2. Pautas demográficas de los extranjeros
2.1.5. Las diferencias en las pautas reproductivas de las mujeres
según el continente de origen
En este apartado vamos a analizar las diferencias en las pautas reproductivas de las mujeres extranjeras según el continente de
origen. Hay que tener en cuenta que hablaremos de promedios de continentes y, por lo tanto, de datos un poco engañosos, pues no dejan ver la diversidad interna en cada uno de los contextos asiático, latinoamericano, africano, etc. Será en el siguiente apar- tado donde tratemos de manera detallada las diferentes pautas de fecundidad según el país de origen, pero estas primeras líneas nos servirán para tener una visión global que pasaremos a des- menuzar posteriormente planteando entonces algunas hipótesis explicativas. Cabe señalar que las mujeres que presentan los indi- cadores más elevados de fecundidad son, en primer lugar, las africanas, seguidas de las asiáticas. Las personas procedentes de estos dos continentes son las que alcanzan mayores tasas brutas de natalidad (26,8 y 21,6‰ para 2003, respectivamente), tasas de fecundidad general (12,2 y 7,6% respectivamente en 2003), así como una media de hijos por mujer más numerosa. Las mujeres africanas tenían en 2001 una media de 3,39 hijos por mujer, ascendiendo el ISF de las asiáticas a 2,4 hijos por mujer.
La edad media a la fecundidad de las africanas en 2001 era la más baja del conjunto de las mujeres extranjeras en España (26,2 años), lo cual va en consonancia con su mayor fecundidad: cuan- to más jóvenes empiezan las mujeres a tener los hijos, más proba- bilidades hay de que la descendencia sea mayor; si bien, en el año 1996 y sobre todo en 2000, presentan niveles superiores (28,5 y 30,1 años, respectivamente). El caso más curioso es el de las mujeres asiáticas, que combinan una intensidad elevada en su comportamiento reproductivo en España con una edad media a la fecundidad relativamente alta (en torno a los 29 años durante el periodo 1996-2001).
Las mujeres americanas se sitúan en tercer lugar en cuanto a la intensidad de sus indicadores reproductivos. La tasa bruta de natalidad de las mujeres procedentes de este continente ascendía en 2003 a 19,8‰, situándose la tasa de fecundidad general en un 4,9%. El índice sintético de fecundidad para el año 2001 se situa- ba en 1,6 hijos por mujer. La edad media a la fecundidad en 2001 era superior a la de las mujeres africanas, pero inferior a las asiá- ticas, situándose en 27,9 años. Asombra que, en el año 2000, la edad media de las americanas a la fecundidad sea más baja que la de las africanas.
Es lógico que las mujeres africanas presenten los indicadores reproductivos más altos del conjunto de las extranjeras en España, puesto que las personas procedentes de este continente destacan en el plano mundial por su elevada fecundidad, como hemos visto anteriormente (v. cuadro 2.1). No obstante, la migración ha podi- do tener un efecto de retraso en la edad media a la fecundidad, sobre todo en 1996 y 2000. Lo que realmente llama más la atención es la intensidad de la fecundidad de las asiáticas, teniendo en cuen- ta que su media de edad a la maternidad es alta, en comparación con las americanas, madres más jóvenes. Parece que las americanas en España se ven especialmente afectadas por el proceso migrato- rio, puesto que sus niveles de fecundidad son más bajos, en com- paración con los índices que se observan para las mujeres que no emigran en su continente de origen.
Por último, tenemos los indicadores de fecundidad de las europeas, que son los más bajos del conjunto de las extranjeras en España, presentando la tasa bruta de natalidad (12,6‰ en 2003) y la tasa de fecundidad general (4,3%) más reducidas. El índice sintético de fecundidad es también el menos elevado (1,5 hijos por mujer en 2001), siendo, en consonancia, la edad media a la fecundidad la más alta (29,5 años para 2001).
Los indicadores de fecundidad son aún más bajos si diferen- ciamos a los europeos y nos quedamos con los comunitarios. En efecto, las tasas brutas de fecundidad de los europeos comunita- rios son muy reducidas (8‰), mientras que los europeos no comunitarios presentan unos niveles bastante más elevados (21‰ en 2003). Lo mismo sucede con las tasas de fecundidad general (3,4 y 5,3% respectivamente en 2003), así como con el número medio de hijos por mujer. Si las mujeres comunitarias tie- nen una media de 1,3 hijos en 2001, para este mismo año, las europeas no comunitarias alcanzaban los 1,68 hijos por mujer.
Parece que la pertenencia o no a la Unión Europea marca, en gran medida, una diferenciación en las pautas reproductivas de los extranjeros en España. Los elevados indicadores de fecundi- dad de los no comunitarios son bastante curiosos, teniendo en cuenta que el número medio de hijos por mujer en Europa Oriental es uno de los más bajos en el mundo (1,3 hijos por mujer según los datos del PRB 2004).
