2.5.1 Diseño de Habilidades Directivas 2.5.1.1 Definición de habilidades directivas
Para Whetten y Cameron (2011) “las habilidades directivas son conductuales; no son atributos de la personalidad o tendencias estilísticas, las habilidades directivas consisten en conjuntos identificables de acciones que los individuos llevan a cabo y que conducen a ciertos resultados” (p.9)
Las habilidades pueden ser observadas por otras personas, pero esto no sucede con los atributos de las personas que se plasman en la personalidad, por lo general los individuos aplican las habilidades según su personalidad, pero existen habilidades que son comunes para el logro de un desempeño eficaz (Whetten y Cameron, 2011)
Según Pereda (2016) “Las habilidades directivas ayudan a una mejor atención a los usuarios en las entidades públicas, pues si no se cuenta con esta habilidad las instituciones públicas no podrán tener los niveles de servicios públicos eficientes y de calidad”. (p. 23)
Además, Pereda (2016) agrega que “Las habilidades que alcanzan una significación al 10% son la resolución de conflictos, la capacidad de
comunicación y la delegación. Estos resultados indican ámbitos en los que los empleados públicos de las cuatro administraciones estudiadas muestran diferencias significativas. Se deduce la existencia de una amplia coincidencia en la valoración e importancia que tienen las habilidades directivas, así como en la percepción de qué habilidades son más necesarias para un desempeño eficiente del puesto de trabajo” (p.24)
Para Whetten y Cameron (2011) en un segundo lugar estas habilidades administrativas suelen ser controlables. Por lo tanto, el desempeño del comportamiento se encuentra bajo control del individuo, lo cual no ocurre con las prácticas organizacionales como contratar de forma selectiva o actividades cognoscitivas.
También es importante destacar que Whetten y Cameron (2011) refieren que: “Las habilidades directivas están interrelacionadas y se traslapan. Es difícil demostrar una sola habilidad aislada de las demás. Las habilidades no son comportamientos simplistas y repetitivos, sino conjuntos integrados de respuestas complejas. Los directivos eficaces, en particular, deben confiar en combinaciones de habilidades para alcanzar los resultados deseados” (p.11).
De lo analizado anteriormente las habilidades nunca están aisladas, y estas se apoyan unas a otras y nos permiten poder manejar situaciones diversas, desde las más fáciles a las más difíciles, por lo tanto, es importante entender su carácter sistémico.
Después de analizar Pereda (2016) las habilidades directivas más relevantes; con un mayor apoyo de los trabajadores del sector públicos las siguientes habilidades: Primero, la habilidad personal (“Resolución de problemas y toma de decisiones”), habilidades interpersonales (“Capacidad de
comunicación” y “Colaboración y trabajo en equipo”) y segundo habilidades de dirección de personas (“Liderazgo” y “Motivación”).
“La importancia que para un desempeño eficiente tiene el disponer de habilidades personales y directivas, cuestión tradicionalmente muy poco considerada y valorada en el ámbito de lo público, pero que son el verdadero motor de la transformación de las organizaciones” (Pereda ,2016, p.13)
2.5.1.2 Cualidades del buen directivo
Udaondo (1992) refiere “el éxito en la gestión de las empresas educativas acude a las manos de algunas personas geniales, pero todas las que lo consiguen tienen características comunes. estas características son: Tesón, energía, conocimientos, y visión para encontrarlo”. (p. 95)
“La búsqueda del éxito y los intentos para alcanzarlo son los motores que alientan a las personas, las dinamizan y les dan vitalidad. En síntesis, se puede decir, que todo depende de la persona que sabe organizar satisfactoriamente las necesidades del equipo, o bien, crear las condiciones para que dichas necesidades puedan ser satisfechas” (Udaondo, 1992)
En este sentido, para Udaondo (1992) las características que debe de tener todo director o gerente educativo se sintetizan en las siguientes cualidades:
“Energía, valor y coraje para asumir responsabilidad. Sentido del deber, y preocupación por el bienestar del personal. Conocimiento, aplicación y capacidad de interpretación de la legislación vigente, y la cultura general. Capacidad administrativa y de organización. Dominio de los trabajos de la institución.
