Fernando Valera Muñoz (1898–1970) fue el organista parro- quial sucesor de Pedro Pascual/José Pérez, desde los años 30 del pasado
2.5. El final de una época
3.1.2. Las dificultades de Reñé
Los conciertos o paseos de la Banda Municipal, tenían lugar en la Plaza de la Constitución, al lado del “Rabal” o calle de la Reina. En el año 1924 y ante la ausencia de estos acontecimientos la prensa se lamenta
633. Poco después se reinician los conciertos, –con publicidad incluída
634–, aunque criticando una cierta apatía de la Banda que se con- sidera asociada a la condición de interinidad de su director
635.
Esta situación de interinidad cambió a finales de 1925 ya que el Ayuntamiento convocó el concurso para cubrir en propiedad la plaza de Director de la Banda Municipal de Música de Hellín, servida interina-
632 “Otra [cuenta] del Director de la Banda de Música, del vecino pueblo de Tobarra [José Sagi–Barba], importante ciento cincuenta pesetas, en concepto de honorarios por el concierto dado en esta ciudad, con motivo de las fiestas de la pasada Semana Santa”. A.M.H., 326/2 de 26–5–1924.
633 “Aquellos conciertos. La Banda de Música que sostiene el municipio, daba en época no muy lejana, todos los días de fiesta y a la salida de la misa de doce, unas audiciones (no siempre se han de llamar concier- tos) de lo mejor que guardaba en su repertorio, en uno de los extremos del Arrabal y nuestra calle principal, que no puede compararse con la de ningún pueblo, se llenaba de mujeres hermosas, que hacían alardes de sus hechizos y llenaban, la calle sin igual, de gracia y de alegría. Aquellos conciertos que tanto gustaban a la gente joven, y tanta animación daban a nuestra calle principal los días festivos, como las palizas del llorado Facundo a su costilla, pasaron a la historia.
La música que sostiene el municipio, no suena este año en nuestra calle principal, con gran disgusto de la gente joven y de los aficionados a los ruidos más o menos armónicos. Para nosotros, como para Napoleón o para un primo suyo, la música no es un artículo de primera necesidad; es el ruido que menos nos desagrada, y por lo tanto puede continuar en silencio, pero comprendemos que hay vecinos a quienes les gusta y se consideran defraudados, cuando al salir de misa pasean por el Arrabal, y se ven suprimido en su programa el número de la música. ¡Que les devuelvan el dinero! Aparte el humorismo, si los conciertos que la banda del municipio daba en el Arrabal los días festivos no se han suprimido como consecuencia de alguna causa justa, desconocida para nosotros, debieran volver a darse de nuevo. Con ello no se perjudicaba a nadie y se complacía a muchas gentes, sobre todo a muchas señoritas, que lo desean y la galantería nos obliga a com- placerlas. Por nosotros, que recogemos este deseo de la opinión, por galantería también, puede continuar la Banda en silencio hasta, que, por lo menos, no tengan hechos los uniformes; y va para rato. Palabra. A. de la O”. Renovación, 25–10–1924.
634 “Conciertos por la banda: El pasado domingo dieron comienzo los conciertos por la Banda de Mú- sica en la Calle de la Reina. Con este motivo, nuestra calle principal se vio muy concurrida”. La semana, 23–11–1924.
“(...) Otra de Conrado Molina, importante diez y ocho pesetas setenta y cinco céntimos, por mil hojas para anunciar los conciertos de la Banda Municipal (...)”. A.M.H., A 1573/3 de 19–1–1925.
635 “Los cargos del Ayuntamiento. (...) No es reglamentario ni pasadero que la plaza de Director de la Banda Municipal de Música, esté desempeñada interinamente desde hace tres años. Y sin que esto sea juz- gar méritos ni envuelva intención alguna contra nadie, entendemos que debe estabilizarse esta plaza con el actual director o por concurso; pues en esta situación de interinidad no puede haber estímulo necesario para poner gran fe en una obra, que en Hellín requiere grandes sacrificios y ocasiona constantes sinsabores”. La semana, 6–11–1924.
mente por Joaquín Reñé, al cual tras desarrollarse el proceso, sin más aspirantes y por unanimidad de los concejales, se le concede dicha plaza en propiedad el 9 de enero de 1926
636, aunque no cambió la tendencia negativa de su trayectoria al frente de la agrupación. Poco después, al- gunos concejales del Ayuntamiento que lo habían nombrado definitiva- mente en propiedad, comenzaron a criticarlo por su falta de celo en la asistencia a los conciertos de la Glorieta
637.
