vias concernientes al
criben
del derecho de liona al ejerci¬cio del Imperium.El criterio que adoptaremos para ello
será
la comparación del pensamiento marsiliano con el dantesco desde el momento en que se unen hasta el momento en oÿue se separan«Punto de partida de la comparación es el origen del poder.Marsilio coincide con Dante ' en poner en Dios dicho origen.Pero uno y otro comienzan a distanciarse tan pronto como aparecen sus respectivas caracterizaciones acer¬
ca del modo como esa autoridad desciende desde Dios,En efec¬
to,mientras Dante hace de Dios la causa inmediata de la au- toridad ,Harsilio,en cambio
,
transforma-
a Dios en causa remota.
poniendo Ja causa inmediata en una instancia humanaÿ""'1
Fácil
resulta percibir en esta divergencia uno de los momen¬tos en quo el pensamiento político comienza a hacerse lai- ria se confunde con la gloria
romana.
El Emperador se trans forma en un sor suprahumano. El
es el jefe natural de to¬da la humanidad„A fines de la Edad Media,en efecto,la Ro¬
ma de Virgilio y la de
Séneca,
la do Julio Cósar y la de Augusto .gozaba aán de un prestigio al que,aparte de algu¬nos franceses admiradores de su reino
..
.pocos espíritusse
resistían;
todos pensaban solo en Roña,la ciudad pre¬destinada a la que pertenecía el dominio del mundo... ;Ro- ma era
simultáneamente
potencia yrazón.En
sus vínculos con la antigua Roma,el Emperador del Defensor Pacis ad¬quiría sus orígenes casi divinos y su poder no podía te¬
ner
límites"
(cfr.E.Landry.L'iciée
de (Jhrétienté chez les scolastiques duXIHe.siécle , Paris,
1919,p.163).
(60) "la
institución
de los gobiernos..
.proviene..
.deDios...
que concede todo gobierno terreno"(cfr„befensor
Pacis.
I,IX,2,or. la
ed.cit . ,p.30)
(61)"si
¿la autoridad/
no depende del vicario de Dios,depen¬de de Dios" (cfroDe Itonarchia,III,l6,en la ed.cit
.
rp.375)(62)
"la autoridad del monarca tenporal desciende enél
desde la fuente dn la autoridad universal,
sin intermediarios"(cfr.loc.cit.
.en
laed.cit , ,p„376) •
(63) "la
institución
de los gobiernos procede directamente do la mente humana, por nás que proceda,como causaremota.de
Dios" (cfr .Defensor Pacis,loC.cit
. ,
subrayado nuestro).
331
Marsilio en la virtue de los romanos es ratificado por un pasaje del Tractatus de Translations Imperii,en el que el padovano agrega a la virtus humana la fortuna:"Durante se¬
tecientos años,desde el rey
F.<5rnulo
hasta César Augusto, el pueblo romanollevé
sus armas con poder y virtud en el mun¬do entero de manera que,por medio de su propia virtud,so- rae
tié
todos los reinos del miando;
así,
todos los que leen a-cerca de sus magníficas gestas no solo leen los hechos de un pueblo sino de tocio el género humano,de tal manera que'
para constituir su Imperio han rivalizado entre
sí
virtud humana y fortuna" opor fin,mientras Dante no admite que(69)No
pueden ser pasadas por alto las dificultades que pre¬senta la interpretación de la fortuna introducida aquí
por* ilarsilio como elemento que contribuye
,
junto con la virtus humana,a laconstitución
del Imperium«DI contex¬to en que aparece la fortuna y la ausencia de referen¬
cias explícitas a una providentia de tipo dantesco dejan presumir que no parece haberse contado entre las inten¬
ciones del padovano Ja
atribución
a la fortuna del mis¬mo sentido que Dante
había
asignado a su providentia»3ahabría
tratado,quizá,más
bien de unasecularización
de estaúltima
oMarsilio se ha visto posiblemente compelido a recurrir a otra causa que,además de la sola virtus humana de los romanos,contribuyera a explicar la magni¬tud espacio-temporal del dominio de Roma,De
allí
que ha¬ya apelado a la fortuna,Se trata de una idea poco frecuen¬
te en los escritos marsiliar.os,pero que en este caso le permite verse eximido del reproche de irracionalidad que él mismo lanza contra quienes postulan la directa inter¬
vención
de la voluntad divina en laconstitución
de lospoderes
políticos
temporales:"Estemétodo
oacción,
que es la causa inmediata mediante la cual han sido insti¬tuidas
en el pasado la parte gobernante y las otras par¬tes del Estado y especialmente el sacerdocio,fue la vo¬
luntad divina la que
ordero'
hacerloasí. .
