas,que es recibida por con¬

cesión

humana,no solo tiene por objetivo mostrar que toda preeminencia de un sacerdote sobre otro tiene origen humano

sino también uue si hay alguna preeminencia,ella carece de origen divino.Para ello liarsilio recuerda,en primer lugar, cue Cristo ha conferido a todos los apóstoles una autoridad

(en)

caracterizada por la universalidad

- .En

segundo lugar,una

rápida

ojeada scbre la historia de la Iglesia primitiva per¬

mite verificar

:a)que

los nombramientos en las funciones de (9?)

jerarquía han tenido siempre un origen humano ;n)que en (

87

)Cfr

«Defensor

Pacis

,

II,XV

,

2

(88)Cobre el positivismo rrarsiliano

v0Lewio,E. ,

"The 'positi¬

vism*of Marsiglio of Padua",en bueculum

, XXXVIII

(1965 ),PP«

541/502

(89)Cfr„Defensor Pacis

,11, XVII,

8

(9C)Cfr .Marsile de Padoue ou le premier

théoricien. ..

,cit

.

,p„

(91) "Cristo,

211

de hecho

,

confiando a cada uno de los apóstoles la tarea de administrar el Evangelio

,

les dijo,coro lee¬

mos en en

capítulo

XXVIII de Mateo,'Id y enseñad a todos los pueblos1,sin destinar a ninguno de ellos a un lugar o a un pueblo determinados

"

( cfr.-ÿofensor Pacis

.

II

,

XVII

. 3

»

en la ed.cite

,ppo289/90)

(92)

"o

o.la causa factiva inmediata de esta

institución

o asig¬

nación

de un prelado,se trate de un obispo o de jerarquías

menores,

debe ser el conjunto de los creyentes de un lugar por medio de su

elección

o voluntad expresa.

. . "

( cfr«De¬

fensor Pacis,II,XVII,8.en la ed

.

cit

.

,p.293 a»)»

340 r

la Iglesia primitiva no so

hacían

diferencias entre sacerdo- (liÿ)

te y obispo * y c) que dicha djferencia, aparecida

recién

con el correr del tiempo,no introduce

alteración

alguna en

la original igualdad de ambas funciones(94)«De todo ello Mar—

silio concluye ,por una parte,que solo a la voluntad humana competo designar personas en funciones

eclesiásticas

(95) y por la otra,que sin consentimiento de esa voluntad,ninguna persona o entidad

eclesiástica

puede designar a otras en esa

funciónÿ «En

tercer lugar Marsilio propone la relectura de algunos tonto3 neotestamentarios quedemuestran que la preemi¬

nencia sacerdotal de

institución

divina no existe y que I03 apóstoles fueron iguales en cuanto a la función y dignidad

(O*7)

concedidas por

Cristo

:a)"Grieto no dijo0

. . 'iíste

es ni

cuerpo,cue es dado por vosotros...

'

más a

ledro

que a los o-

tros . . "

ÿ ÿ ;b)Cuando Orí.ato dije:'00

envío

a vosotros,como el ladre me

envió

a

mí',"...no

dijo esas palabras en particu-

lar a Pedro o a algún otro apóstol"(99)«

Sin embargo,a pesar de todo ello,ambas

potentates,

la po¬

tostas elaviun -de

concesión

divina- y la praeeninentla -de

concesión

humana-

están

en Pedro

.así

nos dice

,

respecto de la

(93)Cfr.Dof

ensor Pacis

,

II

, , 5

in orineipió,en la ed.cit.,p.

(

94

)Cfr,

267 Defensor

Pacis,

II.

XV.6.en la ed.cit

.

,po270

(

9b

)Ofr

.

Defensor Pacia

.

II

.17/11 . 9 .

en la ed.cit.,p»29

/5

(

96

) Cfr

.

ibid»

.

p

. 295

(97)Cfr. Defensor Pacis,II,XYI,in principio,en la ed.cit,,p.

( 90)

273

Cfr

.

Defensor Pacis

,

II

,

XVI

,

2

,

en la ed.cit

,

,ppe

273/4

(99)Cfr

.ibid,,pc274oíiarsilio

continúa

con sus citas del Nuevo Testamento:

"Ni está

escrito que Cristo

infundió

el Espírl tu Danto "a

ál" /es

decir a

Pedro/,

sino

"

a ellos" y no a

uno de ellos en particular.Tampoco dijo Cristo a

Pedro:

"Recibe el Espíritu Danto y

dálo

a los otros",sino "reci¬

bid"

,

hablando en plural e i¿;ualnente a todos los

apósto¬

les... "

( Cfr«Ibid. )

341 F

primera de

ellas:".. .Pedro. .

