10. Ámbito relacional
10.2. Redes sociales
11.1.2. Acceso restringido a la ciudadanía
Este factor de exclusión recaba todas aquellas situaciones de extranje- ría no nacionalizadas que se pueden identificar y documentar con datos es- tadísticos procedentes del Ministerio del Interior, para las diferentes Comu- nidades Autónomas 70. Así, hemos considerado que, aun a pesar de hallarse vigentes sus permisos y documentos, tanto aquellos que simplemente resi- den, como los que trabajan en nuestro país con o sin alta laboral, pueden verse inmersos en una situación de vulnerabilidad. En este campo los datos estadísticos disponibles más adecuados para construir los indicadores pro- puestos han sido los del Anuario de Extranjería publicado por el Ministerio de Interior en el año 2000. En esta fuente estadística aparecen muchos
70. Como se verá más adelante, en el conjunto de indicadores relativos a la extranjería que to- marán en este espacio, se hará referencia únicamente a los extranjeros de las procedencias so- cialmente más estigmatizadas.
otros datos interesantes en relación con la exclusión social que padecen los inmigrantes; sin embargo, en la mayoría de estos casos los datos no se pre- sentan para todas las Comunidades Autónomas ni desagregados por proce- dencias, sexos ni edades, y resulta difícil evaluar la situación tanto de las di- ferentes comunidades, como de los diferentes colectivos (como mujeres, niños, ancianos, de origen africano, europeo, americano...). Por otra parte, para las variables en que sí se tratan desagregadamente los colectivos por se- xos, edades y procedencias, el Anuario solamente ofrece datos para el total nacional, impidiendo en este caso una comparación territorial. Sea como fuere, es evidente que, en la presentación de datos que realiza el Ministerio del Interior en su Anuario, quedan invisibilizadas determinadas situaciones de exclusión padecidas por inmigrantes, especialmente las que viven los so- cialmente más vulnerables: mujeres, niños, ancianos, enfermos, personas solas...
En la construcción de los indicadores relativos a situaciones de exclu- sión social que son fruto de restricciones en el acceso al espacio de la ciu- dadanía, hemos tomado específicamente aquellas donde las personas pue- den sufrir una mayor vulnerabilidad a causa de su procedencia u origen geográfico. Así, en todos los casos se especificará que los extranjeros toma- dos son únicamente aquellos procedentes de Europa del Este y Balcánica, África, América Central y del Sur y Asia (sin Japón). De este modo hemos querido evitar trabajar con unos datos con procedencias agregadas, que poco nos dirían sobre la realidad de los que mayor probabilidad tienen de verse inmersos en una situación o proceso de exclusión social. Una cues- tión que no ha sido eludida (a pesar de no verse directamente reflejada en el análisis que sigue) es la de los refugiados/as. Los datos disponibles sobre este colectivo, que ve también restringido su acceso a los derechos de ciu- dadanía, nos impiden realizar un acercamiento riguroso a su presencia por Comunidades Autónomas. Las cifras facilitadas por el Ministerio del Inte- rior en este caso solamente se refieren a solicitudes y solicitantes de asilo en los últimos años, sin que podamos saber a través de las mismas cuántos extranjeros/as constan en calidad de refugiados y refugiadas, y de qué pro- cedencias hallamos trabajando y/o residiendo en cada Comunidad Autó- noma y/o provincia española, independientemente de si solicitaron dicho permiso en territorio español, en puesto fronterizo, o de si fue concedido en 1999 o en 2000.
