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Calzados Coloma y sus relaciones internacionales

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PARTE I. INDUSTRIA DEL CALZADO ALMANSEÑA

Capítulo 2. Las condiciones de trabajo y vida

3.6. Calzados Coloma y sus relaciones internacionales

revista La Piel y sus Industrias, en su apartado sobre “El calzado en el Mundo”, se suceden las informaciones sobre este gigante empresarial.

En una de ellas, titulada Los tentáculos de Bata, ponen de manifiesto la agresiva expansión de la empresa checoslovaca: “Decíamos ayer. Infa- tigable en sus propósitos de calzarse medio mundo a costa de descalzar al otro medio, Bata o Bat’a, sigue en sus trece de extender su radio de acción doquiera le parece ver pies susceptibles de consumir su produc- ción. Por de pronto, se propone establecer sucursales en Bne, Philippe- ville, Constantine, Avignon, Lyon, Nimes, Lens, Dowwai Arras, Lille, Nancy, El Havre, Calais, Dijon, y una porción de localidades más que silenciamos por no hacer una lista interminable. Al mismo tiempo, aca- ba de crearse en Zagreb (Yugoslavia) la Unión Nacional de la Industria del cuero que tiene por objeto, entre otras cosas, oponer una barrera infranqueable a los apetitos de Bata. Como primera providencia han recabado de su gobierno la prohibición de que Bata instale en el país fábrica ni taller alguno” (La piel y sus industrias, 1931, nº 273, p. 33).

La ofensiva checa puso en guardia a muchos gobiernos europeos y en el año 1932 comenzaron a aplicarse regímenes de contingentes y elevacio- nes de los precios de entrada de productos extranjeros, con el objetivo de evitar los efectos de la competencia del coloso checo.

El Napoleón de la industria del calzado (La piel y sus industrias, 1931, nº 268, p. 27), también intentó introducirse en España a finales de los años veinte y principios de los treinta. Pero desde los inicios, se encontró con muchas dificultades. Ya en 1929, se comenzó a neutralizar la entrada de los productos Bata en la península, provocado, fundamen- talmente por la aplicación de los derechos arancelarios sobre dicho ar- tículo, la desvalorización de la divisa y el hecho de que los fabricantes nacionales de calzado produjeran tipos de calzado126 de mayor consumo a precios muy razonables. Todo ello hizo bastante difícil, el que Bata se introdujera nuevamente en el mercado peninsular. Sin embargo, en las islas Canarias, se encontraba establecida la franquicia de derechos, hecho que permitió que se abrieran dos establecimientos en las Palmas y otro en Santa Cruz de Tenerife. Los delegados de aquellas islas estu- vieron en Elda y en Cocentaina, entrevistándose con don Venancio Rie- ra, presidente de la Unión Nacional de Fabricantes de Calzado y con el secretario, de la misma, don Jaime Enseñat. Él fue el que les acompañó

126 El tipo de calzado introducido por Bata era de lona con suela de caucho, de bajo precio. En 1932, en muchas producciones ofrecía precios que no llegaban a un 50% de los de las producciones nacionales. En el calzado de pisos de goma, la baja alcanzó a un 150% de la producción nacional.

en las gestiones que realizaron en Madrid, para que, de acuerdo con los fabricantes de calzado de la península, gestionaran con el Gobierno la adopción de medidas que dificultaran la libre concurrencia del calzado checoslovaco en Canarias. A este movimiento contrario a la introducción de Bata, se unieron el Sindicato de Comerciantes de Pieles y Cueros sin Curtir en España y la Cámara de Industria de Curtidos, que iniciaron, a su vez, gestiones para obtener del Gobierno la implantación de medidas coercitivas para la importación de calzado extranjero en las dos provin- cias canarias127. Pero todavía se abrieron cinco sucursales más en Arucas, Guía, Gáldar, Teide, Santa Cruz de la Palma (La piel y sus industrias, 1932). La producción de Bata, a pesar de las políticas arancelarias y so- bre todo la muerte en accidente de avión de Thomas Bata, no dejaron de crecer. El promedio de producción, por día, en 1930 de 82.000, en 1932 era de 144.000 pares y, en el año 1933, 160.000 pares diarios. Los inten- tos de colaboración con Calzados Coloma no se volvieron a repetir.

