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APLICACIÓN EN EL AULA

In document LA COMPETENCIA EMOCIONAL (página 172-176)

EL BARROCO: EL TEATRO y LA PROSA. CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA EMOCIONAL

6. APLICACIÓN EN EL AULA

ACTIVIDADES QUE FOMENTAN EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA EMOCIO- NALEn este caso, para ajustarnos al tema que nos concierne, solo se explicarán algunas de las actividades que se podrían realizar dentro del aula para desarrollar la competencia emocional desde diferentes ámbitos.

Actividad 1:

La primera actividad que se propone para fomentar el desarrollo de la competencia emo- cional es la dramatización de un fragmento de una obra teatral del Barroco. Se trata de que los alumnos en grupos formados desde seis a un alumno (si quieren hacer algún soliloquio), elijan una parte de cualquier obra teatral de la época para ser representada en el aula al resto de sus compañeros. El tiempo máximo de cada representación será de entre diez y quince minutos.

Se hará uso de la biblioteca para distribuir correctamente el espacio entre los espectadores y el escenario.

El profesor dotará a los alumnos de algunos ejemplos para ser elegidos, como ciertas par- tes de la obra Peribáñez y el comendador de ocaña, Fuenteovejuna, el Burlador de Sevilla, el alcalde de Zalamea, la vida es sueño; los alumnos podrán realizar su propia elección de manera autónoma con independencia de los fragmentos aportados por el profesor.

La importancia de la actividad no solo reside en la correcta interpretación de la obra sino que el resto del alumnado posee también un papel muy importante dentro de la misma. Esto es así porque los espectadores deben explicar qué emociones han visto representadas y qué emociones han aflorado en ellos.

Además, la puesta en escena será evaluada por los compañeros y por consenso elegirán al que consideren el “mejor actor”, es decir, el que mejor ha representado los sentimientos de su personaje.

Los objetivos que se buscan conseguir con esta actividad son varios: por un lado, que los alumnos conozcan y comprendan las emociones y sentimientos; por otro, que identifiquen

en los demás esas emociones, estrechen relaciones de confianza y pierdan el miedo a hablar en público.

Como vemos, esta actividad será muy significativa porque gracias a ella tomarán con- ciencia de sus propias emociones, serán capaces de expresarlas e incluso de regularlas puesto que tendrán que realizar representaciones teatrales sumergiéndose en la piel de sus personajes.

Actividad 2:

La siguiente actividad que ayudará a desarrollar la competencia emocional es la de llevar a cabo un debate. A raíz de la explicación de las características de la novela picaresca en el Barroco se propondrá la realización de este ejercicio oral.

La clase se dividirá en dos grupos hechos al azar para que cada uno de ellos adopte una postura opuesta que debe defender. El tema que se debatirá será el de: “¿Hipocresía en la so- ciedad actual?”. Un grupo tomará una postura más radical y pesimista del tema mientras que el contrario defenderá una postura más mesurada y optimista. La actividad se desarrollará du- rante al menos veinte minutos y se dejarán diez minutos antes de que comience el debate con el fin de que puedan prepararse el tema para fundamentarlo posteriormente de manera adecuada.

El profesor ejercerá la función de moderador.

El objetivo fundamental que se pretende alcanzar con la realización de este ejercicio es que el alumnado aprenda a tolerar las opiniones contrarias con respeto y descubra que puede aprender de ellas. También desarrollarán su capacidad argumentativa y persuasiva con el fin de intentar transmitir su opinión al contrario. Con esto, incrementarán su capacidad asevera- tiva ya que defenderán sus pensamientos pero sin someter al interlocutor a su voluntad. Otro propósito es que sean capaces de comprender la postura opuesta. Además se pretende enseñar que el debate es un diálogo, no una discusión, por lo que deberán guardar el turno de palabra y no excederse en su intervención.

Con todo esto, se pretende mejorar la capacidad para mantener buenas relaciones con los demás gracias al dominio de las habilidades sociales básicas, la comunicación expresiva y receptiva o el ya mencionado respeto por los demás.