Talante negociador en la aplicación de esta. Dirección de personas hacia un
proyecto institucional. Liderazgo, integridad, actuación ética, comunicación, equidad y rigor” (p. 96)
Para Puchol (2016) “las habilidades del buen directivo, tiene que estar compuesto de las siguientes habilidades directivas: Dirección y participación en reuniones, El arte de entrevistar, Hablar en público, Atención de quejas y reclamaciones, El asertividad y La negociación” (p.5)
Es primordial en las cualidades del buen directivo, saber preguntar y saber escuchar, y las destrezas comunes que cualquier trabajador debe de dominar para realizar de forma eficiente su papel de directivo.
Para Puchol, (2016) “Las herramientas de comunicación interpersonal son dar órdenes orales, por lo que la forma más común de la comunicación descendente es la orden oral. Esto podría hacer pensar que todos los directivos dominan a la perfección esta sencilla técnica. Pero realmente no es así, ya que una de las causas más frecuentes de errores de los colaboradores, y de la pérdida de tiempo y el coste que conlleva el rectificar estos errores, son las órdenes que están mal dadas. Las causas más frecuentes de esta mala comunicación son el error, el olvido y la malinterpretación” (p.6)
El buen directivo tiene que estar equipado de las habilidades directivas para lograr los objetivos más concretos, para Puchol (2016) es muy importante:
“Difundir y consolidar los valores de la cultura de la empresa. Favorecer la identificación del trabajador con la empresa. Colaborar en el afianzamiento de la Garantía de Calidad Total. Transmitir eficaz, eficiente y efectivamente los mensajes de la estrategia y la política empresarial. Contar al personal lo que sucede en la empresa, no solo para informar, sino también para motivar.
Contribuir al crecimiento del compromiso y de la integración del personal con y en el proyecto de empresa”.
Las habilidades directivas son muy importantes para la organización. Lo cual es respaldado por Pereda (2014) sostiene que: “Las habilidades personales y directivas se convierten en verdadera ventaja competitiva, que se deben identificar y desarrollar adecuadamente en el ámbito y en el contexto de la gestión de los servicios públicos”. (p.533).
Por otro lado, afirma (Pereda. 2014) lo siguiente: “El ser humano tiene impreso en su naturaleza el carácter social y consecuentemente necesita relacionarse con el resto de los individuos. Las relaciones personales tienen como objeto establecer conexiones y vínculos con los demás, cuanta más riqueza tengan mayor satisfacción proporcionan a la persona. Las habilidades interpersonales se utilizan con el fin de facilitar estas relaciones” (p. 534).
Cabe reconocer que está estrechamente vinculado el éxito laboral con la práctica reiterada de ciertos comportamientos observables en la actividad profesional. He aquí la importancia de contar con directivos públicos competentes, para ejercitar las habilidades directivas en todos los niveles.
Astarloa et al. (2008) manifiesta que “el estilo enseñanza: alta dirección, alto apoyo Los comportamientos del gerente están orientados a la ejecución de la tarea (alta dirección) y al desarrollo de las personas (alto apoyo). Se aplica con colaboradores que tienen alguna experiencia” (p.67).
El propósito de toda alta directiva es desarrollar los estilos de liderazgo, de forma tal que, independientemente del grado de desarrollo del colaborador, se pueda aplicar el más adecuado para cada caso.
Gabriela (2017) refiere por su parte: “Entendemos que el director es el líder dinámico y protagónico de un negocio, las habilidades que como perfil debe poseer un directivo, se destacan cuatro habilidades: conceptuales, humanas, técnicas y Factores sociales”. (p.17).
Entre las 4 habilidades en preciso hay que destacar las habilidades humanas porque en el ámbito educativo esta habilidad es tan importante porque de la buena relación que se cree dentro de la institución va a depender la armonía de todo lo que se haga sea a nivel gerencial, personal docente incluso también repercute en el alumno. En estas destacamos las habilidades para el trabajo en equipo, la motivación, el buen ánimo. Le permite al directivo trabajar, ser empático y comprender para motivar a la gente, con estas habilidades puede ser capaz de dirigir a sus colaboradores brindando motivación constante, compromiso, sentido de pertenencia, sinergia y empatía (Gabriela, 2017).
