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Capítulo 3. Los estudiantes de antes, los profesionistas de hoy

3.1 Los estudiantes de antes

3.1.3 Apoyos para estudiar

La mayoría de los maestros tuvo el apoyo moral y económico de sus familias (nuclear o extendida) para estudiar, aunque este varió según el caso. Algunos contaron con la ayuda económica familiar y el resto buscó otros soportes; pero, en general, la mayoría tuvo que complementar sus ingresos con becas y empleos.

Por ejemplo, Darío, además de recibir el apoyo económico de sus padres, complementaba sus gastos haciendo tareas para sus compañeros, que a veces le pagaban en efectivo y otras en especie. Horacio tenía un empleo como dependiente de una papelería; su testimonio permite suponer que este era su principal fuente de ingreso, pero, cuando hacía falta, su mamá lo apoyaba.

Mis papás siempre me apoyaban, aunque a veces no tenían dinero me daban lo de la semana [$500], no pagaba renta porque vivía con una tía, entonces era como más fácil. Me quedaba allá, nada más venía los fines de semana… mis compañeros me decían que los apoyara… de hecho, con eso yo comía a veces, porque me decían “hazme el dibujo, yo te pago”; entonces, les decía

“sale, entonces a la hora de la comida tú me pagas la comida”. A otro le decía “tú traes el

desayuno”, así yo comía haciendo los trabajos o luego les decía “mejor trae de comer de tu casa para que tú no gastes el dinero que te dan, mejor dile a tu mamá que tú vas a comer y me lo das a mí”. (Darío)

Yo estudié en sistema sabatino mixto; entre semana trabajaba para pagar mis colegiaturas, viajaba el fin de semana, trabajaba como capturista de documentos, escaneos, bueno, trabajaba en un ciber… toda la carrera trabajé; en partes también me daba mi mamá para mis viáticos, si no me alcanzaba me acompletaba (sic) para el pago las colegiaturas, en aquel entonces yo pagaba $1 130 al mes. (Horacio)

Otra manera en que recibieron apoyo fue a través del hospedaje. Ángel y Nancy fueron a vivir con alguien de su familia mientras estudiaban. Tener un familiar en el lugar donde estaba la universidad les ayudó a decidir en dónde estudiarían. Para los dos, representó el ahorro del pago de una pensión y la posibilidad de seguir estudiando.

Anteriormente, aquí el Tec todavía no estaba en Tehuipango, estaba en Zongolica; entonces, yo por superarme, y tengo familiar en Tehuacán, tengo un tío que está viviendo allá, lleva como doce años, por eso yo fui allá y ahí me ayudó un poco de quedarme en su casa y seguir estudiando.

(Ángel)

Sí está cerca Orizaba, pero no tenía familiares, entonces me salía igual el pago de la pensión y como tenía una prima viviendo en Xalapa, por eso me fui para allá. (Nancy)

El apoyo de la familia, en algunos casos, consistió en estar al pendiente de las necesidades escolares de sus hijos. En la mayoría, la determinación de la madre fue siempre principal, aun cuando el padre estuviera en casa, ya que, además de aportar los medios económicos, las mujeres motivaban a sus hijos para estudiar.

Para la secundaria, mi mamá nos trajo a Zongolica porque no le gustaba la idea de las telesecundarias, porque allá lo cercano era una telesecundaria, nos trae a todos los hermanos…

quien estaba muy pendiente de nosotros, de que estudiáramos, era mi mamá… y por presión de mi mamá vuelvo a entrar a la escuela. (Wulfrano)

Para conseguir apoyos económicos, tuvieron la iniciativa de buscarlos. Martha, por ejemplo, buscó a uno de sus hermanos para pedir su ayuda; además, colaboró con su familia en el negocio familiar y consiguió una beca en su escuela. Pascal estudió becado desde la primaria hasta el posgrado; para conseguir estas becas tocó las puertas necesarias, hizo uso de su identidad indígena para lograr su objetivo.

…entonces, hablé con uno de mis hermanos que se había ido al ejército y le dije que yo quería seguir estudiando y él me empezó a apoyar; en la semana ayudaba a mi cuñada en una tiendita que teníamos ahí en el rancho y pues me daba para mi pasaje. En la escuela que estudié daban la beca, si tenías un buen promedio no pagabas toda la colegiatura, te daban la mitad, y yo tuve la beca y así fue que terminé de estudiar en Orizaba la carrera de secretaria ejecutiva contable.

(Martha)

…en el bachillerato nada más podía tener la beca por parte de la SEV y por parte de la DGTA cuando estudié en el CBTA… pero… como estaba fuera de Zongolica y luego no alcanzaba el dinero… hablé y fui al CDI a México y me moví para que la beca que tenía por parte de la CDI como estudiante indígena me la continuaran dando; se supone que no la daban, solamente la daban primaria y secundaria, bachillerato no… voy y me presento y me logro llevar esa beca al bachillerato, en el bachillerato tenía tres becas. Termino el bachillerato y me voy a la ingeniería, en la ingeniería me dan la beca de la SEV, era una beca nada más; pero lo mismo, no alcanza y yo fui nuevamente a la CDI y lo mismo les dije que yo quería estudiar y que era estudiante indígena, que era de Zongolica y les enseñé mis calificaciones y me dieron la beca… para estudiar la maestría, estudié con beca CONACYT y el doctorado también. (Pascal)

Además de ser apoyados por la familia, algunos también encontraron el apoyo en personas conocidas, sobre todo en sus propios profesores, que los orientaron acerca de dónde estudiar, qué estudiar, así como la motivación para continuar estudiando; incluso algunos los apoyaron económicamente.

Mis hermanas me apoyaron, mi hermano; me apoyaron para terminar la primaria, la secundaria y bachillerato… gracias a la maestra Delia, que entendió la problemática; siempre le reconozco a la maestra, la que me impulsó, la que también me ayudó, la que me animó porque estaba yo trabajando de policía en la ciudad de Orizaba y me regañó: “¿qué haces aquí, cuando se va abrir un bachillerato allá en el pueblo, en Texhuacán? Salte de policía, salte, no te quiero ver aquí”. Yo le dije: “maestra, pero usted sabe que a veces no hay”; y me dijo: “no te preocupes, yo pago tu inscripción; pero a partir de esto me dejas este trabajo porque el próximo lunes se abre un telebachillerato”. Y fue por esa razón que me di el ánimo y siempre le agradezco a la maestra.

(Federico)

Las trayectorias de la mayoría de estos profesionistas se gestaron gracias a los apoyos que recibieron y /o que gestionaron con sus familiares e instituciones indicadas. Sus historias escolares dan cuenta de las necesidades que tuvieron que ir solventando, así como las maneras en que lo hicieron. Es posible advertir que la mayoría de las carencias que enfrentaron eran generadas por factores externos a la familia (sobre todo, entre los profesionistas con más años de experiencia) como la ausencia de escuelas del nivel educativo específico y las implicaciones económicas ante el consecuente traslado en busca de escuela.