Cabe señalar que en todos los continentes de origen, salvo en África, donde se da una mayor fluctuación de año a año, se obser- va una tendencia a la disminución de los indicadores de fecundi- dad desde el año 1996 hasta el 2003. En principio podríamos pen- sar que se trata de una adecuación a las pautas demográficas de la sociedad de acogida, en la línea de lo argumentado anterior- mente, es decir, que los extranjeros en España podrían haber ini- ciado un proceso de disminución de su descendencia, en conso- nancia con la baja fecundidad de la población española. No obstante, consideramos que se trata de un margen de tiempo escaso para observar este proceso de adecuación y que es más probable, como ya se ha señalado anteriormente en este libro (cap. 1), que se trate de un efecto debido a la llegada numerosa de inmigrantes en los últimos años, que genera un volumen importante de personas (denominador) y diluye, por lo tanto, el peso de los nacimientos (numerador). Lo que es importante señalar en este apartado, no es tanto el proceso en sí, del cual ya se ha hablado en el capítulo anterior, sino que se trata de una ten- dencia observable en todos los continentes de origen de los extranjeros en España. En resumen, cuando comparamos los indicadores de fecundidad de las mujeres extranjeras en España por continente de origen, se observan una serie de pautas entre las cuales cabe destacar las siguientes:
• Las mujeres africanas son las que tienen hijos más jóvenes y presentan una mayor fecundidad, lo cual es lógico puesto que África destaca en el plano mundial por su elevada fecundidad, si bien las africanas en España no alcanzan la alta intensidad reproductiva de sus compatriotas que no emigraron. Así, la migración influye negativamente en la fecundidad de las mujeres africanas que tienen sus hijos en España.
• Las mujeres asiáticas en España también presentan una fuerte intensidad reproductiva, alcanzando casi los niveles de las mujeres en el continente de origen. Sorprende esta intensidad reproductiva teniendo en cuenta que la edad media a la maternidad es elevada. Las mujeres asiáticas en España tienen los hijos mayores; se ve que la migración
CUADRO 2.2: Indicadores de fecundidad de las extranjeras en España según continente de origen (1996-2003)
1996 1999 2000 2001 2002 2003 Europeos
TBN 13,7 12,8 13 12,3 12,1 12,6
TGF 5,1 4,9 4,9 4,6 4,3 4,3
ISF 1,7 — 1,6 1,5 — —
Edad media fecundidad 29,8 — 29,9 29,5 — —
Europeos comunitarios
TBN 13 10,9 11 10 8,8 8
TGF 4,8 4,3 4,4 4,1 3,7 3,4
ISF 1,6 — 1,4 1,3 — —
Edad media fecundidad 30,2 — 31,1 31,3 — —
Europeos no comunitarios
TBN 20,5 26,6 22,3 18,7 18,3 21
TGF 7,6 9 7 5,6 5,3 5,3
ISF 2,4 2 1,6 — —
Edad media fecundidad 27,6 27,3 27 — —
Africanos
TBN 30 32,1 30,1 26,1 24,3 26,8
TGF 12,5 13,3 12,7 11,5 10,9 12,2
ISF 3,6 3,7 3,3 — —
Edad media fecundidad 28,5 30,1 26,2 — —
Asiáticos
TBN 33,6 27,3 27 23,8 22,5 21,6
TGF 9,6 8,2 8,3 7,7 7,6 7,6
ISF 3,2 2,6 2,4 — —
Edad media fecundidad 29 29,1 29 — —
Americanos
TBN 29,5 29,9 25,7 23,5 22,1 19,8
TGF 6,7 6,7 5,7 5,4 5,2 4,9
ISF 2 1,7 1,6 — —
Edad media fecundidad 29,7 28,4 27,9 — —
Notas. Todas las poblaciones están a 1 de julio, menos las de 1996 que están a fecha censal (1/5/1996). El cálculo se hizo con tasas de crecimiento de los valores padronales. TBN: por mil habitantes. TGF por cien mujeres de 15-49 años. Índice sintético de fecundidad = hijos por mujer.
Es lo mismo que la tasa global de fecundidad (TGF) en inglés.
Fuentes:Pob. extranjera Población: Padrón continuo de población a 1 de enero. INE. INEbase-webNact:
Movimiento Natural de Población. Poblaciones a 1 de julio de 2003. Estimadas Nact: 1996, 2000 y 2001:
Elaboración propia en base a microdatos MNP (INE). 1999: Datos publicados en el Anuario 2001 de la DGP 2002 y 2003: INE. INEBase.
retrasa su maternidad, pero esto influye menos que en el caso de las africanas, en la descendencia final, que es muy similar a la pauta en el contexto de origen.
• Las mujeres americanas en España presentan unos indica- dores reproductivos mucho más bajos que las que perma- necen en su contexto de origen, aunque su edad media a la maternidad es más baja que la de las mujeres asiáticas.
Parece que en este caso la migración influye bastante en las pautas reproductivas, reduciendo en gran medida el número medio de descendientes, en comparación con la pauta de las mujeres que tienen sus hijos en el continente de origen.
• Por último, las mujeres europeas son las que presentan una intensidad reproductiva más baja en España, aunque muy similar, e incluso en algunos años mayor que la de las muje- res en el contexto de origen. La gran diferencia está entre las comunitarias y las no comunitarias. Si las comunitarias se caracterizan por su baja intensidad reproductiva, las no comunitarias tienen incluso una media de hijos por mujer más alta que las americanas. Lo cual es llamativo cuando vemos que Europa Oriental presenta una pauta reproducti- va de las más bajas en el mundo. En este caso la migración parece favorecer la fecundidad.
2.1.6. Las diferencias en las pautas reproductivas