Los defensores del maestro Prat también criticaron la actitud de excesiva relajación del director, a quién se le responsabiliza de la crisis, pese a contar la música con un decidido apoyo del Ayuntamiento –como el que nunca tuvo el antiguo maestro
638–, haciéndose eco de rumores que circulaban sobre la posible dimisión de Reñé, los cuales, efectivamente se materializaron el 16 de septiembre de 1926
639.
Al mismo tiempo que la Banda Municipal no estaba atravesando su mejor momento, algunos músicos veteranos de Hellín trataron de re- sucitar la Banda Unión Musical
640, que estuvo dirigida por Alberto Prat
636 La convocatoria, solicitud y demás documentos están en A.M.H., A 854, reproducidos en el Anexo 22.
El nombramiento le sorprendió en su “luna de miel”, ya que contrajo matrimonio con Salúd García el 27 de diciembre de 1925, según publicó el semanario “Renovación” el 2 de enero de 1926.
637 “El mismo Sr. Serra manifiesta que en los últimos dos días festivos ha podido observar que el director de la Banda Municipal de música no ha acudido con la puntualidad debida al Jardín–Glorieta a dirigir los conciertos que por esta alcaldía estaba ordenado se celebrasen, cuya falta de puntualidad en la asistencia ha dado motivo a tener que suspenderse los mencionados conciertos; y por ello rogaba al Sr. Alcalde, que ponga medios para evitar se repitan estos hechos; la Presidencia prometió atender las manifestaciones del Sr. Serra Cortés con la urgencia que ellas merecen”. A.M.H., A 158/1 de 27–1–1926.
638 “¿Qué ocurre en la Música? Estos días se viene hablando con insistencia de la Banda Municipal de Música. Al parecer, la Comisión de Música de nuestro Excmo. Ayuntamiento, que es, acaso, la Comisión que más activa se manifiesta, no está muy satisfecha de la capacidad musical que demuestra la Banda, ni del acierto con que su director la lleva. Con este motivo, hay quién dice que la dirección de la Banda está en crisis, y quién añade que la crisis alcanza a la Banda entera. Se rumorea que el director ha presentado la dimisión y que no se la quieren admitir; y también que se la quisieran admitir, pero que no la ha presentado.
Para unos, la Banda no tiene más que una voluntad y un único pensamiento; para otros, hay en el seno de la Banda tantas voluntades y tantos pensamientos como músicos la componen. Total: algo así como un lío, o cosa parecida. Ahora echan de menos al Maestro Prat quienes partieron con excesiva prisa, cuando le obliga- ron a dejar la dirección de la Banda. Por cierto que este recuerdo del Maestro Prat podría llevarnos a ciertas reflexiones. Hoy que, afortunadamente, no se regatean los homenajes justos, y aún los no merecidos, este Maestro Prat, que educó en el difícil y bellísimo arte de la música a tantas generaciones nuestras, está espe- rando, no su homenaje, sino el recuerdo exteriorizado en actos, de sus discípulos y de la ciudad, representada por su Excmo. Ayuntamiento. El Maestro Prat, gran músico, excelente pedagogo, y meritísimo escritor, no es tenido presente como debiera en estos tiempos de crisis musical hellinera. Pero el tema de este suelto no eran, precisamente, los méritos del Maestro Prat, en cuyo ensalzamiento pudiera juzgársenos interesados, sino los ‘dimes y diretes’ que, acerca de la Banda Municipal, vienen corriendo hace días. ¿Qué habrá de tales
‘dimes y diretes’? A lo mejor nada. En estas cosas de la Música suele ocurrir eso: parece que ocurre ‘tanto más cuanto’, y, luego todo es ’ruido’. ¡Naturalmente!”. Renovación, 4–9–1926.
639 “Acto seguido fué leída una comunicación en que don Joaquín Reñé Esteve presenta la dimisión de su cargo de director de la Banda Municipal de Música de esta ciudad, que funda en razones de índole parti- cular; la Comisión Municipal Permanente, por unanimidad, acuerda admitir a Don Joaquín Reñé Esteve la dimisión presentada, entregando a este ayuntamiento el instrumental y demás material de que se había hecho cargo, formando al efecto el oportuno inventario”. A.M.H., A 158/1 de 16–9–1926.
640 “Se organiza la Unión Musical: Según se dice, los viejos músicos, los verdaderos amantes de la mú-
y Juan Losada de 1906 a 1910, aunque ahora sin éxito alguno, dado que esta iniciativa tenía más de una actitud vengativa hacia la música muni- cipal que de una auténtica propuesta artística.
