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Consideraciones finales

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proclamada función estatal. Pone en evidencia la existencia de un canal alternativo, adoptado por instituciones estatales, de negociación, cuando no de acuerdos con beneficios mutuos, con grupos de poder en donde las normas declaradas de valor universal se vuelven particulares y dependientes del contexto de la disputa entre los actores involucrados. Aquí cabe señalar que además, estos arreglos han mostrado una eficacia práctica, vista desde la óptica de resultados que plantea serios debates en torno a la validez de los mecanismos puestos en práctica para el logro de tales objetivos. Se hace referencia a la mejora sustancial presentada en los números del Co.Pro.Se.De en relación a la cantidad de eventos violentos producidos.

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deja de lado aspectos vinculados con la prestación de servicios. Éstos se ven afectados, limitados y orientados por la protección de actores que, en otros contextos, suelen ver imposibilitadas u obstaculizadas sus metas, en la medida en que éstas requieren de la violación a las normas establecidas por el propio Estado, para ser alcanzadas. El momento anterior, sin embargo estuvo teñido de situaciones afines a otra tipo de gobernanza criminalizada, como es aquella caracterizada por la participación de actores estatales en la desviación de políticas a favor de intereses personales o en todo caso de sectores con los cuales tiene compromisos por fuera de la agenda estatal. El objetivo de esta gestión se vio vulnerado de un lado, por prácticas descentralizadas de corrupción oportunista llevadas a cabo por funcionarios del estado que actuaban en función de los intereses mantenidos dentro de grupos sociales (clubes y las propias barras). De otro lado, se vio amenazado por el desarrollo de redes informales que involucraban a instituciones estatales (la policía) con la red criminal desarrollada en conjunto con las barrabravas, lo que fue identificado como un funcionamiento paralelo de la policía. La imposibilidad de contar con una base de apoyo social más amplia, capaz de respaldar los intentos del Estado por imponer sus reglas sobre las reglas de los jefes de los grupos poderosos, aunó en el mantenimiento y reproducción de un status quo en donde el Estado perdía eficacia, frente a los grupos poderosos cuyas reglas terminarían por imponerse. Ambos elementos: la estatalidad paralela y corrupción fueron la principal fuente de vulnerabilidad de la política de seguridad y debido a ello, han generado un impacto negativo en el funcionamiento estatal, en cuanto a la provisión de servicios del organismo en cuestión. En este sentido, dejaron ver la debilidad de las autoridades que eventualmente intentaron apoyarse en las normas para desarrollar sus mandatos políticos y de gestión, privados de estrategias viables de sobrevivencia y de la movilización de recursos materiales a favor de su política (Migdal, 2011: 81).

En cambio, cuando se consumó la alianza entre el poder político, la AFA, las barrabravas y las fuerzas de seguridad, se generaron mejores resultados relativos a la gestión de los organismos de seguridad (a decir de los propios organismos). Se podría pensar aquí que ello se debió a la destreza de los

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funcionarios de Estado en el manejo de incentivos para generar obediencia. Pero en realidad se trató de una política de acuerdos en donde no se logró desterrar la tensión entre los sistemas normativos del Estado y el sistema normativo promovido desde la red, que continúan desafiando al Estado. En este sentido, las deficiencias que esta política saltan a la vista en la medida en que se atiende a los límites de operaciones que allí se establecen. La circunscripción del ámbito de operaciones ha permitido librar al espectáculo futbolístico de eventos violentos, pero no los ha erradicado del ámbito del fútbol y la vida institucional de los clubes, tal como lo muestra la reiteración de casos por fuera de la demarcación encierra al espectáculo futbolístico. La persistente batalla entre barras, observada en el incremento numérico de las muertes por “ajustes de cuenta” compromete tanto a las propias barras, a los clubes como a las fuerzas de seguridad que conocen el desarrollo de esas actividades y deciden separarlas de sus ámbitos de sus atribuciones.

En definitiva, estudiar a las barrabrava desde el punto de vista de los fenómenos observables en la zona gris, permite destacar cómo a través de ciertas prácticas se diluyen no sólo en las demarcaciones legales, sino también la eficacia de lo que representa la separación entre el mundo de lo legal y lo ilegal. También ha permitido echar luz sobre las interferencias y cruces, que dada la peculiaridad de los actores involucrados, se producen entre ámbitos sociales, políticos y económicos, deportivos, sin que medie adecuación alguna a los códigos particulares de cada uno de estos espacios. Allí donde se producen cruces e interferencias de fuentes externas a la línea demarcada por el organismo, a partir de la irrupción de actores con intereses superpuestos entre la función estatal que se orientan por intereses privados, se reproducen prácticas que corroen los límites de entre ambos. En este sentido, se destaca la aplicación discrecional de las normas, lo que resulta en provecho de los intereses privados, “que varía en función de la influencia personal de individuos sobre los que se pretende hacer valer la norma” (Flores, 2006: 63). Esto entorpece las distinciones que deben ser claras entre los intereses privados y públicos (Della Porta, 1997).

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En esos cruces es difícil establecer cuál es el límite de los cursos de acción aceptables en el marco de las atribuciones que cada actor tiene según el rol que representa, más aún cuando la red se encuentra extendida a tal punto como lo muestra el caso de la red de intereses dentro de los negocios del fútbol.

Para entender el fenómeno de las barras en Argentina, tenés que entender el fenómeno de las corporaciones que acompañan a todo esto. Todo esto, en Argentina, fundamentalmente, se maneja todo por corporaciones: hay una corporación política, una corporación, judicial, una corporación policial, y todo esto se va mancomunando. (…) ¿Por qué? porque los dirigentes no son ajenos a lo que hacen los barrabravas, los barrabravas no son ajenos a lo que hacen los dirigentes y de alguna manera es como que están entrecruzados. [Mario de Racing, octubre 2010]

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ANEXO Capítulo 4:

Tabla de Organismos y funcionarios o ex funcionarios de Seguridad citados en el trabajo.

Comité Provincial de Seguridad en

el Deporte (Co.Pro.Se.De.)

SubSecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos

(SubSEF)

Dirección de Seguridad

Deportiva de la Secretaría de Deportes de la Nación

Materia de

atención Espectáculos

Futbolísticos Espectáculos

Futbolísticos Todos los

espectáculos deportivos menos el fútbol

Circunscripción

territorial Provincia de

Buenos Aires Nación Nación

Dependencia Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires

Ministerio de Justicia, Seguridad

y Derechos

Humanos de la Nación

Ministerio de Desarrollo Social de La Nación

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