Por otra parte, la relación de Calzados Coloma con la United Shoes Machinery Company, iniciada en 1907, se mantuvo a lo largo de todos estos años y culminó en 1929 con la Exposición Universal de Barcelo- na, que, inaugurada por Alfonso XIII, pretendía poner de manifiesto los importantes avances técnicos registrados en los últimos años en España.

En 1929, una representación de trabajadores de la fábrica Coloma se en- contraba en un stand montado por la USMC128, mostrando su maquinaria.

El Consejo de Industria, en estos momentos, consideraba la fábrica Hijos de Francisco Coloma, como la “más importante de España, y quizás de Europa, cuyas máquinas han sido expuestas y han trabajado a la vista del público en la Exposición de Barcelona, en cuyo grandioso certamen han obtenido recompensas” (Requena, 1991). Obsérvese, a continuación el valioso documento fotográfico, en el que aparecen los maquinistas de la Fábrica Hijos de Francisco Coloma y Compañía encabezados por Rodol- fo Coloma y por el Sr. Aubet, Director–Gerente para España de la “United

127 Además, en Diciembre del año 1932, se inició en Ciudadela (Menorca) una protesta contra la intro- ducción del calzado de los “Establecimientos Bata” en España. En esta localidad, se declaró el paro general de las industrias, y se sumaron a esta protesta la Cámara de Comercio de Mahón y demás entidades econó- micas, sociales y políticas de Menorca; la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Palma de Mallorca; la Federación Patronal de Mallorca; el Comité Paritario Interlocal de la Industria de Calzado de Baleares, con el voto de las representaciones patronal y obrera en el mismo y la prensa de las islas apoyó en sendos comentarios aquella protesta. Dicha protesta fue encauzada a una petición que fue elevada a los poderes públicos, petición que se contenía en el siguiente extremo: “Que la importación de calzado extran- jero al archipiélago canario fuese sometida a los mismos derechos arancelarios que rigen para el resto del territorio nacional”.

128 La United Shoes Machinery Company, es la empresa que introdujo en España la maquinaria de calza- do, con contactos directos con la familia Coloma, como ya hemos visto.

Shoe Machinery Company”, delegación que representó a la industria del calzado en la Exposición Universal celebrada en Barcelona el año 1929.

Figura 19. Maquinistas de la fábrica Hijos de Francisco Coloma y Compañía129

Las fábricas americanas eran la referencia en la que observar la implantación de los modernos sistemas de producción de masas. Lo fue- ron también para Calzados Coloma. En 1935, ya introducida la cadena de montaje, estuvieron visitando fábricas estadounidenses. En los docu- mentos de que disponemos aparece un estudio realizado sobre un proto- tipo de fábricas americanas del tipo de calzado Goodyear. Teniendo en cuenta los diferentes tipos de calzado: económico, medio y lujo, se lle- vó a cabo un análisis comparativo en Unidad de Tiempos por Hombres (UTH), por secciones. La disposición del espacio era una cuestión muy importante. Además del control de tiempos, otro aspecto esencial para alcanzar una buena productividad era la distribución del espacio desti-

129 Fotografía cedida por Jesús Gómez que, gracias a D. Ernesto Coloma y a otros colaboradores, ave- riguó el nombre de todos los protagonistas de esta histórica fotografía. Relación de operarios (sentados de izquierda a derecha): Santiago …?, —máquina de centrar—, José Mateu —máquina de puntear— y Pas- cual Piqueras García —químico encargado de la sección de limpieza—. En segundo término, de izquierda a derecha: Herminio Gosálvez —máquina de desvirar—, José Sáez —máquina de lijar cantos—, Julián Arellano —máquina de empalmillar—, Luciano García —máquina de clavar tacones— y Segundo Martino