Actividad 3:

Otra de las actividades que se pueden proponer para llevar a cabo dentro del aula la com- petencia emocional es la de pedir a los alumnos que realicen un ensayo. Consiste en que sean capaces de realizar una crítica constructiva, educativa, de cualquier aspecto que deseen desta- car de la sociedad actual. Pueden tomar como modelo si desean la crítica social que se realiza en la novela picaresca o en la prosa satírica, crítica y moral que se estudia en esta unidad.

Esta actividad se realizará individualmente dentro del horario de clase, por ello, se expli- cará con antelación para que el alumnado pueda reflexionar e informarse del tema que quiere desarrollar. Posteriormente, el profesor corregirá todos los trabajos y leerá en clase algunas de las redacciones.

Lo que se pretende conseguir con la realización de este ejercicio escrito es que los alum- nos sean capaces de reflexionar sobre ciertos aspectos de la sociedad en la que están inmersos, que consigan reflejarlo por escrito de forma mesurada, realizando a su vez una crítica educa-

tiva y no despectiva. Además, gracias a esta actividad se desarrollará no solo la competencia emocional sino también la lingüística puesto que se deben respetar en la escritura las normas lingüísticas, especialmente las ortográficas.

La importancia de esta actividad reside en la toma de decisiones que se realiza para elegir el tema del ensayo, en la búsqueda de recursos y en la madurez cívica del alumno ante una actitud activa, responsable, crítica y comprometida con la sociedad.

4. CONCLUSIÓN

Con la presente unidad didáctica se ha intentado demostrar la importancia que puede llegar a tener la competencia emocional en el ámbito educativo. Paulatinamente se va tomando conciencia de que en las aulas también es necesario llevar a cabo una educación emocional, sobre todo en determinadas edades como es el caso de la adolescencia. Las actividades ante- riormente desarrolladas son solo un pequeño ejemplo del inmenso campo que se puede reali- zar. Con ellas se adquieren y se ponen en práctica los conocimientos impartidos en la unidad y simultáneamente se cultiva la competencia emocional desde todos sus ámbitos: la capacidad para tomar conciencia de las propias emociones y de las de los demás, la facultad para manejar las emociones de forma apropiada, poseer una autonomía emocional, la capacidad para man- tener buenas relaciones con otras personas y, por último, la capacidad para adoptar comporta- mientos apropiados y responsables en la vida diaria.

Por otro lado, los profesores deben ser una herramienta fundamental para su alumnado.

Ellos serán los portadores de ciertos conocimientos nuevos que deben adquirir y no solo les ayudarán a crecer intelectualmente o a prepararse para una vida profesional, sino que también serán un apoyo esencial para madurar como personas activas en la sociedad, con sus responsabilidades y toma de decisiones, intentando que no caigan en el abatimiento y en la desilusión.

Por último, no hay que olvidar la labor que posee la familia ya que quizá sea la parte más importante para el desarrollo tanto cognitivo como emocional de la persona en la etapa de la adolescencia. La familia es la base de la educación. Desde casa los alumnos deben sentirse apoyados y motivados para continuar con sus estudios y superar las dificultades que puedan encontrarse. El medio fundamental para fomentar la comunicación y las buenas relaciones familiares es establecer con los hijos un diálogo coherente basado en la confianza.

REFERENCIAS

BISQUERRA, R. (2003). Educación emocional y competencias básicas para la vida. revista de investigación educativa, 1, 21, 7-43.

BISQUERRA, R. (2000). educación emocional y bienestar. Barcelona: Praxis.

BISQUERRA, R. & PÉREZ, N. (2007). Las competencias emocionales. educación XXi, 10, 61-82.

HUERTA CALVO, J. (dir) (2003). Historia del teatro español i: de la edad Media a los siglos de oro. Madrid: Gredos.

MARAVALL, J. A. (1986). la literatura picaresca desde la historia social (siglos XVi y XVii).

Madrid: Taurus.

OLIVA, C. y TORRES MONREAL, F. (2006). Historia básica del arte escénico. Madrid:

Cátedra.

PEDRAZA JIMÉNEZ, F. y MILAGROS RODRÍGUEZ, C. (1980). Manual de literatura es- pañola iii, el Barroco: introducción, Prosa y Poesía. Tafalla (Navarra): Cénlit.

VEGA, LOPE DE (1992). Peribáñez y el comendador de ocaña. Madrid: Castalia didáctica.

Y EL APRENDIZAJE

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