Para el éxito de la gestión Gabriela (2017) reconoce que el directivo deberá tener habilidades básicas para el desempeño de sus funciones entre las que se encuentran:
La representatividad: Es la imagen que proyecta el directivo de su propia empresa, se trata de lo que los demás perciben de la empresa. La comunicación: Es básica e indispensable para poder transmitir información de forma eficaz y también la manera correcta de recepcionarla. También en todo el proceso se presentarán momentos clave en el que será sumamente importante tomar buenas decisiones (p.19).
Las habilidades son herramientas importantes para que el directivo pueda difundir y buscar la solidez de los valores en la empresa, el trabajador debe identificarse con la empresa, colaborando y garantizando el afianzamiento en el trabajo, transmitiendo mensajes de estrategias, comprometer e integrar al personal en el proyecto empresarial.
En el Marco para la buena dirección, se reconoce como complejo el rol del director y de los docentes que asumen funciones directivas y técnico pedagógicas liderando la gestión de las instituciones educativas que dirigen. El directivo sensibiliza y convoca actuando como mediador, motivador, comunicador y gestor de recursos; además de cautelar el logro de aprendizajes educativos y de los objetivos institucionales.
De lo anterior se deduce que un director requiere habilidades directivas y como este determina el trabajo en la práctica del docente. También, se requiere conocer las características de la función directiva y el desarrollar estrategias para mejorar la eficiencia laboral. La aplicación sabia de estas habilidades por parte de la gerencia y directivos aumentara la productividad de los colaboradores.
Por otro lado, Zevallos (2015) sostiene que “las habilidades directivas, se consideran una fuente importante para la creación de valor y el desarrollo de la capacidad para competir en las organizaciones de hoy, son la base de los procesos para liderar el mercado” (p. 27).
En la Administración Pública las evidencias muestran que las habilidades directivas son una de las piezas fundamental para alcanzar el éxito en la gestión y dirección de empresas. Las habilidades personales y directivas se transforman en gran ventaja competitiva, la cual es muy importante que se sepa desarrollar por los gerentes y directivos de todo tipo de organizaciones.
En la administración pública, según Zevallos (2015): “Existe una relación directa entre el tipo de liderazgo que se ejerce y el comportamiento de los equipos de trabajo. La habilidad reside en adecuar la manera de actuar no sólo con cada grupo, sino con cada uno de los miembros. Las competencias en las
organizaciones deben ser identificadas porque permite identificar el estado actual de los recursos y habilidades de los directivos” (p.29).
Lo interesante esta teoría es que ésta se interesaba en las condiciones de vida de sus empleados, trataba de conocerlos y darles un trato humano, ya que no le interesaba tanto aumentar su producción, de esa manera había una relación de armonía y confianza por parte de ambos, pero existía la intranquilidad por algunas otras empresas.
Solís (2018) refiere que “la habilidad directiva pertenece al ámbito de la administración es por ello que ésta se cimienta en las teorías administrativas, teniendo en cuenta que uno administra cuando es capaz de desarrollar actividades para conducir una organización” (p.24).
La teoría conductual de la administración organizacional, esta se manifiesta en que se puso importancia a la organización y a sus integrantes desarrollando modelos de motivación, liderazgo, comunicación, raciocinio y toma de decisiones para que el administrador pueda usar en las diferentes situaciones en que se encuentren, se quiera lograr los objetivos de la organización y de la de sus miembros además de aminorar toda situación de conflicto que se le presente.
Esta teoría busca que la organización tenga una flexibilidad en los objetivos de la organización como de sus integrantes. Uno de los representantes que aportó en esta teoría fue Mc Gregor con su teoría X para observar el enfoque tradicional y su teoría Y para el enfoque de las relaciones humanas (Solís, 2018).