.fue el primero que

recibió

de Cristo la promesa de la autoridad de las llaves"

.Y

respec¬

to de la

secunda

reste apóstol llegó a Antioquía,y aquí fue hecho obispo por el pueblo" «Con todo,el hecho de que arabas potestates

estón

en Pedro no significa ni que Pedro haya sido obispo de Roma ni que e.1 obispo de Poma sea el sucesor de Pedro.Marsilio impugnar

á,puó

3,ahora,el primado del ohispo de Roma.du tesis es que el obispo ce Roma no es el sucesor de Pedro.Esa tesis tiene dos objetivos,uno in¬

mediato y otro mediato.Du objetivo inmediato es aenostrar que si redro tuvo la auctoritas clavium y la praeeminentia

,

sin embargo,pue3to queaL obispo de Roma no es el sucesor de

Pedro,

ambas potestates no pudieron pasar al obispo de P.oma en cuanto sucesor de

Pedro.

Objetivo mediato es demos¬

trar que si en el obispo de Roma -llamado "Papa"- no hay praeeminentia

,

tampoco puede haber jurisdicción sobre otros sacerdotes y,menos aún puede haber jurisdicción sobre el poder temporal.De una praeeminentia que no existe,no se pue¬

de,en efecto,derivar ninguna jurisdicción.Punto de partida de la

demostración

de su tesis es la impugnación de la lla¬

mada "leyenda de dan

Pedro".Así

afirma en primer lugar,que

se puede probar,por medio de las Escrituras -es decir por necio de los testimonios de la historia- que el obispo de Roma es

más

bien el sucesor de Pablo que de Pedro

.En

segundo lugar sostiene que puesto que no se puede probar que

Pedro

haya sido obispo de

Ronaÿÿÿ ,

tampoco se puede

probar que el obispo de Roma sea el sucesor de Pedro

Y agrega:"digo que por medio de las Escrituras no se puede prcbar que

ói

/es decir

Pedro/

haya estado alguna vez en

Roma" )

cEn

síntesis,

la estancia de Pedro en Poma es un hecho cuya historicidad impugna Marsilioj.lo hace para poder desvirtuar luego el obispado

romano

del

apóstol,

(100)Cfr

.De

fensor Pacis

,

I

,

XIX

,

7

,

en la ed.cit

.

,p„104

(101

)

(hiÿ

.

Defensor Pac is

,

11

,

XV1

,

1

5 ,

en la ed

.

eit

.

,p.204

(102)Cfr .Defensor Pacís,II,XVItlf>ten la

ed.cit .

,p.265

(103)

Cfr.Defensor

Pacis, II, XVI,l!3>en

la ed.cit

.

,p.204

(lQ4)Cfr .Defensor Pacis,

II,

XVI,16,en la ea.cit.,p.205

342

liarailio despliega su crítica en dos

monentos.En

el pri¬

mero de ellos hace descansar en una leyenda la historicidad que hasta ese momento se

bahía atribuido

al paso de Pedro por Roma .puesto que se trataba de

una

leyenda

, había

que po¬

nerla en evidencia como tal,pues lo que ella intentaba era consagrar el primado de la iglesia ae Roma a

través

de un re¬

lato de los hechos protagonizados por 3an Pedro y coronados por su martirio romano

.En

un segundo momento Marsillo de¬

sarrolla una cuidadosa argune

ntación

sobre cuyo desarrollo y valor no parece necesario abundar aquí,en honor a la breve¬

dad «Conviene

subrayar en forma especial el. firme y sostenido interés del padovano en dejar claramente estable¬

cido su escepticismo frente a un hecho que no solo molesta¬

ba el trazado de sus postulados

teóricos

-lo que hemos lla¬

mado el primer

canlnoÿÿÿ-

sino que incluso resultaba in¬

compatible con elloso

(105 ) "Parece en efecto muy extraño que,como lo afirma una le¬

yenda

eclesiástica

muy divulgada,San Pedro haya llegado a Roma antes do San Pablo,que haya predicado el

Evange¬

lio,la palabra de Dios y que haya sido encarcelado

¿y]