Los años 1925 y 1926 cuentan con varias intervenciones inéditas hasta ahora de la Banda Municipal, como son la fiesta de los Reyes Ma- gos
641, la fiesta de la Candelaria
642(paseo vespertino por la Glorieta), la verbena del barrio de San Roque
643y varios actos oficiales tan del gusto de la época
644, así como otros acostumbrados, tal que la Feria anual, con 13 conciertos, verbenas y bailes populares distribuidos por los 10 días de duración de las fiestas
645. Pero, también hay críticas por la localización
sica, aquellos que constituyeron la Unión Musical, hace ya bastantes años, todos los que en Hellín estamos sin música, están haciendo gestiones para organizarse nuevamente, siendo las noticias que sobre el particular tenemos mucho más que [h]alagüeñas. Dícese, sobre el particular, que uno de los músicos más antiguos de Hellín y de más prestigio entre ellos, echó sobre sí la tarea de reorganizar la ‘Unión’, contando en la hora presente, con la adhesión de más de veintiocho músicos, entre viejos y jóvenes, alguno de los cuales, no tocaba el pito, desde fecha inmemorial. Los propósitos que animan a los elementos que van a constituir la futura agrupación musical, no pueden ser más laudables. Tienen por lema único el Arte, y hacer arte será la única razón de su existencia. Entre los músicos que en torno de la “Unión” se agrupan no pueden ser mayo- res los optimismos, ni más grandes los entusiasmos. Se lanzan a la pelea tras los laureles del arte y su triunfo lo tienen por descontado. Porque así sea y porque sus entusiasmos no decaigan, hacemos sinceros votos los que, como los viejos músicos hellineros, somos amantes del Arte. A de la O”. Renovación, 8–11–1924.
Sobre la Unión Musical a principios del siglo, consúltese el epígrafe II.2.4.1.
641 “Durante el reparto de juguetes, la Banda Municipal ejecutó, en la plaza [de la Constitución], escogi- das piezas de su escogido repertorio”. Renovación, 10–1–1925.
642 “La Candelaria. Este año, como es costumbre, se celebrará la festividad de la Candelaria, con una solemne función religiosa y concierto por la tarde. Si el día favorece con el clima, veremos nuestra Glorieta concurrida por distinguida y regocijada muchedumbre que, a los acordes de nuestra Banda Municipal, pasan las tardes domingueras”. La semana, 1–2–1925.
643 “La Banda Municipal amenizará las fiestas”. Renovación, 14–8–1926.
644 En abril se descubre una placa que anuncia el cambio de nombre a la antigua calle Bachiller, con Ban- da Municipal incluida, asistiendo igualmente por la tarde a una manifestación popular de agradecimiento a Martínez Parras por sus triunfos políticos, a cuya comitiva “seguía la Banda Municipal de Música, tocando animados pasodobles, y seguidamente iba el Sr. Alcalde, [al cual] no cesaban de aplaudirle y vitorearle”.
Renovación, 2–5–1925.
“Otra [cuenta] de Juan Lorenzo Toboso, importante noventa y una pesetas sesenta céntimos, por conducir en su coche a los individuos que componen la Banda Municipal de Música a la pedanía de Agramón, con motivo de la inauguración del cuartel para la Guardia Civil, verificada el pasado día veintidós”. A.M.H., A 1573/3 de 25–11–1925.
645 Este año no hay otra banda de música, sino la Rondalla Valenciana, que sería la que se hizo cargo de las verbenas y los bailes:
”A Juan Lorenzo, por 18 asientos desde la Estación a la población de los individuos de la Rondalla Valen- ciana, 14’00 pesetas”. A.M.H., E 114, 7–10–1925.
“A D. Enrique Vicent, Director de la Rondalla Valenciana por tres funciones celebradas en la plaza de Toros los días 1, 2 y 3 del presente mes y gastos de viaje de Valencia y regreso con motivos de los festejos de feria última, cuenta aprobada en sesión de ayer, 2.405’00 pesetas”. A.M.H., E 114, 9–10–1925.
”A Ángel Andreu por conducir de la población a la estación 16 asientos de los individuos que componían la Rondalla Valenciana y sus equipajes, 13’50 pesetas”. A.M.H., E 114, 4–11–1925.
“A Enrique Andújar, Conserje de la plaza de toros en concepto de gratificación con motivo de los bailes populares celebrados en dicha plaza en la pasada feria según acuerdo del Ayuntamiento de fecha 4 del mes actual, 25’00 pesetas”. A.M.H., E 114, 6–12–1925.
“A D. José Mª Espinosa, por el uso hecho de las dependencias de la Plaza de Toros para la celebración de tres funciones públicas de la Rondalla Valenciana con motivo de los festejos de la feria última cuenta aprobada en sesión de ayer, 507’00 pesetas”. A.M.H., E 114, 13–11–1925.
de la Banda, cuya actuación estaba reducida al Rabal, el Jardín Feria y la Glorieta
646. El director de la Banda Municipal también participaba como jurado en los primeros concursos de cornetas y tambores celebrados en Hellín
647.