Según Solís (2018):
El autoconocimiento es el conocimiento íntimo que nos va permitir vivir mejor con nosotros mismos y con los demás además que podamos aumentar nuestras capacidades para convertir nuestras equivocaciones en aciertos o logros. Al respecto el conocernos a nosotros mismos va permitir medir cómo vamos a poder superar nuestros desaciertos y
poderlos mejorar cada día hasta convertirlos en aciertos, es una tarea del director auto examinarse continuamente para generar cambios favorables en una institución educativa donde se logre el éxito. (p. 32).
Hoy en día los directores deben de reunir las características de un líder así lograran motivar a los miembros de las instituciones educativas y a cambio obtendrá colaboradores que le permitan cumplir con sus objetivos, en la actualidad se observan directores que no reúnen el perfil requerido para gestionar una institución, sólo se limitan a cumplir con los pasos administrativos y descuidan este aspecto que es muy importante.
Quilcate (2015) sostiene que las habilidades directivas “Son capacidades o destrezas que debe reunir un director para cumplir con las expectativas que su función le exige y son conceptuales, capacidad para adquirir, interpretar y analizar información de una manera lógica” (p.20).
Esto refiere que hoy en día que un director no solo debe de ser un líder, este debe reunir varias destrezas como: “Habilidades de Liderazgo, considera estas habilidades de clan, que hacen referencia a lo necesario para establecer y mantener relaciones interpersonales efectivas y habilidades de adhocracia, que se refieren a la capacidad para innovar, promover el cambio, articular una visión que energice y administrar el futuro” (Quilcate, 2015).
Un director tiene que dominar las habilidades directivas para tener optimas relaciones humanas, además de habilidades en gestión, conocer y aplicar técnicas adecuadas y visión consensuada y compartida; y ser un líder no un jefe.
Rodríguez (2017) sostiene que “las pocas empresas que han sido capaces de aprovechar esta reserva, no utilizada, de las habilidades y actitudes humanas, han conseguido espectaculares aumentos en productividad y producción” (p.21).
También se sabe que es lo que determina la eficiencia y productividad de los recursos humanos en la producción. “No es primordialmente la habilidad o la paga sino, sobre todo, una actitud a la cual llamamos “actitud gerencial”. Con esto queremos decir una actitud que hace que el individuo vea su empleo, su trabajo y su producto como los ve un gerente, es decir, en relación con el grupo y el producto en conjunto” (Rodríguez, 2017).
Los directivos deben confiar en los subordinados, ya que siempre obtendrán ideas y percepciones de ellos y lo pueden usar de forma positiva y recompensar con incentivos económicos basada en la participación del grupo, otro criterio a evaluar es la integración del grupo en la fijación de objetivos y su consecución.
Para Ayre (2019) “las habilidades directivas se enmarcan en los trabajadores y funcionarios, la cual optimizan la eficiencia y eficacia en el perfeccionamiento de sus acciones y funcionarios, la cual optimizan la eficiencia y eficacia” (p.1).
Mientras que Vásquez (2018) refirió que “las habilidades directivas están constituidas por el conjunto de habilidades que evidencia a un individuo con responsabilidad directiva, en el proceso de trabajo realizado mediante la actividad de otras personas, con el propósito de conseguir objetivos”. (p.9).
En ese sentido pone énfasis a la importancia de las habilidades directivas para el logro de objetivos afirmando “Se puede decir que las habilidades directivas son el conjunto de capacidades que evidencia un directivo para desarrollar y conducir el proceso de trabajo realizado con el propósito de conseguir los objetivos organizacionales, y que se define en función del modo cómo ejerce su
función, se gestionan los recursos institucionales y se gestionan el cambio en un proceso continuo”(Vásquez, 2018).
Por lo cual la dirección cobra un especial sentido, a lo que Vásquez, (2018) sostiene:
“Cuando se habla de dirección, generalmente, se refiere la dirección como parte del proceso administrativo; la segunda, refiere la dirección como una función que debe cumplir un individuo, que es responsable del proceso directivo, la dirección se identifica como el proceso de trabajo que realiza un individuo, con la ayuda de otras personas, con el propósito de perseguir y alcanzar eficazmente objetivos de la organización” (p.9).