.oue hayan ocurrido todas estas cosas y que Lucas,que

escribid

los Hechos de los Apóstoles y San Pablo nunca hayan recordado a San Pedro"(cfr.Defensor Pacis,II,XVT,

6,

en la ed,eit»

,p,285/6

) «Omito,por conocidas

,

todas las referencias al hecho de que no corresponde a Harsillo la originalidad de la negación de 3.a estancia de Pedro en

Roma

oSe trataba,en efecto,de un argumento divulgado es¬

pecialmente entre grupos

heréticos

de la

época»

Sobre el problema

v»Gevirth,

L. ,Marsilius of Padua»The Defender of Peace

,

vol„I,11«York,

195 6ÿ,

p.

27

o ~

(106)Cfr

Defensor Pacis

IXXVI.16 .

en la ed.cit,,p,286.Para 11a*

mar la

atención

sobre el uso revolucionario que Marsilio hace del argumento

,

conviene confrontar su posición con la de

Tomás

de Aquino.Mientras que para Marsilio el paso de Pedro po1" Roma era una leyenda

,

para

Tomás

era un he¬

choiy mientras que para

aquél

la destrucción de 3.a leyen¬

da

debía

terminar con la pretensión del primado de la I—

glesia

romana,

para

Tomás,

en cambio,el hecho respondía a un designio de

Dios,

quien,

"o

o.para

poner

de manifiesto su poder

, estableció

3.a cabeza de la Iglesia en la misma

Roma,

que era la cabeza del mundo,como signo de perfecta victoria"(cfr,iJunma Theologjca,III,q

. 33 .a . 3

,ad,3)«

(I07)la

argumentación de Marsilio en Defensor

PaciS.II.XVI.

16/10.

~~

(108 )V,supra,p.

336

m

Hasta aquí Marsilio ;

¿qué afirmaba,

en cambio,la leyenda

eclesiástica?

Que Pedro había llegado a

liona

desde Antioquía y que en Roma

había

sido hecho obispo «.Puesto que, como lo henos visto,

había sido

otorgada a

Pedro

la potestasclavium

antes que a cualquier otro,es

decir,

puesto que Pedro fue el primero en recibir ese poder sacerdotal de

institución

divi¬

na -hecho del que Marsilio no duda- y puesto que a esa po¬

te stas se tigre

g<5

una supuesta praeeminentia o prerrogativa de Pedro sobre los otros

apóstoles

resultante de su obispa¬

do romano -del que habla la leyenda-,loa obispos de Roma, que afirman ser I03 sucesores de

Pedro,

reclaman prerrogati¬

vas para

sí:

"En virtud de las prerrogativas que este discí¬

pulo o apóstol parecía tener frente a los otros -en cuanto le habían sido entregadas las llaves antes que a loa otros algunos de loo obispos que le sucedieron en la sede a- postólica de Roma,especialmente a partir de la ópoca del Emperador Constantino

,

declaran y afirman que tienen prima¬

cía

frente a todos los otros obispos y s acerdotes del mun¬

do en lo que hace a la autoridad jurisdiccional" .Pero dichas prerrogativas no se limitan a la jurisdicción sobre el resto de obispos y sacerdotes sino que incluso se extien¬

den sobre el mismo Emperador:"Y algunos de los

más

recien¬

tes obispos romanos afirman que ellos no solo

están

por

en¬

cima de los obispos y sacerdotes sino también de todos los gobernantes,conunidades e individuos del mundo,por

más

que no lo digan de ese modo y expresamente en el caso de todos los gobernantes como en cambio lo hacen respecto del gober¬

nante llamado Emperador de los romanos y de todas las pro¬

vincias y ciudades e individuos que

están

sujetos a

La referencia mareillana al hecho de que la jurisdic¬

ción

espiritual y temporal pretendida por el Papado ha si¬

do afirmada especialmente a partir de Constantino no es ca¬

sual ni gratuita.Ella tiene que ver con dos principios cons- (l09)Cfr.Defensor Paois,I,XIX,7,en la ed.cit,,p.104

(llO)Cfr

«.Defensor Pacls

,

I,XIX,9>en la ed.cit

. ,

pp.

104/5

(el

subrayado es nuestro)

(ill)Cffr

.

Defensor Pacis

,

I

,

XIX

,

6

,

en la ed.cit»,p.

105

34 4