Extranjeros residentes. El peso de la procedencia o el origen es de tal importancia que podemos afirmar que, a pesar de poseer vigentes sus per- misos y/o documentos, tanto aquellos que simplemente residen como los que trabajan en nuestro país con o sin alta laboral se hallan en una situa-
ción de vulnerabilidad. Por ello, con este indicador buscamos proporcio- nar una idea más precisa acerca de la cantidad de extranjeros inmigrantes residentes en cada Comunidad Autónoma. Siendo así, quedan en él reco- gidas, no solamente las personas que tienen su permiso de trabajo vigente, sino también los niños, niñas y jóvenes aún escolarizados y todas aquellas personas que se hallan en territorio español fruto de una reagrupación fa- miliar, por estudios, etc. Como anunciábamos anteriormente, solamente hemos trabajado aquellos datos del Anuario Estadístico del Ministerio que pudieran darnos una información desagregada por procedencias para no caer en el falso análisis que supondría en términos de exclusión social ha- blar del conjunto de extranjeros, haciendo caso omiso a las implicaciones evidentes que posee un factor como el del origen, y más si hablamos de personas ajenas a la Comunidad Económica Europea. De este modo, el presente indicador ha sido construido agregando los datos relativos a las personas extranjeras residentes procedentes de Europa del Este y Balcáni- ca, África, América Central y del Sur y Asia (sin Japón). Los porcentajes han sido elaborados sobre el total de la población censada, pero estos da- tos (igual que los de trabajadores/as con y sin alta laboral) no están dispo- nibles por edad, sexo, actividad...
Extranjeros residentes sin alta laboral. Este indicador recoge a las per- sonas que, residiendo en España y siendo poseedores de permiso de tra- bajo, no están en situación de alta laboral, es decir, no están desarro- llando ninguna actividad económica ni poseen remuneraciones fruto de un contrato de trabajo. Esta situación concreta puede ser debida a distintos procesos: desempleo, reagrupamiento familiar, incapacidad...
Siendo así, la amalgama de situaciones que se puede dar bajo este epí- grafe obliga a ser muy cautos en la lectura e interpretación de estos da- tos en términos de exclusión social. Lo que sí es claro es que en este in- dicador converge un conjunto de situaciones que, con mucha probabilidad, representan un riesgo considerable de exclusión social que, sumado a otros factores (de tipo educacional, formativo, de salud, de relaciones sociales y familiares, etc.), pueden llevar a quienes las padecen a una si- tuación de vulnerabilidad extrema o de exclusión social en el sentido más estricto. Así, entre las personas residentes que carecen de alta labo- ral, podremos también encontrar situaciones de dependencia, precarie- dad laboral, economía sumergida, desarraigo social, cultural y/o fami- liar, etc.
En el tratamiento estadístico de este indicador se ha seguido también el criterio anteriormente expuesto de reflejar solamente los extranjeros pro- cedentes de la Europa del Este y Balcánica, África, América Central y del
Sur y Asia (sin Japón). Con todo, de nuevo nos hallamos ante el impedi- mento de que el Ministerio del Interior no facilita, en su Anuario de Extranje- ría, datos desagregados por sexos y por edades.
Extranjeros residentes con alta laboral. Según lo que comentábamos en el anterior indicador, parecería que la situación de los extranjeros y extranjeras re- sidentes con alta laboral es, por lo menos, ligeramente mejor que la de aquellos que, hallándose en su misma situación, no poseen esa alta laboral y los dere- chos y beneficios a ella asociados. Sin embargo, ésta no es una cuestión que po- damos apoyar con datos claros y homogéneos para todas las Comunidades Au- tónomas. A través del mismo Anuario del Ministerio podemos corroborar con los datos correspondientes a todo el Estado una tendencia identificada en nu- merosos estudios y análisis: las condiciones laborales de los trabajos que desem- peñan los extranjeros/as que aquí nos ocupan acostumbran a ser precarias, y éstos se ven concentrados en determinados sectores de actividad donde los sala- rios son más bajos y/o las condiciones de trabajo más extremas. Algunos datos en este sentido indican, por ejemplo, que las mujeres extranjeras de las proce- dencias aquí tratadas se concentran tendencialmente en el empleo doméstico y los servicios personales, mientras que los hombres lo hacen en los sectores agrí- colas y de la construcción.
Siguiendo la pauta de elaboración del conjunto de indicadores que forman este espacio, esta variable ha sido construida sobre el total de la población censada en cada Comunidad Autónoma, y se han desagregado los extranjeros por orígenes o procedencias. Así, volveremos a hablar de extranjeros/as procedentes de Europa del Este y Balcánica, África, Améri- ca Central y del Sur y Asia (sin Japón) sobre el total de la población, y no podemos realizar este análisis por edades ni sexos por falta de informa- ción.