En los días de septiembre posteriores a la dimisión de Joaquín Reñé, y ante lo inminente de las celebraciones de la Feria, se elucubraba acerca de las posibles bandas que vendrían a Hellín
648, toda vez que la Banda Municipal estaba desorganizada y sin director, siendo al final la elegida la Banda del Regimiento España 46 de Lorca
649.
Joaquín Reñé salió de Hellín, regresando años más tarde y dedi- cándose a actividades tan diversas como la dirección de orquestas en los bailes de carnaval del Teatro Principal
650y como vendedor de gramófo- nos y discos en 1930
651.
646 “La Verbena del Carmen. Los vecinos de la calle de la Vía, ahora barrio del Carmen, han celebrado la festividad de la Virgen que da nombre al barrio con una verbena que tuvo lugar en la noche del día quince.
La pequeña explanada que se forma en el cruce de la carretera de Madrid con la prolongación hasta la vía férrea de la calle de Don Benito Toboso, fue adornada por los vecinos de aquellas afueras con arcos de sabi- na, banderolas de papel y bombillas eléctricas. Con este modesto adorno, unos cuantos puestos de ‘chambi’
y los ‘acordes’ de unas guitarras y bandurrias, pasamos la noche tan ricamente como si hubiésemos estado en el mismo Sardinero (...).
No asistió la Música a esta verbena, que no ha tenido protección oficial alguna, descontando el envío de unas parejas de policía para mantener el orden. Pero confiamos que la Virgen del Carmen no formulará queja alguna. Sin embargo, puede que no fuera mal visto que la Banda Municipal se dejase oír alguna vez en sitios que no fuesen el jardín, el ‘Arrabal’ y algún otro por este estilo. Nos conformaremos con que para el año que viene sea atendida nuestra indicación”. Renovación, 17–7–1926.
647 En la Semana Santa de 1926 continuó la costumbre –instituida el año anterior y que ha llegado a nues- tros días– de conceder premios a los mejores intérpretes de corneta y tambor, en cuyo concurso el Director de la Banda actuaba de jurado, e incluso, en épocas posteriores, era el perceptor económico para hacérselo llegar al ganador. Este año los ganadores son Blas Mascuñán y Ángel Teruel, cornetas y Antonio Gómez y Juan Arsenal, tambores, todos ellos premiados con 25 pesetas. A.M.H., A 158/1 de 22–4–1926.
648 “La próxima feria (...) Se habla también de que, con el fin de amenizar las fiestas, será contratada una Banda de música de las mejores del reino de Valencia; apuntándose, por unos, que puede ser la laureada de Carcagente, y, por otros que tal vez sea la no menos laureada de Liria. Cualquiera de las dos vendría bien; y nunca como ahora podrá decirse más oportunamente que ‘lo que fuere sonará’”. Renovación, 11–9–1926.
649 “La feria se aproxima (...) En cuanto a música, parece ser que tendremos, para cinco días, a la notable Banda del Regimiento de España. Después de estos cinco días, ya veremos. Se hacen grandes esfuerzos para que la Banda Municipal se reorganice, con todos los elementos disponibles, y quede en condiciones de amenizar el resto de la Feria. Veremos lo que resulta. Seguimos creyendo que nos vamos a divertir mucho”.
Renovación, 18–9–1926.
“A D. Emilio Rivera Sánchez, músico mayor del Regimiento de Infantería de España nº 46 por contrata y estancia de la banda en las fiestas de la actual feria anual, durante los días del 26 al 30 de septiembre último, 1.642’10 pesetas”. A.M.H., E 115, 5–10–1926.
La Banda del Regimiento España 46, fue dirigida por Bartolomé Pérez Casas en 1893 y aunque procedente de Cartagena, desde 1919 residía en Lorca.
650 “Baile de invitación. En la noche de hoy se celebrará en nuestro Teatro Principal un gran baile de sociedad, organizado por la juventud hellinense, en honor de sus bellas paisanas (...). El baile será ameni- zado por la orquesta que dirige el maestro Reñé, y por una gramola eléctrica, último adelanto de la música mecánica, galantemente cedido para este acto, por el concesionario para su venta en esta plaza, don Rafael Molina”. ¡Adelante!, 8–3–1930.
651 “No dude Vd. ni un momento./El mejor regalo para Se–/mana Santa, es un GRAMÓ–/FONO POR- TATIL, con cuya adquisi–/ción podrá Vd. disfrutar y llevar a/donde quiera su música favorita./Vea pronto