(cfr.Defensor
DaciSpI,IXs2
,
en la ed.cit,,p,30)
0Una talintervención
di- vina,en efecto, solo puede ser aceptada mediarte un acto de fe y no racionalmente :"Respecto de esta causa y de su accionar libre y en cuanto concierne a las razonesen virtud de las cuales
actuó
o noactuó
en un cierto sentido o en otro,nada podemos decir por via demostra¬tiva,solo podemos aceptarla simplemente por la fe, inde¬
pendientemente de la
razón"
(cfraibid,)«Resulta
claro que si elpropósito
del Defensor Pacts era tratar "las cau-32
un acto de voluntad humana puede terminar con la existencia de ese Imperium convocado providencialmente
«Marsilio,
en cam¬bio,concibe la
duración
del Imperium en dependencia de un e—saB...por medio de las cuales debe ser establecida,en la mayor parte de los casos...y que podemos probar por medio de la razón humana" (cfr.lbld.),1a providentla no podía entrar de ninguna manera dentro de los criterios de racio¬
nalidad con que Marsilio quería tratar el problema en su libro.Es
verdad,
sin embargo, que en un discurso racional sobre lapolítica
como lo pretende nuestro autor,la fortu¬na no presenta mejores condiciones de racionalidad que la providentla
.
Ge trata,de todosmodos,
de un pequeño paso ha¬cia la modernidad,cumplido por un pensamiento que,en algún aspecto,de ja ver su abandono de la mentalidad
medievaleNo
puede ser pasado por alto el hecho de que Marsilio se en¬
cuentra cronológicamente colocado entre dos grandes teó¬
ricos de la fortuna:Dante y Haquiavelo.Tampoco puede ser pasada por alto la
mención
a algunos antecedentes preñan¬teseo3 del tema de la
forttuia0KeVossler ,en
Pie GottllcheKomodie
,IIeidelberg»1952¿,volaII,p»4l6,nenciona~ünteic£o~
del
üXegia
de dlversitate fortunas et philosophise conso- latione de Henrlcus Pauper,perteneciente al siglo XIII,que habríaconstituido
una influencia fundamental en la forma¬ción de la idea dantesca de fortuna :"generalj.s oeconoma re¬
run" (Lib.II
,181) »Bn
Dante la fortuna aparece en Inferno,,VII,
f-J. as. cromo instancia diopuesta por Dios»Din embargop la fortuna,que en Purgatorio XIX, 4-6 aparece cono un orden estelar y celeste,no anula el libre arbitrio,Bn Monorchia, II,10,PoóCO,aparece una identificación entre la fortuna y la providentia»Maquiavelo,nor su parte,
presenta una doc¬trina que reviste particular
interés
en la medida en que ella integra -cono en Marsilio- un binomio(fortuna-vlrtCQ.
Dice,en efecto:"
£ fortuna/
demuestra su poder donde nohay una virtu que se le oponga.
.
."(cfr,Il Principe,
XXV)«Loo hechos aparecen así
.en
parte .sujetos a la fortuna, que lee hace escapar al dominio humano de layirth,y
en partesujetos a la virtu»Sugestiva resulta,sin
duda,
la presen¬cia de este binomio virtü-fortuna en el fractatus de Trans¬
lation Imperii.Aunque Marsilio no explicite allí bu sen- tido,pueden ayudarnos a comprenderlo las referencias de
Previté-Orton
en suIntroducción
al Defensor PaciSgAllí dice,en efecto,que Maauiavelohabía
leído elDefensor
Pa- cis( cfr.Phe Defensor Pads of Marsilius of Padua,Introduc¬tion,ÿ,.