—máquina de montar puntas y costados—.

nado a la producción y la colocación de las máquinas. Viriato Coloma planteaba la importancia de la disposición de la maquinaría en su manus- crito130: “En estas industrias (refiriéndose a las americanas) se estudia y traza meticulosamente el recorrido de la hacienda y se colocan las máquinas en sitio más conveniente, buscando siempre la línea recta”.

Sobre la distribución de los edificios industriales, se empleaban diversos tipos de construcciones: en I, en U, en E, etc. Pero especialmente sobre la distribución de las máquinas en el sistema de producción, Antonio Milán Payá (1940) consideraba que el sistema más práctico era el de U o herra- dura: el trabajo comenzaba en uno de los extremos de la herradura para terminar en el otro. Este sistema ofrecía muchas ventajas: las carretillas no tenían que hacer recorridos inútiles, y sobre todo no estaban obligadas a echar marcha atrás. Los almacenes de materias primas y de expedicio- nes se encontraban casi juntos y pegados literalmente a las Oficinas, por lo que ambos estarían en constante contacto con la Administración del negocio. La carga y descarga de mercancías, paquetes fardos, etc., se efectuaba casi en el mismo sitio, con lo que se economizaban las idas y venidas de camiones. La cadena rápida que en los años treinta se introdu- jo en Calzados Coloma, se configura precisamente en forma de U.

Figura 20. Fábricas americanas visitadas en 1935 UTH por secciones

130 En 1904, Thomas Bata realizó un viaje a Estados Unidos, concretamente a Boston al centro de la industria americana de calzado, para conocer los sistemas de producción de las fábricas americanas. Tenía información sobre ellas, a través de variadas fuentes: catálogos de máquinas, revistas profesionales que consultaba y de periódicos que hablaban de las hazañas de los americanos. Thomas relataba esta expedición en las notas de su diario: “No me llevé grandes sorpresas, me encontraba constantemente al corriente de lo que pasaba en la profesión, gracias a la abundante correspondencia con los fabricantes americanos de máquinas de calzado. Una sola cosa me ha sorprendido: la disposición de las máquinas, había llevado a cabo muchos ensayos antes de encontrar la mejor solución” (Cekota, 1968, p. 26).

Figura 21. Distribución de espacios y composición de la plantilla

Con toda esta información, Coloma elaboró un prototipo de fá- brica americana para el montado Goodyear de tipo económico, con la intención de extrapolar esos datos a su empresa. Según esto, cada opera- rio debía fabricar 9,5 pares de zapatos al día. La producción diaria de la fábrica, debía alcanzar los 3.186 pares con 35 modelos en producción.

La composición de la plantilla debía de ser la siguiente: de mano de obra directa, un 88,7%, los técnicos y encargados debían ser en torno a 5,4%

y la dirección y administración, no debía de superar el 5,9%. Según los estudios realizados en las fábricas estadounidenses, el espacio total des- tinado a la fábrica debía estar entre un 65% a un 70% del espacio total de la empresa. Asimismo, se establecía un espacio concreto para que el obrero pudiera desempeñar bien su trabajo, establecido según este estu- dio entre 6 y 18 metros cuadrados. Y por cada persona empleada en la empresa, hacía falta de 9,5 a 28,4 metros cuadrados. El estudio detallado de la distribución de los espacios por secciones y el análisis del proceso productivo de la empresa Calzados Coloma, S.A. se llevará a cabo en el siguiente capítulo, concretamente en el apartado dedicado a Coloma como una empresa racionalizada.

Figura 22. Prototipo de fábrica americana clase Goodyear. Tipo económico

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