En los curricula italianos de la escuela secundaria de segundo grado no hay un desarrollo mayor de dichas competencias, más bien se habla de competencias de naturaleza metacog-
nitiva, relacional y aptitudinal, pero indicando que ellas se conseguirán de manera indirecta.
Dentro de las indicaciones nacionales relativas a cada ámbito disciplinar no hay referencia alguna a competencias emocionales. También en los curricula de materias artísticas, incluso en el bachillerato artístico, no se toman en consideración las competencias emocionales.
Las competencias emocionales, en cambio, son reputadas relevantes en la formación de las/los alumn@s del las escuelas de la infancia, primarias y secundarias de primer grado ita- lianas, sin embargo a menudo falta la organización y la formación docente para desarrollarlas de la mejor manera. La incorporación de éstas dentro del desarrollo curricular en aula, queda a criterio del docente, ya sea que éste las considere dentro de objetivos transversales o las de- sarrolle más específicamente en objetivos o actividades, sin embargo a la hora de llevarle a la práctica a menudo emergen varias problemáticas. En el Plan de la oferta formativa (POF) de cada escuela y en la programación curricular anual de cada enseñante siempre se incorporan elementos dirigidos a seguir el estudiante en el desarrollo de su personalidad, de su conciencia de sí y de los demás, y de su crecimiento humano y cultural, dando importancia a valores éti- cos como la colaboración, la solidaridad, la tolerancia y el respeto. Sin embargo, éstas compe- tencias son definidas como transversales y a menudo no está claro el cómo sean desarrolladas a nivel práctico en la actividad didáctica cotidiana.
Los componentes de los OFT aplicados en Chile para educación media incorporan ele- mentos de carácter actitudinales y valóricos, elementos socialmente relevantes en la enseñan- za de las disciplinas del currículum que vinculan sociedad y educación, así como el desarrollo de contenidos. De este modo se desarrollan sus dimensiones en áreas concretas:
- Afectiva: “Crecimiento y autoafirmación persona”;
- Intelectual cognoscitiva: “Desarrollo del pensamiento”;
- Ético valórica: “Formación ética”;
- De convivencia social: “Persona y su entorno”;
Es importante hacer énfasis en la característica del currículo chileno, de incorporar las TIC como el quinto OFT: “Tecnologías de información y comunicación”.
No obstante los más de 20 años de la implementación curricular de los OFT, se cuestiona la factibilidad de promover una perspectiva critica desde el currículo chileno dada sus caracte- rísticas de verticalidad, el hecho de que solo se dan sugerencias para llevarlos a cabo pero no se establecen metodologías, esto implica:
- Cuestionar los requisitos de cada sugerencia y las condiciones de proceso.
- Incorporar estos elementos en la formación del profesorado.
- Asistencia psicológica a los profesionales integrados en los procesos de formación.
4. DISCUSIONES
La formación emocional que resulta desarrollada de manera más eficaz y satisfactoria en las escuelas italianas, casi siempre es una formación propuesta por expertos externos y a me- nudo las/los estudiantes muestran interés por continuar aquella formación no dejándola como un acontecimiento puntual. Esta línea podría ser seguida y desarrollada por las/los docentes
de la escuela pero a menudo esto resulta complicado. Esta carencia suele estar justificada por la falta de tiempo, pero pensamos que más probablemente pueda estar relacionada a la falta de preparación de las/los enseñantes en el ámbito de las competencias emocionales, que, sin embargo, debería proporcionarse tanto en la formación inicial que en la permanente.
Creemos que educar artísticamente es más que formar con el fin de expresar emociones a través de la plástica, es también situar, controlar, medir y asignar la educación artística como un espacio de aprendizaje de las competencias emocionales, usándolas como herramientas so- ciales que permitan por un lado relacionarse con el mundo y por otro significarlo, lograr que con estas herramientas el individuo constituya su autonomía psicológica, emocional y social, contribuyendo para que un adolescente se transforme en un adulto y tenga las herramientas para construir su proprio ser.
Proponemos un esquema con el objeto de aportar a pensar el cómo se podrían trabajar algunas competencias básicas en el ámbito artístico de enseñanza secundaria (FIG. 1), basán- donos en el modelo pentagonal de competencias emocionales de Bisquerra Alzina (2009).
Figura 1: Esquema de competencias emocionales en educación artísticas de enseñanza secundaria.
5. CONCLUCIONES
Se hace necesario establecer las competencias emocionales como una prioridad en la for- mación de las/los estudiantes. En nuestra opinión tendrían que incorporarse en los curricula, integradas en las indicaciones de cada disciplina y no solamente en plan general o entre las competencias transversales, como por ejemplo se está haciendo con las TICs. Además, plan- teamos la necesidad de pensar en cómo las/los docentes y las/los alumn@s puedan evaluar y autoevaluar estas competencias.
Sería útil establecer unas líneas que guíen a las/los docentes para trabajarlas dentro del aula y para que puedan dar sugerencias a las/los estudiantes para seguir desarrollándolas fuera del aula. Por esto pensamos sería fundamental trabajar las competencias emocionales en la formación inicial y permanente del profesorado.
Además sería interesante evaluar y revisar las consideraciones de las normas de conduc- tas en los reglamentos internos en cada escuela y en sus consideraciones nacionales.
REFERENCIAS
AYALA GARCIA, P. (2013). Justly, Truly, Lovely and Freely. On Thinking How to Teach Art.
artseduca, 4, 6-15.
BERGSON, H. (1959). l’evoluzione creatrice. Brescia: La Scuola.
BISQUERRA, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.
BISQUERRA ALZINA, R., PÉREZ ESCODA, N. (2007). Las competencias emocionales, educación, XX1. 10, 61-82.
COMISION EUROPEA: DIRECCION GENERAL DE EDUCACION Y CULTURA. Grupo de trabajo B. (2004). “Competencias claves”: puesta en práctica del programa de trabajo
“Educación y formación 2010”. competencias claves para un aprendizaje a lo largo de la vida. Un marco de referencia europeo.
GIRALDEZ, A. (2007). competencia cultural y artística. Madrid: Alianza.
MANCA, G. (1997). Valore formativo dello sguardo educato all’arte. Sassari: TAS.