XIV1
Podemos preguntarnos si riohabía
leído también el fractatus de frsnalatione Imperii»Jobre latradición clásica
del topo3 virtu v»Littkower,R.,
"Geduld und Gele- genheit.Die Geachichte cines polj.tj.sch.enEtíblems"
,en Alle-gorie und der Wi.ndel aer
Mymbole
in Antike und Renaissan¬ce,Xoln,19«4
,
ppo207/217»
*\
y$
co.Según una
lúcida
expresión de Battaglia,
con laremoción
de Dios y con su
transformación
en causa inmediata del po¬der,
Ilarsilio afirma el principio de lahumanización
de lasoberanía «La teoría
narsiliana de lasoberanía,
en. e- fecto,se resuelve en una voluntad humana, sea data la de la unlverajtas civium de la primera parte del DefensorPacisÿÿ8
sea la del legislator hunanus superiors carena de la segun¬
da
parteÿÿ.o
sea.finalmente
,1a del urinceps ronanorutn ogobernante romano del Defensor Minor*3 1 .A la
humanización
de la soberanía agrega Marsilio la
humanización
del origen del Imperium.Si bien como Dante.Marsilio
se yergue en abo¬gado de la continuidad ininterrumpida del Imperlum Roman
um,
mientras Dante pone su origen en un designio providencial ilarsilio pone dicho origen en causas exclusivamente huma-
/ \
ñas
°
.Que los fundamentos del Imperium descansan para ( 64)Cfr«Battaglia,Marsilio da Padova e la filosofia polí¬tica,
. .
,cit.,p.73(65)
"Digamos,puds. .
.que el legislador o la causa primeray eficiente de la ley es el pueblo,o la totalidad de los ciudadanos o su parte preponderante(valentior para)
,
mediante su
elección
o voluntad expresada con la pa¬labra en la asamblea general de ciudadanos" (cfr.Defen¬
sor Pacis
,
I,XI1, 3 ,
en la ed.cit»,p.49)
(66) Cfr.Defensor Pacts.II.XVIII.Q(67)
Cfr .Defensor Minor,XII,1(68)"Pues los romanos que descendían de Bneas lograron so¬
meter todo el orbe a su poder por el ejercicio de laa armas,la disciplina de sus ejércitos,el ejercicio mi¬
litar,la libertad
pacífica,
el culto de la justicia, la reverencia de las leyes,la amistad con loe. pueblos ve¬cinos,la madurez de sus consejos,la espontaneidad de sus palabras y de sus actos"(cfr.Tractatus de Trans¬
lations Imperii,1,en la
ed.cit.
,pa373).Causas humanas son las mencionadas por Ilarsilioademás
en el "Defensor Mínor.XII,l,en la ed.cit.
,p»254 o•
.este poder o auto¬ridad ha sido transmitido por el conjunto de las pro¬
vincias o su parte preponderante al pueblo romano a cau¬
sa de su enorme virtud" (el subrayado es nuestro).
ventual acto humano de
revocación.
En efecto,si el florenti¬no había afirmado que ni siquiera el Emperador podía alie¬
nare pScindere o dlscindere la
jurisdicción
delImperiumÿ
fel oadovano,en cambio
,
sostuvo oue la revocabilidad de diclxa (71)jurisdicción es posible
.
Con la
remoción
de rios como causa inmediata de la au¬toridad y con la consecuente
humanización
de iasoberanía*
con el reemplazo de la providentia por la virtud humana y la fortuna como erigen del Iraperium Romanum
y,
porfin,
conla dependencia de ese Imperiun de una posible
revocación
hu¬mana
están
dados todos los elementos que indican que Harsi- lio nohabía
visto el fundamento del Imperium ni en la vo¬luntad divina ni en el plan de Dios,sino solo en la facti- cidad de la voluntad politica de un pueblo.Es precisamente en ese factum humano donde confluyempor una parte,la conti¬
nuidad que se verifica en Marsilio del ideal de Roma,pero por la otra y
simultáneamente
laatenuación
respecto de laintensidad que ese mismo idea]
asumía
en Dante,E3a atenua¬ción
se explica por el hecho de que, en el caso del padovano, la idea del Imperiuri subsiste,sin duda,pero sus puntos de apoyo descienden desde un orden fundante divino hasta un or—den puramente humano(72)«De ese modo el Romgedarkre marsilia- no abandona el espacio que Dante le
había atribuido
como ma¬jestuosa. figura de la historia sagrada y asume la forma de una idea nueva„Los hombres y las instituciones declinan el papel de instrumentos de un designio providencial y se trans¬
forman en protagonistas de su nropia historia
«El
ronanismo (70
)Cfr.De
Monorchia,
III,10,
p.371
(
71
)Cfr.Defensor Minor,
XII,l,p.254
(72) Según
Solnifeon
Marsilio "laslíneas
de la monarquía u-niversal no
habían
sido tocadas, solamente so alejaban sus bases que Dante había colocado en'la voluntad divi¬na y que Marsilio
había
fundamentado en la voluntad po—pulan"(cfr.Solmi.op.clt
.
,p.67).Resueeto
de la pérdidadel
carácter
teocéntrico que la política sufre en Mar¬silio v.Ullmann, Principles of G-overnnent.