Sánchez (2016) afirma que “las Habilidades directivas: “Son condiciones de los gerentes triunfadores que no pueden ser considerados como absolutos, que se pueden aplicar o no, debiendo tener presente las circunstancias que se presenten, el éxito de un administrador no solo depende de su desempeño o de su familiaridad con sus colaboradores y las situaciones, según sea su personalidad;
este depende de lo que el gerente obtenga y no de lo que es, su desempeño es el resultado de las habilidades que el administrador tiene y utiliza”(p.9).
Además, agrega Sánchez (2016) que: “Existe tres tipos de habilidades (…) 1) Las habilidades humanas tienen relación con la aptitud que se tiene en las relaciones interpersonales, 2) Habilidades gerenciales, es la capacidad de sensibilidad del gerente para trabajar de manera efectiva como integrante de un grupo 3) Habilidades Intelectuales, es la capacidad del gerente donde ve a la empresa como un todo, donde coordina e integra” (p.10).
Santisteban (2018) afirma: “Se trata de las destrezas que los Directivos puedan afrontar y desarrollar dentro de la Organización con Habilidades Conductuales relacionadas a los roles o actividades que desempeñan permitiendo así una buena Planificación y Ejecución de actividades, con el único objetivo de cumplir las metas establecidas o proyectadas “(p. 36).
Se trata de las destrezas que los directivos puedan afrontar y desarrollar dentro de la organización con habilidades conductuales relacionadas a los roles o actividades que desempeñan permitiendo así una buena planificación y ejecución de actividades con el único objetivo de cumplir las metas establecidas o proyectadas. (Santisteban, 2018).
Es por ello que Santisteban ( 2018) refiere que dificulta en cierta parte a los directivos que desarrollan un trabajo en equipo y con total coordinación comportándose como líderes eficientes mostrando una motivación y compañerismo en el equipo de trabajo empleando motivación extrínseca que permita generar soluciones recomendadas, no solo con preguntas, ni problemas o conflictos obteniendo un resultado favorable del 60,00% donde se denota con precisión que los jefes siempre realizan esto en sus tareas a ejecutar; no siendo necesario otorgar incentivos aquellos que llegan con opiniones innovadoras sino también a los que apoyan las ideas de los demás brindando lo bienes necesarios para ejecutar la propuesta; resaltando el compromiso que tienen por su trabajo y el querer mejorar la calidad de servicio que se brinda a la ciudadanía obteniendo un resultado favorable del 54,30 % con el ítem siempre. (p.45).
Con el ítem siempre consideran a las sesiones de aprendizaje como una clave primordial para mejorar el servicio civil para elevar la productividad de las empresas públicas, partiendo desde una motivación de manera personal y
posteriormente ser de manera grupal o laboral donde se desarrollan indicadores de productividad, rendimiento, responsabilidad en el momento de ejecutar actividades utilizando los recursos necesarios en el tiempo determinado de manera satisfactoria.
Avalos (2013) afirma que “las competencias directivas son aquellos comportamientos observables y habituales que justifican el éxito de una persona en su función directiva. Estas competencias son más genéricas y, cada empresa pueda destacar más unas que otras.” (p.35).
Es importante indicar para Avalos (2013) que: “Las competencias, por ser comportamientos habituales, son un resultado de las características innatas, conocimientos, actitudes y habilidades de la persona. Las características innatas son aquellos aspectos genéticos que afectan al comportamiento y son difíciles de cambiar” (p.37).
Los directivos tienen que estar equipados con competencias directivas ya que estas son herramientas esenciales para lograr ser competitivos en un entorno global y cambiante Es primordial que la empresa debe definir a las habilidades y competencias consideradas como necesarias para desarrollar ventajas sostenibles en el tiempo y cumplir con su visión (Aburto, 2011).
2.5.1.3 Dimensiones de Habilidades directivas
Whetten y Cameron (2011) han dividido a las habilidades directivas en tres grupos bien diferenciados, estas dimensiones sirven de base para el desarrollo de esta tesis, estos son en primer lugar: Habilidades personales, habilidades interpersonales en tercer lugar las habilidades grupales, como se muestra en la figura 4.
Figura 4. Habilidades directivas
Nota. Tomada de Whetten y Cameron (2011)